8 de diciembre de 1941: tras el ataque a Pearl Harbor, el gobierno de Guatemala rompe relaciones diplomáticas con el Imperio Japonés.

8diciembre1941
La tripulación del submarino alemán “Emden” desfilando en la Ciudad de Guatemala en 1936, durante un viaje de buena voluntad para promocionar las Olimpiadas de Berlín. En el recuadro: el general Jorge Ubico, presidente de Guatemala entre 1931 y 1944.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La Segunda Guerra Mundial fue un conflicto entre los imperios coloniales más grandes del mundo enfrentados por el control de los recursos naturales de las colonias que poseían. Por un lado, estaba la Francia colonial y el Imperio Británico (que por ese entonces era el más grande del mundo), mientras que por el otro estaba la Italia colonial de Benito Mussolini; la renacida Alemania, que se había reforzado y resurgido de las cenizas, tras perder su imperio colonial y verse obligada a pagar enormes indemnizaciones tras ser derrotada en la Primera Guerra Mundial; y el Japón Imperial.

El conflicto estalló el 1 de septiembre de 1939, cuando Alemania invadió Polonia luego de que este país se negara a regresarle el territorio de Prusia a los alemanes, el cual había sido anexado a Polonia tras la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial. En ese momento, solamente los imperios francés e inglés declararon la guerra a la Alemania nazi, mientras que otras grandes potencias, como los Estados Unidos y el Imperio Japonés se mantuvieron neutrales. La Unión Soviética, por su parte, inicialmente firmó un pacto de no agresión con los alemanes, e incluso también invadió Polonia el 17 de septiembre;  pero luego se aliaría con EEUU, Inglaterra y Francia cuando Alemania los invadió en 1941 y sería determinante en la derrota nazi en 1945.

En Guatemala, el presidente Jorge Ubico tenía fuertes lazos de amistad con la colonia alemana que se había establecido en la Verapaz gracias a las generosas concesiones que hizo el gobierno de J. Rufino Barrios a los extranjeros. (Ubico había sido Jefe Político de esa región en 1907, durante el gobierno de licenciado Manuel Estrada Cabrera). El presidente guatemalteco también simpatizaba con el estilo totalitario de los gobiernos de Benito Mussolini de Italia y de Adolfo Hitler en Alemania, al punto que el Duce Mussolini fue uno de los primeros en recibir la Orden del Quetzal, que es una condecoración guatemalteca que fue establecida por el gobierno de Ubico en 1936. Por cierto, que en enero de ese mismo año, el presidente guatemalteco recibió a la tripulación del submarino alemán “Emden”, el cual arribó al país en un viaje de buena voluntad promocionando los Juegos Olímpicos de Berlín de ese año, y desfiló por las principales calles de la Ciudad de Guatemala.

El 7 de diciembre de 1941 el Imperio Japonés, agobiado económicamente por el embargo financiero que los bancos estadounidenses habían establecido sobre los bienes japoneses, atacó la base militar de los EEUU de Pearl Harbor, en Oahu, Hawaii, tras lo cual el gobierno de Franklin D. Roosevelt declaró la guerra a Italia, Alemania y Japón. Al día siguiente, 8 de diciembre, el gobierno de Ubico rompió relaciones diplomáticas con los japoneses y el 11 de diciembre le declaró la guerra a las otras naciones del Eje Roma-Berlín-Tokio.

Ubico se vió obligado a tomar estas medidas anti-germánicas debido a que el principal apoyo de su gobierno provenía de la frutera estadounidense United Fruit Company (UFCO), la cual había controlado los destinos de Guatemala desde el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera. La UFCO había patrocinado el golpe de estado que derrocó al efímero gobierno unionista de Carlos Herrera en 1921 (en el que Ubico tuvo una importante parcipación), y luego movió sus piezas para que Ubico resultara electo presidente de Guatemala tras el derrame cerebral que dejó imposibilitado para el ejercicio del poder al general Lázaro Chacón el 12 de diciembre de 1930.

No contento con la declaratoria de guerra que hizo Guatemala, el gobierno de lo EEUU presionó para que Guatemala confiscara empresas y propiedades alemanas, ya que de acuerdo con el coronel Joseph Pate, agregado militar estadounidense en Guatemala, los alemanes que vivían en el país “podían forzar la caída del gobernante y la del resto de gobiernos de Centroamérica“. Además,exigieron que el gobierno guatemalteco pusiera todas sus instalaciones a disposición de Estados Unidos y enfocara sus exportaciones para el esfuerzo militar norteamericano especialmente con caucho y quinina.

El estado de guerra de Guatemala con las naciones del eje se mantuvo hasta el 16 de octubre de 1954 con Japón y el 22 de noviembre de 1956 con Alemania, mediante tratados que específicamente prohibían la reparación de toda índole a todos los afectados por la expropiación de bienes durante la Segunda Guerra Mundial en el país. Es importante destacar que ambos tratados fueron firmados por el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas, cuyo régimen llegó al poder con el patrocinio, una vez más, de la United Fruit Company.


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21 de noviembre de 1857: nace en Quetzaltenango el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien gobernó a Guatemala de 1898 a 1920

21noviembre1857

El padre de Manuel Estrada Cabrera era Pedro Estrada Monzón quien había sido hermano en el Convento de San Francisco hasta 1829, cuando el ejército del general liberal Francisco Morazán desterró de Centroamérica a los miembros de las órdenes regulares. Estrada Monzón no se fue de Guatemala, pero tuvo que renunciar a la vida monástica. Cuando nació su hijo Manuel, en Quetzaltenango en 1857, no quiso aceptar la paternidad que le exigía la madre, Joaquina Cabrera, pero llegó al acuerdo de ella tuviera la patria potestad del niño y que él los ayudara periódicamente.

Durante sus primeros años, la madre de Estrada Cabrera se dedicaba a vender dulces y alimentos en las casas de las familias acomodadas de Quetzaltenango, entre ellas la casa de la familia Aparicio, en donde tuvo un serio problema cuando fue acusada de robar unos cubiertos de plata y fue apresada, aunque fue luego absuelta. Este hecho causó una profunda impresión en Estrada Cabrera quien guardó rencor por los Aparicio y se vengó de ellos en 1897, cuando retrasó el telegrama de indulto que le perdonaría la vida a Juan Aparicio, hijo, luego de ser acusado de ser el líder de la Revolución Quetzalteca que había estallado contra el gobierno del general José María Reina Barrios, de quien Estrada Cabrera era Ministro de Gobernación.

Obtuvo una beca en el colegio de San José, que los jesuitas regenteaban en Quetzaltenango, en donde se distinguió por su inteligencia y caligrafía, aunque también sufrió la burla de sus compañeros que lo llamaban “bolitero” o “el hijo de la bolitera” por el trabajo de su madre. De hecho, de los jesuitas recibió la formación católica que lo caracterizaría en la presidencia, y de su madre el conocimiento de los ritos indígenas de la región occidental de Guatemala.

En 1872 ingresó al Instituto Nacional para Varones de Occidente de donde se graduó en 1874 a los 17 años obteniendo una felicitación personal del presidente J. Rufino Barrios, en su examen público de bachiller.​ En 1876,  Barrios creó la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado de Occidente, en la que se inscribió Estrada Cabrera en 1877 y en donde estudió con grandes penurias económicas y para poder continuar su carrera ocupó una plaza en el juzgado segundo de primera instancia de Quetzaltenango, fue director de una escuela de primeras letras, dio clases particulares e incluso se dedicó a la carpintería.

Se recibió con el título de licenciado en Derecho, y su bufete fue la base para su futuro despacho presidencial: era una pieza con puerta a la calle amueblado únicamente por una mesa de pino, dos estantes con pocos libros y un par de sillas; precisamente encima de la recepción había otra habitación a la que se subía por una escalera y en la que permanecía el licenciado, oculto a los que solicitaban sus servicios. Un escribiente de su confianza atendía en la recepción y cuando este no podía responder a alguna pregunta, se escuchaban sobre el entarimado de arriba unos toques en clave con la respuesta de Estrada Cabrera. Cuando la clave no era suficiente, entonces subía el escribiente a una señal convenida a recibir la respuesta de viva voz.

Afiliado al Partido Liberal, entonces en el poder, sirvió como juez de Primera Instancia en Retalhuleu, el mismo puesto en Quetzaltenango y, por último, magistrado de la Sala Cuarta de la Corte de Apelaciones.​ Mientras estaba en la facultad conoció a Desideria Ocampo, pero el cortejo fue difícil porque el padre de la muchacha se oponía a la relación. Al fin, por su gran perseverancia consiguió la mano de Desideria, se casó con ella en 1884 y tuvo dos hijos: Diego y Francisco.​


BIBLIOGRAFIA:


15 de octubre de 1927: el presidente general Lázaro Chacón renegocia la Deuda Inglesa

15octubre1927
El general presidente Lázaro Chacón condecorando a un oficial del ejército.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En medio de la bonanza económica sin precedentes que se vivió en Guatemala durante el gobierno del general José María Reina Barrios gracias al incremento del precio internacional del café, el gobierno de Guatemala emprendió una serie de obras faraónicas destinadas a mejorar la infraestructura comercial e industrial del país. El principal proyecto fue, sin lugar a dudas, la construcción del Ferrocarril del Norte, el cual de haberse concluido, le hubiera permitido al gobierno guatemalteco ofrecer una vía interoceánica para el transporte de carga.

Desafortunadamente para el gobierno de Reina Barrios, el precio del café colapsó en 1897 cuando el gobierno del presidente Prudente de Morais en Brasil logró pacificar el Brasil luego de casi diez anos de guerras civiles tras la instauración de la República por el golpe de estado al emperador Pedro II en 1889, resultando en un una producción masiva de café en ese vasto territorio sudamericano.

La caída de la economía nacional obligó al gobierno de Reina Barrios a incrementar sus préstamos con bancos ingleses, que ya había iniciado en 1895, y la Asamblea Nacional le autorizó a solicitar un préstamo por dos millones de libras esterlinas en medio de una grave destabilización derivada de las drásticas medidas de austeridad impuestas por su gobierno y el autogolpe de estado perpetrado en 1897 para extender su gobierno hasta 1902. Tras dos revoluciones que tuvo que apaciguar el ejército, el presidente fue asesinado el 8 de febrero de 1898, dejando a su sucesor, el licenciado Manuel Estrada Cabrera a cargo de un gobierno económicamente hundido y con una Deuda Inglesa de casi dos millones de libras esterlinas, a pesar de que afortunadamente nunca se ratificó el préstamo de dos millones que había aprobado en 1897.

Para evitar que los ingleses invadieran Guatemala para cobrar la Deuda Inglesa, como ya se le llamaba, Estrada Cabrera se alió con los Estados Unidos y dió grandes concesiones a las empresas de esa país, principalmente a la United Fruit Company (UFCO) y sus subsidiarias, la International Railways of Central America (IRCA) y la Great White Fleet.

En 1913, el gobierno de Estrada Cabrera estableció una nueva negociación de la Deuda Inglesia el 1 de julio de 1931, y a partir de esa fecha el gobierno cumplió con pagar los intereses anticipados puntualmente hasta el 30 de junio de 1922, así como también amortizó los bonos de 1919 al 31 de diciembre de 1921, por un total de 415,420 libras, quedando por lo tanto la deuda reducida a 1,940,643 tras más de viente años de pagos. De acuerdo a la renegociación indicada, el pago de 15 mil libras de amortización anuales se suspendía por cuatro años a partir del 1 de julio de 1913, con la condición de que pasado ese tiempo, se convendría en la forma más favorable para el gobierno para pagar su deuda.

Durante el gobierno del general presidente Lázaro Chacón se realizó una nueva renegociación el 15 de octubre de 1927, en el marco de las negociaciones periódicas que tenían lugar desde 1913. En esa fecha, el gobierno guatemalteco llegó a un acuerdo con el representante del Consejo de Tenedores de Bonos, Jack Proby Armstrong, para suscribir un nuevo Contrato, el cual fue aprobado por el Presidente de la República en la misma fecha, y por medio del cual se hicieron tres cosas:

  1. Se mantuvo intactos los bonos de la deuda externa del 4% emitidos en 1895;
  2. Se emitieron nuevos bonos en 1928 básicamente para documentar la nueva deuda originada por los intereses no pagados y caídos en mora, lo que en la legislación actual se conoce como “capitalización de intereses”;
  3. Se convino que las amortizaciones y garantías de pago fueran las mismas para las tres series de bonos.

Por esta razón, en el texto de los bonos de 1928 se hace referencia a los tres convenios: el de 1895 por originalmente 1,600,000, el de 1913 por 29,660 y el de 1927 por 844,600 libras esterlinas. Con base en este acuerdo, dDel 1 de julio de 1930 al 31 de diciembre de 1933 se amortizaron bonos por valor nominal de 176,783 libras esterlinas, quedando así reducida la Deuda Externa de Guatemala del 4% a la cantidad de 1,490,620 libras esterlinas. Pero en pago de los intereses vencidos y no pagados, el Consejo de Tenedores de Bonos aceptó una nueva emisión de bonos, que se hizo efectiva en 1928, y cuyo monto era por las misas 844,603 libras esterlinas a que se refería el Convenio de 1913. Se convino que ambas emisiones, la nueva y la antigua, serían tratadas como una sola y estarían reguladas en cuanto a garantía, amortización y título por las condiciones estipuladas en la de 1927. Con esta nueva emisión la deuda inglesa ascendió a 1,737,803 libras esterlinas tan solo un año antes de que la economía mundial se derrumbara con la Gran Depresión que siguió a la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929.

La situación económica de Guatemala entró en una profunda crisis durante la Depresión, al punto que el general Chacón sufrió un derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930 derivado de los problemas financieros que afrontaba el gobierno. Tras una serie de cambios presidenciales por golpes de estado o por intervención directa de los Estados Unidos, la presidencia recayó en el general Jorge Ubico el 14 de febrero de 1931, quien emprendió agresivas medidas económicas y austeridad en el gasto público, que le permitieron pagar la Deuda Inglesa el día que renunció a la presidencia, el 1 de julio de 1944.


BIBLIOGRAFIA:


14 de octubre de 1951: durante el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán se funda la Confederación General de Trabajadores de Guatemala

14octubre1951
Un Boeing 377 Stratocruiser de la Pan American World Airways en 1947.  La aerolínea estadounidense enfrentaría serios conflictos laborales con las organizaciones de obreros de Guatemala tras la fundación de la CGTG en 1951.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Durante todos los gobiernos criollos entre 1821 y 1944 nunca hubo grupos debidamente organizados de trabajadores ni campesinos en Guatemala. Aunque hubo algunos intentos de organización para lograr el derrocamiento del licenciado Manuel Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920, los cuales florecieron un tanto durante los gobiernos de José María Orellana y Lázaro Chacón, todos éstos fueron proscritos con la llegada al poder del general Jorge Ubico con el fuerte de apoyo de la embajada de los Estados Unidos y de la United Fruit Company el 14 de febrero de 1931. No fue sino hasta después de que la Revolución de Octubre de 1944 derrocó al gobierno del general Federico Ponce Vaides que las organizaciones laborales se establecieron formalmente, luego de que nuevamente tuvieron vestigios de organización para derrocar a los regímenes de Ubico yde Ponce Vaides.

Con la organización obrera y campesina se iniciaron fuertes conflictos laborales contra las principales empresas en el país, destacando entre ellas la United Fruit Company y sus subsidiarias, las cuales tenían los monopolios de producción de banano, y transporte de carga y de pasajeros.  También se vería afectada la también estadounidense Pan American World Airways, la cual tenía el monopolio del transporte aéreo.

En junio y julio de 1948, durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo, los trabajadores de la Compañia Agrícola de Tiquisate, Escuintla y de la United Fruit Company en Bananera, Izabal, plantearon largos pliegos de peticiones a sus patronos. Aunque los tribunales declararon ilegal a la huelga, los trabajadores insistieron en llevarla a cabo, ante lo que los personeros de la UFCO presionaron al gobierno guatemalteco para que interveniera en el conflicto. La frutera estadounidense había controlado al gobierno guatemalteco desde principos de la larga presidencia del licenciado Estrada Cabrera, y no estaba acostumbrada a que sus trabajadores se rebelaran ya que mantenía el control de los mismos por medio del ejército. Pero como en esta ocasión esto no ocurrió así, la UFCO amenazó con el cese de operaciones de la Great White Fleet, su naviera, en Puerto Barrios, lo que afectaria el comercio y vida económica del país dado que esa empresa tenía el monopolio de transporte de carga y de pasajeros por vía marítima.

El presidente Arévalo resistió a la presión de la frutera, pero eventualmente el Jefe de las Fuerzas Armadas, el coronel Francisco Javier Arana se trasladó a Puerto Barrios, llevando tropas del ejército guatemalteco para proteger los intereses de la Compañía, como ha habían hecho los gobiernos liberales ante cualquier protesta laboral. El asunto finalmente se resolvió con el arreglo logrado por el Ministro de Economía y Trabajo, Alfonso Bauer Paiz el 7 de mayo de 1949, y que concluyó con la firma del Pacto Colectivo por medio del cua los trabajadores de la UFCO obtuvieron un aumento global de un millón y medio de quetzales.

Pero este prolongado conflicto con la United Fruit Company y la obvia influencia que la frutera tenía en el coronel Arana hizo que el gobierno decidiera capturar a Arana y enviarlo al exilio a Cuba. Los hombres del ministro de la Defensa, coronel Jacobo Árbenz Guzmán, intentaron capturar a Arana el 18 de julio de 1949, pero éste se defendió y cayó muerto bajo las balas de sus captores, aunque alcanzó a matar a uno de ellos. Como éste último era un conocido colaborador de Árbenz, la versión que presentó el gobierno de que los grupos reaccionarios habían asesinado al Jefe de las Fuerzas Armadas no fue creíble y resultó en un alzamiento militar de las fuerzas leales a Arana, las cuales fueron derrotadas por las fuerzas leales a Árbenz tras dos días de combates.

Todos estos hechos reforzaron la conciencia de la unificación en la dirigencia obrera guatemalteca, y con el beneplácito del gobierno del coronel Árbenz, cuando asumió la presidencia el 1 de marzo de 1950, un Comité Preparatorio realizó el Congreso de Unidad de los Trabajadores de Guatemala con la participación de aproximadamente dos mil delegados representando a más de cuatrocientas organizaciones obreras, del 12 al 14 de octubre de 1951. En la sesión de clausura de este congreso, realizada el 14 de octubre en recién construído Palacio de los Deportes, se fundó la Confederación General de Trabajadores de Guatemala (CGTG), con el carácter de central única. Concurrieron a su fundación diecinueve federaciones (once reconocidas y ocho en trámite de reconocimiento) y tres sindicatos, entre ellos la Sociedad de Auxilio Mutuo Ferrocarrilero, uno de los mayores y que estaba formado por los trabajadores de la International Railways of Central America (IRCA), otra de las subsidiarias de la United Fruit Company en Guatemala.

Los objetivos de la nueva Conferederación eran los siguientes:

  1. Luchar por el incesante bienestar material y cultural y por los intereses de los trabajadores y de los campesinos
  2. Mantener y ampliar la unificación de todos los trabajadores de Guatemala
  3. Luchar por la unificación y solidaridad de todos los trabajadores de América y del mundo
  4. Propiciar la alianza de los obreros y de los campesinos
  5. Luchar por el progreso de la legislación del Trabajo y de la Seguridad Social
  6. Luchar por el desarrollo de la agricultura y de la industria, por la reforma agraria, el reparto de tierras y el bienestar de los campesinos
  7. Defender la democracia y luchar por la independencia nacional

Todos estos principios estaban fundamentados en el “New Deal” que había establecido el presidente Franklin D. Roosevelt en los Estados Unidos pasar sacar a los Estados Unidos de la Gran Depresión de 1929, aunque fueron recibidos por la UFCO y sus subsidiarios, y por los empresarios guatemaltecos, como una amenaza comunista para el país.  Finalmente, tras el éxito de la Operación PBSUCCESS de la CIA del gobierno estadounidense, el gobierno del coronel Árbenz fue derrocado y la organización obrera guatemalteca prácticamente desmantelada.


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4 de octubre de 1901: muere el eminente literato y Ministro de Fomento, Rafael Spínola, creador de las Fiestas de Minerva

4octubre1901
El antiguo Ministerio de Fomento de la ciudad de Guatemala.  Derribado por los terremotos de 1917-18, había sido la mansión del general Juan Martín Barrundia, ministro de la Guerra de J. Rufino Barrios.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Con tan solo 45 años de edad, Rafael Spínola dejó un amplio legado en la literatura, el periodismo, y la oratoria  guatemaltecas. Era descendiente del alférez de Caballería coronel José María Espínola Baeza y Bravo que llegó a Guatemala el 12 de junio de 1822, al mando de seiscientos hombres del ejército mexicano y bajo las órdenes de Vicente Filísola, a quien había mandado el emperador mexicano Agustín de Iturbide para que tomara el control de la region luego de la anexión de Centroamérica a México. .Tras el derrumbe del Primer Imperio Mexicano, Filísola convocó a una Asamblea Constituyente para Centroamérica y se retiró a México con sus tropas, pero el coronel Espínola ya no regresó porque en Guatemala conoció a la señorita Mariana del Águila Escobar, con quien contrajo matrimonio y procreó a tres hijos. En Guatemala se cambió el apellido de Espínola a Spínola, indicando que así era como se escribía originalmente.

Rafael Spínola era hijo de José Vicente Spínola del Águila e Isabel Orellana Corzo, quien a su vez era nieta del doctor venezolano Narciso Esparragoza y Gallardo, que se graduó en Guatemala en 1794 y quien fuera el primer médico anatómico de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo, nombramiento concedido por Cédula del Rey Carlos IV.

Spínola realizó sus estudios de secundaria en el Instituto Nacional Central para Varones, sobresaliendo por su habilidad para hacer agudos comentarios a los profesores.  En 1885, tras la muerte del general Justo Rufino Barrios el 2 de abril en Chalchuapa, el coronel del Rigoberto Cabezas inició el periódico El Pueblo, en donde pretendió hacer oposición al gobierno del presidente interino, general Manuel Lisandro Barillas, y en este periódico inició Spínola su carrera periodística Rafael Spínola.  El periódico solamente alcanzó tres números pues Cabezas fue expulsado de Guatemala, y Spínola salió exiliado a México en donde conoció a varias personalidades de ese país, incluyendo al escritor y diplomático Federico Gamboa, quien en sus memorias relata que Spínola llegó expatriado y sin dinero.

Al regresar a Guatemala, Spínola realize estudios de medicina, aunque se inclinó más por la literatura, el periodismo y la oratoria.​ También incursionó en política y en 1893 era diputado de la Asamblea Nacional Legislativa, impartía clases de filosofía en el Instituto Central para Varones y era uno de los principales oradores del gobierno del general José María Reina BarriosDe 1896 a 1897 fue el redactor jefe de La Ilustración Guatemalteca, revista literaria quincenal que, a pesar de su corta duración, es una referencia importante para conocer la situación política y económica de Guatemala durante el último año del gobierno del general José María Reina Barrios; en esta revista colaboró con Ramón A. Salazar, A. Macías del Real y Alberto Valdeavellano.  En esa época, Spínola se casó con la mexicana Ana Florencia Strecker Frías, con quien tuvo dos hijas: Magdalena y Stella.​

Luego del asesinato del presidente Reina Barrios el 8 de febrero de 1898, Spínola pasó al equipo de trabajo de La Idea Liberal desde donde trabajó en la campaña presidencial del licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien había sido designado como presidente interino tras la muerte de Reina Barrios. En agradecimiento a su labor el presidente Estrada Cabrera lo nombró subsecretario de Fomento cuando tomó posesión el 2 de octubre de 1898.

Cuando Estrada Cabrera inició su primer período oficial el 15 de marzo de 1899, nombró a Spínola como ministro de Fomento, quien en ese puesto tuvo dos contribuciones muy importantes para el gobierno cabrerista: fue el creador de las Fiestas Minervalias, evento educativo y propagandístico con que Estrada Cabrera promocionó su gobierno de veintidós años en el extranjero;​ y redactó el contrato que otorgó la concesión del Ferrocarril del Norte a una empresa ferroviaria estadounidense por noventa y nueve años, dando origen a una serie de contratos lesivos para Guatemala y el establecimiento de la United Fruit Company en el país.​

Pero el año de 1901 fue trágico para la familia Spínola Streckler; Ana Florencia falleció en mayo, víctima de una enfermedad y Spínola murió a los 45 años de edad, el 4 de octubre de 1901, dejando en la orfandad a sus hijas;  Magdalena, de solo 4 años de edad, fue a vivir con sus abuelos maternos, y Stella con sus abuelos paternos.​


BIBLIOGRAFIA:

 


31 de mayo de 1946: el Congreso de la República retira el cargo de general de Brigada y de División al ciudadado Jorge Ubico

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Retrato del general Jorge Ubico en 1931.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El 31 de mayo de 1946, el Congreso de la República despojó al expresidente Jorge Ubico de los grados de general de división y de brigada por medio del decreto 245, que dice:

“Considerando que el general Jorge Ubico violó la constitución entonces vigente al continuar en la primera magistratura por más tiempo del que estipulaba el artículo 66 de la misma; […] que mantuvo al país incomunicado con el exterior y limitó en forma arbitraria la salida de los guatemaltecos; […] que valiéndose de la preeminencia que se derivaba de su posición arrebató por precios irrisorios a algunos ciudadanos de sus patrimonios. A juicio del Congreso, estas razones hacen indigno de pertenecer al Ejército Nacional de la Revolución a Jorge Ubico.

DECRETA:

Se cancelan los grados de general de brigada y de división al ciudadano Jorge Ubico”. […]

Tras la contrarrevolución de 1954, Ubico fue reinstaurado en el Ejército de Guatemala y durante el gobierno del coronel Enrique Peralta Azurdia se hicieron las gestiones pertinentes ante el Gobierno de los Estados Unidos para repatriar sus restos. Cuando el avión Boeing 707 de la línea aérea Pan American en que se transportaba su féretro ingresó al espacio aéreo guatemalteco fue escoltado por la cuadrilla Quetzal de la Fuerza Aérea de Guatemala hasta aterrizar en el Aeropuerto Internacional La Aurora; desde allí fue transportado en hombros de antiguos oficiales y correligionarios y fue objeto de varios homenajes. Finalmente, fue sepultado en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala en una tumba muy sencilla.


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  • Palma, Claudia (15 de junio de 2015). «Jorge Ubico, el excéntrico “señor 25″». Prensa Libre. Archivado desde el original el 9 de junio de 2015.
  • Prensa Libre (7 de noviembre de 2007). «Fascismo en Guatemala». Prensa Libre (Guatemala). Archivado desde el original el 22 de enero de 2015.
  • Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.

29 de agosto de 1920: termina la semana de elecciones en que resulta electo como presidente constitucional Carlos Herrera

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El presidente Carlos Herrera y sus ministros de Estado.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Mediante el Decreto 754 del 20 de abril de 1920, la Asamblea Legislativa que había declarado mentalmente incompetente al licenciado Manuel Estrada Cabrera tras veintidós años de gobierno, convocó a elecciones populares para presidente de la república, para celebrarse durante siete días, del 23 al 29 de agosto de ese año, evento para el cual el gobierno despachó 555,000 boletas de ciudadanía y en el que resultó electo Carlos Herrera, quien fungía como presidente interino desde el 8 de abril.

El 13 de septiembre de 1920, la Asamblea lo proclamó presidente constitucional de la República, para un período de seis años que terminaría en 1927, comenzando el 15 de marzo de 1921;  y como primer designado a la Presidencia la Asamblea nombró el diputado José Ernesto Zelaya.

Desde el principio, la gestión de Herrera se vio afectada por una aguda crisis económica, derivada por los terremotos de 1917-1918, la epidemia de escarlatina de 1919 y la Semana Trágica de 1920, que llevaron a la cotización del peso frente al dólar de $32.30 por US$1 en 1920, a $41.50 por US$1 en diciembre de 1921. Adicionalmente, el precio del café sufrió una fuerte caída en su cotización en el mercado internacional, llegando a los 8 dólares por quintal. El precio del azúcar también bajó, causando graves daños a la economía nacional.

No obstante los problemas económicos hererados de la gestión cabrerista, el gobierno por medio de la Secretaría de Fomento, impulsó una mejora en la infraestructura en el interior del país, especialmente en algunas carreteras, el telégrafo y las vías de navegación, e intentó solucionar otros problemas que aquejaban a la población. Pero fueron sus problemas con la compañía estadounidense United Fruit Company y las fuerzas armadas, principal apoyo politico y económico del gobierno cabrerista, los que derivaron en su eventual derrocamiento en diciembre de 1921 en un golpe de estado dirigido por el general José María Orellana, antiguo Jefe de Estado Mayor del licenciado Estrada Cabrera y del propio Herrera.


BIBLIOGRAFIA:

  • Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  • Bianchi, Julio (1941). Prólogo de “¡Ecce Pericles!” de Rafael Arévalo Martínez. Guatemala: Tipografía Nacional.
  • Universidad Francico Marroquín (2008). Charlie Sugar al Poder. III Universidad Francisco Marroquín, Guatemala.

 


Sylvanus Morley: el arqueólogo estadounidense que estudió la civilización maya y espió a los alemanes en Centroamérica durante la Primera Guerra Mundial, y de quien algunos dicen que fue la inspiración para el personaje fílmico Indiana Jones.

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El arqueólogo Sylvanus Morley en el sitio arqueológico de Copán, en Honduras.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Uno de los primeros arqueólogos estadounidenses que investigó a fondo la civilización maya fue Sylvanus Morley, quien realizó numerosas excavaciones en Chichén Itzá cuando trabajaba para la Institución Carnegie de los Estados Unidos a principios del siglo XX. Basados en los resultados de sus investigaciones, publicó extensos reportajes de la escritura jeroglífica de los mayas. Aunque investigaciones más recientes han dado como resultado una reevalución de sus conclusiones y teorías, su trabajo sobre las inscripciones del calendario maya es todavía usado como referencia por los estudiosos.

Sin embargo, su prestigio y su trabajo arqueológico fueron la coartada perfecta para que Morley realizara trabajos de espionaje en México y en Centroamérica durante la Primera Guerra Mundial, investigando actividades pro-alemanas y antiestadounidenses para la Oficina de Inteligencia Naval de los Estados Unidos. Morley recorrió más de 3200 kilómet5ros de la costa de Centroamérica en búsqueda de evidencias de bases para submarinos alemanes. No encontró ninguna, pero dejó un extenso análisis de más de diez mil páginas con detalles de la geografía, ambiente político y social de la costa centroamericana.   Incluso espió a las compañías locales que intentaban competir contra las transnacionales estadounidenses United Fruit Company e International Harvester.

El trabajo de Morley fue respaldado por el gobierno estadounidense, al punto que cuando fue criticado por el famoso antropólogo Franz Boas publicó una carta de protesta en “The Nation” denunciando que los operativos en Centroamérica habían “prostituido la ciencia utilizándolo como coartada para el espionaja”, la Asociación Antropológica Americana expulsó a Boas de su seno solamente diez días después de haber publicado la carta.

Los trabajos de espionaje de Morley no han sido los únicos que han ocurrido en Guatemala por investigadores internacional.  Desde que John Lloyd Stephens visitó la región enviado por el president estadounidense Martin Van Buren durante la época del general Rafael Carrera los investigadores estadounidenses no solamente han estudiado a la civilización Maya sino que también han espiado para el gobierno norteamericano.  El propio Stephens publicó su obra “Incidents of travel in Central America, Chiapas and Yucatan“, en la cual describe numerosos asuntos internos del gobierno guatemalteco, aparte de sus descubrimientos sobre los sitios mayas en la región.  (De hecho, de la descripción que hace del juego de pelota maya en su obra surgieron los juegos ingleses de rugby y fútbol, y el estadounidense de fútbol americano).  Desde entonces, varios críticos han argumentado que numerosas investigaciones arqueológicas sirven solamente de pantalla para que espías se infiltren en regiones sensibles de los países en donde trabajan.

Morley también fue un portavoz de los indígenas de las regiones en que trabajó y con quienes pasó mucho tiempo. Morley aprovechó su prestigio para hacer ver los problemas y tribulaciones que los indígenas vivían en sus países, algo a lo que esas poblaciones no podían hacer por sí mismas por cuestiones políticas.  Y hay quienes han especulado que fue él quien inspiró al director estadounidense Stephen Spielberg para realizar las películas de “Indiana Jones“.


BIBLIOGRAFIA:

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  • Stephens, John Lloyd; Catherwood, Frederick (1854). Incidents of travel in Central America, Chiapas, and Yucatan (en inglés). Londres, Inglaterra: Arthur Hall, Virtue and Co.

¿Qué era la política del “Gran Garrote” del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del “Gran Garrote” en el Caribe.

La política del “Gran Garrote” (o Big Stick) del presidente Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 1902 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.

Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del “derecho” de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el “Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe” y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:

“Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.”

La “Doctrina Monroe” afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase “América para los americanos“. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en “América para los estadounidenses“.

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump.


BIBLIOGRAFIA:

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  • Perkins, Dexter (1937), The Monroe Doctrine, 1867-1907, Baltimore Press.
  • Roosevelt, Theodore (1913), Theodore Roosevelt: An Autobiography, The Macmillan Press Company.

23 de julio de 1954: el secretario de Estado de los EEUU, John Foster Dulles, da luz verde a la operación PBHISTORY para crear documentación sobre los supuestos lazos entre Árbenz y el gobierno de Moscú

24julio1954
Los esposos Arbenz. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación el artículo de José Cal “Los libros que la CIA quemó en Guatemala“, publicado en el El Faro Académico en 2015:

Tras la renuncia del coronel Jacobo Árbenz Guzmán la presidencia de Guatemala el 27 de junio de 1954, se dió por concluida la operación PBSUCCESS, impulsada por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA). Frank Wisner, jefe de la nueva dirección de planes de la agencia instruía a sus colaboradores para desmantelar la infraestructura de esta operación sacando del país a los “cirujanos” (agentes) y “enfermeras” (diplomáticos) que habían trabajado en ella meses atrás.

No obstante, el trabajo de la agencia para él y sus jefes no había terminado. De la guerra fría política y militar, se pasó a la guerra fría cultural: esa guerra de ideas en la que los agentes estadounidenses justificaban sus acciones a partir de la amenaza que significaba para el mundo libre la estrategia soviética de penetración y expansión del comunismo en América Latina. Sus planteamientos sostenían que la enorme cantidad de propaganda, documentos y libros que no habían podido destruir los seguidores de Árbenz, debía ser registrada y analizada para entender las relaciones de los comunistas guatemaltecos con Moscú. Desde el 4 de julio, dos agentes de la agencia y dos agentes de la Oficina de Investigaciones en Inteligencia del departamento de estado (OIR) recopilan y registran la documentación. Casi tres semanas después, el 23 de julio de 1954, el secretario de Estado John Foster Dulles envía un telegrama al embajador John Peurifoy en el que le solicita seleccionar documentación que pueda ser utilizada apropiadamente para reconstruir el patrón de la influencia comunista en Guatemala, y recopilar datos biográficos esenciales de inteligencia, iniciando así la operación PBHISTORY.

Anticipando el fracaso de sus propios objetivos, la agencia indicaba en sus primeros reportes que los documentos “especialmente sensibles” para demostrar las relaciones de los comunistas guatemaltecos con Moscú habían sido destruidos. Pese a esta “decepción”, los reportes consignan la elaboración de más de 150,000 registros sin contar con la documentación gubernamental. Sobre este inventario preliminar se presentó un informe en Washington, el 20 de julio, y se elaboró un dossier con documentación de interés para el presidente Eisenhower. El 4 de agosto, después de diversas reuniones, la inteligencia estadounidense estructuró el nuevo equipo de PBHISTORY compuesto por doce oficiales: tres del Departamento de Estado, uno de la Agencia de Información (USIA) y ocho de la CIA. Cuatro de ellos llegaron a ciudad de Guatemala un día después. El agente de la CIA con el seudónimo de Francis T. Mylkes quedó a cargo de la operación.

Ya en Guatemala, el equipo PBHISTORY adoptó el nombre de Social Research Group (Grupo de Estudios Sociales). Después de algunas desavenencias con el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas empezó a desarrollar sus operaciones en la sede del Comité Nacional de Defensa contra el Comunismo (CNDC), definido como una agencia ejecutiva del nuevo gobierno destinada a “combatir el comunismo en el país”. Los miembros del equipo PBHISTORY instruyeron a los miembros del CNDC para desarrollar el trabajo de búsqueda, clasificación y registro de propaganda, libros y documentos “comunistas” que posteriormente serían enviados a Washington. Los sumarios de la documentación desclasificada anotan que para el 28 de septiembre de 1954, el equipo PBHISTORY había recolectado aproximadamente 500 mil documentos, de los que 2 mil 95 fueron fotografiados, 50 mil microfilmados y 750 fotografías utilizadas con fines propagandísticos en el exterior.

El CNDC también se constituyó en el primer proyecto de organización del sistema de inteligencia guatemalteco bajo control de la agencia, tal y como lo muestra el informe enviado por el equipo PBHISTORY a John Foster Dulles el 19 de febrero de 1955. Desde el arribo de los agentes estadounidenses también se convirtió en un organismo de persecución política sobre toda persona sospechosa de simpatizar con el comunismo. Esta persecución se emprendió no solamente contra activistas, sino también contra profesores universitarios y sus libros.

El Imparcial, en su edición vespertina del 4 de diciembre de 1954, da cuenta de lo mencionado por el profesor Cazali en su extensa nota titulada: ¿Una purga de libros? En ella se habla de la resonancia que tuvieron en los periódicos Prensa Libre y Diario de Centroamérica las actividades del CNDC y el Ministerio de Educación Pública, instituciones que formaron una comisión encargada de recoger en las bibliotecas públicas y otros establecimientos los libros que por sus tendencias e ideología se consideraban “peligrosos” y debían ser retirados de circulación. Este hecho sorprendente esboza los criterios establecidos por esta comisión para identificar la filiación comunista de las obras y, al mismo tiempo, ofrece evidencias sobre cómo el intenso debate periodístico se convirtió en una de las primeras acciones de divulgación del discurso cultural del anticomunismo entre los sectores medios y urbanos de la ciudad de Guatemala. Según esta nota, el Diario de Centroamérica, en su edición del 3 de diciembre de 1954, mencionó que la comisión haría un inventario profuso y detallado de las obras decomisadas por sus tendencias comunistas y filocomunistas guardándose un ejemplar de cada publicación, mientras que el resto sería quemado en una pira pública ante “todas aquellas personas que quieran asistir al entierro del comunismo”. Aunque los redactores de El Imparcial manifiestan una opinión desfavorable sobre estas acciones de purga y censura sobre obras del pensamiento, consideran que “tan ingrata tarea” debía realizarse cuanto antes, sugiriendo que se separaran las obras científicas marxistas de las meramente propagandísticas, las que debían destruirse sin mayor problema pero sin “hacer alardes de función teatral en la plaza pública”, sobre todo en un país de tan escasa cultura.

Pocos años después, el escritor y dirigente comunista Huberto Alvarado Arellano señaló en su libro “Preocupaciones” que esta persecución y censura se constituía en uno de los más brutales linchamientos de la cultura del continente americano, dirigido a impedir la formación de una mentalidad democrática indicando que una de las grandes desventajas del CNDC respecto a la inquisición española es que los conocimientos de sus censores eran nulos.

Los libros “La revolución guatemalteca”, de Luis Cardoza y Aragón y “El carácter de la revolución guatemalteca”, de Jaime Díaz Rozzotto, publicados en 1956 y 1958, tuvieron amplia resonancia más allá de las fronteras latinoamericanas por sus señalamientos críticos hacia la intervención de Estados Unidos en Guatemala. Inmediatamente, el equipo PBHISTORY puso a disposición del historiador Ronald M. Schneider los documentos incautados para escribir un libro, basado en su disertación doctoral, sobre la presencia del comunismo en Guatemala como parte del amplio programa de publicaciones que la agencia financió para difundir su visión de los hechos. Hasta 1967, la agencia había financiado la publicación de un millar de libros sobre la penetración comunista en el mundo. Sus funcionarios estaban convencidos de que la publicación de libros debía formar parte de sus acciones de “cambio de actitud” hacia Estados Unidos en los sectores medios e intelectuales a nivel internacional, por lo que el programa de publicaciones pasó a formar parte de sus acciones encubiertas.

El libro de Schneider “Communism in Guatemala, 1944-1954”, publicado en 1959 en Nueva York, del que también se publicó la traducción al castellano el mismo año en Buenos Aires, con fondos de la agencia, llegó a una conclusión desconcertante: los vínculos entre los comunistas guatemaltecos y Moscú eran inexistentes. La documentación revisada tenía para Schneider una significación mayoritariamente local, lo que le condujo a concluir que aunque había relaciones identificables entre algunos comunistas guatemaltecos y elementos de apoyo de la política exterior de la Unión Soviética, éstos actuaron solos, sin ninguna ayuda o soporte fuera de su país.

Aunque la operación PBHISTORY no consiguió cumplir uno de sus objetivos fundamentales, contribuyó decisivamente a la expansión del anticomunismo en Guatemala y a que sus actividades relacionadas con la política editorial de la agencia se proyectaran hacia el resto de América Latina. La selección de la documentación incautada en Guatemala en 1954 se encuentra en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos bajo el nombre de Guatemala Documents Collection y en los Archivos Nacionales de Maryland dentro de la serie Records Relating to Activities in Guatemala, 1949-1996. Aunque estos acervos han sido revisados por los profesores Nick Cullather, Aaron Coy Moulton y el periodista Max Holland –para estudios sobre las operaciones de la agencia en Guatemala-, su contenido requiere de nuevas lecturas como la que se ha querido proponer en este trabajo; desde la que se pretende elaborar una caracterización del discurso cultural del anticomunismo expandido por Estados Unidos en el país, y pensar en una Historia crítica de su política exterior para entender cómo buscó combatir el comunismo en la esfera de las ideas. Fue precisamente en esta esfera donde se libraba una batalla tan decisiva como la militar: defender, desde cada sistema político, la propia forma de vida como la mejor. Las evidencias aportadas muestran que la divulgación, implantación y politización del anticomunismo en un país como Guatemala supera los tópicos simplistas de la “propaganda” y se entiende como una sofisticada estrategia de “diplomacia cultural”. Por ello, no es de extrañar que el uso generalizante y despectivo del término “comunismo” o del adjetivo “comunista”, aún presente en las opiniones cotidianas y en los desarrollos editoriales de los medios de comunicación del país, sean en gran medida resultado y reflejo de aquella incautación y destrucción de literatura comunista.


BIBLIOGRAFIA:

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