25 de marzo de 1524: Alvarado condena a muerte a los dos últimos reyes k’iche’

Tras evadir una emboscada en la que pretendía quemarlo vivo a él y a sus hombres, Pedro de Alvarado hace prisioneros y condena a muerte a los reyes k’iche’ en Q’umakaj

25marzo1524
Mapa de Q’umarkaj (Utatlán) la capital del reino k’iche’ en 1524. Aquí querían emboscar a las fuerzas de Alvarado para quemarlos vivos dentro de la ciudad, pero el plan le falló a los reyes k’iche’ que fueron apresados y posteriormente quemados en la hoguera. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras la decadencia de la Cultura Maya, sus pueblos descendientes fueron perdiendo poco a poco las características de aquella y se fueron segregando en diferente grupos sociales que se hicieron la guerra unos contra otros.  Así pues, los pueblos indígenas se encontraban en marcada decadencia a la llegada de los españ0les al continente americano:  algunos todavía tenían centros urbanos, como los k’iche’ y k’achik’el, mientras que otros, los itzáes de Tezulutlán —actualmente la zona de las Verapaces y Petén— habían adoptado una forma de vida nómada más adecuada a la región selvática en donde vivían.1

Pedro de Alvarado invadió la región que ocupan los indígenas con centros urbanos en 1524 al frente de trescientos soldados españoles de infantería y ciento veinte de caballería y de varios miles de guerreros tlaxcaltecas y cholultecas que se habían aliado a las fuerzas de Hernán Cortés en México para derrotar al Imperio Azteca; se estima que por cada soldado español había de diez a treinta guerreros tlaxcaltecas o cholultecas.2

Las armas con que contaban los españoles  —que no eran soldados entrenados de los famosos tercios sino que simples aventureros que huían de la miseria de la península— eran: ballestas, escopetas muy rudimentarias de chispa y mampuesta, y cuatro cañones que se cargaban por la boca con balas de piedra; por su parte, los guerreros mexicanos traían sus arcos, flechas y lanzas.3  Pero hubo un factor muy importante y quizá decisivo en el proceso de conquista, ya que diezmó considerablemente a las poblaciones indígenas americanas tras la llegada de los europeos: la viruela, el sarampión, la gripe, el tifus y la fiebre amarilla que traían las ratas que venían en los barcos y a las que los europeos ya habían desarrollado defensas. De hecho, mientras se llevaba a cabo la conquista del Imperio Azteca en México, las epidemias hacían estragos en las poblaciones del territorio guatemalteco.4

El 20 de febrero de 1524 se produjo la batalla contra los k’iche’ de donde salió la leyenda del guerrero Tecún Umán, la cual se ha documentado que más bien es un registro histórico k’iche’ que ha amalgamado en la figura de aquel gran capitán a sus principales príncipes y capitanes militares que cayeron muertos en aquel combate.5 Alvarado, por su parte, solamente reportó que uno de los principales guerreros había muerto en la batalla de aquel día, en el que murieron muchos k’iche’ al punto que el río cercano se tiñó de rojo.6  Es muy probable que los guerreros k’iche’ hayan estado muy debilitados por las viruelas y otras enfermedades, lo que podría haber contribuido sobremanera a la espantosa derrota.

Ante aquel desastre, los reyes k’iche’ Oxib-Keh, el Ahpop (rey), y Beleheb-Tzy, el Ahpop Quecham (rey electo), se sintieron entre la espada y la pared y convocaron a una gran asamblea de notables para planificar la defensa contra los invasores.  Decidieron que las mujeres, niños y ancianos salieran de las poblaciones y buscaran refugio en las montañas y en improvisadas cuevas, y luego, planearon invitar a los europeos a la ciudad de Q’umarkaj  (Utatlán), que estaba formaba por casas de paredes de madera y techos de paja ubicada sobre unas colinas rodeadas de barrancos que no permitía una salida fácil, para quemarlos vivos en la ciudad.7

Alvarado aceptó la invitación de la comitiva k’iche’ que enviaron los reyes, y sin sospechar nada partió para Utatlán.  Sin embargo, cuando llegaron a la ciudad, la ubicación hizo que el español sospechara que algo no andaba bien, por lo que decidió dejar a sus tropas en las afueras de la población y entrar sólo con un grupo de soldados españoles bien armados.  Ya dentro de Q’umarkaj se confirmaron sus sospechas cuando en medio del agasajo que le hicieron a él y al grupo de españoles se dieron cuenta de que no había ni mujeres ni niños; entonces, Alvarado le agradeció a los k’iche’ por el recibimiento y les dijo que iba a salir de la ciudad para organizar la entrada de las tropas mexicanas.8

Ya en su tienda, Alvarado invitó a los reyes para que le visitaran previo a entrar a la ciudad, y cuando llegaron, sus ayudantes les cayeron encima y los cargaron de cadenas.  Sin apenas reponerse de la sorpresa se dieron cuenta de que estaban perdidos, y se resignaron a su suerte.  Después, Alvarado instaló un tribunal entre sus propios oficiales aventureros y con una farsa de juicio condenó a los reyes k’iche’ a unos días de prisión y luego a morir en la hoguera.8 Cuando los guerreros k’iche’s se dieron cuenta de lo que había sucedido, atacaron a los españoles y a sus aliados tlaxcaltecas y cholultecas y lograron matar a uno de los soldados españoles.9​ Pero en este momento Alvarado ordenó que después de repeler el ataque incendiaran toda la ciudad como escarmiento.10

Tras la destrucción de Q’umarkaj, la cruel sentencia contra los reyes k’iche’ que solamente buscaban proteger a su pueblo de una invasión de aventureros se ejecutó el Viernes Santo de 1524, fiesta sagrada de la religión católica a la que pertenecían los invasores.11

Por su parte, los indígenas itzáes de Tezulutlán, resistieron a la invasión española por muchos años gracias a su estrategia de permanecer en la selva petenera protegidos por la muralla natural de los Cuchumatanes, y fueron el único pueblo independiente de la América Española hasta que finalmente fueron brutalmente conquistados en 1697.12


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1963) [1924]. El Libro de las Efemérides. Capítulos de la Historia de la América Central. V.  Guatemala: Tipografía Nacional. p. 486
  2. Restall, Matthew; Asselbergs, Florine (2007). Invading Guatemala: Spanish, Nahua, and Maya Accounts of the Conquest Wars (en inglés). University Park, Pensilvania, EE.UU.: Pennsylvania State University Press. ISBN 978-0-271-02758-6OCLC 165478850. p. 16.
  3. Jones, Grant D. (2000). «The Lowland Maya, from the Conquest to the Present«. En Richard E.W. Adams y Murdo J. Macleod (eds.), ed. The Cambridge History of the Native Peoples of the Americas, II: Mesoamerica, part 2 (en inglés). Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press. ISBN 0-521-65204-9OCLC 33359444. p. 363.
  4. Lovell, W. George (2005). Conquest and Survival in Colonial Guatemala: A Historical Geography of the Cuchumatán Highlands, 1500-1821 (en inglés) (3.a edición). Montreal, Canadá: McGill-Queen’s University Press. ISBN 0-7735-2741-9OCLC 58051691. p. 70.
  5. van Akkeren, Ruud W. Tecun Umam: ¿personaje mítico o histórico?. En: Ciclo de Conferencias 2004. Nuevas investigaciones. Nuevas ideas.  Guatemala: Museo Popol Vuh, Universidad Francisco Marroquín. pp. 3-7.
  6. Gall, Francis (julio a diciembre de de 1967). «Los Gonzalo de Alvarado, Conquistadores de Guatemala«. En Anales de la Sociedad de Geografía e Historia. XL Guatemala: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. OCLC 72773975. pp 41-42.
  7. Hernández de León, El Libro de las Efemérides, p. 487.
  8. Ibid., p. 488.
  9. Recinos, Adrián (1998). Memorial de Sololá, Anales de los Kaqchikeles; Título de los Señores de Totonicapán. Guatemala: Piedra Santa. ISBN 84-8377-006-7OCLC 25476196.
  10. Sharer, Robert J.; Traxler, Loa P. (2006). The Ancient Maya (en inglés) (6.ª edición (completamente revisada)). Stanford, California, EE. UU.: Stanford University Press. ISBN 0-8047-4817-9OCLC 57577446. p. 764-765.
  11. Hernández de León, El Libro de las Efemérides, p. 489.
  12. Jones, Grant D.  (1998). The Conquest of the Last Maya Kingdom (en inglés). Stanford, California, EE. UU.: Stanford University Press. ISBN 978-0-8047-3522-3OCLC 9780804735223. 240 y siguientes.

25 de febrero de 1842: José Venancio López es nombrado presidente del Estado

El licenciado José Venancio López, regente de la Suprema Corte de Justicia y Consejero de Estado es nombrado presidente del Estado en sustitución de Mariano Rivera Paz.

25febrero1842
El templo de Santo Domingo en 1875 en una fotografía de Eadweard Muybridge. En el recuadro: el licenciado José Venancio López. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En los primeros tiempos de la vida de la República Federal de Centro América y del Estado de Guatemala, los gobernantes no se aprovechaban del presupuesto de la nación.  Por ejemplo, el presidente federal Manuel José Arce y Fagoaga fue obligado a renunciar en 18281 y en 1829 todos sus bienes fueron embargados por Francisco Morazán, quien además lo expulsó del territorio centroamericano junto con los líderes aristócratas.2 Arce intentó regresar al poder, pero no lo consiguió y cuando murió en su natal El Salvador en 1847, estaba prácticamente en la miseria.3

Otro ejemplo se dió cuando el mariscal Vicente Cerna fue derrocado por la Revolución Liberal el 30 de junio de 1871.  Cerna salió huyendo para El Salvador con veinte reales prestados y cuando regresó al país el 2 de julio de 1877, el gobierno de Barrios tuvo que emitir este breve acuerdo para que Cerna no se muriera de hambre en sus últimos días: «habiendo ingresado a esta ciudad el general de división don Vicente Cerna, será alta, de orden del señor general presidente, en el presupuesto respectivo.»3

Incluso hubo casos, como el de  Bernardino Lemus, que no aceptó la presidencia del Estado de Guatemala en 1841, porque el sueldo de dos mil quinientos pesos anuales era muy bajo y no le servía para cubrir sus gastos.  Ante esta situación, el presidente del Estado, Mariano Rivera Paz, tuvo que continuar en el puesto, soportante la presión que tenía del general en Jefe del Ejército, Rafael Carrera.4  Sin embargo, cuando Carrera, quien también era Consejero de Estado, tuvo una fuerte discusión con el Ministro de Gobernación, presbítero Jorge de Viteri y Ungo en la que ninguno de los dos dió su brazo a torcer, Rivera Paz presentó su renuncia el 14 diciembre de 1841.4

En lugar de Rivera Paz debería haberse quedado Carrera, pero éste se encerró en su casa y no quiso saber nada del asunto, por lo que tomó el poder interinamente el licenciado José Venancio López, Regente de la Suprema Corte de Justicia y otro de los Consejeros de Estado.  El 14 de febrero de 1842 se reunió la Asamblea Constituyente para deliberar sobre el asunto, y el 25 de ese mismo mes acordaron lo siguiente:5

La Asamblea Constituyente del Estado de Guatemala: habiendo tomada en consideración, que admitida la renuncia que de la Presidencia del Estado, hizo el señor don Mariano Rivera Paz, debía proceder a elegir a la persona que debía entar al ejercicio del S.P.E. y habiéndolo verificado por aclamación, ha decretado: se nombra Presidente del Estado al señor licenciado José Venancio López, Regente de la Suprema Corte de Justicia.

Pase al Gobierno para su publicación y cumplimiento.

Dado en el salón de sesiones: Guatemala a 25 de febrero de 1842.

        • Alejandro Marure, presidente
        • A. Andreu, secretario
        • Marcos Dardón, secretario5

Por aquel entonces, López tenía aproximadamente cincuenta años de edad y era una persona huraña y austera a quien no se le había conocido ni un sólo amorío, ya que estaba completamente entregado a su profesión de abogado.  Además era de complexión endeble y enfermiza, lo que lo dejó en una posición sumamente delicada para gobernar, y eso sin contar que tenía que vérseles con Carrera y la familia Aycinena.5

Su gobierno, como era de esperarse, no duró mucho.  Carrera le exigía que le pagaran a sus soldados todos los sueldos atrasados, y el gobierno no tenía cómo cubrir los cuarentamil pesos exigidos.  Finalmente, cuando falleció el maestrescuela de la Catedra, Bernardo Martínez, dejó tal cantidad de bienes que el licenciado López dictó un acuerdo en que se mandaba tomar, como préstamo, los bienes de Martínez, y que se vendieran en subasta para cubrir el presupuesto de las fuerzas armadas.  La situación se complicó cuando los deudos de Martínez reclamaron sobre la herencia, pues para entonces, ya Carrera había subastado todo y le había pagado a sus soldados.  El licenciado López no quiso tener que vercon el asunto y renunció a puesto, devolviéndose a Rivera Paz el 13 de mayo de ese mismo año.6

Ya cuando llegó el general J. Rufino Barrios a la presidencia en 1873 la situación cambió dramáticamente, ya que el gobernante liberal tenía una férrea voluntad y se imponía en todo, por lo que no tuvo problema en utilizar los fondos públicos como si fueran de su propiedad7 y amasar una inmensa fortuna8 gracias a los contratos que otorgó a varias compañías, a las leyes agrarias9 y laborales10 que él mismo instituyó y que le permitieron producir con mano de obra indígena prácticamente gratuita8, además de a una serie de prebendas adicionales que tenía.11


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las Efemérides: Capítulos de la Historia de la América CentralII. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 310.
  2. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829).  Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7)  Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.
  3. Hernández de León, Federico (1963) [1926]. El Libro de las Efemérides, Capítulos de la Historia de la América Central V. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 323.
  4. Ibid, p. 324.
  5. Ibid, p. 325.
  6. Ibid, p. 326.
  7. Lainfiesta, Francisco (1975) [1886]. Apuntamientos para la Historia de Guatemala; Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Pineda e Ibarra. pp. 226,227.
  8. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición aumentada). Guatemala: Tipografía de “El Renacimiento”. p. 3.
  9. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 69-73.
  10. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 304-306.
  11. Batres Jáuregui, Antonio (1944). La América Central Ante la Historia. 1821-1921. III. Guatemala. Tipografía Nacional. p. 413.

25 de enero de 1825: tropas de Centroamérica ocupan Tapachula

Luego de que México no aceptar la separación de Sonocusco de Chiapas y de que esta provincia se anexara a la Federación Mexicana, tropas de Centroamérica ocuparon Tapachula para preservar ese territorio.

25enero1825
Mapa de Soconusco, región actualmente en México y que estuvo en disputa territorial entre la República Federal de Centro América y México entre 1824 y 1842, y luego en disputa territorial entre Guatemala y México hasta 1882. En el recuadro: Recopilación de Leyes de Guatemala desde 1821 hasta 1871 las que contienen las leyes relativas al reclamo territorial de Soconusco. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La región de Soconusco estuvo mucho tiempo en disputa entre Centroamérica y México luego del desmoronamiento del Primer Imperio Mexicano y de la adbidación del emperador Agustín de Iturbide en 1823,1 imperio al que se había anexado Centroamérica el 5 de enero de 1822.2

El 1 de julio de 1823 Centroamérica declaró su independencia absoluta pero Chiapas, con Manuel Escobar como representate de Soconusco, firmó el decreto de Bases en el que declaró a Chiapas libre e independiente de México y de toda otra autoridad y en estado de resolver lo que mejor le conviniera.  De esta forma, Soconusco quedó unido a Chiapas y en posición de declararse estado independiente o unirse ya sea a Guatemala o a México.3

La Junta Suprema de Chiapas, con Manuel Ignacio Escarra como representante de Soconusco, se reunió el 9 de febrero de 1824 para deliberar qué hacer tras la caída del Imperio de Iturbide y el 24 de marzo de ese año envió un oficio a sus habitantes preguntándoles de a qué Federación preferían unirse: si a México o a Centroamérica.4

Los habitantes de Tapachula, entonces capital del Soconusco, se reunieron el 3 de mayo de 1824 y decidieron «a pluralidad de votos agregarse al gobierno federado de la nación mexicana» sin haber tenido suficiente documentación verídica para tomar una decisión.  Por ello, el 24 de julio de ese mismo año, Tapachula declaró que se separaba de Chiapas, declarando nula el acta del 3 de mayo, y declaró además que pasaba a formar parte del Supremo Gobierno de las Provincias Unidas del Centro de América, aduciendo que obraba de esa manera en consecuencia al decreto del Congreso general, a una nota del Ministro de Relaciones de México y a que no dispuso de documentos verídicos para tomar su decisión el 3 de mayo.5

Pronunciamiento de Soconusco

En esta Villa de Tapachula a 24 de julio de 1824, reunidos los señores de este ayuntamiento, las diputaciones de los demás del partido, el señor cura encargado Don Eugenio Córdova, previo convite, el comandante encargado, don Manuel Córdova, la oficialidad de estas compañías y de las de Tuxtla Chico, excepto el señor comandante de dicho punto, don Francisco Bermúdez y el capitán Benito Bermúdez, que ni aún contestaron a la citación que se les hizo al efecto este vecindario y la mayor parte de los habitantes del partido, presidiendo al acto de esta junta el Regidor Primero Ponciano Prado por no haber asistido el señor Alcalde Primero se trajo a la vista el decreto del 26 de mayo y oficio del Ministerio de Relaciones del Gobierno Mexicano de la misma fecha que de orden de la Suprema Junta se sirvió adjuntar en fecha 25 de junio el señor jefe político.  Leído que fue por el secretario del Ayuntamiento enterados todos de su contenido, después de muchas reflexiones y una detenida discusión trataron de traer a la vista el Código Constitucional  del Supremo Gobierno de las Provincias Unidas para enterarse de su gobierno; al efecto, lo facilitó gustoso el mencionado señor cura encargado y entendido que fue después de leído en voz alta, de uniformidad acordaron los puntos siguientes:

      1. Que en vista del pronunciamiento de libertad que la Suprema Junta de la provincia de Chiapa hizo el 31 de julio del año próximo pasado, fijando sus bases de gobierno, desde luego en uso de aquella este partido parte hoy por unánime expresión de la mayoría de sus habitantes, a ser parte del Supremo Gobierno de las Provincias Unidas del Centro de América separándose del gobierno de Ciudad Real de Chiapas, con la condición de volver a unirse a él siempre que el resto de la provincia se agregue a la Federación del expresado Supremo Gobierno de Centro América.
      2. Que al representante de este partido que existe en la Suprema Junta de Ciudad Real se le remita por este ilustre Ayuntamiento el correspondiente cese en sus funciones, menos en la parte que mira a que la provincia de la Chiapa sea un Estado Federado con el Supremo Gobierno ya expresado. 
      3. Que para la sustentación del orden y la tranquilidad de este partido, se nombra por Jefe Político al señor don Manuel Escobar y por Comandante General al teniente Manuel Córdova, interín del Supremo Gobierno de las Provincias Unidas del Centro de América nombra a las autoridades que deban subrogar a éstas. 
      4. Que para el procedimiento de este pronunciamiento se ponga sobre las armas la división que acuerden los expresados señores Jefe Político  y Comandante General para cuyo pago dichas autoridades de acuerdo con los ilustres Ayuntamientos tratarán los arbitrios necesarios.
      5. Que a la mayor posible brevedad se preste el juramento de obediencia al Supremo Gobierno indicado conf0rme al Supremo Decreto de la materia. 
      6. Se faculta al Ayuntamiento de esta cabecera para que en el caso de que las nuevas autoridades tengan que manifestar alguna excusa legal para el ejercicio de sus funciones, la califique y pueda nombrar quien le suceda en unión de la oficialidad cuando se trate de nuevo Comandante General.
      7. Que por este Ayuntamiento se dirigan inmediatamente testimonios íntegros al Supremo Gobierno de las Provincias Unidas del Centro de América, al supremo gobierno de la provincia de Chiapa y los partidos que la componen.
      8. Que no con poco dolor se lamenta este partido de no haber tenido a la vista documentos ciertos que acreditasen por cierta la opinión pública por Guatemala y por México a tiempo de manifestar su voluntad por éste en fecha de 3 de mayo último, y sí papeles subversivos que aparentando la opinión de toda la provincia por México dieron motivo al Acta de dicha fecha, la que se tendrá por nula. 
      9. Que este procedimiento se celebre con un solemne Te Deum con ocho días de iluminación general y las demás funciones que acordase este ilustre Ayuntamiento.

Y para constancia, firmaron esta Acta todos los que supieron hacerlo.6

Esta acta de Tapachula se convirtió en el argumento de Centroamérica y de Guatemala para reclamar sus derechos sobre Soconusco; por su parte, la Junta Suprema de Chiapas no la tomó en cuenta y el 12 de septiembre de 1824 declaró que Chiapas se unía nuevamente a la República Mexicana, dejando implícito que esto incluía a Soconusco.7

Pese a la anexión de Chiapas a México, los argumentos de Guatemala para reclamar el Soconusco eran dos; primero, que Soconusco había pertenecido históricamente a su territorio; y, segundo, que así como México sostenía que Chiapas fue libre para separarse de Guatemala, así debe reconocer que Soconusco lo fue para separarse de Chiapas.7 En virtud de esto, el 18 de agosto de 1824 Centro América declaró a Soconusco incorporado a la República del Centro y, tras varios meses de esperar una resolución diplomática al asunto, decidió ocupar con sus tropas a Tapachula el 25 de enero de 1825.8

El gobierno mexicano envió tropas a Tonalá, Chiapas en junio de 1825; este envío de tropas no afectaba a Guatemala pues Chiapas no era la región en disputa.  Entonces, para evitar que la situación terminara en una guerra, los Ministros de Relaciones Exteriores de México y de la República Federal de Centro América llegaron a un acuerdo tras intercambiar algunas cartas, y las tropas de ambos países se retiraron, dejando a Soconusco en una situación muy comprometida, dada su lejanía tanto de la capital mexicana como la de la guatemalteca.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Ferrer Muñoz, Manuel (1995). La formación de un Estado nacional. El imperio y la república federal (1821-1835). Universidad Nacional Autónoma de México. ISBN 968-36-4746-4. Archivado desde el original el 12 de junio de 2007.
  2. Pineda de Mont, Manuel (1869). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1821-1869 I. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio. pp. 14-16.
  3. Secretaría de Relaciones Exteriores (1875). Cuestión de Límites entre México y Guatemala. México: Revista Universal. p. 26.
  4. Ibid, p. 27.
  5. Ibid, p. 28.
  6. Becerra, Abelino (s.f.). Acta de Tapachula a 24 de julio de 1824.  México: Estado Soconusco.
  7. Secretaría de Relaciones Exteriores, Cuestión de Límites entre México y Guatemala, p. 29.
  8. Ibid, pp. 32-34.

25 de noviembre de 1894: expanden presupuesto anual de Instrucción Pública

El gobierno del general José María Reina Barrios expande el presupuesto anual de Instrucción Pública en $66,270

25noviembre1894
Ciudad de Guatemala vista desde el Cerrito del Carmen en 1895 en una fotografía de Fernández Valdeavellano. Se aprecia la Iglesia de la Mercer y al fondo el Teatro Colón. En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 25 de noviembre de 1894 el gobierno del general presidente José María Reina Barrios tuvo que expander el presupuesto del Ministerio de Instrucción Pública, que entonces ascendía a un millón ciento veinte mil pesos debido al aumento de los precios de los muebles y útiles escolares.1

Reproducimos a continuación el decreto en mención,1 que debe compararse con la partida de 18 milllardos de quetzales que se tienen presupuestados para los profesores el presupuesto de 2021.2

Decreto Número 507

José María Reina Barrios, General de División y Presidente de la República de Guatemala

Considerando: Que la cantidad de un millón ciento veinte mil pesos en que fijó la Asamblea Nacional Legislativa el Presupuesto de Instrucción Pública para el año económico de 1 de julio de 1894 a 30 de junio de 1895, no fué ni es en manera alguna suficiente para atender, como se debe, a los gastos que tan importante ramo ocasiona, ya que por las circunstancias económicas del país no pueden reducirse inconsideradamente los sueldos de los profesores, y que por el alto precio que han alcanzado los muebles y los útiles de enseñanza, no es posible, sin que medien grandes sacrificios, mantener los establecimientos de Instrucción Pública a la altura que su importancia y el buen nombre de la Nación reclaman;

Que el Gobierno, para concretar sus gastos á la cantidad votada por la Asamblea, se vio en la necesidad extraordinaria, contra sus principios y acatando únicamente los mandatos de una voluntad superior, de hacer modificaciones y alteraciones en el presupuesto establecido por la experiencia y fundado en los justos reclamos de la Nación;

Que el actual orden de cosas, en lo que respecta al ramo de que se trata, no corresponde a lo que el país tiene derecho a esperar y a lo que el Gobierno está obligado a hacer, y que, sólo por una anormal circunstancia, pudo entorpecerse en parte;

POR TANTO,

De acuerdo con el parecer del Consejo de Ministros, en uso de las facultades que me concede la Constitución, aplicando como se debe los principios de mi programa político, y teniendo en cuenta que por insignificante que sea un lugar, la escuela primaria ejerce en él decisiva influencia, por cuanto civiliza y eleva el sentimiento moral del individuo, he tenido á bien decretar y decreto:

      • Artículo 1°. Desde el día 1 de enero de 1895, quedan establecidas las plazas y escuelas de que se hará mérito en los lugares que expresa la lista que se acompaña.
      • Artículo 2°. Las cantidades necesarias para su sostenimiento durante el primer semestre de 1895, se tomarán de la suma que aparece como superávit en el presupuesto vigente.
      • Artículo 3°. El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, queda encargado de la ejecución de este decreto y de dar cuenta de él a la Asamblea Legislativa en sus próximas sesiones.

Dado en Guatemala, en el Palacio del Poder Ejecutivo, á los veinticinco días del mes de noviembre de mil ochocientos noventa y cuatro.

      • José María Reina Barrios
      • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Cabral1

Sigue una tabla con todos los poblados en los que se crearon nuevas plazas de maestros. He aquí un ejemplo tomado de dicha tabla con los sueldos que se le pagaban a los maestros en 1894:3

Plantel Puesto/Costo Cantidad Sueldo
Escuela elemental de varones Director 1 $45.00
Profesor de grado 1 $30.00
Alquiler de casa $20.00

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1896). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1894-95 XIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 142-143
  2. Ministerio de finanzas Públicas (2021). Proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado, Ejercicio Fiscal 2021. Guatemala: Ministerio de Finanzas.
  3. Gobierno de Guatemala, Recopilación de Leyes, p. 145

25 de octubre de 1830: severa falta de fondos de la Facultad de Medicina

La Asamblea Legislativa se niega a tratar el la crítica falta de fondos para la Facultad de Medicina de la Nacional y Pontificia Universidad de San Carlos

25octubre1830
Interior del Hospital San Juan de Dios en la Ciudad de Guatemala a principios del siglo XX. En el recuadro: el escudo de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos de Borromeo. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En la historia guatemalteca existen varias falacias, que de tanto repetirse se han convertido en verdades para muchos ciudadanos.  Una de ellas es que la Universidad de San Carlos de Guatemala, la única institución pública de educación superior en el país, tiene más de trescientos años de historia.  Y es que, si bien es cierto que ha existido por lo menos una Universidad en Guatemala desde 1676, la realidad es que la institución a atravesado importantes transformaciones, que prácticamente han hacen formado diferentes instituciones a través del tiempo. 

La Real y Pontificia Universidad de Guatemala fue completamente descuidada tras la Independencia de Centroamérica, al punto que los estudios de medicina prácticamente desaparecieron.1 Primero, por la inestabilidad política que hubo en la región durante y después de la anexión al efímero Imperio de Agustín de Iturbide;2 luego, por la Guerra Civil Centroamericana que se inició con la prisión del Jefe de Estado Juan Barrundia en septiembre de 1826 por orden del presidente Federal Manuel José Arce y Fagoaga;3 y, por último, tras el derrocamiento del gobierno golpista del conservador Mariano de Aycinena en 1829, y la subsiguiente expulsión del arzobispo y de los frailes de las órdenes regulares,4,5 porque el nuevo gobierno liberal no se preocupó por una educación superior cuyo único fin era preparar doctores de la Iglesia, abogados versados en derecho canónico (es decir, religioso) y apenas un puñado de médicos que no llegaba ni a la decena.  (Nota de HoyHistoriaGT: El gobierno de los criollos liberales -que había abrazado a la Ilustración como bandera para combatir a los criollos conservadores y a la Iglesia Católica, a quienes aborrecían por sus privilegios económicos y comerciales-  necesitaba de una institución laica, que preparara nuevos profesionales destinados a transformar el Estado de Guatemala en un país en donde existiera una marcada separación entre la Iglesia y el Estado).  

En este estado de cosas, los estudiantes de medicina – que eran solamente nueve en total – enviaron la siguiente carta al Jefe de Estado el 29 de septiembre de 1830, ante el abandono en que se encontraban los estudios de su carrera:1

«Los pasantes y cursantes de Medicina y Cirugía, hacemos presente que hace 6 o más años que se halla sepultada en el más triste olvido la ciencia más benéfica a la especie humana, y la más necesaria a su conservación, que la ignorancia debe ser mayor cada día a proporción que desaparezcan entre nosotros los establecimientos literarios, y en especial las Ciencias Médicas perecerán, si antes de ello no venimos a implorar protección del Gobierno.  Las clases de Anatomía y Cirugía del Hospital han sido suprimidas, y casi lo mismo pasa con la de la Universidad, donde la da con celo y gratis el Lic. Buenaventura Lambur.  Los jóvenes que se dedican a la Cirugía pierden su tiempo en asistir al Hospital, donde se convierten en simples espectadores o enfermeros mecánicos.  El cirujano mayor, Francisco Carrillo, no enseña nada ni tendrá tiempo para ello. Los estudiantes se volverán verdaderos empíricos, charlatanes y temerarios.

En Guatemala se necesita la Cirugía más que en ninguna parte, pues abundan los heridos que claman por la Cirugía científica.  Si todas las ciencias son útiles, ninguna como la Medicina. ¿Qué sería del hombre sin ella? Las pestes acaban con la raza humana y hay que pensar en los beneficios que reportó la vacuna.  Guatemala tuvo grandes sabios como Flores y Esparragosa, después de ellos todo se acabó.

El Estado está obligado a protegernos, para evitar el terrible mal y gozar los bienes que promete. 

Nunca hemos tenido una clase de Clínica, este vacío es de gran trascendencia, pues ¿qué hemos de hacer en un teatro de enfermedades que no sabemos distinguir, sin tener nociones de Botánica y Química para la terapéutica, sin conocer un cadáver y buscar en él las causas de las muertes repentinas?

Solo adquirimos conocimientos inciertos e inútiles, y perjudiciales para la salud.  El abogado y el eclesiástico pueden perder los bienes materiales que se recobran y tienen precio, los médicos tienen la vida del hombre, que no tiene precio, y es el don divino del cielo puesto en las sagradas manos del médico.

Las enfemedades son inseparables del hombre, y todos claman: curadme, dadme un remedio para mi mal.  Y si no hay quien cure, la ignorancia favorecerá al curanderismo, azote del género humano.

Pedimos pues protección al gobierno, restablecimiento de la cátedra de medicina de la Universidad, yde las de Anatomía y Cirugía en el Hospital, dándoles la renta necesaria.  Así lo exigen los intereses de la humanidad y del Estado, en cuyo suelo tuvimos el honor de nacer.

      • (f.) Tadeo Croquer, Benedicto Sáenz, Andrés Castro, Nazario Toledio, Hipólito Matute, Eugenio Aguilar, Mariano Croquer, Mariano Aragón y José Farfán.»

Ante este asunto de vital importancia, el Jefe de Estado pidió a la Asamblea que resolviera la situación, pero ésta se limitó a decir que aunque la Medicina era importante, el asunto no era tan urgente.1  De esta forma, la Asamblea no solamente dejó morir a la Facultad de Medicina sino que a la Nacional y Pontificia Universidad de San Carlos, a la que sustituyó por la Academia de Ciencias y Estudios en 1832 que funcionó en el antiguo convento franciscano, que había sido expropiado en 1829.3

Esta nueva institución de educación superir tuvo una vida efímera, pues debido a la revolución campesina católica dirigida por el general mestizo Rafael Carrera en 1837-38,6 cayó en el mismo abandono que su antecesora, y finalmente fue clausurada en 1840.  Ese año, se estableció nuevamente la Nacional y Pontificia Universidad de San Carlos, en particular su escuela de Medicina, retornando además los estudios religiosos y a la unión de la Iglesia y el Estado , aunque la Universidad ya solamente era para el pequeño Estado de Guatemala y no para toda la región Centroamericana como había sido en sus inicios.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Martínez Durán, Carlos (2009). Las Ciencias Médicas en Guatemala: Origen y Evolución. Guatemala: Editorial Universitaria. pp. 582-583.
  2. Wortman, Miles (1976). Legitimidad política y regionalismo: el imperio mexicano y Centroamérica. Nueva York, NY: State University at Geneseo.
  3. Pineda de Mont, Manuel  (1872). Recopilación de las leyes de Guatemala, 1871 III. Guatemala: Imprenta de la Paz en el Palacio.
  4. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. pp. 32-35.
  5. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829).  Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7) Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.
  6. Solís, Ignacio (1906) Memorias de Carrera, 1837 a 1840. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 13-17.

25 de septiembre de 1829: retiran obispado de El Salvador a Matías Delgado

Derogan decreto que había dado posesión a Matías Delgado como primer obispo de El Salvador

25septiembre1829
Anverso del desaparecido billete de 5 colones (antigua moneda salvadoreña) que muestra al padre Delgado arengando al pueblo contra la colonia española. En el recuadro: un retrato estilizado del sacerdote salvadoreño. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 24 de abril de 1825 tomó posesión con carácter de primer Obispo electo de El Salvador, el presbítero Dr. Matías Delgado, y comenzó a gobernar su nueva diócesis.  Este paso y los que ya se habían producido a este respecto fueron desaprobados expresamente por el arzobispo metropolitano de Guatemala, Ramón Casaus y Torres en un edito publicado el 21 de junio de 1825 y por la misma Santa Sede en un breve que ésta publicó el 1 de diciembre de 1826.1 La finalidad de aquel nombramiento era parte de la búsqueda de independencia total que tenían en El Salvador, pues para tener la independencia política, consideraban necesaria la eclesiástica.2

Debido a la tensión existente entre Guatemala y El Salvador, tras el golpe de estado en Guatemala que derrocó al jefe de Estado Juan Barrundia luego de que el presidente federal Manuel José Arce lo hiciera prisionero en 1826, estallaron las hostilidades entre los estados,3 resultando en la Guerra Civil Centroamericana  que concluyó con la invasión del general liberal Francisco Morazán al territorio guatemalteco en abril de 1829 y la expulsión de los criollos aristócratas guatemaltecos, los frailes del clero regular y el arzobispo metropolitano.4

Tras la rotunda victoria de los liberales en Guatemala y el derrocamiento del gobierno federal, en El Salvador fue electo el conservador José María Cornejo, y el 25 de septiembre de 1829 la Asamblea Extraordinaria de El Salvador derogó el decreto en que se había mandado dar posesión a Delgado y lo sustituyó por el de Gobernador Eclesiástico.1 Finalmente, dado que ya no procedía buscar la independencia absoluta del estado de El Salvador, el 28 de enero de 1831 se le declaró formalmente destituido de la mitra y aun de la Vicaría de El Salvador por medio del siguiente decreto: 

La Asamblea Legislativa del Estado de El Salvador

Considerando:

Artículo 1°. Que la erección de la Diócesis de este Estado ha llevado por único y principal fin la independencia eclesiástica de esta iglesia para perfeccionar y afirmar lo que en lo político corresponde al Estado.

Artículo 2°. Que con el mismo fin se hizo por el Congreso constituyente la elección de Obispo y se posesionó por la primera legislatura ordinaria, sujetando lo uno y lo otro a la aprobación y confirmación de la silla Apostólica.

Artículo 3°. Que la misma silla ha desaprobado ya la elección y posesión del electo: que de quererlo sostener vendría a obrarse en sentido contrario al designio propuesto, por dificultarse así obtener el obispado.

Artículo 4°. Que la incertidumbre en que subsiste el Estado de la legitimidad de la autoridad eclesiástica que lo rige, por la desaprobatoria de su Santidad, siembra la inquietud en las conciencias y produce disensiones que necesariamente dañan el orden público.

Artículo 5°. Que aunque la Asamblea extraordinaria dio decreto en 25 de septiembre de 1829, procurando conciliar las dificultades refereidas, éste no llenó su fin y es opuesto en su artículo 3°. en la que nombré de Gobernador al Dr. C. José Matías Degaldo, a la atribución 8a. que designa al poder Ejecutivo de artículo 4°. de la Constitución del Estado; y que por esto es en sí mismo nulo el nombramiento.

Artículo 6°. Que el mismo Dr. Delgado, en notas de 29 de julio de 12 de agosto del añ último presentó al Gobierno las dudas que le ocurrían sobre la legitimidad de las facultades que le fueron concedias por el Gobernador eclesiástico de Guatemala, Canónigo José Antonio Alcayaga, en virtud de las cuales obra.

Ha tenido a bien decretar y decreta:

Artículo 1°. Se declara insubsistente el nombramiento de Gobernador eclesiástico hecho en el Dr. José Matías Delgado, por la Asamblea Extraordinaria en el Artículo 3 de la ley de 25 de septiembre de 1829.[…]

Artículo 3°. Se declara asímismo insubsistente la elección de obispo en el mismo Dr. Delgado.[…]

Artículo 8°. Se derogan las leyes y decretos expedidos en el Estado, sobre erección de obispado, elección y posesión del obispo electo en cuanto se opongan a éste.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Marure, Alejandro (1895) [1845]. Efemérides de los Hechos Notables acaecidos en la República de Centro América desde el año de 1821 hasta el de 1842. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 28.
  2. Ayala Benítez, Luis Ernesto (2007). La Iglesia de y la Independencia política de Centroamérica: El Caso de el estado de El Salvador (1808-1833). Roma, Italia: Editrice pontificia,, Universitá Gregoriana.  pp. 271-272.
  3. Mencos Franco, Agustín (1893). Rasgos biográficos de Francisco Morazán: apuntes para la historia de Centro América. Guatemala: Tipografía El Comercio. p. 32.
  4. La Antorcha Centro-Americana (11 de septiembre de 1829).  Guatemala, septiembre 10. En: La Antorcha Centro-Americana. (7)  Guatemala: Imprenta Nueva. p. 28.

25 de agosto de 1811: Larrazábal asume como diputado en Cádiz

Antonio de Larrazábal comienza su función como diputado del Reino de Guatemala ante las Cortes de Cádiz

25agosto1811
Portada de la Constitución Política de la Monarquía Española publicada el 19 de marzo de 1812. En el recuadro: el presbítero Atonio de Larrazábal, diputado por la Capitanía General de Guatemala. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 24 de agosto de 1811, en Cádiz, se aprobaron los poderes como diputados de Andrés Ángel de la Vega, diputado por Asturias; Francisco Salazar y Carrillo, por la ciudad de los Reyes del Perú; y Antonio de Larrazábal y Arrivillaga, por Santiago de los Caballeros de Guatemala.1 El Ayuntamiento de Santiago de los Caballeros había elegido el 24 de julio de 1810 a tres candidatos y por sorteo resultó electo el presbítero Larrazábal, quien era miembro de la influyente familia Aycinena.

Ese día se eligió para presidente de las Cortes a Ramón Giraldo y Arquellada por 70 votos; como vicepresidente a Francisco de La Serna y Salcedo por 80 votos; y secretario a Juan Valle por 76 votos.  Luego de la elección, pasó a la comisión de Poderes un escrito de los hermanos Andrés y Manuel de Llano, diputados suplentes por Guatemala, para que se proceda a la salida de uno de ellos ya que ya se ha aprobado el poder de Larrazábal, como de diputado propietario de esa provincia.  El otro diputado propietario era José Francisco Morejón, quien iba en camino desde Honduras en la Capitanía General de Guatemala.1

Al día siguiente, 25 de agosto, comenzó el debate del Proyecto de Constitución que dió lugar a la Constitución Política de la Monarquía Española, que sería finalmente promulgada en Cádiz, el 19 de marzo de 1812.  La comisión encargada de redactar el borrador de la Constitución había hecho muy buen trabajo, y de hecho muchos artículos se aprobaron sin apenas debate en la sesión pública. El presidente Ramón Giraldo y Arquellada abrió el debate diciento: «Señor, ha llegado felizmente el deseado día en que vamos á ocuparnos en el más grande y principal objeto de nuestra misión. Hoy se empieza á discutir el proyecto formado para el arreglo y mejora de la Constitución política de la Nación española, y vamos á poner la primera piedra del magnífico edificio que ha de servir para salvar á nuestra afligida Patria, y hacer la felicidad de la Nación entera, abriéndonos un nuevo camino de gloria…»1

Tras este discurso inicial, uno de los secretarios leyó lo siguiente:1

Proyecto de Constitución política de la Monarquía española, presentada a las Cortes Generales y Extraordinarias por su Comisión de Constitución.

En el nombre de Dios todopoderoso, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, autor y supremo legislador de la sociedad.

Las Cortes generales y extraordinarias de la Nación española, bien convencidas, después del más detenido examen y madura deliberación, de las antiguas leyes fundamentales de esta Monarquía, acompañadas de las oportunas providencias y precauciones que aseguren de un modo notable y permanente su entero cumplimiento, podrán llenar debidamente el grande objeto de promover la gloria, la prosperidad y el bienestar de toda la Nación, decretan la siguiente Constitución política para el buen gobierno y recta administración del Estado.

Y se puso a discusión el Título I y el Artículo 1.°, sobre la Nación española y los españoles, los cuales se aprobaron después de largas deliberaciones.1

Cuando fue aprobada en 1812, la constitución representó reformas legislativas importantes, entre las que destacan el decreto que establece la soberanía nacional y la división de poderes y el de libertad política de la imprenta, aprobado en la Real Isla de León el 19 de noviembre de 1810.2 La legislatura de 1813-1814, ya de carácter ordinario, celebró sus sesiones entre el 1 de octubre de 1813 y el 25 de febrero de 1814 y su sede estuvo en varios lugares: el Oratorio de San Felipe Neri en Cádiz, el Convento de Carmelitas en la Isla de León y, ya en Madrid, en el Teatro de los Caños del Peral, mientras se habilitaba el Convento de María de Aragón. En la última sesión se da cuenta de la llegada de Fernando VII a Játiva en su camino de regreso de su retiro en Francia a España.2

El 2 de abril, 69 diputados, con Bernardo Mozo de Rosales a la cabeza, firmaron el conocido como “Manifiesto de los Persas”, solicitando a Fernando VII la vuelta al Antiguo Régimen y la abolición de la Constitución de 1812. Los diputados absolutistas escogieron el nombre del Manifiesto de la costumbre de los antiguos persas de tener cinco días de anarquía tras la muerte del Rey. De esta forma, el período absolutista de Fernando VII rigió de 1814 a 1820, y se inició con una orden del rey de hacer prisioneros a todos los diputados que habían participado en la redacción de la Constitución de 1812.2 Luego, cuando se produjo la revolución liberal en 1820,3 la Constitución de Cádiz estuvo nuevamente en vigencia, y durante este período se produjo la Independencia absoluta de México y la independencia de la Capitanía General de Guatemala.2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Congreso de los Diputados (2011). Hace 200 años. Diario de las Cortes de Cádiz.  Madrid: Congreso de los Diputados.
  2. — (2014). Cortes de Cádiz. 1810-184.  Madrid: Congreso de los Diputados.
  3. Peña González, José (2006). Historia política del constitucionalismo español. Madrid: Dykinson. ISBN 978-84-9772-906-2OCLC 212905232.

25 de junio de 1956: reprimen una manifestación estudiantil

El gobierno del coronel Carlos Castillo Armas reprime con violencia una manifestación de la Asociación de Estudiantes Universitarios

25junio1956
El Cine Lux en 2019, tras su remodelación luego de convertirse en el Centro Cultural de España en Guatemala.  En esta esquina ocurrió el ataque contra los estudiantes universitarios en 1956.  En el recuadro: el entonces presidente de facto de Guatemala, el coronel Carlos Castillo Armas.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno de facto del coronel Carlos Castillo Armas, instituido tras el golpe de estado contra el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán perpetrado por el Secretario de Estado John Foster Dulles y el embajador John Peurifoy, con la ayuda de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) mediante la Operación PBSUCCESS en 1954, retornó al sistema de gobierno utilizado por el general Jorge Ubico, lo que significaba favorecer los intereses de la compañía frutera estadounidenses United Fruit Company y reprimir cualquier movimiento contra la misma.   Debido al descontento que esto provocaba, se produjeron numerosos reclamos y protestas que obligaron al gobernante a restringir los derechos de los pobladores, mientras se redactaba una nueva constitución.  Ya cuando la nueva constitución fue publicada a principios de 1956, las protestas continuaron contra la político pro-estadounidense del gobierno de Castillo Armas.

El 25 de junio de 1956, fecha en que se conmemora el día del Maestro por el fallecimiento de la profesora María Chinchilla durante las protestas en contra del régimen del general Jorge Ubico en 1944, una masiva manifestación organizada por la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) de la Universidad de San Carlos de Guatemala, salió del Paraninfo Universitario, ubicado en 2a. calle y 12 avenida de la zona 1 de la Ciudad de Guatemala, para exigir el disfrute de las libertades de los ciudadanos y el respeto a los derechos humanos.  Pero al anochecer, en la esquina del entonces lujoso y emblemático cine Lux, ubicado en la 6a. avenida y 11 calle de la zona 1, los manifestantes fueron atacados por las fuerzas del gobierno y resultaron heridos de metralla cerca de treinta personas, además de que hubo casi ciento cincuenta detenidos, casi treinta estudiantes que tuvieron que salir al exilio —entre quienes estaba el escritor Mario Monteforte Toledo— y otros cinco estudiantes que fallecieron el lugar: Salvador Orozco, Julio Arturo Acevedo, Julio Juárez, Alvaro Castillo Urrutia y Ricardo Carrillo Luna. 1

El operativo del gobierno estuvo coordinado y ejecutado por Bernabé Linares y Santos Miguel Lima Bonilla, y el gobierno justificó sus acciones indicante que la marcha había sido organizada por los comunistas que todavía permanecían en el país.  Las víctimas fueron recordadas por la Asociación de Estudiantes Universitarios con una placa conmemorativa que estuvo en el lugar en donde fallecieron los estudiantes hasta 1992, en que desapareció misteriosamente durante los apagones programados por la escasez de energía elétrica durante el gobierno del ingeniero Jorge Serrano Elías.2

Finalmente, varios periódicos y radio noticieros fueron clausurados; entre ellos estaban: «El Estudiante«, «Nuetro Diario«, «Semanario Lunes«, «Voz y Antena«, «La Voz de la Actualidad» y «Audio Prensa«.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cifuentes Rivas, Américo (26 de junio de 2014). Asesinados y presos el 25 de junio de 195610. Guatemala: Albedrío, Revista electrónica de discusión y propuesta social.
  2. Lemus, Juan Carlos (1 de agosto de 2015) Lugar de Memoria. Guatemala: Prensa Libre.
  3. Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999) Guatemala: Memoria del silencio. Guatemala: Servigráficos S.A. p. 115

25 de mayo de 1930: contrato con la UFCO para construir puerto

Los secretarios de Fomento y Agricultura celebran un contrato para la construcción de un moderno puerto en el Pacífico con la United Fruit Company.

25mayo1930
Terminal de la International Railways of Central America (), concesionaria de la United Fruit Company en el puerto de San José en la década de 1940.  En el recuadro: publicidad de la Great White Fleet, también de la UFCO, que aparecía en 1930.  Estas empresas estadounidenses tenían los monopolios del transporte en el país y no pagaban impuestos al estado guatemalteco por ello. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y de «Nuestro Diario«.

El 25 de mayo de 1930, obligado por la fuerte crisis que afrontaba por el colapso del precio del café, derivado a su vez de la Gran Depresión que se había iniciado en 1929, el gobierno del general Lázaro Chacón firmó un contrato con la compañía frutera transnacional United Fruit Company, por medio del cual, a cambio de construir un moderno puerto en el Pacífico, le dió a la compañía los siguientes privilegios:1

  1. El control absoluto sobre el puerto y el tramo de ferrocarril
  2. Facultades para tratar y contratar con sus empleados y obreros como mejor le pareciera, al punto de poder obligarlos a trabajar de día y de noche y el número de horas que considerara conveniente
  3. Excención del pago de impuestos fiscales y municipales presentes y futuros.1

En su momento, aquel contrato recibió muchas críticas pues los opositores al mismo decían que aquellos privilegios eran inconstitucionales, pues en realidad colocaban a la compañía frutera por encima de la ley, además de que renunciaban por cincuenta años a la facultad de revisar reglamentos generales y leyes y a la de emitir nuevos y más justos. Por estas razones, quienes criticaban el contrato decían que era nulo, pues los reglamentos no podían derogarse por convenios con el Estado y porque los artículos 13 y 15 de la constitución vigente en ese momento establecían que los extranjeros estaban estrictamente obligados a observar las leyes y a pagar los impuestos locales y las contribuciones establecidas y las que se establecieran en lo sucesivo aunque, fuera aumentando o disminuyendo las anteriores.1

Por su parte, los que apoyaban el contrato con la frutera aducían que el artículo 20 de la constitución lo permitía, pues dicho artículo disponía que «para el establecimiento de servicios públicos de gran utilidad, que requiren la inversión de cuantiosos capitales, el Estado podrá celebrar contratos y otorgar, en tal caso, concesiones, por un término no mayor a [cincuenta años].»1

Los que apoyaban el nuevo contrato aducían, pues, que la apertura de un moderno puerto en el Pacífico cumplía con este requerimiento porque constituía un servicio de gran utilidad y porque requería la inversión de cuantiosos capitales; además, ofrecer a la frutera que durante el término del contrato no estuviera obligada a pagar más que determinados impuestos era una concesión.1  Y es que en la definición de concesión descansaba el meollo del asunto; los opositores del contrato indicaban que la exoneración de impuestos no era tal, sino que era en realidad un privilegio, el cual eran contrario al espíritu igualitario y democrático de las instituciones del país.

Para que el lector decida, dejamos la definición legal de concesión:

«Algunas veces, por mútiples circunstancias, la Administración estima que el servicio a ella encomendado podría prestarlo mejor una persona natural o jurídica, y, en tales casos, traspasa a esa otra persona sus derechos y obligaciones, para que haga sus veces; concede parte de los derechos que tiene o todos, pero nunca puede concedir más porque ninguno puede dar más de lo que tiene y porque hay derechos inalienables.  En tal caso, el que traspasa o cede derechos y obligaciones se llama concedente; el que asume los derechos y se hace cargo de las obligaciones, se llama concesionario; y esa conjunción de voluntades y a veces también el documento en que se hace constar, se llama concesión.»1

Al final de cuentas, este puerto nunca se construyó, debido a que el gobierno del general Chacón terminó abruptamente por un derrame cerebral que éste sufrió el 12 de diciembre de 1930, y a que el gobierno del general Jorge Ubico, quien llegó al poder gracias al apoyo de la frutera, no exigió a la compaña estadounidense que cumpliera con sus compromisos e incluso le extendió sus privilegios en 1936. Finalmente, cuando el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán intentó revocar los privilegios de la UFCO, fue derrocado por ésta2 y todos los contratos que la compañía tenía con el Estado de Guatemala fueron modificados para beneficio de la frutera por el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas en 1954.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Asturias Morales, M. (21 de julio de 1930) «El puerto del Pacífico». Guatemala: Nuestro Diario.
  2. Ward, Matthew (s.f.). «Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events»Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.
  3. Villagrán Kramer, Francisco (1993). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970. Guatemala: FLACSO.

25 de julio de 1930: capturan a autores del «Crimen de la 9a. Avenida»

Capturan a varios involucrados en el «Crimen de la Novena Avenida» perpetrado contra la señora Mercedes Estrada viuda de Blanco y dos damas a su servicio

25julio1930
De izquierda a derecha: Eduardo Felice, Juan Emilio Blanco y Cayetano Asturias, capturados por el «Crimen de la 9a. Avenida».  Fotografía publicada en «Nuestro Diario» el 25 de julio de 1930.

Reproducimos a continuación el artículo publicado por el periódico «Nuestro Diario» sobre la captura de los sospechosos de haber perpetrado el «Crimen de la Novena Avenida«.  Ahora bien, es importante poner en contexto que en ese momento: la situación económica del país era muy difícil pues ya estaba siendo afectado directamente por la caída del precio del café derivada de la quiebra de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929, y las medidas que había tomado el general presidente Lázaro Chacón no habían surtido ningún efecto. Así pues, había un descontento generalizado entre la población.

He aquí el artículo:1

[…] El velo de misterio en que había quedado encerrado este crimen, tardó muy poco tiempo en romperse.  Según parece, los criminales creyeron que la policía estaba completamente fuera de la pista y cobraron confianza, la que, por suerte, ha contribuido a su perdición.

Hoy en la mañana corrió la voz de que los criminales estaban en poder de la policía, y que habían sido conducidos a la casa presidencial, lo que dió motivo a que una verdadera multitud estuviera casi toda la mañana por esos sitios, con el ansia de ver a los autores del delito de referencia. Pero esa multitud no estaba tranquila, sino sumamente excitada. […] El clamor público pide justicia y pronta.  Según pudimos ver, cuando los presos fueron conducidos de la casa presidencial a la dirección general de la policía, [ésta] hubo de tomar serias precauciones para librar a los criminales de la ira del pueblo, que arrojó algunas piedras, además de los insultos que profirió contra los dichos reos.

Procediendo con toda cautela, y basada en informes y datos […] la policía procedió antenoche a la captura de Juan Emilio Blanco, sobrino político de la principal de las víctimas.  La captura la hizo Vicente Menéndez, comandante de la policía rural del centro, extrayéndolo del callejón Concordia y de la calle diecinueve.  El reo, cuando se vió frente a la policía, hizo resistencia, en compañía de Alejandro Sinibaldi y de Angel Robles, que estaban con él en el momento de la captura.  Robles estaba armado de un palo.Nota

Una vez en manos de la policía Juan Emilio Blanco, ésta se pudo orienta mucho mejor con los datos que suministró el reo, y se libraron inmediatamente las órdenes para proceder a las capturas de Eduardo Felice, Cayetano Asturias, Alberto Ramírez de oficio chauffer, Joaquín Caceros, Rafael Berducido.  […]

[Eduardo Felice] fue capturado en la madrugada de ayer en la casa de Eloísa Velásquez, con quien cultiva relaciones amorosas. Tal captura se verificó a las tres de la mañana, por el segundo jefe de investigación.  Lo encontró durmiendo aún y lo condujo inmediatamente a la demarcación correspondiente; pero en el trayecto quiso entablar conversación con el jefe de investigación que lo llevaba, preguntándole en qué había parado el crimen de la novena avenida y que si la policía había podido averiguar algo del asunto.

[Cayetano Asturias] tiene antecedentes en los tribunales.  Su hoja de servicios es demasiado conocida por la policía.  Su nombre ha aparecido en letras de molde por hechos demasiado tristes y vergonzosos.  El primer jefe de la investigación, Jacinto Ordónez, fue el encargado de esta captura, la que verificó el día de ayer, a las seis de la mañana.  Cayetano vivía en la casa número 25 de la 3a. calle orienta de esta ciudad. Como no quiso atender a los distintos llamados que se hicieron en la puerta de su casa, la policía procedió a derribarla y penetró al interior, encontrándolo en compañía de su esposa Olimpia, que también está detenida.   Se mostró muy tranquilo e indiferente.  Pocos momentos después de haberlo capturado, se presentó frente a la puerta de su casa un automóvil que había pedido Cayetano, y en el cual según parece, se pensaba marchar.

El reo presenta una cantidad considerable de rasguños en la cara y sobre todo en las manos y se cree que él fue el victimario de la señora Estrada viuda de Blanco, porque al cadáver de dicha señora, se le encontró gran cantidad de pequeñas tiras de piel en las uñas, lo que demuestra que a su muerte precedió una lucha desesperada.

[Joaquín Caceros] es un sujeto mal presentado de fisonomía nada simpática. Su edad parece ser de unos treinticinco años. Soltero.  De la captura de este individuo fue encargado el agente número 7, Leopoldo Morales, quien lo encontró en una casa de la calle dieciseis, entre novena y décima avenidas, el día de ayer entre cuatro y cinco de la mañana.

Daniel Berducido es también un sujeto de mal aspecto, peor encarado y mal vestido. Vivía en la casa de la señora madre de Blanco. Aparenta tener unos treinta y ocho años.  Cuando se le capturó se le encontró un reloj de oro, de bolsillo, con las iniciales A.V., y que la señora de Blanco conservó siempre por haber pertenecido a su segundo esposo el señor Arturo Vengoechea.

[Alberto Ramírez tiene una] fisonomía [que] no es simpática.  El traje, sucio y maltratado,  y además, lleno de roturas.  Tiene una cicatriz en la mejilla izquierda, que hace pensar inmediatamente en una cuchillada.  Este es el conductor del carro Marmon número 473, de color amarillo, propiedad de Eloisa Velásquez (a) «la Locha» y amante de Felice.  Este carro fue el que utilizaronlos criminales para llegar a la casa de la señora viuda de Blanco y para escaparse después en él.  Este chofer dice que él condujo a los criminales a la casa, pero que dejó el carro en poder de ellos, y que se lo devolvieron hasta las dos de la mañana.  Fue capturado en la casa de la Locha, ayer en la mañana, cuando todavía estaba durmiendo.

Dado el interés que el presidente de la república se ha tomado para el pronto esclarecimiento de este asunto, los reos fueron interrogados hoy en la mañana en la casa presidencial, por los jueces primero de paz y quinto de primera instancia, don Víctor Sagastume y licenciado don Alfonso Cifuentes Soto, respectivamente, en unión del secretario del juzgado quinto, bachiller Francisco Barnoya.  El interrogatorio duró dos horas.  El indagado fue Juan Emilio Blanco, que estaba en la segunda demarcación.  Este individuo presenta un golpe contuso en el ojo izquierdo.  Tal individuo visitaba con mucha frecuencia a la señora viuda de Blanco, y según parece, fue el guía de los asesinos para penetrar en la casa, según parece con la intención de robar en ella.  […] se presume que Blanco penetró en la casa, envió a una de las sirvientas a comprar un paquete de dulces, con el objeto de que hubiera la menor cantidad de gente posible.

A continuación fue conducido desde la tercera demarcación Eduardo Felice, para ser indagado.  Presenta algunas mordidas en los brazos.  Parece que fue el director «técnico» del crimen.  

El tercer interrogrado fue Cayetano Asturias.  Francamente, el público no comprende cómo y por qué pudo haber estado en libertad este individuo, que ha sido condenado ya en otras ocasiones por distintos delitos (robos y hechos de sangre).  Ha demostrado este individuo, como ya lo indicamos, una sangre fría asombrosa.

Estos son los datos que hemos podido obtener hasta este momento, y que no podemos ampliar porque la causa está en sumario, pero según informes que tenemos, hoy mismo será elevada a plenario, por haber cantado de plano algunos de los reos.1


NOTAS:

BIBLIOGRAFIA:

  • Asturias Morales, M. (25 de julio de 1930) «En manos de la justicia los verdaderos autores del espantoso asesinato de la 9a.» Guatemala: Nuestro Diario.