27 de abril de 1932: se establece pago de cuotas para la educación secundaria

En medio de la grave crisis provocada por la Gran Depresión, el general Jorge Ubico decreta que los estudiantes de secundaria deben empezar a pagar por sus cursos.

La novena avenida del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala a finales del siglo XIX. A la izquierda: el Instituto Nacional Central para Varones y la Facultad de Derecho y Notariado. Enfrente, la dirección de Telégrafos Nacionales. En el recuadro: los estudiantes del Central, cuando éste estaba militarizado. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El general Jorge Ubico llegó al poder en medio de los graves efectos económicos de la Gran Depresión, apoyado por el gobierno de los Estados Unidos, que consideraba que él era el personaje idóneo para velar los por los intereses norteamericanos en el país.1 En esa época, las compañías estadounidenses en guatemala eran: International Railways of Central America, Electric Light Co., United Fruit Company, W. R. Grace y Co., National Aviation Co., Rosenthal bankers, Pacific Band and Trust Co., Standard Oil Company, Union Oil, Pan American World Airways, Reltahuleu Electric Co., Amsinck Sanne and Co., y British American Tobacco Co..2

Una vez en el poder, Ubico empezó a tomar una serie de medidas de austeridad que poco a poco rindieron los frutos esperados para paliar la crisis económica que provocó el derrame cerebral de su antecesor, el general Lázaro Chacón.3 Entre las medidas que tomó Ubico, estuvo la de restringir los presupuestos de educación —el cual había sido mejorado considerablemente por Chacón—, como lo muestra el siguiente decreto, por medio del cual establece pago de cuotas para los estudiantes de institutos de educación secundaria.4

Decreto Número 1264

Jorge Ubico, presidente de la República

Considerando: que la difícil situación económica del país ha sacrificado notoriamente al Erario, de tal manera que lo permite seguir haciendo fuertes erogaciones para el sostenimiento de la enseñanza Secundaria, Normal y Especial, en la forma que hasta la fecha ha acostumbrado;

Considerando: que, por otra parte, el Estado tiene obligación de costear sólo la Instrucción Primaria, por ser base imprescindible y de suma necesidad para la preparación del pueblo y el ensanche de la cultura nacional;

Considerando: que será iniminente el cierre de los establecimientos a que se refiere el primero de estos puntos, si no se dictan todas aquellas medidas que tiendan a evitar tan lamentable determinación,

Por tanto, en uso de las facultades que confiere al Poder Ejecutivo el inciso 22 del artículo 77 de la Constitución, decreta:

Artículo 1°.— Los alumnos que hacen estudios en los establecimientos nacionales de Instrucción Secundaria, Normal y Especial, pagarán, mensualmente, cuotas de enseñanza conforme a la siguiente reglamentación:

        • a: Los externos de los Institutos y Escuelas Normales, Q.0.75 por materia, y los pensionistas Q.0.50 por la misma razón, excepto las asignaturas generales, y para los normalistas las de carácter netamente pedagógico. Los que hubieren perdido el año, de conformidad con la Ley, Q.0.75 por curso reprobado;
        • b: Los estudiantes de las Escuelas Nacionales de Comercio y el Conservatorio Nacional de Música, Q0.75 por material, e igual suma por cada curso quienes tuvieran asignaturas reprobadas.

Artículo 2°.— Quedan exceptuados del cumplimiento de esta disposición, los alumnos que disfruten de becas y los de los demás establecimientos de enseñanza especial.

Artículo 3.°— La Secretaría de Educación Pública queda encargada de reglamentar la forma en que deben recaudarse los fondos que ingresen por concepto de cuotas de enseñanza.

Artículo 4°. Este Decreto entrará en vigor desde el período escolar próximo entrante y de él se dará cuenta a la Asamblea Legislativa en las presentes sesiones ordinarias.

Dado en la Casa del Gobierno: en Guatemala, a los veintisiete días del mes de abril de mil novecientos treinta y dos.

        • Jorge Ubico
        • El secretario de Estado en el Despacho de Educación Pública, Ramón Calderón4

BIBLIOGRAFIA:

  1. Secretary of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. p. 186.
  2. Ibid., p. 192.
  3. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) «Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República«. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  4. Méndez, Rosendo P. (1935) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1932-1933.  LI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 170-171

27 de marzo de 1696: toma posesión el presidente Sánchez de Barrospe

Tras la muerte del presidente Jacinto de Barrios Leal y la usurpación del oidor José de Scals como presidente provisorio, toma posesión el capitán general Gabriel Sánchez de Berrospe

27marzo1696
Ruinas de la iglesia de La Recolección en la ciudad de Antigua Guatemala en 1890, aproximadamente. El único arco que se observa fue un símbolo de la ciudad hasta que fue derribado por el terremoto de 1976. Imagen tomada de Mizner Scrapbook of Central America.

Tras lograr salir avante de las serias acusasiones que presentó contra él el Juez Pesquisidor Fernando López de Ursiño, el presidente Jacinto de Barrios Leal fue restituido en la presidencia de la Capitanía General de Guatemala en 1694 y se empezó a preparar para la conquista de los itzáes y del Lacandón.  Había iniciado los combates contra los únicos indígenas que todavía se mantenían independientes del Imperio Español, pero enfermó de gravedad y regresó a Santiago de los Caballeros de Guatemala, en donde murió el 12 de noviembre de 1695.1

Aún antes de que arribara el Juez Pesquisidor el presidente se enfrentaba al problema de que los oidores Antonio María Bolaños, Francisco Valenzuela Venegas y Manuel Baltodano se coligaron con Antonio de Navia y Bolaños, e incurrieron repetidamente en el delito de cohecho al momento de resolver causas judiciales.  Estos oidores se encontraron con la oposición de los otros oidores, Joseph de Scals y Bartolomé de Amézquita, ya que éstos no aceptaron participar en tales ilícitos, iniciando así una división entre los miembros de la Real Audiencia.2

Por esta razón, tras la muerte de Barrios de Leal los miembros de la Real Audiencia tenían que nombrar al Oidor decano, Francisco Valenzuela Venegas,  como presidente provisional, pero Scals logró que lo nombraran a él debido a las irregularidades en que había incurrido Valenzuela, dando lugar a una violenta crisis entre el grupo que apoyaba a Valenzuela y el que apoyaba a Scals.  De hecho, la situación llegó a tal punto que Scals tuvo que emitir una orden para que Valenzuela Venegas lo respetarara en las peticiones y escritos que le dirigía, pues éste útimo repetidamente le decía que había usurpado la presidencia.3

Cuando el general Gabriel Sánchez de Berrospe tomó posesión como presidente de la Capitanía General de Guatemala el 27 de marzo de 1696,4 quedó en el medio de la crisis entre los oidores, e incluso tuvo muchos problemas para realizar su trabajo, ya que no pudo poner controlar el desorden de la administración pública y se enfrentó con la férrea oposición que le presentaba Scals y su aliado, el oidor Amézquita, quienes impidieron que progresara cualquier intento de legislación que Berrospe intentaba.3

En 1697, Berrospe logró la conquista de los itzáes en Verapaz y Petén pero esto no impidió que siguieran sus problemas con la Real Audiencia.  El 17 de junio de 1699, esto hizo que Diego Antonio de Oviedo y Baños un oidor de Santo Domingo, y Gregorio Carrillo y Escudero, entre otros, fueran nombrados como oidores de Guatemala, ya que se determinó que era necesario hacer una investigación sobre lo que estaba ocurriendo en la Audiencia guatemalteca.  Y como si no bastara con los problemas que ya existían, Oviedo y Baños fue nombrado oidor decano, pero como se retrasó en Cuba, Carrillo usurpó el puesto y se negó a entregárselo cuando finalmente llegó a Guatemala.5

Todas estas controversias hicieron que el licenciado Francisco Gómez de la Madriz, o licenciado Tequeli, fuera nombrado Visitador en 1699 para resolver la situación.  Sin embargo, la prepotencia del licenciado Tequeli, lejos de solucionar los problemas que había, solamente empeoraría la situación del gobierno y la rivalidad entre los bandos, y terminaría siendo expulsado del país por Real Audiencia.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Juarros, Domingo (1818). Compendio de la historia de la Ciudad de Guatemala. II. Guatemala: Ignacio Beteta. p. 140.
  2. Cabezas Carcache, Horacio (2017) Gobernantes de Guatemala en el siglo XVII. Guatemala. p. 143.
  3. Bancroft, Hubert Howe (1883) Central America: 1530-1800. (en inglés) En: The Pacific States of North America. II. San Francisco, California: Bancroft Publishers. p. 661.
  4. Pardo, J. Joaquín (1944). Efemérides de la Antigua Guatemala,. 1541-1779. Guatemala: Unión Tipográfica. p. 93
  5. p. 662.
  6. Juarros, Compendio de la historia de la Ciudad de Guatemala, I. p. 267

27 de febrero de 1767: emiten Real Decreto para coordinar expulsión de los jesuitas

27febrero1767
Ruinas de la Iglesia abandonada de la Companía de Jesús en la ciudad de Antigua Guatemala en 1875. Nótese el paredón y la chimenea construidos posteriormente a los terremotos de 1773, cuando el edificio fue usado como fábrica. En el recuadro: el Conde de Aranda, quien organizó la logística para la expulsión de la Orden en 1767. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El enorme poder político y económico de la orden de la Compañía de Jesús -los Jesuitas- empezó a disminuir en el siglo XVIII, con la difusión a lo largo de ese siglo tanto del jansenismo -que era una doctrina de una fuerte carga antijesuítica- como de las ideas de la Ilustración. Por ello, se empezó a pensar que los métodos educativos de la Compañía, y su concepto de la autoridad y del Estado eran ya anticuados; además, la monarquía española estaba cada vez más laicizada y más absolutista, y empezó a considerar a los jesuitas ya no como colaboradores útiles, sino como competidores molestos por su oposición al regalismo. Y encima de todo esto, se mantenían vigentes los ancestrales conflictos que los jesuitas tenían con las órdenes religiosas tradicionales.1

La llegada al trono del nuevo rey Carlos III en 1759 supuso un duro golpe para el poder y la influencia de la Compañía, pues el nuevo monarca, a diferencia de sus dos antecesores, no era nada favorable a la orden, ya que estaba influido por su madre -la reina Isabel de Farnesio- y por el ambiente antijesuítico que predominaba en la corte de Nápoles de donde provenía.2

Aunque el rey en su pragmática sanción del 2 de abril de 1767 menciona que hay gravísimas razones que lo obligan a expulsar a los jesuitas, también dice que se reserva para sí explicar cuales eran.3  En realidad, los jesuitas consistían la máxima oposición al regalismo absoluto que Carlos III aspiraba, ya que esta doctrina política defiendía el derecho del estado nacional a intervenir, recibir y organizar las rentas de sus iglesias nacionales y chocaba frontalmente con la absoluta lealtad de los jesuitas hacia el Papa. Tras el motín de Esquilache en 1766, el rey vió la oportunidad que esperaba para salir de la orden y solicitó al fiscal del Consejo de Castilla, Pedro Rodríguez de Campomanes, que abrira una pesquisa secreta sobre el asunto; Campomanes enseguida dirigió su atención hacia los jesuitas a partir de la evidencia de la participación de algunos de ellos en la revuelta mediante la violación del correo, informes de autoridades, delaciones, y confidencias de espías.4

Con la documentación acumulada, Campomanes -un acérrimo antijesuita – presentó su Dictamen ante el Consejo de Castilla en enero de 1767 y acusó a los jesuitas de ser los responsables de los motines con los que pretendían cambiar la forma de gobierno. En sus argumentos inculpatorios recurrió a todos los argumentos antijesuíticos que se habían acumulado en los dos siglos desde su creación, incluyendo su apoyo al tiranicidio -por su supuesta relación con los intentos de magnicidio en Francia y Portugal-, su relajada moral, su afán de poder y riquezas, y sus supuestos malos manejos en las colonias  América. El presidente del Consejo de Castilla, el conde de Aranda, formó un Consejo extraordinario que emitió una consulta en la que consideraba probada la acusación y proponía la expulsión de los jesuitas de España y sus Indias. Para tener mayor seguridad, Carlos III convocó un consejo o junta especial presidida por el duque de Alba e integrada por los cuatro Secretarios de Estado y del Despacho, el cual ratificó la propuesta de expulsión y recomendó al rey no dar explicaciones sobre los motivos de la misma. Tras el real decreto del 27 de febrero, y a lo largo del mes de marzo de 1767, el Conde de Aranda dispuso con el máximo secreto todos los preparativos para proceder a la expulsión de la Compañía.5

Reproducimos aquí aquel Real Decreto, dada su importancia histórica:6

Habiéndome conformado con el parecer de los de mi Consejo Real en el extraordinario, que se celebra con motivo de las ocurrencias pasadas, en consulta de veinte y nueve de Enero próximo; y de lo que sobre ella me han expuesto personas del más elevado carácter; estimulado de gravísimas causas, relativas a la obligación en que me hallo constituido de mantener en subordinación, tranquilidad, y justicia a mis Pueblos, y otras urgentes, justas y necesarias, que reservo en mi Real ánimo; usando de la suprema autoridad económica, que el Todo-Poderoso ha depositado en mis manos para la protección de mis Vasallos, y respeto de mi Corona; 

He venido en mandar se extrañen de todos mis Dominios de España, e Indias, Islas Filipinas, y demás adyacentes a los Religiosos de la Compañía, así Sacerdotes, como Coadjutores, o Legos, que hayan hecho la primera Profesión, y a los Novicios, que quisieren seguirles; y que se ocupen todas las temporalidades de la Compañía en mis Dominios; y para la ejecución uniforme en todos ellos, os doy plena y privativa autoridad; y para que forméeis las instrucciones, y órdenes necesarias, según lo tenéis entendido, y estimareis para el más efectivo, pronto, y tranquilo cumplimiento.  Y quiero, que no so las Justicias y Tribunales Superiores de estos Reynos, ejecuten puntualmente vuestros mandatos, sino que lo mismo se entienda con los que dirigiereis a los Virreyes, Presidentes, Audiencias, Gobernadores, Corregidores, Alcaldes-Mayores, y otras cualesquiera Justicias de aquellos Reynos, y Provincias; y que en virtud de sus respectivos Requerimientos, cualesquiera Tropas, Milicas o Paisanaje, den el auxilio necesario, sin retardo ni tergiversación alguna, so pena de caer el que fuere omiso en mi Real indignación; y encargo a los Padres Pronviciales, Prepósitos, Rectores y demás Superiores de la Compañía de Jesús se conforme de su parte a lo que se les prevenga puntualmente, y se les tratará en la ejecución con la mayor decencia, atención, humanidad y asistencia; de modo que en todo se proceda conforme a mis Soberanas intenciones.

Tendreislo entendido para su exacto cumplimiento, como lo fio y espero de vuestro celo, actividad y amor a mi Real Servicio; y dares para ellos las órdenes, e Instrucciones necesarias, acompañando ejemplares de este mi Real Decreto, a los cuales, estando firmados de Vos, se les dará la misma fé y crédito que al original.

      • Rubricado de la Real Mano

En el Pardo, a veintisiete de febrero de mil setecientos sesenta y siete. Al Conde de Aranda, Presidente del Consejo.6

El Conde de Aranda, a su vez, dirigió la siguiente orden circular el 27 de marzo a toda las autoridades mencionadas en el Real Decreto:

Carta Circular con remisión del pieglo reservado, a todos los Pueblos en que existan Casas de la Compañía; y se dirigió a sus Jueces Reales Ordinarios.

Incluyo a Ud. el pliego adjunto, que no abrirá hasta el día dos de abril; y enterado entonces de su contenido dará cumplimiento a las Ordenes que comprende.

Debo advertir a Ud. que a nadie ha de comunidad el recibo de esta, ni del pliego reservado para el día determinado que llevo dicho; en inlitencia de que si ahora de pronto, ni después de haberlo abierto a su debido tiempo, resultase haberse traslucido antes del día señalado por descuido, o facilidad de Ud., que existiese en su poder semejante pliego con limitación de término para su uso, será Ud. tratado como quien falta a la reserva de su oficio, y es poco atento a los encargo del Rey, mediando su Real Servicio; pues previniéndose a Ud. con esta precisión el secreto, prudencia, y disimulo que corresponde, y faltando a tan debido obligación, no será tolerable su infracción.

A vuelta de Correo me responderá Ud. contestándome el recibo del pliego, citando la fecha de esta mi Carta, y prometiéndome la observancia de lo expresado; por convenir así al Real Servicio.

Dios Guarde a Ud. muchos años, Madrid 20 de marzo de 1767.

        • El Conde de Aranda.6

El pliego mencionado en la circular contenía órdenes detalladas de qué hacer con la congregaciones de jesuitas el 2 de abril, fecha en que se ejecutó la Pragmática Sanción para el extrañmiento de los Jesuitas.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Domínguez Ortiz, Antonio (2005) [1988]. Carlos III y la España de la Ilustración. Madrid: Alianza Editorial. ISBN 84-206-5970-3. pp. 135-137.
  2. Ibid., pp. 137-138.
  3. Real Gobierno de España (1805) [1775]. Novísima Recopilación de las Leyes de España mandada formar por el señor don Carlos IV. Madrid. pp. 181-183.
  4. Domínguez Ortiz, Carlos III y la España de la Ilustración, pp. 138-139.
  5. Ibid., pp. 139-140.
  6. Carlos III de España (1767). Colección del Real Decreto de 27 de febrero de 1767, para la ejecución del Extrañamiento de los Regulares de la Compañía, cometido por S. M. al Excmo. Señor Conde de Aranda, como Presidente del Consejo. Madrid: Imprenta Real de la Gazeta. pp. 3-4.
  7. Ibid., pp.5-30.

27 de julio de 1957: Luis González López asume la presidencia interina

Tras el asesinato de Castillo Armas, el primer designado, Luis González López decreta el Estado de Sitio por un mes.

27julio1957
El Palacio Nacional visto desde el famoso «Peladero» del Parque Centenario en la década de 1950. En el recuadro: el licenciado Luis Arturo González López. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La misma noche del asesinato del coronel Carlos Castillo Armas la Comisión Permanente del Congreso de la República convocó a sesiones extraordinarias de Legislativo1, el que al día siguiente que emitió los decretos 1191 y 1192, por medio de los que llamó al licenciado Luis Arturo Gonález López a hacerse cargo de la presidencia interina y convocó a elecciones presidenciales.  He aquí un resumen de aquel decreto:2

Decreto Número 1191

El Congreso de la República de Guatemala

Considerando: que la noche del veintiséis de los corrientes falleció trágicamente el ciudadano Presidente de la República, coronel Carlos Castillo Armas y que […] en caso de falta absoluta del Jefe del Ejecutivo, debe ser sustituido por el Primer Designado a la Presidencia de la República;

Considerando: […] el Decreto del Congreso en que se llame al Designado para ejercer la Presidencia, debe contener la convocatoria a elecciones presidenciales;

Por tanto, decreta:

Artículo 1. Se llama al primer Designado a la Presidencia de la República, licenciado Luis Arturo González López para que ejerza la Presidencia de la República, a quien previa protesta de ley se le da posesión. […]

Artículo 3. Se convoca al pueblo de Guatemala para elegir Presidente de la República dentro del término de cuatro meses, y en cuyas elecciones se observarán las prescripciones de la Ley Electoral.

Artículo 4. El presente decreto fue declarado de urgencia nacional y aprobado pcon el voto favorable de las dos terceras partes del número total de diputados que integran el Congreso, y entrará en vigor inmediatamente.[…]2

Una vez juramentado, González López emitió el Decreto número 590, por medio del cual instalaba el Estado de Sitio en todo el país:3

Decreto Número 590-Bis

El Primer Designado en Ejercicio de la Presidencia de la República,

Considerando: que la trágica muerte del Presidente Constitucional de la República, coronel Carlos Castillo Armas, coloca al país en una situación de grave pligro para la estabilidad de las instituciones públicas, y que en este concepto, es indispensable la adopción de medidas extraordinarias para preservar el orden público;

Considerando: que ante hecho de tal naturaleza el Organismo Ejecutivo está obligado a dictar las disposiciones que sean adecuadas para el mantenimiento de la constitucionalidad, seguridad de las personas y de sus bienes; 

Por tanto, en ejercicio de las facultades que le otorga la ley de Orden Público, y en Consejo de Ministros, decreta:

Artículo 1. Se declara el Estado de Sitio en todo el territorio nacional por el término de treinta días a partir de esta fecha.

Artículo 2. Cesa la vigencia plena de las garantías constitucionales contenidas en los artículos 43, 44, 46, 53, 54, 55 y 56, primer párrafo del número 54, 64, 70 y 71, última frase del 73 y 76, todos de la Constitución de la República.

Artículo 3. Durante la vigencia de este decreto se hará aplicación de las medidas comprendidas en los capítulos I, II y III del título II, capítulo II, II y III del título III, todos del Decreto número 22 de la Asamblea Nacional Constituyentes, Ley de Orden Público.

Artículo 4. Se ordena al Ministro de la Defensa emitir las ordenanzas y acuerdos de observancia general que sean necesarias, delegándose en las autoridades militares, la autoridad civil de acuerdo con lo previsto en el artículo 37 de la Ley de Orden Público.

Artículo 5. Se ordena la inmediat apublicidad y divulgación del presente decreto; de él se dará cuenta al Congreso de la República y entra en vigor inmediatamente.3

El Congreso de la República aprobó el decreto de González López ese mismo día, y pospuso la convocatoria a elecciones hasta que el Estado de Sitio se levantara:4

Decreto Número 1192

El Congreso de la República de Guatemala, 

Considerando: que son atendibles y justificadas las razones invocadas por el Primer Designado en ejercicio de la Presidencia para declarar el Estado de Sitio en todo el territorio nacional; […]

Considerando: que el Decreto 590 emitido por el Primer Desginado en Consejo de Ministros, con esta fecha, se ajusta a los principios constitucionales;

Considerando: que como consecuencia del Estado de Sitio se limitan los derechos ciudadanos, particularmente en cuanto se refiere a la función electoral y a la propaganda que de ella se deriva;

Por tanto, de conformidad con el artículo 77 de la Constitución de la República, decreta:

Artículo 1. Se ratifica el Decreto número 590 emtido por el Primer Desginado en el ejercicio de la Presidencia en Consejo de Ministros.

Artículo 2. La convocatoria a que se refiere el artículo 3 del Decreto número 1191 de este Congreso […] surtirá sus efectos hasta que cese la situación de emergencia a que ha dado lugar el Estado de Sitio.

Artículo 3. Este decreto aprobado con el voto favorable de las dos terceras partes del número total de diputados que integran este Congreso, entrará en vigor inmediatamente.[…]4

Un poco más tarde, el mismo 27 de julio, González López decretó duelo nacional por 9 días y el Ministro de la Defensa, Coronel Juan Francisco Oliva, en base al decreto 1192 del congreso emitió un decreto por el que se otorgó al ejército la facultad de hacerse cargo de la situación.5

Aquel estado de sitio duró hasta el 2 de agosto, fecha en que se convocó a elecciones.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Sandoval, Marta (2014). «Tres disparos en una noche lluviosa»Contrapoder. Guatemala. Archivado desde el original el 2 de febrero de 2014.
  2. Azurdia Alfaro, Roberto (1960). Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1956-1957. LXXVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 50-51.
  3. Ibid, p. 73.
  4. Ibid,  pp. 51-52.
  5. Ibid,  pp. 263-264.

27 de enero de 1908: felicitan a Estrada Cabrera por finalizar el Ferrocarril Interoceánico

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera termina el Ferrocarril Interoceánico iniciado por el gobierno de J. Rufino Barrios. Para ello, contrató a la United Fruit Company.

27enero1908
Una fotografía que refleja al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera poco antes del atentando de los Cadetes. En el balcón del Campo de Marte, observa las ceremonias de la celebración de la finalización de Ferrocarril Interoceánico en enero de 1908; al centro del balcón está Minor C. Keith, vicepresidente de la United Fruit Company y presidente de la compañía que construyó el tramo final del ferrocarril; están siendo custodiados por cadetes de la Escuela Politécnica, muchos de los cuales serían hechos prisionados o asesinados tras el atentado del cadete Víctor Vega contra Estrada Cabrera en abril de ese mismo año. Imagen tomada de la revista oficial cabrerista «La Locomotora«.

El principal logro en infrastructura del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fue la finalización del Ferrocarril Interoceánico, el cual había quedado inconcluso tras la caída del precio del café en 1897.1 En esa oportunidad, el gobierno del general José María Reina Barrios estaba tratando de terminar el ferrocarril para ofrecer a inversionistas extranjeros un canal seco en Guatemala, ya que todavía no estaba construido el Canal de Panamá, y por ello incurrió en una enorme deuda con bancos ingleses.2

Años después, ya cuando Reina Barrios había sido asesinado y su antiguo ministro de Gobernación, Estrada Cabrera, se había hecho cargo de la presidencia, éste último firmó un contrato con Mynor C. Keith, vicepresidente de la United Fruit Company para terminar el tramo El Rancho-Ciudad de Guatemala, el cual era el más difícil de la vía férrea, dado que todo era terreno montañoso.  Por medio de este contrato  el presidente guatemalteco le entregó a la frutera transnacional el usufructo del ferrocarril y de Puerto Barrios por noventa y nueve años, así como una generosa concesión de terreno en Izabal para la plantación de bananos.3 Ahora bien, aquel contrato fue lesivo para el país, no solamente porque le dió entrada a la poderosa frutera transnacional que se convirtió en el verdadero poder tras el gobierno de Estrada Cabrera y sus sucesores, sino que entregar el ferrocarril a la UFCO con excesivas ventajas, como explica el escrito Manuel Galich en su obra «El Tren Amarillo«: los bonos de la vieja deuda del Gobierno de Reina Barrios, de la cual no se había pagado ni el principal, ni los intereses fueron comprados por entidades financieras propiedad de la UFCO a precios irrisorios. Después, estas mismas entidades le propusieron a Estrada Cabrera que consolidara de la deuda, que era un gran beneficio para el deudor y bonos nuevos para las entidades financieras de la UFCO, que encima, como financiadora de la consolidación, cobró los gastos de ésta. Y las entidades financieras, como tenedores de los nuevos bonos, cobraron dos años anticipados de intereses por medio de los propios bonos de la nueva emisión. Además, a cambio de la consolidación, el Gobierno autorizó la constitución de una Compañía que concluyera el ferrocarril, cuyas acciones se distribuyeron en tres partes: una, para los contratistas del ferrocarril, que era la nueva compañía propiedad de la UFCO; otra, para los tenedores de la antigua deuda, por los intereses que se les adeudaban, que eran las empresas financieras de la UFCO; y, finalmente, otra parte para el Gobierno por haber construido casi todo el ferrocarril.

Por supuesto, los entretelones de este contrato no se hicieron públicos, y el 19 de enero de 1908 la llegada del Ferrocarril del Norte a la Ciudad de Guatemala se celebró con gran pompa. Para entonces, el descontento contra el régimen autoritario de Estrada Cabrera estaba en su máxima expresión, al igual que la represión por parte de éste, lo que quedó evidenciado con el atentado de La Bomba del 29 de abril de 1907, en que el presidente estuvo a punto de perder la vida junto con uno de sus hijos y el general José María Orellana, su Jefe de Estado Mayor.5 Las persecusiones que siguieron a este atentando sembraron el terror entre la población.6

Los propagandistas de Estrada Cabrera, para que la comunidad internacional no pusiera atención en la dictadura que había en Guatemala, hicieron llegar la noticia de la finalización del ferrrocail a cuanta publicación pudieron, y fue así como el 27 de enero de ese año la revista «La Ilustración Artística» de Barcelona, España, publicó una nota felicitando al presidente guatemalteco por la conclusión de la obra.7 La información contenida en dicha nota les fue proporcionada por los representantes de la revista en Guatemala, P.J. Guirola y Cía. quienes publicaron «La Ilustración Guatemalteca» entre 1896 y 1898.8

Este artículo, que era prácticamente una oda a Estrada Cabrera, se reproduce a continuación, ya que muestra el servilismo que imperaba entre los allegados del presidente guatemalteco para con la figura presidencial:7

El 19 de los corrientes inauguróse con gran solemnidad el ferrocarril que va desde San José a Puerto Barrios, puertos ambos de la República de Guatemala, situados en el Pacífico el primero, y el segundo en el Atlántico.  Esta nueva vía férrea es de inmensa importancia, no sólo para aquella República, sino para el comercio europeo, que de este modo tendrá una comunicación directa y rápida entre ambos océanos. En cuanto a Guatemala, ocioso es decir reportará extraordinarias ventajas del ferrocarril, recientemente inaugurado, pues además de lo que éste lo aproxima a los Estados Unidos del Norte y del incremento que adquirirá su comercio, podrá ofrecer a una emigración sana y trabajadora elementos de expansión y desarrollo en su riquísimo suelo.

La terminación de esta obra magna débese a la iniciativa del actual presidente, Excmo. Sr. D. Manuel Estrada Cabrera, una de las personalidades más ilustres de América Latina, y a quien Guatemala debe sus adelantos, su comercio, su industria y, en una palabra, todas las manifestaciones que informan el progreso positivo del país.

El Sr. Estrada Cabrera, que desde que ocupa el solio presidencial, ha dedicado todos sus esfuerzos a que Guatemala ocupe un puesto digno en el concierto de las naciones civilizadas, es un jurisconsulto distinguido que ha hecho estudios profundos en ciencias políticas y sociales.

Las reformas progresistas de Guatemala datan de la revolución liberal de 1871. La Instrucción Pública, base de todos los adelantos de todos los pueblos, fue el punto de mira que los hombres de aquel entonces tuvieron com principal elemento para transformar a su patria.

El presidente J. Rufino Barrios fue quien con más ahínco trató de difundir la instrucción por toda la República, habiéndose conquistado con ello el dictado de fundador de tan importante ramo de la gobernación pública. 

Pero lo hecho por el general Barrios no había sufrido reforma alguna hasta hace pocos años; y ha sido el Presidente Estrada Cabrera quien ha iniciado con verdadero entusiasmo y con gran energía de patriota la reforma de la Instrucción Pública. Él ha comprendido que los antiguos sistema de enseñanza son nocivos a la juventud; que lo que hoy se necesita es formar hombres que, el día de mañana, sean aptos para el trabajo en cualquier de sus manifestaciones; y gracia a su labor constante en este sentido funcionan actualmente en toda la República de Guatemala las Escuelas Prácticas, en las que, al par que se dan al alumno conocimientos científicos, se le proporcionan maestros é instrumentos especiales para que aprenda un arte ú oficio.

La terminación del ferrocarril interoceánico, que hace poco tiempo parecía imposible, se ha realizado gracias a él; y hoy Guatemala tiene un nuevo motivo de gratitud para su ilustre Presidente que ha sabido elevarla a un grado de esplendor y de prosperidad extraordinarios.7

A pesar de las elogiosas palabras para con el mandatario, este sufrió un nuevo atentado del que volvió a salir milagrosamente ileso el 20 de abril de ese mismo año, a manos del cadete de la Escuela Politécnica Víctor Vega durante la ceremonia de recepción del nuevo encargado de la Legación de los Estados Unidos.9 Aquel atentado se conoce como «atentado de Los Cadetes» y a raiz de eso se instituyó un verdadero régimen de terror en el país, con el presidente aislándose en la finca presidencia de «La Palma», la Escuela Politécnica derrumbada hasta sus cimientos y todos los ciudadanos preoupados por mostrar una servir adulación a Estrada Cabrera, para no ser acusados de conspiradores.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilaciónde Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 742-743
  3. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.
  4. Galich, Manuel (2013) [1954]. «El tren amarillo, drama del Caribe en tres actos». Tres obras de teatro, edición conmemorativa del centenario de su nacimiento. Guatemala: Cultura; Ministerio de Cultura y Deportes. ISBN 978-9929-559-44-8. pp. 101-105.
  5. Invernizzio, Enrique (10 de mayo de 1907). «El 29 de abril y otras minas»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) II (33): 6-13.
  6. Ávila Pessel, Carlos (6 de mayo de 1920). Defensa presentada por el Licenciado don Emeterio Ávila Echeverría después de ratificada la sentencia que le condenó a muerte, con relación al atentado del 29 de abril de 1907. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  7. Estrada Paniagua, Felipe (20 de febrero de 1908). «Excmo. Sr. Don Manuel Estrada Cabrera». La Locomotora.  I (56). pp. 6-7.
  8. La Ilustración Guatemalteca (15 de julio de 1897). «Nuestro propósitos»La Ilustración Guatemaleca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) I (24). p. 346.
  9. Somoza Vives, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.
  10. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp.  177-182.

27 de diciembre de 1956: fallece el compositor Mariano Valverde

27diciembre1956
Ruinas de la Iglesia de San Nicolás en Quetzaltenango tras el terretomo de San Perfecto. Este evento inspiró a Valverde a componer su vals «Noche de Luna entre ruinas». Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El compositor Mariano Valverde nació en Quetzaltenango el 20 de noviembre de 1884  y allí se formó como músico.  Fue integrante de la Marimba Hurtado Hermanos, reconocida agrupación marimbística con la que se fue de gira por Guatemala y los Estados Unidos en donde grabó varias de sus propias composiciones.1

En 1917 acompañó a los hermanos Benedicto, Higinio y Eustorgio Ovalle Bethancourt, junto a Jesús Castillo, a una de las primeras presentaciones de marimba ofrecidas en la Ciudad de Guatemala para el presidente guatemalteco, el licenciado Manuel Estrada Cabrera, quien también era originario de Quetzaltenango.2

Valverde enseñaba marimba en Quetzaltenango, exigiendo a sus estudiantes que aprendieran solfeo. También fue director de la Marimba «Maderas de mi Tierra«, y como compositor, su catálogo consta de más de un centenar de piezas, muchas de las cuales son intepretadas por las agrupaciones de marimba en Guatemala.  Entre sus obras se destaca el vals «Noche de luna entre ruinas», compuesto luego del terremoto de San Perfecto que destruyó la Ciudad de Quetzaltenango en 1902,3 donde falleció progenitora y en donde el panorama desolador que presentaba la ciudad lo inspiró a componer la obra.2

El compositor quetzalteco falleció el 27 de diciembre de 1956, pero para honrar su memoria su efigie fue colocada junto con la de los compositores Sebastián Hurtado, y Germán Alcántara, en el billete de 200 quetzales el cual comenzó su circulación el 23 de agosto de 2010.4,5

El vals de Valverde se puede escuchar en este enlace:


BIBLIOGRAFIA:

  1. Lehnhoff, Dieter (2005). Creación musical en Guatemala. Guatemala: Universidad Rafael Landívar y Fundación G&T Continental, Editorial Galería Guatemala. ISBN 99922-704-7-0.
  2. «Connotados quetzaltecos». El Quetzalteco. 26 de agosto de 2010. Archivado desde el original el 29 de agosto de 2010.
  3. Rockstroh, Edwin (1902). «1902 Earthquake in Guatemala»Nature (en inglés) 66: 150. doi:10.1038/066150a0. p. 150.
  4. «Ley Monetaria». Decreto número 17-2002. Guatemala.
  5. «Preguntas frecuentes sobre el nuevo billete de Q200.00». Guatemala.

27 de octubre de 1954: primera entrevista al exilado expresidente Arbenz

La revista mexicana «Siempre» publica la primera entrevista que se le hace al ex- presidente Arbenz en el exilio.

27octubre1957
La Catedral de la ciudad de México, en 1954. En el recuadro, el coronel Arbenz, cuando tuvo que desnudarse en el Aeropuerto La Aurora antes de salir al exilio a México el 9 de septiembre. Imágenes tomadas de Wikimedia commons.

Desde un principio, el ex-presidente Jacobo Árbenz Guzmán estuvo en constante observación y vigilancia por los miembros de la operación PBHISTORY de la CIA, los cuales incluían a su supuesto amigo y correligionario Carlos Manuel Pellecer.1 Este había descubierto en 1975, por el ex-agente de la CIA Philip Agee, quien publicó su información como agente de infiltración en el Partido Guatemalteco del Trabajo en el libro «La CIA por dentro«, y  luego, cuando en 2003 la CIA desclasificó sus documentos sobre los ocurrido en Guatemala en 1954, varios de los reportes que habían llegado a la CIA sobre el exilio de Árbenz eran prácticamente idénticos a los libros publicados por Pellecer años antes, confirmando que era, en efecto un operativo de la agencia secreta estadounidense.1,2

Árbenz había partido hacia México el 9 de septiembre de 1954, luego de setenta y tres días de asilo en la embajada de ese país en la Ciudad de Guatemala, y de sufrir una fuerte humillación en el Aeropuerto La Aurora cuando iba a salir del país.  Entonces, el embajador de Guatemala en ese país declaró que «confiaba en que el gobierno mexicano, fiel cumplidor de los tratados internacionales, entregaría a los criminales de delitos comunes que se han asilado en ese país«.  Aunque luego tuvo que publicar un Boletín Informativo aclarando sus declaraciones, el gobierno mexicano resintió la presión estadounidense sobre sus auntos internos.  Además, circulaban rumores de que Árbenz y sus principales funcionarios serían devueltos a Guatemala y juzgados.3

Fue en ese ambiente cuando el periodista peruano Genaro Carnera Checha, de la revista mexicana «Siempre» consiguió entrevistar al ex-gobernante guatemalteco.4

Empezó el relato de la entrevista diciendo que Árbenz vivía en algún lugar del Distrito Federal y que «salvo unos cuantos libros y periódicos sobre alguno de los muebles, nada hay de personal, de casa propio o de hogar, en este sencillo departamento.»  Árbenz  desmintó encontrarse escondido y dijo que necesitaba «reajustar algunas cosas en esta nueva etapa de mi vida, antes de poder visitar o recibir a mis amigos como son mis mejores deseos«.  También negó haberse intentado comunicar con el ex-presidente mexicano, el general Lázaro Cárdenas (conocido por haber nacionalizado la industria petrolera en su país) aunque dijo que le hubiera gustado.5

Con relación a su renuncia el 27 de junio, dijo que «no hubo tal decisión de mi parte […] fue una imposición.  La imposición del Ejército que prefirió traicionar sus deberes patrióticos, por instigación y acuerdo con la Embajada norteamericana y la United Fruit«.  Igualmente, dijo que la «imposición» no había terminado con su renuncia, sino que las exigencias para [con su sucesor, el coronel Carlos Enrique] Díaz, a quien consideraba como un militar «leal y democrático«, fueron «aún mayores de parte del embajador norteamericano, quien pretendió que fusilaran a todos los dirigentes políticos y populares«.  Y agregó: «[El embajador John] Puerifoy exigió todo, sin condiciones».6

Con respecto a la resistencia [a la invasión liberacionista], dijo que «se intentó, y que las órdenes fueron claras y se dieron«.  Que miles de obreros parecían dispuestos a combatir, pero su presencia «agravó las contradicciones y aceleró el golpe traidor«. Con respecto a México, no tuvo sino palabras de elogio y no opinó sobre su política interna.  Y con respecto a su asilo, dijo que respetaría «escrupulosamente» las reglas del mismo, dejando en claro que «los asuntos de Guatemala los resolverá en Guatemala el pueblo de Guatemala, y no en el exterior».6

Finalizó diciendo: «la intervención desde el exterior sólo la ha utilizado en Guatemala la United Fruit y la embajada norteamericana».6


BIBLIOGRAFIA:

  1. García Ferreira, Roberto (2013). Operaciones en contra: La CIA y el exilio de Jacobo Árbenz.  Guatemala: FLACSO. p. 158.
  2. Agee, Philip (1987). La CIA por dentro. Buenos Aires: Sudamericana. p. 475.
  3. García Ferreira, Operaciones en contra, p. 136.
  4. Ibid., p. 139.
  5. Ibid., p. 140.
  6. Ibid., p. 141.

27 de agosto de 1717: fuerte erupción del Volcán de Fuego

La erupción del Volcán de Fuego inició enjambre sísmico que resulta en el terremoto de San Miguel el 29 de septiembre.

27agosto1717
Volcanes de Fuego y Acatenango en Guatemala. En el recuadro: portada del informe hecho en 1774 acerca del terremoto de Santa Marta, que recoge todos los terremotos que se habían registrado en la ciudad de Santiago desde 1541. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En 1717 el dominio de la Iglesia católica sobre los vasallos de la corona española era absoluto y esto hacía que cualquier desastre natural fuera considerado como un castigo divino y tratara de resolverse mediante demostraciones de fe. En el caso particular de la ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, los habitantes también creían que la cercanía de los volcanes y las montañas que rodeaban a la ciudad, en especial el Volcán de Fuego, era la causa de los temblores que los afectaban con frecuencia.​  De hecho, un breve resumen de lo que había ocurrido hasta 1717 es el siguiente escrito elaborado por la Junta General del año de 1717, para realizar un informe para el rey sobre los terremotos de San miguel del 29 de septiembre:1

    • Por el año de 1541, en que no habían pasado 14 de la fundación de Guatemala en el paraje, o sitio, que actualmente llaman Ciudad Vieja, se experimentó no solo la quasi general inundación, sino también con desmesurados estremecimientos comenzó babanear la tierra (así dice el Escritor) como a las 2 de la madrugada del 11 de septiembre del citado año».
    • Por los meses de agosto y septiembre del año de 1565, se experimentaron también fuertes y espantosos temblores, que generalmente causaron muchas ruinas en los edificios;
    • En 1575 se sintieron los terribles terremotos que igualmente causaron considerables estragos, con la circunstancia de que desde el expresado año hasta el de 1590, apenas pasó alguno en que no se experimentaran estos terribles avisos de la Divina Justicia.
    • El día de San Andrés del de 1577, en que sindiéndose uno como por el término de tres horas (así dice el Historiador) arruinó muchas casas. 
    • El 26 de diciembre de 1581 se experimentaron grandes sobresaltos, y temores; pues se llegó a encencer luz a las 12 de la mañana, por haberse cubierto el Sol con porción considerable de ceniza, y sin verse unos a otros.  
    • El 14 de enero de 1582, no se vio nada del Volcán sino ríos de fuego, y que eran tantos, y tan temerosos los truenos, que andaba toda la gente atemorizada.
    • Desde el 16 de enero de 1585 hasta el 23 de diciembre de 1586 hubo fuertes y terribles terremotos, que se asoló casi toda la Ciudad.
    • El 8 de octubre de 1651 se volvió a asolar la ciudad de fuertes temblores, los cuales cesaron por intercesión de Nuestra Señora del Rosario, a cuya milagrosa imagen joró por su Patrona.
    • El fuerte temblor del día del Señor de San Felice, en que se arruinó casi toda la Ciudad.  
    • En 1663, 1666 y el 12 de febrero de 1689 se volvieron a destruir todos los edificios, y dicen que fueron grandes pérdidas de los censos de Conventos y Capellanías impuestas sobre sus fincas.
    • En 172 se volvieron a experimentar temblores, siguiedo el 1 de febero de 1705 cuando el volcán arrojó tanta porción de ceniza y humo, y con tanto ruido, que dicen, estuvieron para perecer; y con la circunstancia de que cubriéndose la atmósfera, fue preciso entre nueve o diez de la mañana encender la luz. 
    • El 14 de octubre de 1709 refieren haber experimentado el espantoso y terrible suceso que atemorizó a los habitantes pues fueron tantos los plumajes y ríos de fuego que vomitó el Volcán con grandísimo estruendo.1

Varios testigos fueron consultados por la Junta General del año de 1717, siendo éstos:

    • Bernardo Valdes de 39 años
    • Pedro de la Barrera, de 31 años
    • Felipe Ximenez, de 40 años
    • Juan Santos, Sargento mayor, de 42 años
    • Licenciado Diego Arias de Miranda, Cura del Partido de Caluco, de 41 años
    • Josef Sierra y Rebolorio, de 45 años.
    • Juan de Molina, de 55 años
    • Juan Antonio Mallén, de 37 años
    • Josef Fernández de la Fuente, de 42 años
    • Alfonso Capriles de Guzmán, español de 30 años
    • Bachiller Laureano Simón de Ypinza, de 40 años.2

De acuerdo a los testigos «resulta acreditado, que desde principios de la noche del 27 de agosto de aquel referido año (bien fatal, y trabajoso a la desgraciada Ciudad de Guatemala, y sus vecinos) arrojó uno de los Volcanes voraces llamas de Fuego, y humo con espantosos bramidos, y retumbos, atemorizando en extremo a todos los habitadores; continuando en esta conformidad el siguiente día 28, y aún el 29; cuyos espantos sucesos se habían experimentado en otras ocasiones, de que se hará alguna atención: que se suspendieron por espacio de tiempo; y que se aplacó su furia, mediante la Divina Misericordia, que imploraron los habitadores, por medio de los Santos, de Rogativas, Procesiones, y Novenas, y con particularidad la Ciudad, tomando por Patró al Señor San Miguel, y jurándole como se acostumbra«.3

Continúa el reporte oficial: «No parándose la consideración en que afirmen los testigos, que la causa de los temblores proviene de los Volcanes, pues no son los únicos que concuerdan en este común sentir, resulta justificado, que hallándose como se halla, la Ciudad circunvalada por todas partes de Cerros elevados (bien que el de Agua, y los dos Volcanes de Fuego con exceso considerable, como es hecho manifiesto) estimaban su temperamento poco favorable, y aún nocivo a la salud por su mala situación, y cielo melancólico; y de que en su concepto provenía variedad de enfermedades4

Y finaliza: «no cesaron, segun parece, estos actos religiosos y devotos, pero sí calmaron los Terremotos, y los cuidados, y peligros de los habitantes de Guatemala por algún tiempo: pero cuando se hallaban en parte tranquilizados los ánimos, empezaron a aumentarse los sustos, y temores con espantosos, fuertes y terribles terremotos, que principarion como aprima noche del 29 de septiembre del citado año de 717«.5


BIBLIOGRAFIA:


27 de julio de 1912: Estrada Cabrera abre la Academia Militar

Luego de que clausurara y demoliera la Escuela Politécnica en 1908, el gobierno de Estrada Cabrera abre la Academia Militar.

27julio1912
Cuartel de Artillería, construido en 1896 por el gobierno del general José María Reina Barrios y convetirdo en la Academia Militar en 1912.  En el recuadro: el licenciado Manuel Estrada Cabrera en la época en que se creó la Academia Militar.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego del atentado de «Los Cadetes» del 20 de abril de 1908, en que el cadete Víctor Vega estuvo a punto de matar al presidente, licenciado Manuel Estrada Cabrera,1,2 éste se convirtió en un verdadero déspota y en represalia al ataque ordenó que fusilaran a varios de los miembros de la promoción de Vega, que encarcelaran al resto y que demolieran la Escuela Politécnica hasta sus cimientos.3  Así terminó la primera época de la escuela militar guatemalteca, que para entonces había graduado a 391 suboficiales de los 1281 que ingresaron a sus aulas.4

En su primera época, que se inició en 1872 cuando la fundó el teniente general J. Rufino Barrios,5 la Escuela Politécnica fue una institución de educación media para estudiantes varones comprendidos entre los 13 y los 16 años y tenían un pensum de estudios orientado al arte de la guerra y la ingeniería militar que duraba tres años.  Pero luego del atentado de 1908 fue cerrada indefinidamente.4

A Estrada Cabrera le gustaba utilizar a los cadetes en todos sus actos oficiales, y por ello decidió fundar una nueva Academia Militar.  El 27 de julio de 1912 se emitió el acuerdo de creación de la Academia Militar de Guatemala, la cual se inauguró el 30 de julio del mismo año.  La nueva academia estaba ahora en el Cuartel de Artillería del Boulevard 30 de junio, que actualmente se conoce como Avenida la Reforma zona 10,4 el cual había sido construido en 1896 por el gobierno del general José María Reina Barrios.6

La nueva academia inició sus actividades bajo la Dirección del Coronel del Estado Mayor Español Antonio Díaz Benzo, jefe de la misión militar española, quien fue contratado para el efecto.  Pero esta nueva academia militar no duró mucho, pues tuvo que suspender sus actividades cuando el edificio que ocupaba fue destruido por los terremotos de 1917-18.  En ese corto período solamente hubo ocho promociones de suboficiales, todos varones, registrados del número 1 al 405 y solamente se graduaron 104 de ellos.4

Luego del derrocamiento del gobierno del licenciado Estrada Cabrera el 14 de abril de 1920, el presidente interino Carlos Herrera fundó nuevamente la Escuela Politécnica, la cual funcionó en el reconstruido edificio del Cuarte de Artillería.  El requisito de ingreso siguió siendo tener la primera completa, hasta que en 1956 fue cambiado a tener bachillerato o perito contador y en 1957 a tener tercero básico.  La institución funcionó en ese lugar hasta 1976, cuando el edificio fue dañado por el terremoto del 4 de febrero.4

Finalmente, el presidente general Kjell Eugenio Laugerud García, ex-alumno de la Escuela Politécnica, trasladó la institución a San Juan Sacapéquez, en donde se permitió el ingreso a las damas en 1997, y en donde ha funcionado desde entonces.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (29 de abril de 1908). «El crimen del 20»La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala).
  2. Somoza Vives, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.
  3. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  4. Ejército de Guatemala (2017). Historia; Escuela Politécnica.  Guatemala: Ministerio de la Defensa Nacional.
  5. García Aguilar, Adolfo (1 de septiembre de 1899). «Don Bernardo Garrido y Agustino»Revista Militar: órgano de los intereses del Ejército (Guatemala) I (19): 329.
  6. Bascome, J.; Scoullar, William T.; Soto Hall, Máximo (1915). El Libro azul de Guatemala. Searcy & Pfaff.

27 de mayo de 2006: fallece Fernando Romeo Lucas García

Fallece en Puerto de la Cruz, Venezuela, el general Fernando Romeo Lucas García, expresidente de Guatemala de 1978 a 1982

27mayo2006
El Hospital General San Juan de Dios en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, construido durante el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García.  En el recuadro: retrato del ex-presidente guatemalteco. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno del general Fernando Romeo Lucas García ocurrió en la época más violenta de la guerra civil que sacudió a Guatemala entre 1960 y 1996, y que es ahora llamada «Conflicto Armado Interno» por cuestiones legales tras la aprobación de los Acuerdos de Paz Firme y Durarera firmada en diciembre 1996.

Lucas García nació en el seno de una de las familias de la élite guatemalteca en San Juan Chamelco, Alta Verapaz.1​ Se graduó de oficial en la Escuela Politécnica en 1949 y en 1960, siendo ya capitán del Ejército de Guatemala, heredó las fincas Saquixquib y Punta de Boloncó al nororiente de Sebol en el departamento de Alta Verapaz, con una extensión de 15 caballerías cada una. En 1963 compró la finca «San Fernando El Palmar» de Sejux con una extensión de 8 caballerías, y finalmente compró la finca «Sepur«, cercana a «San Fernando«, con una extensión de dieciocho caballerías.2​ Durante esos años era diputado en el congreso y cabildeó activamente para impulsar inversión en esa zona del país.2

En 1975 alcanzó la jefatura de Estado Mayor del Ejército de Guatemala,3​ y luego llegó a ser general, siendo nombrado ministro de la Defensa durante el Gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García. Como parte del gabinete de gobierno de Laugerud, Lucas García presidió el Comité de Emergencia tras el terremoto del 4 de febrero de 1976.4​ Fue Ministro hasta pocos meses antes de la campaña electoral de 1977, puesto que, le dio la oportunidad de colocar en las más altas jerarquías del Ejército a oficiales de su más absoluta confianza, haciendo a la institución armada más cohesiva.1​ Cuando dejó el ministerio para dedicarse a su campaña presidencial, también pasó a desempeñar el cargo de coordinador del megaproyecto de la Franja Transversal del Norte (FTN), cuyo objetivo principal era incorporar a la producción de Guatemala las tierras de esa zona (que comprendía el norte de Huehutenango, Quiché y Alta Verapaz, y todo el departamento de Izabal) y la creación de una importante red vial para facilitar las explotaciones petroleras que había en la región de Ixcán y Chisec. Gracias a esto, Lucas García estableció relaciones económicas comerciales la compañía Shennadoah Oil, que exploraba el petróleo en la región.1

En 1977 la municipalidad de San Mateo Ixtatán, en Huehuetenango, había firmado un contrato con la empresa Cuchumaderas para aprovechar y mantener los recursos naturales; sin embargo, al enterarse del trato entre la municipalidad y la empresa, los pobladores de la localidad obligaron a las autoridades a realizar un cabildo abierto y explicar las características del compromiso, lo que condujo a que en esa misma sesión renunciara el alcalde. Pese a las amenazas que recibieron algunos vecinos de San Mateo, estos organizaron un comité local para defender el bosque, iniciando una demanda legal contra la empresa. Como consecuencia, el proceso de extracción del bosque quedó detenido.5​ De acuerdo a Ronald Hennessey, párroco de San Mateo Ixtatán, los principales socios de Cuchumaderas eran el general Lucas García (quien todavía era director de la FTN cuando Cuchumaderas se fundó), el general Otto Spiegler Noriega (quien era el jefe del Estado Mayor del Ejército y luego sería ministro de la Defensa de Romeo Lucas-García), Jorge Spiegler Noriega (gerente del Instituto Nacional Forestal -INAFOR), y el entonces coronel Rodolfo Lobos Zamora (comandante de la Zona Militar de Quiché y quien luego daría el golpe de estado de 1983 al general Efraín Ríos Mont junto con el general Oscar Humberto Mejía Víctores); sin embargo, investigaciones posteriores en el Registro Mercantil, mostraron que quien aparecía como propietario de la empresa era el ingeniero Fernando Valle Arizpe, quien había sido esposo de la periodista Irma Flaquer hasta 1965 y quien había desarrollado relaciones estrechas con altos funcionarios o allegados al Gobierno de Romeo Lucas-García, especialmente Donaldo Álvarez Ruiz, el ministro de Gobernación.6

Por su alta jerarquía, tanto en el ejército como en las élites guatemaltecas, así como por el hecho de que hablaba a la perfección k’ekchí, que es la lengua indígena que se habla en Alta Verapaz, Lucas García fue el candidato oficial ideal para las elecciones de 1978. Y para mejorar su imagen frente a la población, se incluyó al doctor en derecho Francisco Villagrán Kramer como el candidato a la vicepresidencia. Villagrán Kramer era un hombre de reconocida trayectoria democrática, habiendo participado en la Revolución de 1944 y siendo correligionario de Manuel Colom Argueta en algún momento, y que en ese momento era uno de los principales asesores de las gremiales agropecuarias, industriales y financieras de Guatemala.1​ Sin embargo, a pesar de la inclusión de Villagrán Kramer, Lucas García venció a los generales Enrique Peralta Azurdia y Peralta Mendez mediante un fraude electoral el 7 de marzo de 1978, cuando fue electo en la segunda vuelta por el Congreso de la República, provocando un mayor desprestigio en el sistema electoral,1​ que ya se había resentido con el fraude que impuso al general Laugerud García en las elecciones de 1974 por encima del general Efraín Ríos Mont, ex Jefe del Estado Mayor del Ejército, que había sido postulado por la izquierda guatemalteca.

El 29 de mayo de 1978 (en las postrimerías del Gobierno del general Laugerud García) en la plaza central del puerto fluvial de Panzós, Alta Verapaz, elementos de la Zona Militar en Zacapa atacaron una manifestación pacífica, matando a una gran cantidad de personas. Los fallecidos, campesinos indígenas que habían sido citados en el lugar, estaban luchando por la legalización de las tierras baldías que habían ocupado desde años atrás. Aquel reclamo los enfrentó directamente con los inversionistas que querían explotar la riqueza mineral del área, en particular las reservas de petróleo —explorada por Basic Resources y Shenandoah Oil— y de níquel —explotado por EXMIBAL—.7,8

En julio, Lucas García asumió la Presidencia y de inmediato liberó los precios de la canasta básica, y luego un aumento a la tarifa del transporte urbano y la huelga de los pilotos del servicio urbano de la Ciudad de Guatemala colmó la paciencia de los ciudadanos y el rechazo al Presidente llegó al máximo. Los conductores decidieron llevar sus unidades a la Universidad de San Carlos, que era el único lugar fuera de la jurisdicción del Estado en el que podían estar, quedando la Universidad identificada con la oposición al Gobierno.9​ El 4 de agosto se realizó una gran manifestación, pero a pesar de ello, a finales de septiembre de 1978 el Consejo Municipal de la ciudad aprobó una alza en la tarifa del transporte urbano de cinco a diez centavos, para motivar a las empresas a aumentar el salario de sus empleados y así solucionar el conflicto laboral. El viernes 30 de septiembre, día que la nueva tarifa entró en vigencia, jóvenes de diversos barrios populares reanudaron su protesta y el fin de semana siguiente se declaró una huelga general. Finalmente, los empleados estatales paralizaron sus labores y ocuparon sus lugares de trabajo, mientras que los institutos de nivel medio y sus alrededores fueron controlados por estudiantes que se enfrentaron a la policía.​ Las protestas finalizaron hasta que el viernes 7 de octubre el Consejo Municipal restauró la tarifa de cinco centavos; los manifestantes habían logrado vencer al Gobierno militar a través de la movilización popular, aunque a costa de cerca de decenas de muertes.10

El 12 de octubre de 1978, Lucas García, contrajo matrimonio en secreto en la casa presidencial con la venezolana Elsa Asunción Cirigliano, a quien conoció en 1956, y quien procedía de una familia acomodada de la ciudad de Lechería, al noreste del estado de Anzoátegui en Venezuela.11 Ambos decidieron mantener su matrimonio en secreto porque el gobierno de Lucas García estaba en crisis, y para colmo, en Nicaragua el movimiento urbano estaba uniéndose con el Frente Sandinista de Liberación Nacional, contra el gobierno de Anastasio Somoza y el gobierno guatemalteco podía ver la inminente posibilidad que los rebeldes guatemaltecos también aprovecharan la movilización popular en la ciudad y entonces decidió utilizar el terror estatal contra ellos.12​ Pocos días después empezaron los ataques contra profesionales universitarios, y el 18 de octubre el Ejército Secreto Anticomunista (ESA) publicó una lista negra en la cual amenazó de muerte a treinta y ocho personajes, incluyendo al rector y varios decanos de la Universidad de San Carlos, así como al secretario general de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), Oliverio Castañeda de León.13​ El 20 de octubre de 1978, luego de la marcha conmemorativa de la Revolución de octubre de 1944 Oliverio Castañeda de León fue asesinado; los perpetradores huyeron de la escena del crimen sin la intervención de los policías que estaban en los alrededores.​ Esta operación, al mediodía y en pleno centro de la ciudad, demostró la impunidad de los asesinos y el abierto desafío lanzado contra el movimiento popular.​ Aquel fue uno de los primeros golpes de una campaña de terror estatal diseñada para desarticular al movimiento popular por los Escuadrones de la Muerte.14

El 25 de enero de 1979 fue asesinado Alberto Fuentes Mohr, diputado del Congreso, dirigente del Partido Socialista Democrático (PSD) y exministro de Finanzas y Relaciones Exteriores del Gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro, y el 14 de febrero fue asesinado Manuel Lisandro Andrade Roca, secretario general de la Universidad.10 Los asesinatos políticos continuaron, y el 22 de marzo fue brutalmente asesinado el exalcalde de la capital Manuel Colom Argueta, quien había sido director del Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR) de la Universidad de San Carlos de Guatemala y era el máximo dirigente político del Frente Unido de la Revolución (FUR). Junto a Fuentes Mohr habían sido los más destacados miembros de la oposición política legal y con su muerte se cerró aun más el espacio político guatemalteco.14

La guerra civil se recrudeció de forma exponencial, y hubo hechos terribles de violencia como la Quema de la Embajada de España en Guatemala el 31 de enero de 1980, combates contra reductos guerrillos en pleno centro de la ciudad, y ataques contra poblaciones de civiles en las áreas rurales, muchas de ellas realizadas por las recién establecidas Patrullas de Autodefensa Civil. Muchos de los pobladores de la región de Ixcán tuvo que salir al exlio a México, ya que fueron atacados inmisericordamente acusados de subersivos, debido al fuerte interés que existía por el petróleo en la región.16

La inestabilidad política tanto en el país como en el resto de Centro América, con guerras civiles den El Salvador y Nicaragua, ahuyentó las inversiones nacionales y motivó la fuga de capitales que se estima alcanzó entre 800 millones a 1500 millones de dólares durante los primeros años de la década de los ochenta.17​ Pero, a pesar de esto, el Congreso autorizó la emisión de Bonos del Tesoro que adquirió el Banco de Guatemala, y los créditos con Agencia de Desarrollo Estadonunidense (AID), Fondo de Inversiones de Venezuela, (FIV), Banco Centroamericamente de Integración Económica (BCIE), BIRF, y Banco Intearmericano de Desarrollo (BID), los cuales se utilizaron para:

  • GUATEL: Empresa Guatemalteca de Telecomunicación
  • Complejo Portuario en el Litoral del Pacífico: esto incluyó la construcción de Puerto Quetzal y de la autopista de Escuintla a dicho puerto.
  • Fomentar la caficultura, industria y turismo
  • Construir la carretera doble de Mixco-San Lucas Sacatepéquez
  • Línea de transmisión eléctrica Guatemala sur y Guatemala norte
  • Mantenimiento de carreteras
  • Programas hidroeléctricos de Chixoy, Aguacapa, Xulac y Santa María II; Pueblo Viejo, y Quixal, Chixoy: el plan de Chixoy fue financiado por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y contemplaba la inundación de 50 kilómetros a lo largo del río, para lo cual el Instituto Nacional de Electrificación (INDE) se comprometió reubicar a los 3500 pobladores afectados por dicha inundación. Todas las comunidades aceptaron el traslado, exceptuando la de Río Negro, la que no se quiso trasladar, y que incluso recibió asesoría de las facciones guerrilleras en la región para openerse al desalojo. Río Negro fue finalmente evacuada por la fuerza por el Ejército y las Patrullas de Autodefensa Civil, con un costo de 177 personas muertas, el 13 de febrero de 1982.18
  • Mejorar la salud pública: se construyó el nuevo Hospital Genral San Juan de Dios y el Hospital de Quetzaltenango, aparte de centros de saludos en diferentes poblaciones.
    pequeños productores
  • Interconexión eléctrica entre El Salvador y Guatemala.17

A pesar del recrudecimiento de la violencia, Lucas García siguió la promoción de la región de Sebol en Alta Verapaz, en el corazón de la Franja Transversal del Norte, logrando que los principales proyectos estuvieran en los alrededores.  Fue tal el apoyo a la región, que el 23 de abril de 1980 su gobierno creó el municipio de Bartolomé de Las Casas en la región de Sebol.6

Lucas García fue derrocado por el golpe de estado del 23 de marzo de 1982, el cual fue dirigido por los oficiales jóvenes del Ejército de Guatemala, quienes le entregaron el poder al general Efraín Ríos Mont, quien era el director de la Escuela Politécnica cuando muchos de ellos estudiaron en esa institución.19,20 Tras el golpe de estado, Lucas García y su esposa salieron de Guatemala y se radicaron en Venezuela, y en 1985 le fue diagnosticado Alzheimer, luego de que su esposa notara que se le olvidaban algunos hechos de manera frecuente, al punto de desconocer a familiares cercanos.1 En 1988 falleció su madre, Concepción García, suceso que lo deprimió y profundizó su padecimiento; de hecho, fue por salvar la vida de su madre que Lucas García renunció al poder en 1982, pues su hermano, Benedicto Lucas García, jefe del Estado Mayor le había ofrecido enviar armas y tropas para contrarrestar el golpe militar, pero los golpistas tenían como rehen a la señora García.19 Tras la muerte de su madre, Lucas García perdió la memoria por completo.11

Hacia el final de sus días, Lucas García permaneció postrado en cama, mientras su esposa se encargaba de los negocios familiares,11 hasta que el expresidente falleció el 27 de mayo de 2006 en Puerto La Cruz, Venezuela, y fue enterrado en el cementerio de la localidad, por lo que no recibió ningun tipo de honra fúnebre en Guatemala.21


BIBLIOGRAFIA:

  1. IEPALA (1980). Instituto de Estudios Políticos para América Latina y Africa, ed. Guatemala, un futuro próximo. Madrid: Artigrafía. p. 147.
  2. Solano, Luis (2012). Contextualización histórica de la Franja Transversal del Norte (FTN). Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala, CEDFOG. Archivado desde el original el 13 de noviembre de 2014. p. 10.
  3. El País.«Fernando Romeo Lucas García, expresidente de Guatemala»El País. Madrid. 29 de mayo de 2006.
  4. «Biografía de Romeo Lucas García»Aquí Guatemala.
  5. Solano, Contextualización Histórica de la Franja Transversal del Norte, p. 26. 
  6. Ibid, p. 27.
  7. Ibid, pp. 3-10.
  8. Rakosy, Betsy (2002). «Victimization – the EXMIBAL Story»MAC: Mines and communities (en inglés). Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
  9. Levenson-Estrada, Deborah (1994). Trade Unionists Against Terror: Guatemala City, 1954-1985 (en inglés) (1.a edición). ISBN 978-0807844403. p. 146.
  10. Ibid, pp. 148-151.
  11. Villalobos Vialto, Roberto (23 de agosto de 2015) Amor Secreto. Guatemala: Prensa Libre.
  12. Levenson-Estrada, Trade Unionists Against Terror. pp. 152-153.
  13. McClintock, Michael (1985). «The American Connection: State terror and popular resistance in Guatemala»Third World Books (en inglés) (1.aedición) (Zed Books, Universidad de Texas) 2ISBN 9780862322595. p. 141.
  14. Aguilera Peralta, Gabriel; Romero Imery, Jorge, et al. (1981). Dialéctica del terror en Guatemala. San José: EDUCA. p. 137.
  15. CEUR (2009). «En pie de lucha: Organización y represión en la Universidad de San Carlos, Guatemala 1944 a 1996»Centro de Estudios Urbanos y Regionales, Universidad de San Carlos. Archivado desde el original el 11 de marzo de 2009.
  16. Collectif (2011). Perenco: explotar petróleo cueste lo que cueste. Guatemala: Une seule planète.
  17. Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Agudización (1999). «Agudización de la Violencia y Militarización del Estado (1979-1985)»(edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  18. Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999). Guatemala, Memoria del Silencio. VI. Caso Ilustrativo No. 10. Masacre y eliminación de la comunidad de Río Negro. pp. 47-48.
  19. Defense Intelligence Agency (1983). «Section 3»Possible Coup in Guatemala. National Security Archive Electronic. Briefing Book No. 32. George Washington University: National Security Archive.
  20. El País (24 de marzo de 1982). «Golpe de Estado militar en Guatemala»El País (Madrid).
  21. Hurtado, Paola (2006). «Lo que solo Romeo Lucas García pudo olvidar»elPeriódico (Guatemala). Archivado desde el original el 21 de enero de 2015.