23 de marzo de 1885: J. Rufino Barrios parte para combatir contra El Salvador

El general presidente J. Rufino Barrios parte de la Ciudad de Guatemala para ponerse al frente de las tropas guatemaltecas en la campana de unificación centroamericana.

23marzo1885
La Plaza de Armas de la Ciudad de Guatemala en una fotografía de Eadweard Muybridge de 1875. En el recuadro: J. Rufino Barrios y Rafael Zaldívar, presidente de Guatemala y de El Salvador en 1885, respectivamente. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El general presidente J. Rufino Barrios había estado preparando el proceso de la Unión Centroamericana por varios años, colocando presidentes a su antojo en El Salvador y en Honduras desde 1876, y pensando que con el apoyo de ambos gobiernos tomar Nicaragua y Costa Rica sería sencillo.1

Los obstáculos para la empresa no eran internos, sino externos: el gobierno del general Porfirio Díaz en México se oponía la Unión porque no le convenía que existiera un estado fuerte en la región que estuviera aliado con los Estados Unidos; por su parte, el gobierno estadounidense prefería un débil gobierno en Nicaragua al cual podría manejar a su antojo para construir el canal interoceánico.  Así pues, ambos países reprobaron la Proclama Unionista que había lanzado Barrios el 28 de  febrero y le advirtieron que considerarían la acción militar como un acto hostil contra países amigos.2

Pero el 9 de marzo empezaron los problemas internos.  Ese día, Barrios lanzó una aclaración de su proclama, tratando con ello de tranquilizar a México.3  Ese mismo día, mientras el presidente de Honduras, Luis Bográn, se adhería a la proclama de la Unión y había sido nombrado Benemérito de la Patria Centro-americana por la Asamblea Legislativa de Guatemala,4 el presidente de El Salvador, Rafael Zaldívar, le respondió evasivamente diciendo que tenía que esperar el permiso del Congreso para adherirse a la proclama.5

Barrios se dió cuenta que Zaldívar lo iba a traicionar y, en efecto, el 22 de marzo, se consumó la traición del presidente salvadoreño cuando en Santa Ana se firmó el Tratado de Alianza entre Nicaragua, Costa Rica y El Salvador para oponerse a Barrios, a quien llamaban «el salvaje de San Marcos«.4  En vista de esto, al presidente guatemalteco no le quedó otra opción que ponerse al frente de sus tropas y marchar hacia El Salvador, contando únicamente con el apoyo del presidente de Honduras, Luis Bográn, a quién el mismo Barrios había colocado en la presidencia, al igual que a Zaldívar.1

Envalentonado por el reciente pacto con Nicaragua y Costa Rica, Zaldívar arengaba a sus soldados diciendo: 

Embriagado con la copa en que liban los opresores de las naciones, el general Barrios, sin razón y contra derecho, intenta predominar sobre todos, orpimiento a los pueblos con el abrumador peso de la conquista; pero antes se inundará de sangre el pueblo salvadoreño, y veremos cubiertas de ruinas nuestras ciudades, que aceptar el yugo de una servidumbre que nos deshonraría ante las naciones del mundo y ante la historia.6

La movilización del ejército guatemalteco hacia la frontera ya había empezado y el lunes 23 de marzo de 1885, Barrios se levantó a las 4 de la mañana y se vistió par saliar la ciudad de Guatemala a reunirse con sus tropas.  Antes de partir redactó el siguiente manifiesto:

Consecuente con la promesa formal y solemne que tengo hecha a mis compatriotas, los hijos de Centro América, salgo hoy de esta capital a reunirme a las fuerzas que se hallan escalonadas en las fronteras de oriente y que he movilizado con el propósito de proteger y apoyar la unidad de Centro América.  Marcho con la conciencia de que voy a poner cuanto soy y cuanto valgo, al servicio del más grande de los deberes que el destino ha querido hacer pesar sobre mis hombros.6

A las 7 de la mañana salió Barrios montado en su yegua junto con sus hombres por la Barranquilla camino de la Villa de Guadalupe.   Entre quienes iban con él estaban: el mariscal José Víctor Zavala, el general Pedro Rómulo Negrete, el general José Beteta, el coronel Andrés Téllez; el coronel Fernando Alvarez, el teniente coronel Francisco Vachet, el teniente coronel Miguel Montenegro, el teniente coronel Tomás Terán y el comandante primero Jorge Tejada.7

La comitiva llegó a Cerro Redondo al mediodía, y allí almorzaron para emprender nuevamente la marcha hasta llegar a Barberena en donde pasaron la noche.7


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1963) [1924]. El Libro de las Efemérides, capítulos de la Historia de la América Central. V. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 474.
  2. Carregha Lamadrid, Luz (Mayo/Agosto 2018) Mirando al sur sin perder de vista el norte. México frente a la Unión de Repúblicas Centroamericanas, 1885. Región y sociedad, 30, (72) Hermosillo: Región y sociedad. doi: 10.22198/rys.2018.72.a901 ISSN: 1870-3925
  3. Guerra, Viviano (1886). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1883-85 IV. Guatemala: Tipografía de Pedro Arenales. pp. 339-340.
  4. Ibid., p. 682.
  5. Selva, Buenaventura; Durán, José; Zaldívar, Rafael (Septiembre 1938) Tratado de alianza: entre Nicaragua, El Salvador y Costa Rica, oponerse al general Justo Rufino Barrios que amenazaba la soberanía e independencia de aquellas repúblicas en 1885. Revista de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua. 2, (4), 425-428 Managua: Academia de Geografía e Historia de Nicaragua
  6. Hernández de León, El Libro de las Efemérides, p. 475.
  7. Ibid., p. 476.

23 de febrero de 1968: develan busto en honor a Miguel Angel Asturias

El gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro devela un busto del escritor Miguel Angel Asutrias realizado por el esculto Roberto González Goyri en la Biblioteca Nacional, en homenaje por haber ganado el Premio Nobel de Literatura de 1967.

23febrero1967
Edificio de la Biblioteca Nacional de la Ciudad de Guatemala, en donde el presidente Julio César Méndez Montenegro develó el busto de Miguel Angel Asturias. En el recuadro: el busto del escritor, obra de Roberto González Goyri. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 23 de febrero de 1968 se develó un busto del poeta y novelista Miguel Ángel Asturias, ganador del Premio Nobel de Literatura de 1967, en la Biblioteca Nacional en la Ciudad de Guatemala. La obra es del escultor Roberto González Goyri y el acto se realizó en el salón contiguo a la Sala «Fuentes y Guzmán«, en el segundo piso de la Biblioteca, en presencia del Presidente de la República, licenciado Julio César Méndez Montenegro, de todos los miembros del gabinete y secretarios de la presidencia y del embajador de Suecia, doctor B. Ame Böjrnberg.1 En ese momento, gracias a haber ganado el prestigioso galardón, Asturias era embajador de Guatemala en Francia.

Al igual que otros escritores contemporáneos, Asturas había luchado contra el gobierno liberal del licenciado Manuel Estrada Cabrera en 1920, cuando formaba parte de «la generación del 20«, pero luego fue adulador del gobierno del general Jorge Ubico.  En el caso de Asturias, éste transmitía noticias desde su popular programa de radio «Tribuna del Aire«, al que algunas veces llegaba en estado de ebriedad.2, Nota a

Tras la caída del gobierno de Ubico, Asturias colaboró con los gobiernos revolucionarios, pero salió al exilio después del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán. De hecho, el gobierno golpista de Carlos Castillo Armas le retiró la nacionalidad guatemalteca, y Asturias tuvo que viajar con un pasaporte de «no-argentino» otorgado por esa país durante esa época.3

En el exilio escribió la «Trilogía Bananera«Nota b, en la que atacaba la influencia de la United Fruit Company en el país y acusaba a los gobiernos liberales desde Manuel Estrada Cabrera hasta el Jorge Ubico de haber entregado a la companía estadounidense los mejores recursos del país, además de permitir que ésta realizara prácticas laborales injustas con sus trabajadores; es más, incluso describe a Ubico como «la Bestia del Guacamolón» al servicio de la frutera y en alusión al Palacio Nacional que es de color verde.4 Por esa trilogía, el escritor guatemalteco recibió en 1965 el Premio Lenín de la Paz, otorgado por la Unión Soviética por haber contribuido a la causa de la paz entre los pueblos. Aquel era el máximo galardón otorgado por aquel país y le fue otorgado a Asturias porque en sus novelas denunciaba los abusos del imperialismo estadounidense.5

En Guatemala, los periódicos tenían prohibido hablar del escritor, quien escribió también la obra «Homdres de Maíz» en el exilio en 1949, en la que critica el sistema social racista guatemalteco utilizando un lenguaje vernáculo con el modo de pensar de los pueblos indígenas, por lo que sus contemporáneos -para los que fue muy difícil leer el libro dada la complejidad del lenguaje usado- lo tacharon despectivamente de «indio«.6 No obstante el olvido en su país natal, Asturias recibió el premio Nóbel de Literatura en 1967, por «su espléndido logro literario, profundamente enraizado en los aspectos nacionales y las tradiciones de los pueblos indígenas en América Latina«.7

A partir de ese momento, se inició el reconocimiento hacia el escritor en el país, siendo la develación de su busto uno de los primeros homenajes recibidos. Ahora bien, la razón para otorgarle el Nóbel fue modificada, diciendo que había sido por su novela «El Señor Presidente«, en la que critica duramente al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, y no por la descripción de los problemas sociales de las naciones indígenas del país.


NOTAS:

  • a: De hecho, Asturias era alcoólico y no era raro encontrarlo tirado en alguna de las calles de la ciudad después de una noche de fiesta.
  • b: Compuesta por las tres novelas «Viento Fuerte«, «El Papa Verde«, y «Los Ojos de los Enterrados«

BIBLIOGRAFIA

  1. Vela, David (23 de febrero de 1968). Presidente descubrió busto de Miguel Ángel Asturias. Guatemala: El Imparcial. p. 1-4.
  2. Cardoza y Aragón, Luis (1991). Miguel Angel Asturias: Premio Lenin de la Paz 1965, Premio Nobel de Literatura 1967. Casi Novela. México: Ediciones Era. p. 92.
  3. Elías, José (2016) Guatemala honra al fin a su Nobel. Espana: El País.
  4. Cardoza y Aragón, Miguel Angel Asturias: Premio Lenin de la Paz, pp. 91, 147.
  5. Ibid., p. 138
  6. Ibid., pp. 104-105
  7. Nobel Prize Organization (2021). The Nobel Prize in Literature 1967. Nobel Prize Outreach.

23 de noviembre de 1916: nace Julio César Méndez Montenegro

Nace en la Ciudad de Guatemala el licenciado Julio César Méndez Montenegro, quien fue presidente de Guatemala de 1966 a 1970

23noviembre1916
Casas de habitación en un barrio de bajos recursos de la Ciudad de Guatemala en 1970, hacia el final del gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro (en el recuadro). Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El licenciado Julio César Méndez Montenegro nació en la Ciudad de Guatemala el 23 de noviembre de 1916 y fue estudiante, profesor y decano, de la Escuela Facultativa de Derecho y Notariado del Centro, y formó parte de los ciudadanos que promovieron la desobediencia civil en contra del gobierno del general Jorge Ubico, aprovechando la debilidad temporal de la principal aliada del gobernante, la transnacional estadounidense United Fruit Company, en junio de 1944. Como parte de ese movimiento, Méndez Montenegro fue uno de los firmantes de la «Carta de los 311«, en la que 311 ciudadanos enviaron un memorandum al presidente el 22 de junio de ese año, pidiendo que se restablecieran las garantías constitucionales que se habían suspendido por las constantes manifestaciones y protestas.1 Poco después, el 1 de julio, el general Ubico presentó su renuncia a la presidencia dejando en su lugar a un triunvirato militar compuesto por los generales Buenaventura Pineda, Eduardo Villagrán Ariza y Federico Ponce Vaides.2

Poco después de tomar el poder, Ponce Vaides forzó a la Asamblea Legislativa a que lo nombraran presidente provisorio, lo que provocó que una revolución lo derrocara el 20 de octubre de 1944.3 Una Junta Revolucionaria de Gobierno integrada por el mayor Francisco Javier Arana, el capitán Jacobo Arbenz Guzmán y Jorge Toriello Garrido tomó el poder, y en 1945 lo entregó al presidente electo, Dr. Juan José Arévalo a cuyo gobierno se integró el licenciado Méndez Montenegro, fungiendo como subsecretario de la Administración, subsecretario de Asuntos Exteriores y secretario general de la Presidencia. Durante esa misma época fue presidente del Colegio de Abogados.4

Luego del derrocamiento del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, a manos de las operaciones del Departamento de los Estados Unidos y de la CIA, en beneficio de los intereses de la United Fruit Company en Guatemala, su hermano, Mario Méndez Montenegro, formó el Partido Revolucionario (PR), y aunque expulsó a los izquierdistas más radicales de su seno para poder participar en las elecciones de 1958, no pudo vencer al general Miguel Ydígoras Fuentes, quien hizo su campaña basándose en su pasado ubiquista y presente anticomunista.4

Tras la misteriosa muerte de Mario Méndez Montenegro y del golpe de estado en contra del general Ydígoras Fuentes en 1963, Julio César Méndez Montenegro fue el candidato presidencial del Partido Revolucionario el 6 de marzo de 1966 junto con el renombrado periodista Clemente Marroquín Rojas, luego de que se emitiera una nueva constitución política, en sustitución de la constitución de 1956 que había sido derogada tras el golpe de estado. Méndez Montenegro y Marroquín Rojas alcanzaron la victoria electoral con el 45% de los sufragios frente a dos candidatos anticomunistas: el Partido Institucional Democrático (PID), coronel Juan de Dios Aguilar de León, y el del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), coronel Miguel Ángel Ponciano. Al no alcanzar la mayoría necesaria, fue el Congreso el encargado de elegir al presidente.4

Debido a la situación general del país, con una incipiente guerrilla comunista localizada en el oriente de la República y el Ejército en total control de la situación gracias a su papel en el derrocamiento del coronel Arbenz Guzmán en 1954, el nuevo gobierno tuvo que pactar con los altos mandos castrenses antes de tomar posesión y comprometerse a no impulsar reformas sociales agresivas y a permitir que los militares emprendieran sus tácticas antiguerrilleras y de represión anticomunista.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada, A. (1979). Datos para la historia de la Iglesia en Guatemala. Guatemala: Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. pp. 559-574.
  2. Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522.
  3. Pinelo López, Marco Tulio; Arredondo Crasborn, Iván (24 de febrero de 2012). «Origen de la celebración del día del normalista – 25 de septiembre»Servicios Técnicos Arredondo (Petén, Guatemala).
  4. Ortiz de Zárate, R. (s.f.) Julio César Méndez Montenegro. MCN Biografías.
  5. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970 (2a. edición). Guatemala: FLACSO.

23 de octubre de 1957: licenciado González López renuncia a la presidencia

El licenciado Luis Arturo González López renuncia a la presidencia de Guatemala y es sustituido por un triunvirato militar luego de que hubieran evidentes anomalías en las elecciones del 20 de octubre de ese ano

23octubre1957
El aeropuerto de la Ciudad de Guatemala en 1957. En el recuadro: el licenciado Luis Arturo González López, presidente interino de Guatemala tras el asesinato del coronel Carlos Castillo Armas. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el asesinato del coronel Carlos Castillo Armas en la casa presidencia el 23 de julio de 1957,1 Guatemala entró en un período de incertidumbre, similar al que se vivió tras el derrame cerebral del general Lázaro Chacón el 12 de diciembre de 1930.2

Ahora bien, a diferencia de que ocurrió tras la renuncia obligada del general Chacón, el mismo día de la muerte de Castillo Armas el Congreso llamó al primer designado a la presidencia, licenciado Luis Arturo González López a ejercer la Presidencia de la República, se convocó a elecciones dentro de cuatro meses, aunque sin especificar fecha, y se declaró el Estado de Sitio en toda la República.3 Esto le permitió a González López contar con el respaldo de los organismos del estado, a diferencia de lo que ocurrió con el licenciado Baudilio Palma, quien era el segundo designado a presidencia en 1930, y quien había quedado en una posición muy difícil frente a los mandos militares que apoyaban al general Mauro De León, que era el primer designado, pero no que constitucionalmente no podía asumir el cargo por haber sido nombrado Ministro de la Guerra pocos días antes.4

González López  -quien era miembro del Consejo Político de Movimiento Democrático Nacionalista (MDN)-  se tuvo que enfrentar a la situación que siguió al asesinado del líder liberacionista.   Primero confirmó en su puesto a los ministros de Castillo Armas, y luego se hizo cargo de las honras fúnebres del fallecido presidente, cuyo cadáver fue expuesto a la vista de la población por tres días.  Pero lo difícil de la situación era que los liberacionistas radicalizaron su posición como guías del anticomunismo, mientras que los partidos comunistas se adjudicaron el derecho de establecer una dictadura del proletariado.  Y existían otros partidos que, aunque no eran comunistas radicales como el Partido Guatemalteco del Trabajo, sí simpatizaban con varios de los principios de la Revolución de Octubre de 1944, como el Partido Revolucionario de Mario Méndez Montenegro.4

Es conveniente enfatizar que para los liberacionistas, que nunca reconocieron ser una pantalla de la operación PBSUCCESS y de la United Fruit Company,5 su misión era vencer al comunismo internacional y a la Unión Soviética que, según ellos, estaba estimulando, apoyando, financiando y respaldando la expansión el comunismo en el mundo y de manera especial en Guatemala.  Era tan radical su posición, que habían prohibido a los guatemaltecos viajar a los países europeos del bloque del este, y cuando se les preguntaba por qué los estadounidenses sí podían viajar a esos países, respondían que ellos sí podían resistir las tentanciones del comunismo pero lo guatemaltecos no.  Esta mentalidad radical fue inculcada en gran parte de la población guatemalteca y, sobre todo, en los miembros del Ejército, y se ha mantenido incluso hasta décadas después de la caída del muro de Berlín en 19896.

En la campaña presidencial participó el Movimiento Democrático Nacionalista (MDN), que era partido oficilialista y liberacionista radical que encabezaba una coalición llamada Unidad Patriótica Anticomunista (UPA), con el licenciado Miguel Ortiz Passarelli como su candidato.  También participó el general Miguel Ydígoras Fuentes con su partido Democrático de Reconciliación Nacional —más conocido como «Redención»—, que era de derecha moderada, y la Democracia Cristiana Guatemalteca, pequeño partido que entonces era de derecha y que postuló al ingeniero Miguel Asturias Quinónez.7

Fue la primera vez que se realizaron elecciones en un solo día, ya que anteriormente se acostubraba que fueran jornadas de tres días de votaciones.  Sin embargo, hubo numerosos problemas siendo el principal que no hubo suficientes papeles enviadas a los distritos en donde la oposición era más fuerte. Luego, hubo una considerable tardanza en publicar los resultados y eso hizo que la oposición empezara a protestar, aunque tímidamente.  Sin embargo, cuando el licenciado Ortiz Passarelli empezó a celebrar su supuesta elección, los ánimos se caldearon e Ydígoras y sus partidarios acusaron al gobierno de haber perpetrado un fraude electoral.7

Las protestas salieron a las calles y fueron aumentando conforme pasaban los días, hasta que el 23 de octubre, los jefes militares le pidieron la renuncia al presidente provisorio Luis González López y anunciaron que las elecciones habían quedado anuladas.  En sustitución de González López, se formó un triunvirato militar conformado por los coroneles Oscar Mendoza Azurdia, Gonzalo Yurrita Nova y Roberto Lorenzana Salazar.  Con esto, miles de ciudadanos salieron a las calles a vitorear a Ydígoras y a celebrar que les hubieran impuesto al candidato de las fuerzas de la liberación.  De hecho, con la salida de González López, los liberacionistas perdieron el poder directo, aunque luego conseguirían negociar el siguiente gobierno.8

Tras varios días de negociaciones, la Embajada de los Estados Unidos medió para que la Junta Militar entregara el poder al Segundo Designado, coronel Guillermo Flores Avendaño, tras lo cual el Congreso de la República emitió el decreto 1212, de fecha 18 de noviembre de 1957, que convocaba nuevamente a elecciones presidenciales para el día 19 de enero de 1958 y en las que resultó electo el general Ydígoras Fuentes, aunque tuvo que negociar con el MDN para poder llegar al poder.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Sandoval, Marta (2014). «Tres disparos en una noche lluviosa»Contrapoder. Guatemala. Archivado desde el original el 2 de febrero de 2014.
  2. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) “Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República”. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  3. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala. Los pactos políticos de 1944 a 1970.  Guatemala: FLACSO. p. 254.
  4. Díaz Romeu, Guillermo (1996). «Del régimen de Carlos Herrera a la elección de Jorge Ubico»Historia general de Guatemala. 1993-1999 (Guatemala: Asociación de Amigos del País, Fundación para la Cultura y el Desarrollo) 5: 37-42. Archivado desde el original el 12 de enero de 2015.
  5. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States.  Nota: desclasificado por la CIA en 1997.
  6. Villagrán Kramer, Biografía política de Guatemala. p. 264.
  7. Alvarez Aragón, Virgilio, et. al. (2013).  Guatemala: Historia Reciente (1954-1996) Proceso político y antagonismo social. I. Guatemala: FLACO, Serviprensa. p. 87.
  8. Ibid., p. 88.
  9. Ibid., p. 89.

23 de agosto de 1882: crean el municipio El Adelanto, Jutiapa

El general José María Orantes, encargado de la presidencia por viaje del general J. Rufino Barrios a los Estados Unidos, eleva a la aldeal «El Sitio» a categoría de municipio en el departamento de Jutiapa con el nombre de «El Adelanto».

23agosto1882
Paisaje del departamento de Jutiapa en 2010. En el recuadro: el general José María Orantes, encargado de la presidencia en lugar de J. Rufino Barrios en 1882. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Originalmente, la región que ocupa actualmente el municipio «El Adelanto» era habitada por indígenas de la raza pipil, que hablaban la lengua xinca.  Luego de la conquista en la década de 1520, se convirtió en la aldea «El Sitio» del municipio de Zapotitlán.  Éste tenía una extensión de 22 caballerías y contaba con aproximadamente 400 habitantes.1

En 1882, cuando el general presidente J. Rufino Barrios viajó a Nueva York y a Washington, D.C. para terminar el Convenio de Límites con México, dejó encargado de la presidencia al general José María Orantes en el papel, aunque en realidad quien decidía era el Ministro de la Guerra, general Juan Martín Barrundia.2 Así, el 23 de agosto de 1882, Orantes y Barrundia aprobaron que «El Sitio» se convirtiera en municipio de acuerdo al siguiente decreto:

Palacio Nacional, Guatemala, 23 de agosto de 1882.

Examinadas las diligencias relativas a la solicitud que han formulado los habitantes de «El Sitio», para que se erija dicho lugar en municipio independiente, y atendiendo a las circunstancias especiales de la expresada aldea, el General encargado de la Presidencia, con vista del informe que emitió la Jefatura política de Jutiapa, de lo pedido por el Ministerio Fiscal, y en uso de la facultad concedida al Gobierno en el artículo 5.° del decreto de 30 de septiembre de 1879, tiene a bien acordar la creación que se pide, en el concepto de que, el jefe político del departamento expresado, con asistencia de los municipios vecinos, demarcará con claridad los límites jurisdiccionales del nuevo distrito que se denominará «El Adelanto» haciéndose constar todo en una acta, de la cual deberá remitirse copia certificada a la Secretaría de Gobernación y Justicia.

Comuníquese.

        • Orantes3

En 1892, el gobierno del general José María Reina Barrios aprobó un presupuesto de quinientos pesos para construir escuelas en el municipio, de acuerdo al siguiente decreto:

Jutiapa, 23 de noviembre de 1892.

Con el mérito de las razones presentadas respectivamente por las municipalidades de El Adelanto, Moyuta y Agua Blanca, correspondientes al departamento de Jutiapa.

El Presidente Constitucional de la República, Acuerda:

Que por la Administración de Rentas departamental, se entregue a cada una de dichas corporaciones, la suma de quinientos pesos, para la construcción de edificios de escuelas, entregándose, además a la última cien pesos, para iniciar la introducción del agua potable, erogaciones que se harán de la partida de gastos extraordinarios de los respectivos ramos.  

Comuníquese,

Para 1955 la situación del municipio era precaria. Información estadística de ese año muestra que en la cabecera municipal vivían 1,265 habitantes, y en todo el municipio había 2,957 personas.  El idioma predominante era el español, había 56% de población indígena y el analfabestimo alcanzaba el 70%.  En cuanto a infraestructura, los pobladores carecían de luz eléctrica, agua potable, asistencia médica y hospitalaria.5

Un estudio de la Universidad de San Carlos realizado en 2006 mostró que la mayoría de la población estaba comprendida entre los 0 y 14 años de edad, y que la principal fuente de trabajo era la actividad agrícola, aunque ésta no tenía teconología adeciada y solamente ofrecía bajos salarios sin prestaciones laborales. Como resultado de esto, y del hecho de que el analfabetismo era todavía alto, había numerosos habitantes dedicados al empleo informal, e incluso muchos niños menores de 10 años de edad que tenían que laborar para ayudar al sustento familiar.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. López Rosito, Mario René (2006). Municipio de El Adelanto, Jutiapa. Costos y rentabilidad de unidades pecuarias (crianza y engorde de ganado bovino). Guatemala: Universidad de San Carlos, Facultad de Ciencias Económicas. p. 1.
  2. Lainfiesta, Francisco (1975) [1886]. Apuntamientos para la Historia de Guatemala; Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Pineda e Ibarra.
  3. Guerra, Viviano (1883). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1881-83 III. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 252-253.
  4. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 296
  5. López Rosito, Municipio de El Adelanto, p. 3.
  6. Ibid., p. 5

23 de abril de 1900: decretan la pena de muerte para jefes revolucionarios

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera modifica el Código Penal para incluir a los jefes revolucionarios entre aquellos a quienes aplica la pena de muerte

23abril1900
La Asamblea Legislativa de Guatemala en su antiguo salón de reuniones en 1906.  En el recuadro: el licenciado Manuel Estrada Cabrera, en la época en que se aprobó este decreto.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La pena de muerte había sido restablecida en Guatemala por el general presidente José María Reina Barrios cuando se erigió en dictador en julio de 1897 en medio de la crisis que se generó por el desplome del precio internacional del café.1  Tras el asesinato del presidente el 8 de febrero de 1898, asumió el como presidente interino el primer designado, que era el licenciado Manuel Estrada Cabrera quien tuvo que batallar contra varios intentos de asesinato y derrocamiento así como invasiones desde México y El Salvador en sus primeros años de gobierno, incluso después de haber sido electo Presidente Constitucional.2

Para contrarrestar las amenazas a su régimen, Estrada Cabrera retomó los lineamientos de gobierno del general J. Rufino Barrios y organizó un eficiente sistema de espías y de esbirros que sembraron miedo entre los pobladores.  Además, militarizó los planteles de educación media y el primer año de la Universidad, y modificó los delitos que se castigarían con la pena de muerte para incluir a los líderes y colaboradores de las invasiones,  mediante el siguiente decreto:3

Decreto Número 458

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala, Decreta:

Artículo 1°. El artículo 43 del Código Penal se reforma así:

Mientras se mejora el sistema penitenciario, las penas que pueden imponerse con arreglo a este Código, se comprenden en las siguientes:

Escala General:

Penas principales:

        • Muerte;
        • Prisión correccional;
        • Arresto mayor;
        • Arresto menor;
        • Prisión simple;
        • Multa;

Penas accesorias:

        • Pérdida o suspensión de ciertos derechos
        • Comiso
        • Pago de los gastos del juicio

Ninguna pena podrá reagravarse con la calidad de presidio o trabajos forzados.

Todo condenado a muerte será pasado por las armas, pero la sentencia no podría ejecutarse sino por el Juez que la dictó en 1a. instancia, y después de agostados todos los recursos ordinarios y extraordinarios.Nota

En caso de indulto o conmutación de la pena de muerte, el reo sufrirá, precisamente, la inmediata inferior.

Artículo 2°. El artículo 293 del citado Código Penal queda así:

El que matare a su padre, madre o hijos, sean legítimos, ilegítimos o adoptativos o a cualquiera otro de sus descendientes o ascendientes, o a su cónyuge, será castigado como parricida, con la pena de muerte.

Artículo 3°. El artículo 294 del mismo cuerpo de leyes queda reformado así:

        1. Con alevosía;
        2. Por precio o promesa remuneratoria;
        3. Por medio de inundación, incendio o veneno;
        4. Con premeditación conocida;
        5. Con ensañamiento, aumentado deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.

Al reo de asesinato se le impondrá la pena de muerte.

Artículo 4°. el inciso 1°. del artículo 377 del mismo Código queda así:

El culpable de robo, con violencia o intimidación en las personas, será castigado con la pena de muerte, cuando con motivo o con ocasión de robo, resultare homicidio.

Artículo 5°. El artículo 378 del expresado Código, se reforma de la manera siguiente:

Si los delitos de que tratan los incidos 2°. y siguientes del artículo anterior, hubiesen sido ejecutados en despoblado y en cuadrilla, se improndrá a los cuplables la tercera parte más de la pena señalada.

Al jefe de la cuadrilla, si estuviere parcial o totalmente armado se le impondrán las dos terceras partes más de la pena señalada en los respectivos casos.

Artículo 6°. El que causare intencionalmente el descarrilamiento de ferrocarilles o naufragios de embarcaciones, incendio, explosión o inundación, si por consecuenica inmediata del accidente resultare la muerte de una persona, sufrirá la pena capital.

Artículo 7°. Para la aplicación de esta ley en lo relativo a la extinción de la responsabilidad penal y a la regulación de condenadas, cuando sea necesario tomar una parte alícuota, se equiparará la pena de muerte a la de quince años de prisión correccional, lo mismo que para cualesquiera otros efectos legales.

Quedan, en consecuencia, en vigor, las reglas que, según el Código Penal deben observarse para la regulación de condenas y apreciación de circunstancias atenuantes y agravantes que ocurran.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a los veinte días del mes de abril de mil novecientos.

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 23 de abril de 1900.

Publíquese y cúmplase.


NOTAS:

  • Al llegar a este punto, los reos especialmente los acusados de delitos políticos, ya habían sido salvajemente torturados a palos.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional.
  2. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  3. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación de Las Leyes de la República de Guatemala, 1900-1901XIX. Guatemala: Arturo Siguere & Co. pp. 259-260.

23 de febrero de 1863: derrota de Carrera en El Salvador

Las fuerzas salvadoreñas derrotan al ejército guatemalteco al mando del capitán general Rafael Carrera en Coatepeque, El Salvador.

23febrero1863
Batalla de Coatepeque, tal y como fue esculpida en el Monumento a Gerardo Barrios en El Salvador.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de la batalla de La Arada el 2 de febrero de 1851 el gobierno de Guatemala vivió tranquilamente, pues sus vecinos centroamericanos quedaron bajo su control, mientras que México estaba hundido en graves guerras civiles.1,2 Pero hacia el final de la vida del general Rafael Carrera, el presidente Gerardo Barrios intentó deponer al fuerte gobierno conservador católico que se había establecido en Guatemala.3

En 1863, el partido de los criollos liberales centroamericanos estaba decidido a acabar con el partido conservador en Nicaragua y, sobre todo, con el aborrecido gobierno conservador de Carrera en Guatemala. Originalmente, el líder liberal Máximo Jerez había propuesto en Nicaragua que se hiciera una nueva república federal y que se le diera la presidencia de la misma a Carrera, estableciendo la capital nuevamente en la Ciudad de Guatemala, pero esto no fue del agrado de los liberales de los otros estados quienes soñaban con una Federación, pero sin los «cachurecos» -es decir, los conservadores guatemaltecos y sus aliados, los miembros del clero-.3

Entre los líderes liberales destacaba el general Gerardo Barrios – quien había estado en Guatemala en enero de 1861 tratando de negociar la unión centroamericana – pero la rivalidad entre él y Carrera les impidió llegar a un acuerdo.4  Así pues, el 6 de enero de 1863 la situación llegó al límite, ya que debido a las campañas de desprestigio llenas de insultos hacia el gobernante guatemalteco y de respuestas mordaces contra el salvadoreño que siguieron a la malograda visita, hicieron que ocurrieron ataques de uno y otro lado de la frontera, cuando las fuerzas de ambos países tanteaban el terreno en preparación para una guerra inminente.5

La rivalidad entre ambos presientes tenía profundas raíces.  Por un lado, el presidente salvadoreño, de descendencia criolla y con preparación universitaria, se consideraba superior al presidente guatemalteco, al que llamaba “indio“, “salvaje“, “ignorante“, y “cachureco” entre otras cosas, y a quien no le perdonaba que lo hubiera derrotado cuando luchaba con Morazán en la batalla de la Ciudad de Guatemala en 1840 y luego cuando participó con Doroteo Vasconcelos en la batalla de la Arada en 1851.  Por el otro lado, Carrera despreciaba a Barrios por haber intentado invadir a Guatemala en esas dos ocasiones y no lo respetaba como militar, ya que él se consideraba muy superior.6

De esta cuenta, a principios de febrero, el gobierno de Gerardo Barrios lanzó una dura proclama en contra del «gobierno cachureco fanático» de Carrera, diciendo que éste «gobernaba con el rosario en la boca y la espada sangrienta en la mano» y que era indispensable derrocar aquel «tirano«.  Como respuesta, el 2 de febrero de 1863, al conmemorar el décimo segundo aniversario de la Batalla de La Arada, Carrera pasó revista a sus tropas en la calle frente al templo de San José en la Ciudad de Guatemala, y el 5 partió al frente de las mismas hacia Jutiapa, a donde llegó el 9 de febrero.3

El 15 de febrero, estaban ya las tropas listas desde Guatemala, Palencia, Mataquescuintla y Santa Rosa, comandadas, entre otros, por el general Serapio Cruz («Tata Lapo») y el también general José Víctor Zavala; solamente faltaba el destacamente de Chiquimula, comandado por el general Vicente Cerna.  El 16, fuerzas compuestas por quinientos hombres salieron para Ahuchapán y la tomaron ese mismo día, mientras que por la tarde, salió Zavala con los batallones de la capital y de Santa Rosa, para que, finalmente, al día siguiente saliera Carrera con el resto de las fuerzas guatemaltecas.3

Aquello significó la declaratoria de guerra y las fuerzas de Carrera, en total de seis mil hombres, ocuparon Chalchuapa. Ya con Ahuchapán tomada, los guatemaltecos avanzaron hacia Santa Ana, en donde los salvadoreños abandonaron la plaza y salieron a atrincherarse a Coatepeque, desde donde atacaron a la retaguardia del ejéricto de Carrera que hacía un reconocimiento del terreno antes de la batalla.3

Al día siguiente, 23 de febrero, a pesar de iniciar con ímpetu desde las cinco de la mañana, las fuerzas guatemaltecas no pudieron someter a Coatepeque, en donde comandaban la batalla Gerardo Barrios y Máximo Jerez, y los salvadoreños, disfrutando de un mejor posición, hicieron estragos entre los atacantes. Debido a la escacez de agua y el calor sofocante, los guatemaltecos tuvieron que emprender la retirada, dejando casi mil muertos y sufriendo una gran cantidad de deserciones.3

El 24 de febrero, ya con el resto de sus fuerzas reorganizadas, Carrera intentó un nuevo ataque, pero nuevamente fue repelido por los salvadoreños, pero de tal forma, que el ejército guatemalteco huyó en desbandada y Carrera tuvo que ordenar la retirada.  Los salvadoreños, no obstante el triunfo obtenido, quedaron tan maltrechos, que no pudieron avanzar sobre la retaguardia y dejaron que se fueran los invasores.3

Carrera regresó a la ciudad de Guatemala el 5 de marzo al frente de dos mil quinientos hombres, y fue recibido con grandes muestras de apoyo, como que si hubiera derrotado al enemigo.  ¡Era tal el servilismo que imperaba en esa época!  Después de dos días de ausentarse de sus obligaciones como presidente por estar indispuesto, Carrera retomó su funciones y empezó a planificar su revancha, que a la larga se cumplió en forma absoluta.3

Carrera invadió El Salvador con tal habilidad, que llegó a tomar la capital de San Salvador tras sitiarla, y cuando ésta se rindió, sustituyó a Barrios por el doctor Francisco Dueñas. Como resultado, en los primeros días de noviembre de 1863, Barrios tuvo que embarcarse en el Puerto de La Unión para huir al exilio, para caer luego en manos de sus enemigos, que lo ejecutaron sin piedad.  Por su parte, Máximo Jerez, que había ayudado a Barrios enormemente en la campaña de Coatepeque, evalentonado por la victoria sobre Carrera se fue a Nicaragua para acabar con los conservadores de esa región, pero solo consiguió una terrible derrota tras la cual fue exiliado a Costa Rica.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1925). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. Tomo I. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 193-197.
  2. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. Guatemala: Editorial del Ejército. p. 270 y siguientes.
  3. Hernández de León, Federico (22 de febrero de 1926) «El capítulo de las efemérides: 22 de febrero de 1863, Acción de Coatepeque». Guatemala: Nuestro Diario.
  4. Coronado Aguilar, Apuntamientos para la Historia de Guatemala, pp. 339
  5. Ibid, p. 340.

23 de mayo de 1921: impuesto para construir Ferrocarril de los Altos

El gobierno de Carlos Herrera establece un impuesto para fomentar la construcción del Ferrocarril de los Altos.

23mayo1921
Tres vagones del Ferrocarril de los Altos en la estación.  En el recuadro: los dínamos de la planta eléctrica de Santa María de Jesús.  Imágenes tomadas de la obra Quezaltenango, Album conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril de Los Altos.

Después de la Revolución Liberal de 1871, los criollos altenses liberales se hicieron con el poder en toda Guatemala, y la región de Los Altos empezó a prosperar considerablemente.  En la región de Quetzaltenango, en particular, las inversiones de Juan Aparicio, hijo, se reflejaron en el aprovechamiento del río Samalá para la generación eléctrica, y la familia Sánchez aprovechó terrenos expropiado a las comunidades indígenas en Cantel para el estableciiento de una fábrica de tejidos, que aprovechava las aguas de dicho río para la producción.1  Aquella bonanza se extendió hasta 1897, año en el que ya se hablaba de construir un ferrocarril que comunicara a la ciudad altense con las regiones vecinas y la revista cultura «La Ilustración Guatemalteca» publicó un reportaje de lo avanzado que estaba el desarrollo de Quetzaltenango en ese momento.2

Sin embargo, a mediados de 1897, cuando el gobierno del general José María Reina Barrios estaba inmerso en promocionar el inconcluso Ferrocarril Interoceánico por medio de la Exposición Centroamericana, sobrevino una grave crisis económica originada por el desplome del precio internacional del café que se agravó cuando el presidente suspendió la Asamblea Legislativa y convocó a una constituyente que extendiera su mandato hasta 1902.3  Como resultado, estallaron revoluciones contra el gobernante en el Occidente y en el Oriente del país en septiembre de ese año, dirigidas por los ex-candidatos presidenciales Próspero Morales y José León Castillo, respectivamente.  Ambos eran entonces Jefe Políticos, y Morales hasta había sido Ministro de la Guerra de Reina Barrios.3

El gobierno de Reina Barrios contuvo las rebeliones, más por la incapacidad de los alzados que por méritos propios, pero en Quetzaltenango, al no lograr capturar a Morales, capturaron en su lugar a Juan Aparicio, hijo, y a Sinforoso Aguilar, a quienes el gobierno condenó a muerte.  Debido a que Aparicio era muy estimado en Quetzaltenango, la sociedad altense suplicó a Reine Barrios que lo perdonara, a lo que éste accedió, pero su ministro de Gobernación, el licenciado quetzalteco Manuel Estrada Cabrera, se demoró en enviar el indulto por telégrafo, hasta que estuvo seguro que ya había sido ejecutado Aparicio, con quien tenía un conflicto por la empresa eléctrica.4

A partir de ese momento, empezaron los problemas para el desarrollo de Quetzaltenango, pues aunque Reina Barrios destituyó a Estrada Cabrera al enterarse, éste todavía era el Primer Designado a la presidencia en caso de que faltara el gobernante y subió al poder cuando Reina Barrios fue asesinado el 8 de febrero de 1898, por Edgar Zollinger, un antiguo sirviente de Aparicio.3,4  Y por si esto no fuera poco, en 1902 se produjeron un fuerte terremoto5,6 y una cataclísmica erupción del Volcán Santa María, que destruyeron gran parte de la infraestructura de la región, la cual no contó con el apoyo del gobierno para recuperarse.7

Fue hasta el 21 de julio de 1920, tres meses después del derrocamiento del gobierno de 22 años del licenciado Manuel Estrada Cabrera que en una reunión en la Villa de San Felipe, Retalhuleu, entre el Ministro de Fomento, ingeniero Félix Castellanos B., el Comité de reanudación de los trabajos del Ferrocarril de Los Altos, el Jefe Político de Retalhuleu, Carlos Quezada, y los ingenieros que estarían a cargo de la construcción del proyecto, se determinó que se adoptara el trazo hecho por el ingeniero S.S. Shaw, empleando un ferrocarril eléctrico para el tráfico de pasajeros y de carga, pues había un sobrante de fuerza disponible en la Planta Elétrica de Zunil en Quetzaltenango.8

De acuerdo a las estimaciones de los ingenieros Victor Cottone, el ya mencionado Shaw, Jorge Hartmann y Fernando Andros, la capacidad disponible de la planta eléctrica podía permitir el tranporte de ida y vuelta de más de ciento ochenta personas de carga por día.  Basado en estos cálculos los allí reunidos decidieron solicitar al gobierno que creara un Comité Administrativo con personería jurídica y facultades amplias para la administración de fondos y celebración de contratos.

En virtud de aquella solicitud, la Asamblea Nacional Legislativa, creó un impuesto destinado a los tabajos del Ferrocarril de Los Altos el 23 de mayo de 1921:9

Decreto Número 1119

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala

Decreta:

Artículo 1.° Se establece el impuesto adicional de tres pesos sobre cada botella de aguardiente que se consuma en el país, proveniente de las centralizaciones y fábricas establecidas o que se establezcan, puesto que se destina exclusivamente para la construcción del Ferrocarril de Los Altos y cuyo producto se entregará mensualmente al Comité respectivo, por medio de la Tesorería Nacional.

Artículo 2.° Al finalizar los dos años contados desde el primero de julio próximo, fecha en que principiará a regir el presente Decreto, el expresado Comité del Ferrocarril de Los Altos rendirá un informe detallado a donde corresponde, relativo al estado de los trabajos, procediendo entonces la Asamblea Legislativa a fijar la forma de adquirir los fondos que falten para la terminación de la obra.

Artículo 3.° La inversión de los fondos respectivos así como la construcción de la obra, se hará por el Comité del Ferrocarril de Los Altos, de acuerdo con el Ministro de Fomento y conforme al estudio, planos y reglamentos que por este se hayan aprobado.

Artículo 4.° Alterminar el Ferrocarril de Los Altos, el expresado impuesto de tres pesos se destinará a la construcción de los ramales del Ferrocarril que unirán la ciudad de Quetzaltenango con los Departamentos de Totonicapán, Huehuetenango, San Marcos y Sololá.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.  

Dado en el palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a veintitrés de mayo del mil novecientos veintiuno.

        • Tácito Molina I., presidente
        • Filiberto Escobar, secretario
        • A. Velázquez, secretario

Palacio del Poder Ejecutivo

Guatemala, 8 de junio de mil novecientos veintiuno.

Publíquese y cúmplase.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Arriola, Osmundo (1930) «Quezaltenango, Album conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril Nacional de Los Altos«. Quetzaltenango: Arte Nuevo. pp. 16-17
  2. Mora, Enecón (1 de febrero de 1896). «Quetzaltenango»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala) I (13). pp. 195-198.
  3. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  4. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles!. Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. Rockstroh, Edwin (1902). «1902 Earthquake in Guatemala»Nature (en inglés) 66: 150. doi:10.1038/066150a0. p. 150.
  6. Gamboa, Federico (1920). Gómez de la Puente, Eusebio (ed.), ed. Mi diario, primera serie III. México: Hispano Americana. pp. 148-150.
  7. Aragón, Magda (2013). «Cuando el día se volvió noche; La erupción del volcán Santa María de 1902». Revista Estudios Digital (Guatemala: Escuela de Historia, Universidad de San Carlos) (1).
  8. Arriola, Album conmemorativo de la inauguración del Ferrocarril, pp. 9-10.
  9. Ibid., pp. 11-12.

23 de septiembre de 1837: nace Francisco Lainfiesta

Nace en Salamá, Baja Verapaz, el licenciado Francisco Lainfiesta, gran colaborador de J. Rufino Barrios como presidente de la Asamblea Legislativa y ministro de Fomento

23septiembre1837
Caricatura satírica de los licenciados José León Castillo (izq.) y Francisco Lainfiesta, que apareció en el periódico cabrerista «El Torpedo» en 1898 cuando ambos eran candidatos presidenciales contra el presidente interino Manuel Estrada Cabrera. Imagen tomada de «El Torpedo«.

Aunque había nacido en Salamá, Baja Verapaz, Francisco Lainfiesta era diputado por Suchitepéquez en la Asamblea Constituyente de 1879, y uno de los firmantes del decreto que instauró la Constitución de Guatemala de ese año y que benefició considerablemente al general presidente J. Rufino Barrios.  Su padre se llamaba Francido de Infiesto, quien emigró a la Verapaz a finales del siglo XVIII y se radicó en Rabinal; allí, el uso cotidiano de su apellido por parte de los indígenas hizo que prefiriera modificarlo por «Lainfiesta».1

Francisco Lainfiesta nació en Salamá, Baja Verapaz el 23 de septiembre de 1837, hijo del español ya mencionado y de la mestiza verapacense Eulogia Torres.  Lanfiesta estudió en la escuela privada de Andrés Pineda, en donde recibió su título de bachiller en Filosofía en 1851.1 Abrazó la causa liberal, y una vez instalado Barrios en el poder como presidente constitucional, Lainfiesta fue electo como diputado por Santa Cruz del Quiché en 1880, y a partir de 1881 fue presidente de la Asamblea Legislativa. Entre los decretos aprobados por aquel cuerpo legislativo cuando él lo presidía se encuentran:2

  1. 8 de abril de 1881: aprobar el Tratado de Amistad y Comercio entre Guatemala y Honduras, que fue suscrito por el plenipotenciario Lorenzo Montúfar y el hondureño Enrique Soto.
  2. 25 de abril: posponer la Exposición Nacional que iba a realizarse el 1882 por carecer de suficiente tiempo para organizarla.
  3. 25 de abril: extinguir la Sociedad Económica, creada durante la colonia en 1795 y restituida en 1840, quedándose con sus bienes e ingresos, y trasladando la sede de la Asamblea al edificio de dicha sociedad, y la Biblioteca Nacional al antiguo edificio de la Asamblea.  El Ministerio de Fomento había tomado las funciones de dicha Sociedad desde su creación.
  4. 26 de abril: regula la celebración de matrimonios religiosos, los cuales debían hacerse previa verificación de que ya se había realizado el matrimonio civil.
  5. 12 de marzo de 1883: aceptar la renuncia del diputado por Izabal, Antonio Batres Jáuregui, quien partió para los Estados Unidos como ministro plenipotenciario, y organizar la elección de su suplente.
  6. 9 de abril de 1883: aprobar el ascenso a general general de brigada para el coronel Manuel Lisandro Barillas.2

Como era parte del grupo de más cercano de colaboradores del presidente Barrios, Lainfiesta fue beneficiado con la propiedad que había pertenecido a los frailes de la Escuela de Cristo, en donde instaló la Tipografía «El Progreso«, la cual fue el órgano oficial del gobierno liberal.3,5 De hecho, en 1884, molesto por el acercamiento que Barrios había tenido con la Iglesia Católica para buscar su apoyo en la campaña de la Unificación Centroamericana, hizo que sus trabajadores empezaran a desmantelar el techo de la iglesia a media misa, obligando al traslado forzado de las imágenes del Jesús Nazareno de las Tres Potencias y de San Felipe Neri en una improvisada procesión a su nuevo solar en la Parroquia.4

De 1883 a 1885, Lainfiesta fungió como Secretario de Fomento, primero con el general J. Rufino Barrios. Ahora bien, desde su época como presidente de la Asamblea, se autorizó al Ministerio de Fomento a emitir las leyes que fueran convenientes durante los prolongados recesos de la Asamblea Legislativa, por lo que Lainfiesta fue partícipe de numerosos decretos, entre los que destacan:5

  1. 1 de mayo de 1884: aprobación del contrato entre la Compañía del Ferrocarril del Norte y la Shea Cornick y Cía., para la construcción del primer tramo de 62 millas de dicho ferrocarril entre la costa del Atlántico y Los Amates, Izabal. El contrato se aprobó tras solo 24 horas de discusión.
  2. 27 de junio de 1884: decreto en el que se le concedía en propiedad un lote de once y cuarta hectáreas (un cuarto de caballería) de los terrenos expropiados a las comunidades indígenas en los departamentos de Petén, Izabal, Zacapa, Alta Verapaz y Baja Verapaz, a aquellos trabajadores estadounidenses o europeos que la compañía que construía el Ferrocarril del Norte trajera a Guatemala y trabajara en la misma por más de un año.
  3. 7 de julio de 1884: contrato con Guillermo Nanne de la «Central American Pacific Railway & Transportation Co.» para construir un hotel a la orilla del Lago de Amatitlán y poner un buque a vapor para que funcionara en el mismo.
  4. 9 de agosto de 1884: contrato con Roderico Toledo para mejorar el sistema de agua potable de la Ciudad de Guatemala.
  5. 6 de octubre de 1884: adjudicación de un terreno de mil quinientas caballerías del «Central American Pacific Railway & Transportation Co.» siendo limitada al norte por el río Motagua, al sur por la frontera con Honduras, al oeste por el río Bobo y al este por las tierras de Chapulco. (De éstas, 300 pasaron a propiedad  del general Barrios).
  6. 17 de octubre de 1884: girar las instrucciones al Comisionado de Guatemala en Nueva Orleans para la «Exposición Universal de Industrias y Centenaria-algodonera» de esa ciudad en la que se promocionaría el Ferrocarril del Norte y el puerto en la bahía de Santo Tomás.
  7. 15 de noviembre de 1884: aprobación del Reglamento de Ferrocarriles de Sangre (tirados por caballos) y de Vapor (tirado por locomotora de vapor).5

Lainfiesta salió al exilio cuando murió J. Rufino Barrios, y allí escribió su obra «Apuntamientos para la Historia de Guatemala» en la cual, aunque presenta a Barrios como el héroe liberal que expulsó a los frailes de la iglesia católica, y en especial a los jesuitas, también muestra la crudeza que se vivió en Guatemala por la personalidad tiránica del presidente.1

Hacia el final de su vida regresó a Guatemala y fue candidato presidencial en las elecciones de 1892, pero perdió contra el general José María Reina Barrios, a quien criticó duramente en sus obras.  Por último, fue candidato presidencial en las elecciones de 1898, en las que nuevamente fue derrotado, esta vez por el licenciado Manuel Estrada Cabrera; época en la que se publicó el periódico pro-cabrerista «El Torpedo» en el cual los partidarios del presidente interino le hicieron serias acusaciones a Lainfiesta, entre las que sobresalen:6

  1. Le fue suspendido su protocolo de abogado cuando hizo un testamento falso en Antigua Guatemala.
  2. Hizo un viaje a los Estados unidos para arreglar un problema que había con los billetes del Banco Nacional, y aprovechó para enriquecerse en el proceso.
  3. Se apropió de la Escuela de Cristo durante la consolidación de lo bienes eclesiásticos que promovió Barrios.
  4. Fue acusado de profanar la tumba del poeta José Batres Montúfar.
  5. Fue el pionero de la prensa que se dedica a publicar propaganda para el gobierno de turno.6

BIBLIOGRAFIA:

  1. Lainfiesta, Francisco (1975) [1886]. Apuntamientos para la Historia de Guatemala; Período de 20 años corridos del 14 de abril de 1865 al 6 de abril de 1885. Guatemala: Pineda e Ibarra.
  2. Guerra, Viviano (1883). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1881-83 III. Guatemala: Tipografía El Progreso.
  3. Batres Jáuregui, Antonio (1944). La América Central Ante la Historia. 1821-1921. III. Guatemala. Tipografía Nacional.
  4. Sandoval, Juan Alberto (19 de marzo de 2008). Procesiones de Jesús Nazareno de las Tres Potencias de la Parroquia Vieja (1884-1984). Guatemala. La Hora.
  5. Guerra, Viviano (1886). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1883-85 IV. Guatemala: Tipografía El Progreso.
  6. Hamélius B., Francisco. (6 de septiembre de 1898). Coup de Point. 1 (13). En: El Torpedo.  Guatemala: A. Síguere & Cía.

23 de julio de 1859: nace Francisco Vela

Nace en Quetzaltenango el teniente coronel e ingeniero Francisco Vela, constructor del Mapa en Relieve

23julio1859
El Mapa en Relieve de la República de Guatemala, obra del teniente coronel e Ingeniero Francisco Vela, cuando fue inaugurado en 1905.  En el recuadro:  busto del Ingeniero Vela que está junto al Mapa en Relieve.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los ingenieros más importantes que ha tenido Guatemala fue el teniente coronel Francisco Vela, quien nació en la ciudad de Quetzaltenango el 23 de julio de 1859. Hizo sus primeros estudios en su ciudad natal, y luego se trasladó a la Ciudad de Guatemala, en donde el 5 de abril de 1875 ingresó a la Escuela Politécnica, y donde su alto nivel académico y liderazgo le permitieron alcanzar el grado de Sargento Primero de la Compañía, graduándose con el grado de Subteniente de Ingenieros y Topógrafo a los 19 años el 23 de enero de 1882. En esa época se destacó por el dominio de las Matemáticas, por sus estudios del sistema métrico decimal y por sus trabajos en geografía guatemalteca.1

En su primera asignación tras graduarse retornó a Quetzaltenango a prestar sus servicios, profundizando en sus estudios topográficos e impartiendo clases. Por esa época hizo estudios en la American School of Correspondence de Filadelfia, Estados Unidos, en la que obtuvo el título de Ingeniero de Telégrafos y luego el de Administrador Municipal.  Finalmente, ingresó como miembro de la Academia de Ciencias del Ateneo de Guatemala.1

Vela fue el autor de libros referentes a los temas de matemáticas, topografía y geografía, y además fue editor de la Revista «La Propaganda Científica«. Su notable habilidad numérica lo inspiró para aprender el uso del ábaco chino, dedicándose a construir aparatos similares, con los que fuera posible realizar operaciones complejas y ecuaciones de diferentes grados.1 Como docente, se dedicó a mejorar los niveles educativos de Guatemala y citando al historiador Zamora Castellanos: «[…] en el magisterio, que fue su profesión de todo agrado, el Ingeniero Vela hizo estudios de Pedagogía. Su entusiasmo por la Metodología Matemática fue tan grande, que en 1899, se dirigió a la autoridad escolar de Nueva York, proponiendo que, en vez de llevar a la exposición de París una colección de libros y aparatos que darían ideas incompletas de los adelantos pedagógicos en los Estados Unidos, era mejor llevar una pequeña escuela de alumnos de ambos sexos, para exhibir los métodos de enseñanza, y él mismo se ofreció gratuitamente como profesor, por oposición si era necesario«.2

Fue director de la Escuela Politécnica entre 1889 y 1891, decano de la Escuela Facultativa de Ingeniería de 1898 a 1902, y durante el gobierno del presidente Manuel Lisandro Barillas fue electo diputado a la Asamblea Nacional Legislativa como representante de Quetzaltenango.2

Sin duda, su obra más extraordinaria fue la construcción del Mapa en Relieve de Guatemala, el cual se puede apreciar en el Hipódromo del Norte en la ciudad de Guatemala. Este mapa fue inaugurado el 29 de octubre de 1905 y ha sido considerado como uno de los más valiosos bienes del patrimonio cultural guatemalteco. Durante 1888, realizando una de sus innumerables medidas del territorio nacional en la cima de Zunil, formalizó la idea de realizar un Mapa en Relieve de la República. En mayo de 1903, fue llamado por el presidente Manuel Estrada Cabrera, también quetzalteco, para que planeara los jardines del Hipódromo del Norte, sede principal de las Fiestas Minervalias, lo que fue la oportunidad de Vela para realizar su proyecto. Cuando el presidente le pidió ser él quien colocara la primera piedra, el Coronel Vela le contestó: «Señor Presidente, ¡usted será quien coloque la última!» Estrada Cabrera se sorprendió con lo inusitado de la respuesta, pero quedó complacido con ella, puesto que significaba que el Coronel Vela se comprometía a terminar el proyecto.2,3

El 19 de abril de 1904, se inició la colocación de los cimientos. El Mapa en Relieve quedó concluido en dieciocho meses, que abarcó no sólo la construcción en sí, sino también el recorrido previo, a lo largo y ancho del país, algunas veces en mula, otras a pie, por vía la vía férrea o en lancha por ríos navegables, que llevó a cabo Vela. Para ejecutar su obra buscó el apoyo del ingeniedadro Claudio Urrutia, quien había realizado una enorme recopilación de datos cuando fue jefe de la Comisión de Límites entre Guatemala y México entre 1882 y 1896.4 Y así, junto con Urrutia, el artista Antonio Doninelli, y un grupo de obreros calificados construyeron la representación geográfica de Guatemala, que tuvo un costo de 5 mil pesos oro.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. González, Miguel Rómulo (1 de septiembre de 1899). «Escuela Politécnica»Revista Militar: órgano de los intereses del Ejército (Guatemala) I (19).
  2. Francisco Vela Arango»Museo Militar de Guatemala. Guatemala. Archivado desde el original el 23 de noviembre de 2012.
  3. Museo Metropolitano del Mapa en Relieve. Hipódromo del Norte, zona 2. Ciudad de Guatemala.
  4. Comisión Guatemalteca de Límites con México (1900). Memoria sobre la cuestión de límites entre Guatemala y México. Guatemala: Tipografía Nacional.
  5. Vela, Francisco (1908). Datos de la República de Guatemala. Guatemala: Electra.