10 de abril de 1979: UNESCO declara a Antigua Guatemala como Patrimonio de la Humanidad

Antigua Guatemala
La ciudad de Antigua Guatemala vista desde el Cerro de la Cruz en 2009. Al fondo, el Volcán de Agua. En el recuadro, el logo de la Organización Educativa, Científica y Cultural de las Naciones Unidas (UNESCO por sus siglas en inglés). Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La ciudad de Antigua Guatemala, otrora capital del Reino de Guatemala con el nombre de la Muy Noble y Muy Leal ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala, fue una ciudad espléndida que se desarrolló considerablemente en sus doscientos años de existencia como capital.  Sin embargo, tras los terremotos de Santa Marta en 1773 fue paulatinamente abandonada, primero tras el traslado de las autoridades civiles y de los frailes regulares de la capital a la Nueva Guatemala de la Asunción en 1776,1 y luego por los miembros del clero secular en 1780, tras seis años de oposición por parte del arzobispo Pedro Cortés y Larraz quien fue forzado a renunciar a la mitra por la Real Audiencia el 20 de enero de ese año.2

La ciudad se convirtió en la villa de Antigua Guatemala, pero ya no recuperó su esplendor original, ya que para construir los nuevos conventos en la Nueva Guatemala los frailes vendieron sus propiedades en Antigua y retiraron todos los materiales que todavía podían utilizarse de sus conventos averiados.  La ciudad entró entonces en un franco declive debido principalmente al abandono, y al constante hurto de lo poco de valor que quedaba entre los edificios arruinados.  Durante este período las ruinas de los antiguos conventos y palacios fueron utilizadas como viviendas por habitantes indígenas, o fueron vendidas a particulares que las convirtieron en potreros o fábricas.3

Adicionalmente, la ciudad sufrió el daño de varios sismos, principalmente causados por el terremoto del 3 de septiembre de 18744 y por el emjambre sísmico de 1917-18,5 y luego el país entró en una grave crisis económica debido a la Gran Depresión que obligó al gobierno a cerrar muchos servicios públicos, dejando a la ciudad en una situación aún más precaria.  De hecho, las ruinas estaban en tan mal estado que algunas escenas de la película “Las Nuevas Aventuras de Tarzán” se filmaron en el destruido altar mayor del templo de San Francisco, que entonces estaba en ruinas.6

No fue sino hasta el 30 de marzo de 1944 que por iniciativa del entonces embajador de los Estados Unidos en Guatemala, Boaz W. Long, el gobierno del general Ubico reconoció el valor cultural e histórico de la ciudad y la declaró Monumento Nacional.  Y fue a partir de ese momento que iniciaron trabajos de restauración y conservación que poco a poco han ayudado a que la ciudad recobre un poco de su esplendor inicial.7

Finalmente, la ciudad fue declarada Patrimonio cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1979, durante el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García, cuando el Consejo Nacional de Sitios y Monumentos de dicha entidad internacional recomendó su inscripción el 10 de abril de ese año indicando que “era un sitio fundamental, tenía una historia bien entendida y una inscripción apropiada“.8​ La ciudad cumple con los siguientes criterios para ser considerada como Patrimonio de la Humanidad:9

  • Criterio II: exhibir un importante intercambio de valores humanos, sobre un período de tiempo o dentro de un área cultural en el mundo, en desarrollo de arquitectura y tecnología, en arte monumental, en planificación urbana o en diseño de jardines;
  • Criterio III: ser un testimonio único o por lo menos excepcional de una tradición o de una civilización existente o que ya haya desaparecido;
  • Criterio IV: ser un ejemplo sobresaliente de un tipo de edificación, de un complejo arquitectónico o tecnológico, o de un jardín que ilustra un período significativo en la historia de la humanidad.9

Las consideraciones finales para nombrarla en el listado de sitios de Patrimonio de la Humanidad, indican que “a pesar de estar en una región propensa a los sismos y a haber sido destruida por el terremoto de 1773, sus principales monumentos todavía se preservaban como ruinas“; y que además, “en el espacio de menos de tres siglos en la ciudad (construida en formato de tablero de ajedrez inspirado en el Renacimiento Italiano) se erigieron numerosos monumentos majestuosos“.8


BIBLIOGRAFIA:

  1. Melchor Toledo, Johann Estuardo (2011). «El arte religioso de la Antigua Guatemala, 1773-1821; crónica de la emigración de sus imágenes»tesis doctoral en Historia del Arte (México, D.F.: Universidad Nacional Autónoma de México). Archivado desde el original el 4 de marzo de 2016. pp. 118-119.
  2. The New York Times (20 de diciembre de 1874). «Earthquakes. A record of the shocks in 1874-the thirty days of terror in Guatemala»The New York Times (en inglés) (Nueva York, Estados Unidos). Archivado desde el original el 7 de diciembre de 2015.
  3. Saville, Marshal H. (1 de junio de 1918). «The Guatemala earthquake of December, 1917 and January, 1918». (en inglés) Graphical Review 5JSTOR 207805. p. 462
  4. Prins Wilhelm (1922). Between two continents, notes from a journey in Central America, 1920 (en inglés). Londres, Inglaterra: E. Nash and Grayson, Ltd. pp. 148-209.
  5. Bierman, Harold. “The 1929 Stock Market Crash“. EH.Net Encyclopedia, edited by Robert Whaples. August 11, 2004.
  6. Barillas, Edgar (2013). «50 películas filmadas en Guatemala y una que no (1935-1996). Apuntes para una cartografía de los lugares filmados en Guatemala»Revista Historia de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Guatemala. Archivado desde el original el 22 de octubre de 2015.
  7. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945. LXIII. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 294-295.
  8. International Council of Monuments and Sites (10 de abril de 1979). «Nomination for the world heritage list: Antigua Guatemala, º65». UNESCO, World Heritage Center (en inglés). Archivado desde el original el 12 de noviembre de 2005
  9. – (2009). The Criteria for Selection. UNESCO, World Heritage Center (en inglés).