16 de agosto de 1897: una Asamblea Legislativa seleccionada por el presidente José María Reina Barrios entre sus allegados deja en suspenso la constitución de 1879 y avala la extensión del mandato presidencial hasta 1902

16agosto1897
Las fuerzas revolucionarias en Quetzaltenango luego de tomar el control de la ciudad.  El ejército leal a Reina Barrios recuperaría la plaza pocos días después.  Imagen tomada de “La Ilustración del Pacífico” de 1897.

A mediados de 1897 Guatemala había pasado prácticamente del paraíso al infierno por el colapso internacional del precio del café, que dejó al gobierno en bancarrota y con una enorme deuda con bancos ingleses. El hecho de haber intentado hacer una Exposición Centroamericana que promoviera el Ferrocarril Interoceánico que el régimen había estado construyendo antes del derrumbe de la economía solamente exacerbó la crisis, pues el gobierno ya nadie quería los bonos que se habían emitido para financiar los trabajos.

Ante el descontento popular, el general presidente José María Reina Barrios ordenó a los diputados a la Asamblea Nacional Legislativa que modificaran la Constitución que había mandado a hacer el general J. Rufino Barrios en 1879 a fin de que el mandato presidencial se extendiera por cuatro años.  Cuando los diputados se opusieron, el presidente impidió que se reunieran y por ello el 31 de mayo de 1897 la Asamblea fue declarada cerrada por consunción.

Con la Asamblea disuelta, y los candidatos presidenciales clamando porque se adelanaran las elecciones, Reina Barrios organizó otra Asamblea entre sus partidarios y consiguió que dicho cuerpo declarara en suspenso la Constitución de 1879 y que extendiera su mandato presidencial hasta 1902.

Fue entonces cuando ardió Troya:  el candidato Próspero Morales, hasta entonces ministro de la Guerra del gobierno de Reina Barrios se levantó en armas en San Marcos iniciando la llamada Revolución Quetzalteca, mientras que otro candidato, José León Castillo, alborotó los ánimos en el Oriente del país.  Reina Barrios sofocó ambas revoluciones a sangre y fuego, pero los ánimos no se calmaron.  De hecho, toda esta situación desembocó el 8 de febrero de 1898, cuando Edgar Zollinger asesinó a Reina Barrios en la ciudad de Guatemala.


BIBLIOGRAFIA:


 

15 de agosto de 1838: las huestes de Mita, al mando del general campesino Rafael Carrera, aplastan a las fuerzas liberales en los llanos de Jalapa

15agosto1838
Vista del Arco de Santa Catalina en Antigua Guatemala en 1860, aproximadamente.  Así lucía la ciudad cuando las fuerzas de Rafael Carrera fueron derrotadas por el general salvadoreño Carlos Salazar en septiembre de 1838. Imagen tomada de An Ancient City of Central America, Supplement of Harper’s Weekly

A pesar de haber derrocado al gobierno del doctor Mariano Gálvez, los conservadores no pudieron mantener el poder del Estado de Guatemala y lo perdieron a manos del presidente federal Francisco Morazán en agosto de 1838.  Morazán logró reducir al aguerrido general Rafael Carrera y a sus tropas y confinarlas a las serranías de Mita retornando así temporalmente la calma para los criollos guatemaltecos, tanto liberales como conservadores.

Pero Carrera no se quedó de brazos cruzados y ya en agosto de ese año se enconraba al mando de las “huestes de Mita“, como les llamaban en la ciudad de Guatemala a los campesinos alzados en armas que combatían al gobierno liberal.  El 15 de agosto de 1838, las fuerzas de Carrera derrotaron a las fueras gubernamentales en los llanos de Jalapa de forma tan aplastante, que solamente un puñado de sobrevivientes pudo escapar.

Ante estos hechos, las filas de los campesinos se engrosaron con voluntarios hasta alcanzar los dos mil miembros. Cabe destacar que en esa época peleaban tanto hombres como mujeres, y existe evidencia histórica de que la esposa del general Rafael Carrera, comandante del ejército revolucionario, peleaba en primera fila junto con su esposo.  Tambien hay registro histórico de que los soldados gubernamentales le temían más a ella que al propio Carrera.

Las fueras revolucionarias se dirigieron entonces sobre la capital del Estado, enfrentándose nuevamente con el ejército a inmediaciones de Petapa.  Las fuerzas al mando del coronel Félix Fonseca iban solamente a hacer un reconocimiento, pero por un arranque de temeridad del coronel, atacaron a las fuerzas de Carrera, quienes los derrotaron fácilmente.

Carrera y sus soldados llegaron hasta la Antigua Guatemala, la cual tomaron sin ninguna resistencia el 7 de septiembre, preparándose para el asalto final a la ciudad.  Cupo la suerte para el gobierno liberal que gracias a una densa neblina fuerzas al mando del salvadoreño liberal Carlos Salazar atacaron por sorpresa a Carrera, infringiéndole una sangrienta derrota.   Por esta acción, Morazán despojó a Mariano Rivera Paz de la jefatura del Estado y se la dió a  Salazar.

Pero esto solamente retrasó lo inevitable:  tras reagruparse y tomar fácillmente las ciudades salvadoreñas de Sonsonate, Ahuachapán y Santa Ana, las huestes de Mita regresaron a Guatemala, en donde se hicieron con el poder definitivo el 13 de abril de 1839, cuando tomaron la ciudad de Guatemala, obligando al jefe de estado interino Carlos Salazar a huir por los tejados de las casas y devolviendo el poder de nombre a Rivera Paz, cuando en realidad Carrera era quien mandaba.


BIBLIOGRAFIA: