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10 de mayo de 1952: Arbenz remite la Ley de Reforma Agraria al Congreso

10mayo1952
El coronel Arbenz y su gabinete de gobierno durante la Gala de Toma de Posesión. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Indiscutiblemente una de las leyes más controversiales en la historia de Guatemala es el Decreto 900, o «Ley de Reforma Agraria» impulsada por el gobierno del coronel Jacobo Árbenz Guzmán.

La política agraria buscaba modificar el régimen de tenencia de la tierra del país, el cual había sido modificado radicalmente tras la Reforma Liberal y los gobiernos de Miguel García Granados y J. Rufino Barrios, los cuales expropiaron extensas propiedades a las órdenes regulares de la Iglesia Católica1 y subastaron las tierras ejidales de las comunidades campesinas, dando lugar a la formación de grandes haciendas que se dedicaron al cultivo del café.2 Además, durante los gobiernos liberales se habían hecho concesiones territoriales muy importantes a extranjeros; por ejemplo, una considerable área de Alta Verapaz fue cedida a inmigrantes alemanes por J. Rufino Barrios,3 mientras que grandes extensiones en Izabal y Escuintla fueron otorgadas a la multinacional estadounidense United Fruit Company por los gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera4 y del general Jorge Ubico, respectivamente. Ya durante los regímenes conservadores se dieron concesiones, pero las comunidades indígenas lograron mantener la propiedad de sus territorios en su mayor parte; por ejemplo, durante el gobierno conservador de Mariano Rivera Paz también había otorgado concesiones a extranjeros, como el área de Izabal para la Compañía Belga de Colonización en 1840,5 y durante el gobierno del general Rafael Carrera se entregó a los ingleses el sur de Belice, comprendido entre el río Belice y el río Sarstun, en 1859 a cambio de las armas proporcionadas para combatir al filibustero estadounidense William Walker,6 además de que el presidente personalmente hizo una generosa concesión de cincuenta y siete caballerías de terreno en Santa Lucía Cotzumalguapa a Manuel María Herrera.7

Por otra parte, los gobiernos liberales redactaron leyes que favorecían la esclavitud disfrazada de los pobladores campesinos, ya que mediante el Reglamento de Jornaleros éstos eran obligados a trabajar en las fincas cafetaleras como mozos colonos y muchas veces o solamente eran retribuidos con moneda de la finca en la que trabajaban y que solamente tenía validez en dicho lugar o incurrían en deudas que no pidían pagar y los obligaba a trabajar gratuitamente en las fincas.8 También se dictaron las leyes de vagancia9 y de vialidad para forzar a los pobladores campesinos a trabajar de forma prácticamente gratuita para construir caminos e infraestructura para comunicar las fincas cafetaleras con los puertos y centros de comercio para que pudieran exportar sus productos con mayor facilidad.10 Estas leyes también beneficiaban a los presidentes; por ejemplo, Barrios tenía diez fincas cafetaleras al morir en 188511 y Ubico heredó la gran Hacienda de San Agustín Las Minas de su padre, el licenciado Arturo Ubico quien fue Ministro de Barrios y presidente de la Asamblea legislativa durante los veintidós años del gobierno del licenciado Estrada Cabrera.12

En 1950 se realizaron censos estadísticos panamericanos que arrojaron resultados abismales sobre el grado de concentración de la propiedad de la tierra en Guatemala, lo que hizo que el gobierno arbencista tomara cartas en el asunto con el aún controversial Decreto 900, del cual presentamos la introduccón y algunos de sus primeros artículos, que muestran cómo pensaba el gobierno arbencista modificar la tenencia de la tierra en el país:13

Decreto Número 900

El Congreso de la República de Guatemala,

Considerando: Que uno de los objetivos fundamentales de la Revolución de Octubre, es la necesidad de realizar un cambio sustancial en las relaciones de propiedad y en el de las formas de explotación de la tierra, como una medida para superar el atraso económico de Guatemala y mejorar sensiblemente el nivel de vida de las grandes masas de la población;

Considerando: Que la concentración de la tierra en pocas manos, no sólo desvirtúa la función social de la propiedad, sino que produce una considerable desproporción entre los muchos campesinos que no la poseen, no obstante su capacidad para hacerla producir, y unos pocos terratenientes que la poseen en cantidades desmedidas, sin cultivarla en toda su extensión o en proporción que justifique su tenencia;

Considerando: Que conforme el artículo 90 de la Constitución, el Estado reconoce la existencia de la propiedad privada y la garantiza como función social, sin más limitaciones que las determinadas en la ley, por motivos de necesidad o utilidad públicas o de interés nacional;

Considerando: Que la expropiación y nacionalización de los bienes alemanes como indemnización de guerra, debe ser el primer paso para modificar las relaciones de la propiedad agraria y para introducir nuevas formas de producción en la agricultura;Nota a

Considerando: Que las leyes dictadas para asegurar el arrendamiento forzoso de las tierras ociosas, no han satisfecho fundamentalmente las necesidades más urgentes de la gran mayoría de la población guatemalteca;

Por tanto, con fundamente en los artículos 67, 88, 90, 91, 92, 93, 94, 96 e incisos 15 y 25 del artículo 137 de la Constitución de la República, decreta, la siguiente:

Ley de Reforma Agraria

Artículo 1.° La Reforma Agraria de la Revolución de Octubre tiene por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo y las relaciones de producción que la originan para desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura y preparar el camino para la industrialización de Guatemala.Nota b

Artículo 2.° Quedan abolidas todas las formas de servidumbre y esclavitud, y por consiguiente prohibidas las prestaciones personales gratuitas de los campesinos mozos colonos y trabajadores agrícolas, el pago en trabajo del arrendamiento de la tierra y los repartimiento de indígenas cualquiera que sea la forma en que subsistan. El pago en especie del arrendamiento sólo se permitirá en las tierras no cultivadas y que no sean afectables por la Reforma Agraria, no pudiendo exceder la renta del 5% de la cosecha. Cuando la renta se pague en dinero en las tierras a que se refiere el párrafo anterior, la misma no podrá ser tampoco mayor del 5% sobre el valor de la cosecha.Nota c

Artículo 3.° Son objetivos esenciales que la Reforma Agraria debe realizar:Nota a

        • a) Desarrollar la economía capitalista campesina y la economía capitalista de la agricultura en general;
        • b) Dotar de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que no la poseen, o que poseen muy poca;
        • c) Facilitar la inversión de nuevos capitales en la agricultura mediante el arrendamiento capitalista de la tierra nacionalizada;
        • d) Introducir nuevas formas de cultivo, dotando, en especial a los campesinos menos pudientes, con ganado de laboreo, fertilizantes, semillas y asistencia técnica necesaria; y
        • e) Incrementar el crédito agrícola para todos los campesinos y agricultores capitalistas en general.

Artículo 4.° Las tierras cuya expropiación se ordene para realizar los objetivos señalados en los artículos anteriores y demás que persigue esta ley, quedan nacionalizadas e incorporadas al patrimonio de la Nación. El Estado, por medio del Departamento Agrario Nacional concederá a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que lo soliciten, el usufructo vitalicio de tales tierras o el arrendamiento de ellas, durante el término que en cada caso se establezca. S los agricultores capitalistas solamente podrá concedérseles en arrendamiento. El Departamento Agrario Nacional también podrá otorgar en propiedad, parcelas de tierra a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas, hasta extensiones no mayores de dieciocho hectáreas (25 manzanas), pero en este caso la expropiación se hará a favor de los beneficiados y no en beneficio de la Nación.

Artículo 5.° La expropiación a que se refiere la presente ley decretada por interés social se consumará previa indemnización, cuyo importe será cubierto con «Bonos de la Reforma Agraria» redimibles en la forma que determina la Ley.13

El 31 de mayo de 1952, al enterarse del contenido del Decreto 900, el influyente periodista Clemente Marroquín Rojas —patriarca de la prensa escrita en Guatemala— escribió un editorial en su periódico «La Hora«, explicando que muchos de los miembros de las clases altas guatemaltecas que habían apoyado al ahora presidente en las elecciones de noviembre de 1950, lo habían hecho porque estaban seguros de que Árbenz era un hombre de la derecha y que no podía ser marxista porque «era militar, estaba casado con una dama de sociedad asociada a capitalistas, y gustaba de la buena vida»; sin embargo, Marroquín Rojas explicó en ese editorial que él había conocido al verdadero Árbenz en las juntas del consejo de ministros del presidente Juan José Arévalo y dijo que era «un hombre que le inspiraba un gran aprecio en lo personal, pero que era firme en sus convicciones extremistas y que no las dejaría de lado hasta que fuera derrocado«. Y, para terminar, sentenció que ya no había posibilidad de compromiso entre el gobierno arbencista y las élites guatemaltecas porque el Decreto 900 atacaba los intereses de ésta últimas directamente.14

Y no solamente se produjo un rompimiento con las élites, sino que también fue un ataque directo al enclave bananero de la United Fruit Company la cual era la que poseía las mayores extensiones de tierra ociosa en el país y había manejado los hilos del gobierno desde 1904; incluso durante el gobierno de Arévalo no se tocó los intereses de la UFCO en lo absoluto.15-20

De más está decir que atacar a los verdaderos poderes en el país fue el principio del fin del gobierno arbencista.


NOTAS:

  • a: la indemnización de la propiedad alemana no fue iniciada por los gobiernos revolucionarios sino por el gobierno del general Jorge Ubico. De hecho, los últimos decretos y acuerdos aprobados por el presidente Ubico antes de renunciar el 1 de julio de 1944 estaban relacionados con la propiedad de las fincas alemanas confiscadas.
  • b: nótese que, contrario a la propaganda liberacionista, este artículo claramente estipula que el fin de la Reforma Agraria es desarrollar la forma de explotación y métodos capitalistas de producción en la agricultura.
  • c: en otras palabras, en este artículo se derogan las prácticas establecidas por el Reglamento de Jornaleros, la Ley de Vialidad y la Ley de Vagancia.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 105-120.
  2. (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 3-6.
  3. Ibid., p. 160.
  4. Piel, Jean (1989) San Andrés y el Quiché durante el primer siglo republicano: 1821-1920. Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos. p.67.
  5. Compagnie Belge de Colonisation (1844). «Colonisation du district de Santo-Thomas de Guatemala par la Communauté de l’Union». Collection de renseignements publiés ou recueillis par la Compagnie (en francés) (Original held and digitised by the British Library): 31-44.
  6. Aycinena, Pedro de; Wyke, Charles Lennox (1859). «Tratado Aycinena-Wyke 1859»Google Docs. Guatemala.
  7. Woodward, Ralph Lee, Jr. (1993). Rafael Carrera and the Emergence of the Republic of Guatemala, 1821-1871 (Edición en línea) (en inglés). Athens, Georgia EE.UU.: University of Georgia Press. p. 428.
  8. Gobierno de Guatemala. Recopilación: Leyes emitidas por el Gobierno, II. pp. 69-73.
  9. Ibid., pp. 201-205.
  10. Gobierno de Guatemala. Recopilación: Leyes emitidas por el Gobierno, I. pp. 304-306.
  11. Tipografía El Renacimiento (3 de agosto de 1885). Memoria de las riquezas de la mortual del Señor General expresidente Don Justo Rufino Barrios, en su relación con los intereses de la Hacienda pública (2.ª edición aumentada). Guatemala: Tipografía de “El Renacimiento”. pp. 5-6.
  12. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 118.
  13. Azurdia Alfaro, Roberto (1959) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1952-1953. LXXI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 20-21.
  14. Marroquín Rojas, Clemente (1952). «Los ricos con el agua al cuello». Impacto (Guatemala): 1.
  15. Bucheli, Marcelo (2005). Bananas and Business: The United Fruit Company in Colombia, 1899-2000 (en inglés). Nueva York: New York University Press.
  16. — (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  17. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala». Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146).
  18. — (2006). «The United Fruit Company in Latin America: Business Strategies in a Changing Environment». En Jones, Geoffrey; Wadhwani, R. Daniel. Entrepreneurship and Global Capitalism (en inglés) 2. Cheltenham, Inglaterra: Edward Elgar. pp. 342-383.
  19. —; Read, Ian (2006). «Banana Boats and Baby Food: The Banana in U.S. History». En Topik, Steven; Marichal, Carlos; Frank, Zephyr. From Silver to Cocaine: Latin American Commodity Chains and the Building of the World Economy, 1500-2000 (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3766-9.
  20. — (2003). «United Fruit Company in Latin America». En Moberg, Mark; Striffler, Steve. Banana Wars: Power, Production, and History in the Americas (en inglés). Durham: Duke University Press. ISBN 978-0-8223-3196-4.

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