Menú Cerrar

6 de julio de 1853: general Cerna aplasta a invasores liberales en Chiquimula

El general Vicente Cerna, entonces corregidor de Chiquimula, aplasta a los invasores liberales hondureños y guatemaltecos que habían invadido el departamento de Chiquimula bajo las órdenes del general Trinidad Cabañas, presidente de Honduras.

Detalle de la proclama que el general Rafael Carrera envió a todos los guatemaltecos ante la invasión de Trinidad Cabanas en Chiquimula en 1853.
Detalle de la proclama que el general Rafael Carrera envió a todos los guatemaltecos ante la invasión de Trinidad Cabanas en Chiquimula en 1853. Imagen tomada de la «Proclama del capitán general Rafael Carrera«.

Antecedentes:

Véase también: Batalla de la Arada, Carrera restringe derecho de asilo, José Francisco Barrundia

Tras el retorno del capitán general Rafael Carrera de su breve exilio en México entre 1848 y 1849, los criollos liberales guatemaltecos huyeron a Honduras y El Salvador desde donde intentaron retomar el poder, aliándose con los gobernantes liberales de esos países. En 1853, el general Trinidad Cabañas estaba en la presidencia de Honduras y gracias al ascenso al poder de su amigo Fruto Chamorro en Nicaragua se sintió lo suficientemente fuerte como para retar al gobierno guatemalteco. Como existía un tratado de alianza entre Nicaragua y Honduras, que databa del 20 de agosto de 1851, en él se amparó Cabañas para solicitar la ayuda de Chamorro contra el general presidente de Guatemala, Rafael Carrera. Es importante destacar tmabién que en esa época, el ministro plenipotenciario de Honduras ante el gobierno de los Estados Unidos era el líder criollo liberal guatemalteco José Francisco Barrundia.1

Intento de pláticas de paz con Cabañas:

Cabañas se ubicó en Gracias con un ejército amenazando a Guatemala si no le daban cierta reparaciones que exigía en compensación porque una tropas guatemalteca habían causado algunos destrozos en Copán en días anteriores. El general Carrera, presidente de la República desde 1851, se encontraba en Chiquimula y cuando supo lo que había dicho Cabañas le mandó a decir que é aceptaba la guerra cuando se la proponían, pero que no era el caso de sacrificar a los pueblos en luchas estériles y que le parecía más prudente resolver el conflicto por medios conciliatorios. Al saber esto, Cabañas puso sus condiciones, y Carrera las aceptó.1

Ambos presidentes se acercaron a la frontera, mientras sus delegados discutían las cuestiones básicas y eran consultadas a sus respectivos comitentes. Los miembros de la comisión hondureña eran Juan Lindo, José Antonio MIlla y Justo Rodas, mientras que a Guatemala la representaba el cura José María Gutiérrez. Ambas partes llegaron a un acuerdo muy favorable a Honduras, ya que debían ser puestos en libertad todos los hondureños que estuviesen presos por las fuerzas de Carrera, además de que serían respetadas las fronteras y Guatemala indemnizaría a los dañados en la incursión de Copán. El convenio fue firmado por los delegados y ratificado por Carrera, pero cuando se estaba ya hablando de entrar al cumplimiento de las cláusulas, Cabañas dijo que no aceptaba las bases del acuerdo porque decían que Honduras había sido la culpable de todo, y eso no le parecía.1

Chamorro no apoya a Cabañas:

Cabañas esperaba que el presidente nicaragüense lo apoyara en su campaña contra Guatemala, pero Fruto Chamorro no solamente no lo quiso ayudar, sino que proclamó adhesión para Carrera, nombrando únicamente a un intermediario para que interviniera en busca de la paz entre Honduras y Guatemala para resolver los reclamos superfluos de Cabañas. Éste, sintiéndose traicionado, organizó a los emigrados nicaragüenses que pudo encontrar y les proporcionó armas y dinero para que se revelaran contra Chamorro; al frente de los alzados estaba el doctor Máximo Jerez, y así se inició una larga guerra civil en Nicaragua.1

Invasión de Cabañas a Guatemala:

Mientras se desangraban en Nicaragua, Cabañas depositó el mando en el senador José María Medina, y se marchó al frente de sus tropas hacia Guatemala. Cabañas reclutó forzosamente a muchos soldados y giró un préstamo por cincuenta mil pesos para cubrir los gastos militares. Por todo esto, la causa no era bien vista por los propios hondureños y doscientos hombres se revelaron y abandonaron las armas, refugiándose en las montañas el 24 de mayo. Cabañas tuvo que recurrir a los fusilamientos y los consejos de guerra para evitar las deserciones y con la escasa tropa que le quedaba tomó el pueblo de Esquipulas el 30 de junio. Con sus tropas siguió avanzando y llegó a Quetzaltepeque, luego a Chiquimula y el 3 de julio ocupó los alrededores de Zacapa.1

Proclama de Carrera:

Carrera emitió una proclama con el fin de levantar el espíritu popular y el 6 de julio firmo un decreto en el que llama a las armas a todos los habitantes de la República, junto con su Ministro Pedro de Aycinena.El decreto dice así:2

Rafael Carrera

CAPITAN GENERAL DEL EJERCITO, PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, ETC., ETC., ETC.

ATENDIENDO

A que el departamento de Chiquimula ha sido invadido por fuerzas del Gobierno de Honduras, bajo el mando del Presidente Cabañas y dirección de algunos emigrados facciosos de la República, con la mira de sujetarla y privarla de su independencia, satisfaciendo al mismo tiempo con saqueos y violencias sus resentimientos personales; y siendo de mi deber el mantener el sosiego, bienestar y seguridad de los pueblos, adoptando al efecto las medidas convenientes,

ORDENO Y MANDO:

    1. Todo habitante de la República, segun su condición y circunstancias, prestará al Gobierno sus servicios, tan luego como fuere requerido, por autoridad competente, a fin de repeler al enemigo exterior y mantener el orden interior.  Cualquiera negativa o resistencia al cumplimiento de este deber, dará lugar a que se imponga la pena que corresponda, segun la gravedad del caso, por la autoridad militar que ejercen en cada departamento los comandantes y jefes de las fuerzas, a quienes se encomienda el cumplimiento de estas disposiciones.
    2. Todo el que se uniere al enemigo, comunicare con él, o le prestare cualesquiera auxilios, será juzgado sumariamente conforme a ordenanza, y comprobándose el hecho, será pasado por las armas como traidor, siendo responsables los expresados comandantes de cualquier acto de tolerancia.
    3. Los tribunales, jueces, corregidores y demás agentes de la autoridad, reprimirán severamente con el mayor celo y actividad a los que se ocupen de esparcir papeles, falsos rumores, o cualquiera especie maliciosa; en el concepto de que también serán responsables de cualquier abandono, tolerancia o descuido en el particular.
    4. Desde esta fecha queda cortada toda comunicación con el Estado de Honduras, mientras exista su actual Gobierno y no se satisfaga a Guatemala por la ofensa que se le ha inferido.  En consecuencia, no se consentirá en adelante por las autoridades fronterizas, ni por otra alguna, que vayan o vengan pasajeros, ni se hagan introducciones o extracciones de efectos de comercio, y productos naturales; en el concepto de que transcurrido el término que el Gobierno fijará en una disposición separada, serán destruidos todos los frutos o efectos que se importen de Honduras, en contravención a lo dispuesto en el presente artículo, sin perjuicio de proceder a lo que haya lugar contra los contraventores.

Publíquese en la forma acostumbrada en esta capital, en las cabeceras de departamento, y en los pueblos fronterizos, a fin de que llegue a noticia de todos y no se alegue ignorancia.

Dado en el Palacio del Gobierno, en Guatemala, a 6 de julio de 1853.

      • Rafael Carrera
      • El Ministro de lo interior, encargado del despacho de la guerra, Pedro de Aycinena2

Cerna derrota a Cabañas:

Véase también: Vicente Cerna

Ese mismo día el entonces general Vicente Cerna atacó las fuerzas invasoras a las 8 de la mañana  y tras dos horas y media de fieros combates en los que se llego al uso de las bayonetas, se impuso a Cabañas, quien tuvo que retirarse y pedir a los gobiernos de El Salvador y Nicaragua para que mediaran en el asunto, no sin antes no poder impedir que Carrera tomara el Castillo de Omoa y retirara toda la artillería gruesa del mismo, la cual hizo llevar hasta la ciudad de Guatemala como trofeo de guerra.

Evaluación de Lorenzo Monútufar sobre Cabañas:

Como dice el ideólogo liberal Lorenzo Montúfar en el volúmen 5 de su «Reseña Histórica de Centro-América»: «Varios encuentros entre las tropas de Carrera y Cabañas fueron siempre funestos para este Jefe. El General Cabañas, siempre liberal, siempre intrépido y valiente, no tuvo la calma que era indispensable para no exponer en aquellas circunstancias a su patria y a su partido. En mejores días la causa liberal defendida por él habría podido triunfar; en aquellos momomentos Cabañas era preciso que sucumbiera».3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hernández de León, Federico (1963) [1926] El libro de las Efemérides: capítulos completos de la Historia de la América Central. VII Guatemala: Tipografía Nacional. p. 447-450.
  2. Carrera, Rafael; Aycinena, Pedro de (6 de julio de 1853). Proclama. Guatemala.
  3. Montúfar, Lorenzo (1881). Reseña Histórica de Centro-América. Guatemala. El Progreso.

Subir