19 de mayo de 1849: la Asamblea Legislativa deroga el decreto del 13 de octubre de 1848 en el que había declarado al teniente general Rafael Carrera “reo de muerte”

19mayo1849
Fotografía de Eadweard Muybrdige que muestra una vista de la Ciudad de Guatemala desde el Cerrito del Carmen en 1875.  En el recuadro: moneda guatemalteca del período del gobierno de los 30 años, en que aparece la efigie del presidente vitalicio, general Rafael Carrera.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 13 de enero de 1849 el presidente de Guatemala, general Mariano Paredes, se dirigió a la Asamblea Legislativa para pedirle que revisara los motivos por la cual habían emitido el Decreto del 13 de octubre de 1848 en el que declararon al teniente general Rafael Carrera fuera de la ley y reo de muerte si osaba regresar a Guatemala, y en el que declararon a sus colaboradores como reos de traición.  Los miembros de la Asamblea, todos ellos criollos liberales o descontentos con el régimen de Carrera, no dieron marcha atrás y mantuvieron vigente el decreto en mención.1

 

Pero la anarquía seguía y muchos grupos de forajidos hacían lo que querían en el país; de hecho, el 10 de febrero de 1849, el presidente Paredes tuvo que pactar con los generales alzados Vicente y Serapio Cruz para intentar calmar un poco la situación.2 El 27 de febrero, la situación empezó a cambiar para los diputados, cuando desde Yucatán, Carrera manifestó su intención de regresar “a salvar” a Guatemala, sin importarle el decreto mencionado, y dispuesto a responder personalmente de los cargos que se hicieron en su contra cuando ya había partido al exilio. La prensa liberal, aprovechando que  el general guatemalteco estaba a más quinientos kilómetros de distancia, lo llenó de insultos y se publicaron volantes en los que lo llamaban “indio“, “tirano“, “hombre rudo“, “hombre de las selvas“, entre otras cosas.1

Pero la situación del país empeoraba día a día, por lo que el 19 de mayo de ese año la Asamblea Legislativa se vió obligada a derogar el decreto contra el general Carrera, ya que éste estaba a pocos kilómetros de la frontera entre Chiapas y Guatemala.  La prensa sigue atacándolo, pero en tono más mesurado; ahora lo llaman “militar duro“, “audaz guerrero“, y “soldado sin entrañas“.3

Y como la situación del país siguiera en completo caos, el 3 de agosto, la Asamblea Legislativa lo declaró Comandante General de las Armas de la República.  Ahora la prensa dió un giro completo y lo llamaba “general invicto“, “salvador de Guatemala“, “hombre providencial“, “estratega genial y maravilloso“. Y no solamente la prensa se apresuró a adularlo.  El 8 de agosto, Carrera ingresó a Guatemala y Quetzaltenango, que poco antes había intentado formar nuevamente el Estado de Los Altos, no solamente firmó un tratado de paz con él, sino que se apresuró a brindarle a los miembros de su ejército para que combatiera a su lado.3

Los diputados, ya viendo que el retorno del caudillo es inminente, y sabiendo que había establecido pactos con los líderes indígenas de la región occidental de Guatemala durante su retorno, temían que se desatara una carnicería contra los criollos, como ya estaba ocurriendo en Yucatán, que había sido la residencia temporal de Carrera durante su exilio.  Muchos de los liberales se ocultaron, y otros, como el joven Lorenzo Montúfar y Rivera, se escondió en la casa del ingeniero Julián Rivera, pariente suyo, y luego huyó del país disfrazado de clérigo.  Y no sólo los liberales temían el retorno de Carrera, pues habían sido los criollos conservadores y los miembros del clero los que le habían pedido la renuncia al ex-presidente el 15 de agosto de 1848.4

Pero Carrera no persiguió a nadie, ya que no tuvo necesidad de hacerlo.  Una comitiva con el presidente Mariano Paredes a la cabeza salió a recibirlo mientras los liberales huían, y los conservadores, que no eran bien recibidos en el resto de Centro América por aristócratas, tuvieron que pactar con él sabiendo que tenía fuertes alianzas con los líderes indígenas y temiendo que los lanzara en su contra.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Coronado Aguilar, Manuel (1975). Apuntamientos para la Historia de Guatemala. I Guatemala: Editorial del Ejército. p. 266.
  2. Hernández de León, Federico (10 de febrero de 1926) “El capítulo de las efemérides: 10 de febrero de 1849, Pax”. Guatemala: Nuestro Diario.
  3. Coronado Aguilar, Apuntamientos para la Historia de Guatemala, p. 257.
  4. Ibid. p. 258.