3 de mayo de 1973: aparecen murales en los edificios de la USAC

Durante el gobierno del general Carlos Arana Osorio aparecen mordaces murales en los edificios recién construidos de la Universidad de San Carlos en el Campus Central de la zona 12 de la Ciudad de Guatemala.

Murales pintados en los edificios recién construidos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales en el Campus Central de la Universidad de San Carlos en 1973. Se observa al fondo el mural de la sangre que trajo el Movimiento de Liberación Nacional al país. Imagen tomada de «Rutas del Conceptualismo en Guatemala (1954-2011)«.

En la década de 1970 se iniciaron las fricciones entre los grupos de estudiantes en la Universidad de San Carlos de Guatemala, ya que mientras unos adoptaron la visión comunista, otros pertenecían a organizaciones pro-militares. En este marco de división estudiantil los artistas Marco Antonio Flores, Arnoldo Ramírez Amaya y Edgar Palma Lau, secretario general de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), decidieron aprovechar los nuevos edificios que se estaban construyendo en el Campus Central de la Universidad para las facultades de Humanidades, Ciencias Económicas y Ciencias Jurídicas y Sociales para hacer murales panfletarios e irreverentes. Empezaron en 1972, y entre los artistas había grupos de estudiantes de la Facultad de Humanidades, de la Escuelas de Artes Plásticas, de la Facultad de Arquitectura, y un grupo de drogadictos, ya que en esa época estaba en auge la distribución de estupefacientes en el Campus Central en la zona 12 de la ciudad de Guatemala.1

Aquellos fueron los murales originales en la Universidad; he aquí algunas fotografías de cómo eran, y de cómo quedaron descuidados los que no han desaparecido con el paso del tiempo:

  • El muro profético:  este mural tiene una parodia del escudo de la Universidad de San Carlos y dice» «estudiante: sospecho que te vas a graduar de EXPLOTADOR!«2
El muro profético, al que acostumbraban a llevar a los estudiantes de primer ingreso durante el tradicional bautizo de principio de año. Imagen tomada de «Rescate de murales, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales«.
  • El verdadero lema de la Universidad:  los muralistas modificaron el lema de la Universidad, que dice «Id y enseñad a todos«, por el de: «Id y aprender de todos» y remataban lo que le iba a suceder al estudiante usando el logotipo de una reconocida marca estadounidense de refrescos.1
Mural con el «verdadero» lema de la Universidad. Una crítica a la injerencia extranjera en Guatemala y a los verdaderos propósitos de la universidad en 1973. Imagen tomada de «Rutas del conceptualismo en Guatemala (1954-2011)«.
  • El gorila: en este mural dibujaron a un gorila con uniforme militar y con un lema que decía: «los gorilas al zoológico, los hombres al poder«, en alusión directa a los gobiernos militares que estaban gobenando a Guatemala desde 1954.1
Mural descuidados tras tres décadas de abandono en el que había un gorila con uniforme militar, en alusión a los gobiernos militares que gobernaban desde 1954. Imagen tomada de «Rescate de Murales, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales«.
  • «Otto está vivo, Rogelia está viva, vos estás muerto«, en alusión a las muertes violentas de los guerrilleros comunistas Otto René Castillo y de Rogelia Cruz y a la falta de acción de los estudiantes en contra de los gobiernos militares.1
Mural que aludía a las muertes de los guerrilleros Otto René Castillo y Rogelia Cruz, y a la inacción de los estudiantes universitarios. Imagen tomada de «Rutas del conceptualismo en Guatemala (1954-2011)«.
  • El retrato de la ex-Miss Guatemala y combatiente guerrillera Rogelia Cruz, que había sido asesinada en 1968, y que tenía un mensaje claro y contundente, «Mujer: En nuestra lucha falta el fusil«. Este mensaje se refería no solamente a la muerte de Cruz, sino al debilitamiento del clandestino Partido Guatemalteco del Trabajo, que había sufrido un golpe brutal el 26 de septiembre de 1972. Ese día, mientras el Comité Central estaba conmemorando el 23er. aniversario de su fundación, fueron aprehendidos los dirigentes Bernardo Alvarado Monzón, Secretario General del Partido, y los dirigentes Hugo Barrios Klee, Mario Silva Jonama, Carlos Alvarado Jerez, Carlos René Valle y Valle, Miguel Ángel Hernández y Fantina Rodríguez. 1
Mural en los edificios de la Universidad de San Carlos, con la efigie de la ex-Miss Guatemala y combatiente guerrillera Rogelia Cruz tal y como estaba en 2006. Imagen tomada de «Rescate de murales Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales«.

Los murales generaron polémica entre los universitarios. Por un lado, entre quienes rechazaron la acción estuvo el rector Rafael Cuevas del Cid, el escritor Manuel José Arce y el secretario generla de la Asociación de Estudiantes de Humanidades, Francisco Mencos, quienes restaron importancia a los murales aduciendo que eran simplemente una muestra del resentimiento del equipo de la revista Alero, por haber perdido la Asociación de Estudiantes Universitarios. Por su parte, los de Alero enfatizaron que la importancia de los murales estaba en la carga ideológica de los dibujos, que pretendían servir como un sistema de comunicación colectiva y formación política.1

Tras un enfrentamiento con policías la polémica llegó a la prensa, que trató de restarle importancia al asunto. Por ejemplo, el 3 de mayo de 1973, el periódico «El Imparcial» publicó una nota con el titular «Pintarrajearon la USAC» minimizando completamente la importancia de los murales.1

Con el paso de los años, algunos de los murales fueron borrados, mientras que la violencia contra los dirigentes universitarios hizo que los murales que sobrevivieron quedaran descuidados y olvidados hasta que algunos de ellos fueron rescatados en 2007.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Vásquez Medeles, Juan Carlos (2012). El olvido en la memoria de Rogelia Cruz.  En Tzintzun. (56) Morelia. ISSN 0188-2872.
  2. Véliz, María Victoria (2019). Rutas del conceptualismo en Guatemala (1954-2011). 79 (1). Escena: revista de las artes.  ISSN 2215-4906. pp. 75-98.

16 de marzo de 1968: secuestro del arzobispo Casariego y Acevedo

16marzo1968
Catedral Metropolitana de la Ciudad de Guatemala. A la izquierda, el Palacio Arzobispal, de donde fue secuestrado el arzobispo Casariego y Acevedo. En el recuadro: retrato oficial del arzobispo quien fue elevado a cardenal por el Papa en 1969. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y de Parroquia Santa María de Todos los Santos.

El gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro estuvo constantemente extendiendo el estado de alarma o el estado de sitio en toda la República y favoreciendo los intereses de las élites económicas ante los constantes ataques y atentados perpetrados por los grupos rebeldes de izquierda.   De hecho, para principios de 1968 había favorecido el fortalecimiento del ejército mediante lo siguiente:

  1. Permitió el ingreso de los Boinas Verdes (Green Berets) del Ejército de los Estados Unidos para entrenar a los miembros del ejército en la lucha contrainsurgente con tácticas aprendidas en las guerras de Corea y de Vietnam.
  2. Recibió 17 millones de dólares de ayuda militar recibida por el gobierno de los Estados Unidos
  3. Creó el Instituto de Previsión Militar y el Centro de Estudios Militares.1

Si bien todo esto iba contra los principios del presidente, quien era de izquierda, éste había firmado un pacto con los militares para poder tomar posesión en 1966 y no le quedaba más que aceptar las condiciones que se le imponían.2  Es más, a principios de 1968 llegó al colmo de dar refugio en el Palacio Nacional a muchos de sus antiguos correligionrios quienes dormían allí en catres y sofás porque ese era el único lugar en donde estaban a salvo de las «listas de la muerte» que el Ejército había preparado en contra de los activistas izquierdistas.3

La estrategia militar estaba a cargo de tres figuras principales: el coronel Carlos Arana Osrio, comandante de la guerra contrainsurgente en Zacapa y jefe de los grupos paramilitarse que aterrorizaban a la población rural; el coronel Manuel Francisco Sosa Avila, director de la Policía Nacional y coordinador de los grupos paramilitares conocidos como «escuadrones de la muerte«, y el coronel Rafael Arriaga Bosque, Ministro de la Defensa Nacional, quienes urdieron un plan para salir definitivamente del presidente Méndez Montenegro.3

El sábado 16 de marzo de 1968, como ya era costumbre, el presidente emitió un decreto, extendiendo el estado de alarma:4

Decreto número 629:

Julio César Méndez Montenegro, Presidente Constitucional de la República,

Considerando: que los enemigos del orden público y la paz social persisten en la comisión de acciones de violencia contra las personas y sus bienes para intranquilizar a la familia guatemalteca, ya sea mediante actos directos de agresión armada o haciendo estallar artefactos explosivos, además de otros hechos graves de terrorismo;

Considerando: que en consecuencia, no habiendo desaparecido totalmente las causas que dieron origen al establecimiento del Estado de Alarma y a la limitación en el libre ejercicio de las garantías individuales en todo el territorio nacional se hace indispensable dictar las medidas necesarias a fin de que el Gobierno legítimamente constituido pueda hacer uso de las facultas de excepción que la Constitución de la República contempla para los casos en que se pretende quebrantar el orden institucional,

Por tanto, […] en Consejo de Ministros, decreta:

Artículo 1°. — A partir del día dieciséis de marzo del año en curso se prorrogan por treinta días más, en todo el territorio nacional, el Estado de Alarma y la limitación en el libre ejercicio de las garantías individuales. […]

Artículo 6°. —Las personas contra quienes existieran indicios fundados de que actúan para alterar el orden público, podrán ser detenidas sin necesidad de mandamiento judicial o apremio.[…]

Artículo 8°. — Los órganos de publicidad está obligados a evitar las publicaciones que puedan causar confusión o pánico, o agraven la situación.

Artículo 9°. — Las providencias, resoluciones o disposiciones que dictaren las autoridades encargadas de mantener el orden público, tendrán carácter eminentemente ejecutivo y los actos derivados de su aplicación no podrán ser impugnados de amparo, sino hasta que cese la vigencia de este decreto.[…]4,Nota_a

A pesar de la prórroga del estado de alarma, ese mismo día por la tarde el arzobispo metropolitano de Guatemala, Mario Casariego y Acevedo fue secuestrado.  El arzobispo era de origen español y nacionalizado guatemalteco y había sido Arzobispo Coadjutor, Vicario General de la Iglesia Católica guatemalteca, y capellán de la Escuela Politécnica, y gracias a la participación de su predecesor, Mariano Rossell y Arellano, en el derrocamiento del gobierno del teniente coronel Jacobo Árbenz Guzmán, contaba con importantes relaciones con el ejército y las élites económicas guatemaltecas.3

Este secuestro correspondía al plan de Arana, Sosa Ávila y Arriaga Bosque, quienes culparon a las Fuerzas Armadas Rebeldes —único grupo guerrillo que existía en ese entonces— de haberlo perpetrado. Los militares pensaron que aquello provocaría un enorme rechazo hacia los grupos guerrilleros y protestas masivas contra el gobierno, tras lo cual darían un golpe de Estado y restaurarían el orden. Finalmente, ya en el poder, harían negociarían con los supuestos guerrilleros y quedarían como los héroes que salvaron la situación y rescataron al arzobipos.5

Como esperaban, inmediatamente después del secuestro, el Presidente tuvo que declarar el Estado de Sitio el lunes 18, el cual fue aprobado por medio del siguiente decreto del Congreso: 6

Decreto Número 1739

El Congreso de la República de Guatemala,

Considerando: Que el pueblo de Guatemala se ha visto conmovido ante el inaudito secuestro de que ha sido víctima el Ilustrísimo y Reverendísimo Arzobispo Metropolitano de Guatemala, Monseñor Mario Casariego, lo cual constituye un ataque a las instituciones sociales, culturales y espirituales de los guatemaltecos, un desprecio a la máxima autoridad católica del país y una perturbación grave de la paz;Nota_b

Considerando: que no obstante haber emitido el Presidente de la República en Consejo de Ministros, el Decreto 629 que impuso el Estado de Alarma por treinta días en todo el territorio nacional, a partir del 16 de marzo del año en curso, se han producido hechos de honda repercusión en la paz social y el orden público, que atentan contra la seguridad el Estado, por lo que el Presidente de la República en Consejo de Ministros ha impuestos el Estado de Sitio a través del Decreto número 630, por treinta días a partir del 18 de marzo en curso, por tanto:

Con base en el artículo 151 de la Constitución de la República, decreta:

Artículo 1°. — Se ratifica el Decreto número 630 emitido por el Presidente de la República en Consejo de Ministros, estableciendo el Estado de Sitio en toda la República por treinta días a partir del 18 de marzo de 1968, limtando el libre ejercicio de las garantías individuales que cita dicho decreto e imponiendo la vigencia de la Ley de Orden Público.[…]

La vigencia del Decreto número 630 del presidente de la República deberá interpretarse en el sentido de que se conservan incólumes los recursos jurisdiccionales que la constitución concede a los habitantes para la defensa de sus recursos.Nota_c

Artículo 2°. — Se faculta a la Corte Suprema de Justicia, para que durante la vigencia del Decreto del presidente de la República, número 630, pueda delegar la práctica de exhibiciones personales en uno o varios Magistrados de la misma, o de la Corte de Apelaciones, cumpliendo con las formalidades que determina la ley.[…]6

Pero el plan de los militares falló, principalmente porque el arzobispo no estuvo de acuerdo con el auto-secuestro y porque los secuestradores atraparon a Casariego prácticamente en la puerta del Palacio Arzobispal, situado a escasos 100 metros del Palacio Nacional, y que en ese momento tenía una fuerte presencia militar y policial.  Por este último detalle fue que algunos periodistas de «El Imparcial» y de «La Hora» hicieron ver de inmediato que los militares podrían estar involucrados en el hecho.5,Nota_d Y por esto, en vez de que hubiera manifestaciones contra el gobierno, lo que hubo fueron manifestaciones contra el Ejército.  Para el 20 de marzo, ya la embajada de los Estados Unidos estaba al tanto de lo que verdaderamente había ocurrido y reportó lo siguiente al Departamento de Estado: «el secuestro del arzobispo is parte de un complot militar/derechista para derrocar al gobierno.  El secuestro parece haber sido perpetrado por miembros de las fuerzas armadas para promover manifestaciones contra el gobierno.»7

En un incidente que parece sacado de una novela, un cartero vió al arzobispo cuando se lo llevaban sus captores, y los siguió en su carro hasta una casa en Villa Canales.  El cartero llamó a la Policía Nacional para reportar el hecho desde un teléfono público cercano, y se llevó una gran sorpresa cuando vió que a los pocos minutos se llevaban al arzobispo a otro lugar. Todavía tuvo tiempo para llamar a los periódicos a darles la primicia antes de ser arrestado por «esparcir rumores maliciosos en detrimento de la seguridad del Estado«.7

Viéndose descubiertos, los militares complotistas buscaron un chivo expiatorio.  El día en que fue liberado Casariego y Acevedo, la Policía Nacional arrestó a dos miembros del grupo paramilitar Movimiento Anticomunista Nacional Organizado (MANO), llamados Raúl Estuardo Lorezana e Inés Mufio Padilla.  Luego, cuando los llevaban a prestar declaración, el carro en el que iban se detuvo y sus custodios se salieron, solo para un carro que iba pasando los rociara con metralla.7

Nuevamente el plan fue contraproducente.  La indignación estalló ante lo burdo del ataque contra Lorenzana y Mufio y el presidente, envalentonado, pidió la renuncia a los tres conspiradores quienes aceptaron, pero no tuvieron que enfrentar cargos. Arriaga Bosque fue enviado a Miami, Florida como Cónsul General, Avila se fue para España como agregado militar, y Arana salió para Nicaragua como embajador y fue recibido por el presidente Anastasio Somoza como a un héroe.8

Cuando Arana regresó a Guatemala, resultó electo presidente en sustitución de Méndez Montenegro en 1970, con lo que llegó al poder constitucionalmente.


NOTAS:

  • a: por este medio se da carta blanca a las fuerzas del estado para actuar como juzguen más conveniente y esperar hasta que pase el estado de alarma para rendir cuentas, si es que alguien se atreviera a hacerlo para entonces.
  • b: nótese la revenrencia que muestran los miembros del congreso ante el arzobispo metropolitano, la cual contrasta con todos los decretos anticlericales emitidos por los gobiernos de J. Rufino Barrios en la que tachaba a la Iglesia Católica de innecesaria y obsoleta.  Esto se debía a que el fallecido arzobispo Mariano Rossell y Arellano fue uno de los principales aliados del Movimiento de Liberación Nacional para derrocar al gobierno de Arbenz, y así recuperar muchos de los privilegios perdidos en 1871.
  • c: este párrafo daba permiso a las élites económicas de utilizar grupos paramilitares para defender sus bienes.  Esto estaba en consonancia con el decreto 2795 emitido el 29 de abril de 1944 por el gobierno del general Jorge Ubico, en el que le daba autorización a las élites económicas y a la United Fruit Company de matar a todo aquel que intentara robar en sus posesiones, sin temor a tener persecusión legal.9
  • d: el periódico «La Hora» era propiedad del vicepresidente de la República, licenciado Clemente Marroquín Rojas.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Donoghue, Michael (1995). Army for Progress: the U.S. Militarization of the Guatemalan Political and Social Crisis 1961-1969. University of Rhode Island. p. 146.
  2. Villagrán Kramer, Francisco (1994). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970 (2a. edición). Guatemala: FLACSO.
  3. Chaulón Vélez, Mauricio José (2009). La Hermandad del Señor Sepultado del templo de Santo Domingo, en la Ciudad de la Nueva Guatemala de la Asunción, y sus niveles de relación con grupos de poder político y económico durante el siglo XX. Guatemala: Universidad de San Carlos de Guatemala; Escuela de Historia. p. 146.
  4. Azurdia Alfaro, Roberto (19) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, LXXXVII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 121-122.
  5. Donoghue, Michael, Army for Progress, p. 147.
  6. Azurdia Alfaro, Recopilación de las Leyes, p. 60-61.
  7. Donoghue, Michael, Army for Progress, p. 148.
  8. Ibid., p. 149.
  9. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945. LXIII. Guatemala. Tipografía Nacional. pp. 304-305. 

12 de febrero de 1971: Convenio con EXMIBAL

El Coordinador de la Comisión Negociadora del Gobierno de la República, Carlos Molina Mencos, y Joseph Borgatti, presidente de EXMIBAL, establecen las bases que normarán las actividades de la empresa para extracción de níquel en Izabal.

12abril1971
La región en donde se explota níquel en el municipio de El Estor a orillas del Lago de Izabal en Guatemala, otorgada en concesión a EXMIBAL en 1971. En el recuadro: una montaña explotada de donde se extrae níquel. Imágenes tomadas de Google Earth.

El 12 de febrero de 1971, la Comisión Negociadora del Gobierno firmó un convenio con EXMIBAL para la explotación de las minas de níquel en Izabal.  Para entonces, los representantes de la Universidad de San Carlos que formaban parte de la Comisión y que se habían opuesto rotundamente al convenio habían sido asesinados u obligados a salir al exilio.1

En la práctica, este convenio era lesivo para el país.  En primer lugar, no hubo una consulta a las comunidades indígenas, quienes pidieron suspensión de la mina, y en segundo, el poder político de la «International Nickel Company» (INCO)/EXMIBAL era considerable, al punto que sus representantes fueron los que redactaron una nueva ley de minería para Guatemala en 1962, argumentado que éste iba a estimular las inversiones en Guatemala.2

Luego de un convenio inicial en 1968, el presidente Julio César Méndez Montenegro pidió la Universidad de San Carlos de Guatemala que creara una comisión para analizar los detalles tras el otorgamiento de la concesión. Esta comisión fue presidida por Rafael Piedrasanta Arandi, decano de la Facultad de Ciencias Económicas, y los otros miembros eran Adolfo Mijangos López, Julio Camey Herrera y Alfonso Bauer Paiz. Todos fueron víctimas de ataques poco después de que el general Carlos Arana Osorio tomara el poder.  Bauer Paiz relató así los ataques perpetrados en su contra: «varios de los profesionales que habíamos asumido la responsabilidad ciudadana de oponernos a esa concesión a EXMIBAL, fuimos víctimas de atentados: el primero, el abogado Julio Camey Herrera, quien fue asesinado; luego a mí se me quiso secuestrar y al resistirme fui acribillado a balazos y, milagrosamente sobreviví. También fue víctima de secuestro el economista Rafael Piedrasanta Arandi, Decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de San Carlos, quien pudo evadir esa acción criminal y tuvo que salir al destierro. Fue cruelmente asesinado el doctor en Derecho, Adolfo Mijangos, a pesar de su condición de incapacitado motriz«.2

De acuerdo con Bauer Paiz, las concesiones de explotación se otorgaron en una época en la que en el país no regía ninguna Constitución pues gobernaba el presidente de facto Enrique Peralta Azurdia con poderes dictatoriales amparado únicamente por una Carta de Gobierno, quien aprobó el Código de Minería que habían redactado personeros de INCO/EXMIBAL en 1965.  Según Bauer Paiz, «las anomalías que se registraron en el trámite de los expedientes; la vinculación indudable de algún funcionario de la Dirección de Minería con EXMIBAL; la gran importancia estratégica del níquel; la no disimulable preocupación de INCO en el texto del Código de Minería y la falta de conocimiento que tuvo la ciudadanía guatemalteca respecto a la preparación y puesta en vigor del Decreto-Ley 342, Código de Minería, son presunciones graves a favor de la tesis, de que tal legislación es […] hecha a la medida de EXMIBAL y sus afiliadas o matrices«.2

Bauer Paiz también indicó que entre las preocupaciones de la comisión de la Universidad estaba la necesidad de derogar el código minero y que se replantearan las condiciones de la concesión, ya que en el proceso de extracción de níquel Guatemala aportaría otros servicios como carreteras, agua, vigilancia y protección para la empresa. Además, denunciaron que la compañía usaría la mayor parte de un muelle que le costaría al país más de 6 millones de dólares y la falta de controles adecuados a las operaciones de la empresa, especialmente con relación a la cantidad de mineral extraído y qué metales contenía.2

Con estos antecedentes, reproducimos a continuación el convenio en mención:

Guatemala, 12 de febrero de 1971.

Convenio entre la Comisión Negociadora del Gobierno de la República de Guatemala y la Empresa «Exploraciones y Explotaciones Mineras Izabal, S.A. (EXMIBAL); 

Considerando: que EXMIBAL es una sociedad debidamente constituida de acuerdo con las leyes de Guatemala y es titutlar de concesiones vigentes de explotación y de exploración minera, al amparo de la cual se extraerá y transformará níquel;

Considerando: que el Gobierno de guatemala, no obstante que EXMIBAL estaba en capacidad legal de iniciar de inmediato sus operaciones mineras se preocupó por mejorar en beneficio del país, las condiciones en que dicha empresa operaría en Guatemala, habiendo logrado obtener ventajas tales que el Gobierno, sin sacrificio fiscal, devendrá socio de esa empresa;

Considerando: que el Gobierno, como socio de la empresa tendrá participación directa en EXMIBAL, por lo que tiene interés en que se ponga en operación el proyecto de níquel de la misma, el que tendrá un impacto positivo en el desarrollo económico y social de Guatemala;

Considerando: que habiéndose aceptado por EXMIBAL las indicadas condiciones adicionales, se han fijado con claridad los términos bajo los cuales operará dicha empresa, lo que le permitirá continuar sus esfuerzos para reunier el financimiento que se require a fin de que el proyecto pueda realizarse,

Por tanto, el Gobierno de la República y EXMIBAL cumplen con dejar asentados los puntos convenidos como resultado de las negociaciones realizadas, así:

      1. EXMIBAL reconoce que está sujeta sin discriminación ni preferencia algunas, a la legislación minera que rige sus actividades […]. Dentro de los límites de las áreas de su concesión minera, EXMIBAL observará los derechos y respetará las restricciones legales relacionadas con la tenencia de la tierra […]
      2. EXMIBAL asume la obligación de efectuar inversiones en instalaciones especiales y tomar las medidas necesarias para evitar la contaminación de las aguas y del aire […]
      3. EXMIBAL asume la obligación de ir sustituyendo las importaciones de materials primas […] así como de los servicios que contrate, por medio de la compra de productos y servicios centroamericanos […]
      4. EXMIBAL asume la obligación de rehabilitar las áreas minadas dentro de un lapso razonable […]
      5. EXMIBAL acepta que el Gobierno seleccione al azar muestras del mineral extraído de las minas comprendidas dentro de las concesiones otorgadas a su favor para determinar el contenido químico de los diferentes minerales.3
      6. EXMIBAL acepta que el Gobierno seleccione […] muestras al azar de cada embarque del níquel con el fin de determinar […] el contenido del producto exportado.  […]
      7. EXMIBAL se obliga a poner la escoria final resultante del refinamiento de níquel en un lugar conveniente próximo a su falta de transformación. […]
      8. EXMIBAL se obliga a permitir la revisión de la contabilidad y documentos de la empresa […] para constatar la exactitud del valor de las inversiones, de las exportaciones, de los estados financieros, de los costos, beneficios, etc.
      9. EXMIBAL se obliga a efectuar sus operaciones […] absteniéndose de hacer uso de compañías subsidiarias […] salvo que el Gobierno expresamente le autorizare […].
      10. EXMIBAL queda obligada a programar anualmente de acuerdo con el Ministerior de Economía las becas financiadas por la empresa […]
      11. EXMIBAL queda obligada a llevar a cabo programas de educación y a tomar medidas de carácter sanitario […], cuyo costo se calcula en cuatro millones trescientos mil quetzales, en el área de sus operaciones y fuera de ella […] 
      12. EXMIBAL se obliga a formular, de común acuerdo con el Ministerio de Economía, un mecanismo claro y sencillo […] para determinar el precio […] de la exportación de níquel de la empresa.
      13. EXMIBAL renuncia al 50% del monto de las exoneraciones del impuesto sobre la renta que le fueron otorgadas conforme al artículo 126 del Código de Minería, debiendo modificarse el respectivo acuerdo gubernativo para formalizar dicha renuncia y la consiguiente eliminación del artículo 5°. del mismo.  
      14. EXMIBAL acepta que el Gobierno de Guatemala participe en su capital por un monto equivalente al 30% del mismo. […]
      15. EXMIBAL se obliga a acumular depreciación cada año […]. Además del efectivo generado por sus operaciones gastará e invertirá lo suficiente para mantenimiento, reparaciones y reemplazo de maquinaria y equipo, a fin de conservar la planta de transformación siempre operando con eficiencia. […]
      16. EXMIBAL se obliga a que las remesas que haga por concepto de pagos al exterior, no excederán del monto de las divisas generadas por ella misma […] En todo caso, las operaciones de EXMIBAL deberán producir un beneficio neto a la balanza de pagos del país.
      17. Las operaciones cambiarias que EXMIBAL efectúe para cumplir con sus obligaciones ante los prestamistas del exterior se harán de acuerdo con lo establecido en la resolución número 6726 de la Junta Monetaria, de fecha 21 de enero de 1971.
      18. EXMIBAL queda obligada a formar un fondo de prestaciones laborales, con una aportación patronal equivalente al 8.34% del calor de cada una de sus planillas. […]
      19. EXMIBAL queda obligada a mantener depósitos en los Bancos del sistema con un saldo promedio no menor de dos millones de quetzales durante cada año calendario […]
      20. EXMIBAL queda obligada a formar una reserva de capital con el 5% de la utilidad de cada ejercicio […]
      21. Al completar su inversión EXMIBAL queda obligada a asignar para capital de trabajo, una suma no menor de 9 millones de quetzales. […]4
      22. El trasnporte de níquel desde la planta de EXMIBAL hasta el puerto de exportación, se efectuará por empresas constituidas en el país y de capital guatemalteco […]
      23. EXMIBAL queda obligada a no recurrir al financiamiento del sistema Bancario Nacional para la construcción de su planta ni para efectuar pagos al extranjero; salvo autorización expresa del Gobierno.
      24. EXMIBAL se compromete a celebrar un convenio con el Instituto Nacional de Electrificación (INDE), con respecto a la propiedad y operación de la planta de energía que se establecerá para la comunidad de El Estor y su correspondiente sistema de distribución. […]
      25. EXMIBAL se compromete a no incluir dentro de sus costos deducciones por el uso de patentes y marcas, excetp aquellas que de conformidad con la Ley del Impuesto sobre la Renta y su REglamento, hayan obteido opinión favorable del Ministerio de Economía.
      26. El Gobierno no participará en el financiamiento del proyecto mediante préstamos, avales o garantías directas, pero interpondrá sus buenos oficios y colaboración con el fin de que sea viable terminar el financimiento.  La ejecución del presente convenio dependerá de que se complete el financimiento requerido en condiciones aceptables para los accionistas de EXMIBAL y el Gobierno.
      27. En caso de que EXMIBAL dejara de cumplier cualquier de sus compromisos aquí contraídos, tal omisión no hará perder vigencia a otra smeidas contenidas en este convenio, pero EXMIBAL deberá subsanar la falta en el término que el Gobierno le fije, sin perjuicio de las sanciones que procedan de acuerdo con las leyes del país.
      28. […] La fecha en que deba de principiarse la construcción se fijará por el Gobierno en el acuerdo de aprobación de este convenio.
      29. Lo acordado en el presente convenio se elevará a la consideración del señor Presidente de la República para que se emita el correspondientes acuerdo gubernativo de aprobación.
      • Por el Gobierno de Guatemala: Carlos Molina Mencos, Viceministro de Economía
      • Por EXMIBAL: Joseph J. Borgatti, Presidente5

El convenio fue aprobado el 25 de febrero y publicado en el Diario Oficial al día siguiente.5


BIBLIOGRAFIA:

  1. Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (13 de septiembre de 1971) Placa al Doctor Adolfo Mijangos López.  Guatemala.
  2. Nómada (2018). El desastre ocasionado por el níquel en Izabal (y la posibilidad de cerrar la mina). Guatemala: Nómada.
  3. Azurdia Alfaro, Roberto (1975) Recopilación de Leyes de la República de Guatemala, 1970-1971. XC. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 686.
  4. Ibid., p. 687.
  5. Ibid., p. 688.

12 de agosto de 1975: CIDH recomienda investigar las desapariciones

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos recomienda al gobierno de Guatemala investigar la desaparición de cientos de personas ocurridas desde 1970

12agosto1975
La zona 9 de la Ciudad de Guatemala en 1971. En el recuadro: el general Carlos Arana Osorio, presidente de la República en esa época. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En Guatemala, el comunismo ha sido definido no como su definición teórica lo dice —una lucha por la reivindicación de las clases obreras— sino como una ideología enemiga a los grupos de poder que han dominado la economía nacional desde el triunfo de la Revolución Liberal el 30 de junio de 1871.1  Así pues, todo aquel que intente modificar las leyes que favorecen a las grandes transnacionales que tienen enclaves en el país o a los intereses económicos de los grandes cafetaleros nacionales es inmediatamente definido como comunista, y todo aquel que combata esta tendencia, es anticomunista.2

En este contexto, el gobierno del general Carlos Arana Osorio fue de marcada tendencia anticomunista.  Por esta razón, durante este gobierno se estableció un estado de sitio el 12 de noviembre de 1970 y de acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para el 5 de febrero de 1971 se había recibido una denuncia de entidades sindicales y políticas izquierdistas, de que aproximadamente setecientas muertes ocurridas a manos de grupos que «gozan de la total protección gubernamental y, por lo tanto, actúan con total impunidad«;  luego, el 28 de julio de 1972 hubo una denuncia de 296 muertes entre noviembre de 1971 y los primeros de meses de 1972, y, por último, para el 30 de septiembre de ese mismo año se reportó que habían ocurrido detenciones arbitrarias de numerosas personas sin que surtieran efecto los recursos de exhibición personal interpuestos por sus abogados.3

El 24 de abrl de 1972 el gobierno respondió a las repetidas solicitudes de la CIDH acerca de las denuncias al ministro de Relaciones Exteriores Jorge Arenales Catalán, indicando que el gobierno era ajeno a los asesinatos ocurridos y sostuvo que se trataba de luchas entre facciones extremistas que estaban «empeñadas en destruirse mutuamente«; es más, aunque agregó que cada vez que las fuerzas de seguridad del estado lograban capturar al responsable de tales hechos lo ponían a disposición de la justicia, no suministró información específica sobre los casos concretos que estaban incluidos en las denuncias originales.3

Ante esta respuesta, la CIDH solicitó más información a las entidades denunciantes, y recibió dos listas de nombres.  La primera tenía el nombre de cincuentisiete personas desaparecidas o capturadas y un resumen de lo ocurrido a cada una de ellas; la segunda lista era menos precisa y solo tenía el vago título de «nómina de personas desaparecidas«.  La CIDH trasladó estas listas al gobierno guatemalteco en septiembre de 1972, a lo que este respondió el 1 de diciembre proporcionando información sobre únicamente ocho personas incluidas en la primera lista; al respecto de los demás indicó que era común que muchas personas «desaparecieran sin dejar rastro» y otras que eran reportadas incorrectamente como desaparecidas.   Cuando la CIDH insistió en un informe más detallado, el gobierno de Guatemala respondió el 4 se septiembre de 1973 que consideraba que sus informes anteriores eran lo suficientemente amplios y explícitos y que no le era posible rendir más información sobre las investigaciones en curso porque iba en detrimento del proceso normal de las mismas.3

Debido a la gravedad y cantidad de denuncias, el 1 de noviembre de 1973 la CIDH solició al gobierno de Arana que se permitiera al relator recoger información para determinar si exitía mérito en las denuncias indicadas; pero el gobierno guatemalteco negó la anuencia solicitada el 3 de noviembre. 3

La CIDH concluyó que debido a la actitud del gobierno de no suministrar la información correspondiente y de no permitir que se realizara una investigación de campo por un relator, los actos violentos reportados eran perpetrados por agentes del gobierno de Guatemala, o por personas que han contaban con la protección o la tolerancia del mismo.  Por esta razón recomendó al gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García, que había tomado posesión el 1 de julio de 1974, para que promoviera e investigara de forma «rigurosamente fehaciente» si se habían cometido o no los hechos que la CIDH ahora consideraba como verdaderos.  El nuevo ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Lauregud respondió lo siguiente:

«Me encuentro ante una situación que considero difícil de solucionar en forma favorable para las peticiones de la Comisión.  Efectivamente, la Resolución […] se refiere a una serei de sucesos que ocurrieron en el gobierno anterior y a una serie de denuncias sobre desaparecimiento de personas cuya investigación y búsqueda correspondía a dicho gobierno«.3

El 12 de agosto de 1975, la CIDH finalmente envió la siguiente resolución al gobierno de Guatemala:

  1. Observar al Gobierno de Guatemala que los hechos denunciados a la Comisión configuran graves violaciones al derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad e integridad de la persona; al derecho de justicia; al derecho de protección contra la detención arbitraria y al derecho a proceso regular […]
  2. Incluir esta resolución en su Informe Anual a la Asamblea General de la Organización [de Estados Americanos]
  3. Hacer este acuerdo del conocimiento del Gobierno de Guatemala y de los reclamantes3

Como era de esperarse, y como la CIDH no tenía mayor poder más que solicitar que se realizaran investigaciones, esta solicitud no llegó a nada y la situación en el país empeoraría, especialmente durante el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García, quien tomó posesión en sustitución de Laugerud el 1 de julio de 1978. 4 Para entonces, y con la nefasta intervención de las fuerzas de seguridad del estado en la quema de la embajada de España en Guatemala el 31 de enero de 1980, el país quedó aislado de la comunidad internacional,5 la cual inició una campaña de desprestigio a las autoridades guatemaltecas y que continúa hasta la fecha.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA.
  2. Sabino, Carlos (2008). Guatemala, la Historia silenciada (1944-1989): El dominó que no cayó. Tomo II. México, D.F: Fondo de Cultura Económica.
  3. Comisión Interamericana de Derechos Humanos (1975). Caso 1702, 1748 y 1755. Guatemala. Organización de los Estados Americanos.
  4. Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Agudización (1999). «Agudización de la Violencia y Militarización del Estado (1979-1985)»(edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  5. Associació de Amistat amb el Poble de Guatemala (2005). «Venciendo al olvido. 31 de enero de 1980; masacre en la embajada de España en Guatemala»Cuadernos de Guatemala (6).

26 de mayo de 1973: masacre en Sansirisay, Jalapa

Tras un confuso incidente debido a un conflicto de tierras, el ejército perpetra una masacre en Sansirisay, Jalapa.

26mayo1973
Montaña de Santa María Xalapán, en Jalapa.  En el recuadro: el escudo del municipio de Sansare, El Progreso, que conlinda con la comunidad de indígena de Santa María Xalapán.  Imágenes tomadas de «Somos Xincas» y de Wikimedia Commons.

Una de las primeras masacres que ocurrieron en Guatemala en la época de la Guerra Civil de 1960-96 (ahora llamado Conflicto Armado Interno) fue la que se produjo el 26 de mayo de 1973 en Sansirisay, un caserío de la aldea en Jalapa, contiguo a la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán durante el gobierno del general Carlos Arana Osorio.1 En esa ocasión murieron entre 14 y 19 personas, en un confuso incidente relacionado con la disputa de tierras que la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán y el poblado de Sansare, en El Progreso, reclamaban como suyas.1

Debido al conflicto en Sansirisay, por medio del Decreto Legislativo 23-1974 se autorizó al Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA) para que comprara las fincas rústicas Sansirisay y Amoltepeque, en Sanarate, municipio del departamento de El Progreso, con un área total de 14 caballerías para que le fueran adjudicadas a la comunidad indígena a título gratuito.1  Aquellas fincas que compró el INTA eran parte de la finca Sansirisay y Amoltepeque que fue remedida en 1910 por el Ing. Luis Samayoa y que en ese momento fue reportada con 32 caballerías, 36 manzanas y 2385 varas cuadradas.Finalmente, el INTA declaró que el problema agrario había quedado finalmente resuelto el 20 de agosto de 1981, cuando fueron medidas y unificadas las fincas Alutate, Tatasirire, Pontezuelas, Sanchico y Arloroma, propiedad de la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán y que tenían una extensión de 395 caballerías en total.2

Pero, ¿cómo se originó aquel conflicto entre la Comunidad de Santa María y el poblado de Sansare?

Durante la época colonial se adjudicaron a la Comunidad Indígena de Santa María Xalapán los siguientes terrenos:

    1. Ejidos de Alutate: adjudicados en 1712 en calidad de ejidos y confirmado por Real Cédula del Rey Felipe V.  Tiene una extensión de 41 caballerías.
    2. Tatasirire, Pontezuelas y Sanchico: pagada en 1757 con una extensión de 278 caballerías.
    3. Arloroma: comprada en 1757, con una extensión de 8 caballerías.3

Estos terrenos originalmente tenían 327 caballerías pero cuando fueron remedidos después de la Independencia se encontraron varias discrepancias:

    1. Ejidos de Alutate: en 1889 tenían una extensión de 204.12 caballerías.
    2. Tatasirire, Pontezuleas y Sanchico: en 1899 tenían 185,65 caballerías.
    3. Arloroma: una medición de 1920 reportó una extensión de 4.55 caballerías.3

Ahora bien, hubo fuertes disputas por las tierras que correspondían al poblado y sus alrededores, denominados «Llanos de Jalapa» o «La Circunvalación«, entre el común de ladinos, el común de indígenas y otras personas individuales.  Este terreno había sido adjudicado inicialmente en el Registro de la Propiedad Inmueble a nombre de «Comunidad de Jalapa»  con base a una medida de 1826 y un título emitido por el gobierno del Jefe de Estado Mariano Gálvez.3 Pero por nuevos Acuerdo Gubernativos y procesos de Titulación Supletoria se emitieron posteriormente otros títulos a favor de personas individuales, generando problemas por las posiciones y, sobre todo, por los  traslapes.4

Por su parte, en 1575 le otorgaron las tierras del pueblo de Sansare a Alonso de Hidalgo, quien las heredó a Isabel Escobar, su viuda, al morir en 1600. Cuando la viuda midió la extensión del terreno, determinó que tenía 154 caballerías. Tiempo después, las tierras pasaron a ser propiedad de Lorenzo Marroquín de Mendoza, y finalmente, en 1904, las tierras fueron inscritas en el Registro del Propiedad a favor de los herederos de Marroquín Mendoza. El poblado de Sansare ha solicitado que el terreno de la finca de los Marroquín Mendoza les fuera otorgado como ejidos, pero no fue posible por ya tener propietarios particulares, aunque eso no ha impedido que las autoridades ediles han realizado titulaciones supletorias de algunos predios de dicha finca a su favor.4

Esta maraña de reclamos sobre la misma tierra desencadenó el conflicto que resultó en la muerte de al menos quince personas en Sansirisay el 26 de mayo de 1973. El incidente fue tan confuso y censurado que algunas fuentes indican que los fallecidos eran de origen xinca, mientras que otras señalan que eran campesinos ladinos,5 y hasta hay otros grupos que dudan de la versión oficial y llegan a señalar que hubo cientos de fallecidos, pero sin contar con pruebas o evidencias.  En lo que sí están todos de acuerdo, es que la masacre ocurrió cuando miembros de la Policía Militar Ambulante intentaron poner orden, y que el entonces jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Efraín Ríos Mont, llegó en helicóptero al lugar de los hechos y verificó que la situación ya estaba bajo control después de haber sobrevolado el área.5 Y es importante mencionar que ese mismo mes, ya habían sido asesinados unos comuneros de Santa María Xalapán y su abogado Gregorio Fuentes.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Secretaría de Asuntos Agrarios (31 de marzo de 2015). Investigación histórico-catastral de los conflictos territoriales entre la comunidad indígena de Santa María Xalapán, Jalapa, con vecinos de la cabecera y aldeas de Sansare, El Progreso. Guatemala: Presidencia de la República. p. 33.
  2. Ibid, p. 37.
  3. Ibid, p. 41
  4. Figueroa Ibarra, Carlos (7 de febrero de 2013). Ríos Mont, el ocaso del centauro. En Albedrío. 9. Guatemala: Albedrío.
  5. Arcón Puzul, María Catalina (noviembre de 2008). Situación Socioeconómica de los desplazados internos, víctimas del Conflicto Armado Interno. Guatemala: Escuela de Trabajo Social, Universidad de San Carlos. p. 18.

19 de octubre de 1972: autorizan a «Monte Corporation» a adquirir bienes de la UFCO

El presidente general Carlos Arana Osorio emite un acuerdo gubernativo autorizando a «Monte Corporation» a adquirir los bienes de la «United Fruit Company»

19octubre1972
Plantaciones bananeras de Del Monte-BANDEGUA en Izabal en 2010.  En el recuadro: el presidente de Guatemala en 1972, el general Carlos Arana Osorio.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Hasta 1972, la UFCO había sido el símbolo del imperialismo estadounidense en Guatemala, pues era el mayor terrateniente e inversionista en el país, había explotado sus recursos naturales y manejado la economía guatemalteca (al punto que había comprado la deuda de los ferrocarriles  y constituido su subsidiaria International Railways of Central America),  y había explotado a sus trabajadores por medio del sistema de comisariatos en los que los empleados gastaban hasta el último centavo de lo que les pagaba la empresa, además de luchar denodadamente en contra de las agrupaciones de trabajadores.1  Por si esto no fuera poco, fue el principal apoyo de los largos gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera y del general Jorge Ubico,2 el promotor del golpe de estado contra el ciudadano Carlos Herrera,3 y el principal patrocinador de la operación PBSUCCESS de la CIA para derrocar al gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, luego de que éste hubiera impulsado varias medidas económicas para competir contra los monopolios estadounidenses en Guatemala.4

En 1972, la compañía frutera estaba siendo investigada por el gobierno de su país por las nuevas leyes anti-monopolio.  Para evitar esta persecusión y para reducir la imagen negativa que tenía en Centroamérica, la UFCO emprendió un sofisticado plan para dar la impresión de estar sumida en deudas para así reducir sus activos y desmembrarse en empresas más pequeñas, todas ellas agrupadas en United Brands Holdings.1  Así pues, en Guatemala, el presidente general Carlos Arana Osorio emitió el acuerdo gubernativo 19-10-1972 por medio del cual «otórgase el consentimiento y consiguiente se autoriza a la «United Fruit Company» para que ceda o traspase a la entidad jurídica «Monte Corporation», o bien a una de las compañías subsidiarias de que ésta fuere propietaria y organizare para el efecto«.5 Y así fue como surgió Del Monte-BANDEGUA (Compañía de Desarrollo Bananero de Guatemala Limitada), la cual mantiene su presencia en Izabal y siguió con la tradición imperialista de la United Fruit Company enfocándose a mantener al país en el subdesarrollo para poder controlarlo más fácilmente.1

En 1975 el New York Times reportó que el gobierno guatemalteco, ahora dirigido por el general Kjell Eugenio Laugerud García iba a emprender una investigación para determinar si Del Monte había sobornado a un oficial guatemalteco con medio millón de dólares para lograr la autorización para comprar los bienes de la UFCO.6  Aquella investigación, por supuesto, nunca se concluyó.

De esta forma, Guatemala dejó de ser la República Bananera de la United Fruit Company, para convertirse en la República Bananera de Del Monte-BANDEGUA.


BIBLIOGRAFIA:

  1. NACLA (1976) Guatemala: Del Monte’s “Banala Republic”, NACLA’s Latin America and Empire Report, 10:7, 24-32, DOI: 10.1080/10714839.1976.11724813, p. 24
  2. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  3. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  4. Cullather, Nicholas (2006). Secret History: The CIA’s Classified Account of its Operations in Guatemala 1952-54 (en inglés) (2ª edición). Stanford University Press. ISBN 9780804754682
  5. Gobierno de Guatemala (1973). Recopilación de Leyes de la República de Guatemala. XCII Guatemala, 1972. pp. 325-328
  6. The New York Times (16 de julio de 1975). Guatemala studies Del Monte report. Nueva York: The New York Times.

10 de mayo de 1972: Guatemala elimina la paridad-oro del Quetzal

El gobierno de Guatemala elimina la paridad-oro del Quetzal, siguiendo el ejemplo del gobierno de Richard Nixon en los Estados Unidos.

10mayo1972
Edificio del Banco de Guatemala en el Centro Cívico de la Ciudad de Guatemala en 2010.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En mayo de 1971 la economía estadounidense tenía por primera vez en lo que iba del siglo XX un déficit en la balanza comercial, ya que los gastos en las guerras de Corea y de Vietnam se acumulaban y los impuestos recaudados por el gobierno norteamericano no eran suficientes. Esto provocaba que el poder adquisitivo del dólar se redujera y le fuera más difícil aún al gobierno de los EEUU hacer frente a sus obligaciones financieras. Así pues, para corregir este déficit y la disminución en el poder del dólar, el 15 de agosto de 1971 el gobierno del presidente Richard Nixon unilateralmente reordenó el sistema monetario internacional cuando decretó que suprimía temporalmente la paridad-oro del dólar estadounidense, que hasta ese momento se cotizaba por 35 dólares por cada onza de oro. Esto significaba abandonar los Acuerdos de Bretton Woods impuestos hacia el final de Segunda Guerra Mundial, convirtiendo de esa forma al dólar estadounidense en una moneda fíat —es decir, una moneda creada de la nada por el Banco Central y que es tal solamente porque el gobierno de su país dice que lo es y tiene como respaldo únicamente el historial crediticio del país que la emitió—. Nixon ordenó cerrar la ventanilla de cambios de oro por dólares y terminó así con el régimen de libre convertibilidad del dólar y el oro.1,2

En Guatemala, siendo una economía muy pequeña en comparación con los países industrializados que no pudieron frenar el cambio impuesto por Nixon, el congreso de la República, a solicitud del Ejecutivo, emitió el siguiente decreto el 10 de mayo de 1972:3

DECRETO NUMERO 22-72

El Congreso de la República de Guatemala,

CONSIDERANDO: Que el Organismo Ejecutivo, a tenor del artículo 15 de la Ley Monetaria, Decreto Número 203 del Congreso de la República, ha dirigido a este Organismo una solicitud razonada para que se modifique la paridad-oro de la moneda nacional;

CONSIDERANDO: Que la alteración del ordenamiento monetario internacional, y en particular el reciente cambio en la paridad-oro del dólar de los Estados Unidos de América, causaría efectos perjudiciales en los precios de los artículos que más efectan a la economía del país, de no modificarse consecuentemente la paridad-oro del Quetzal;

CONSIDERANDO: Que la medida solicitada por el Organismo Ejecutivo constituye la defensa más conveniente de los intereses nacionales ante los fenómenos internacionales indicados y la misma está prevista en el inciso b) del artículo 14 de la Ley Monetaria;

CONSIDERANDO: Que, además de Nueva York y Londres, han surgido otros mercados financieros internacionales, cuya importancia es creciente para la economía guatemalteca, por lo que se hace necesario que la Junta Monetaria cuente con bases adecuadas para la determinación de la paridad legal de cambio de las monedas extranjeras,

POR TANTO, en ejercicio de las atribuciones que le asignan los incisos 1° y 9° del artículo 170 de la Constitución de la República, de conformidad con lo que estipula el artículo 127 de la misma Constitución, y con fundamento en el literal b) del artículo 14 del Decreto número 203 del Congreso de la República,

DECRETA: Las siguientes Reformas a la Ley Monetaria, Decreto 203 del Congreso de la República:

Artículo 1°.— El Artículo 13 queda así:

«Artículo 13.— El Quetzal tiene la paridad de ochocientas dieciocho mil quinientas trece millonésimas (0.818513) de gramo de fino»

Artículo 2°.— El Artículo 18 queda así:

«Artículo 18.— Las paridades legales de cambio de las monedas extranjeras con relación al Quetzal, se determinarán de acuerdo con las siguientes bases:

a) Si se tratare de monedas extranjeras, libre y efectivamente convertibles, ya sea en oro, o en monedas convertibles en oro, o bien de monedas inconvertibles que tengan importancia en la composición de las reservas monetarias internacionales del país, la paridad se calculará sobre la base del equivalente en oro de dichas monedas;

b) En cualquier otro caso, la paridad se calculará sobre la base de las cotizaciones corrientes respectivas en los principales mercados internacionales.

La Junta Monetaria determinará cuando lo estime necesario o a solicitud de parte, cuáles osn las monedas extranjeras que tengan más importancia en las transacciones internacionales del país o en la composición de las reservas monetarias internacionales del mismo; determinará y publicará las paridades legales de tales monedas y cuando ocurrieren dudas sobre la paridad legal de cambio de las monedas no incluidas en las publicaciones oficiales, la propia Junta certificará la respectiva paridad legal a petición de cualquier interesado.

Las paridades legales publicadas o certificadas por la Junta Monetaria, tendrán fuerza legal y harán plena prueba.

Artículo 3°.— Los contratos celebrados con anterioridad a esta ley quedan sujetos a lo establecido en la segunda parte del artículo 2°. de la Ley Monetaria, Decreto 203 del Congreso de la República.

Artículo 4°.— Se derogan todas las disposiciones que se opongan a la presente ley.

Artículo 5°.— El presente Decreto fue declarado de urgencia nacional con el voto favorable de más de las dos terceras partes del total de diputados que integran el Congreso y entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Diario Oficial.

Pase al Organismo Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Organismo Legislativo en la ciudad de Guatemala, a los diez días del mes de mayo de mil novecientos setenta y dos.

        • Mario Sandoval Alarcón, Presidente del Congreso

Publíquese y cúmplase.

        • Carlos Arana Osorio
        • Ministro de Finanzas, Jorge Lamport Rodil
        • Viceministro de Economía Encargado del Despacho, Oscar Eduardo Pineda Castro3

Los efectos nefastos de eliminar el patrón-oro y de convertir al dólar y las demás monedas en dinero fiat se están viendo durante las crisis financieras del siglo XXI. Actualmente el dólar, el euro, el yen y, por añadidura, el quetzal, no tienen más respaldo que el de la confianza que se tiene depositada en los gobiernos ques lo emiten. Y ahora los EEUU ya no son los mayores acreedores del mundo, sino el país más endeudado que existe, con una moneda que se está devaluando aceleradamente conforme que la Reserva Federal —un banco privado creado en 1913, el cual le presta dinero al gobierno estadounidense— crea más y más dinero de la nada para ayudar a las grandes corporaciones que son «demasiado grandes para quebrar«.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Hetzel, Robert L. (2008) The Monetary Policy of the Federal Reserve: A History. (en inglés) Cambridge: Cambridge University Press.
  2. Richard Nixon (15 de agosto de 1971) Address to the Nation Outlining a New Economic Policy: «The Challenge of Peace.» (en inglés) Puesto en línea por Gerhard Peters y John T. Woolley, The American Presidency Project.
  3. Congreso de la República de Guatemala (10 de mayo de 1972). Decreto 22-72. Reformas a la Ley Monetaria, Decreto 203. Guatemala: Diario de Centro América.
  4. Mueller, Marion (2011) 1971: hace 40 años se suspendió la convertibilidad dólar/oro. Portal Oro: Oro y finanzas.

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27 de enero de 1971: muere Jacobo Arbenz Guzmán

Tras un tormentoso exilio muere el expresidente Jacobo Arbenz Guzmán en la Ciudad de México

21enero1971
Los esposos Arbenz Vilanova durante su exilio en 1955.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Luego de ser derrocado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos y con la ayuda de la Operación PBSUCCESS patrocinada por la frutera norteamericana United Fruit Company (UFCO),1-3 el ex-presidente Jacobo Arbenz Guzmán vivió un verdadero calvario, que se inició con la humillación que sufrió al momento de salir del país para México,2 y luego rechazados en cualquier país a donde se dirigieran, ya fuera en América Latina o tras la Cortina de Hierro. Los países de la órbita de los Estados Unidos no querían tener nada que ver con el expresidente guatemalteco, a quien el gobierno de Einsenhower por iniciativa de los poderosos hermanos Johno Foster y Allen Dulles —Secretario de Estado y Director de la CIA, respectivamente— había tachado de comunista; por su parte, los países de la órbita soviética no querían saber nada de quien, a su forma de ver, no había sabido defender la revolución de 1944.3

El 4 de julio de 1954 se había iniciado la operación PBHISTORY, la cual tenía dos objetivos: encontrar documentos que demostraran que Arbenz tenía nexos con Moscú, y destruir sistemáticamente la reputación del ex-presidente guatemalteco. El equipo de PBHISTORY estaba compuesto por doce oficiales: tres del Departamento de Estado, uno de la Agencia de Información (USIA) y ocho de la CIA. Cuatro de ellos llegaron a ciudad de Guatemala un día después. El agente de la CIA con el seudónimo de Francis T. Mylkes quedó a cargo de la operación.  Ya en Guatemala, el equipo PBHISTORY adoptó el nombre de Social Research Group (Grupo de Estudios Sociales y después de algunas desavenencias con el gobierno del coronel Carlos Castillo Armas empezó a trabajar en la sede del Comité Nacional de Defensa contra el Comunismo (CNDC), definido como una agencia ejecutiva del nuevo gobierno destinada a “combatir el comunismo en el país”.4 El equipo también utilizó espías de la agencia dentro del círculo íntimo del ex-presidente; específicamente, Carlos Manuel Pellecer, a quien acusaron de ser parte de la CIA en 1975,5, Nota_a  y quien publicó varios libros sobre su experiencia con Arbenz en el exilio,Nota_b los que a la larga resultaron idénticos a los informes que el agente LIN-LUCK enviaba a la agencia de inteligencia estadounidense, y que fueron hechos públicos posteriormente cuando la CIA desclasificó su documentación sobre el golpe de 1954.6

La Operación PBHISTORY fue exitosa, logrando que el expresidente cayera en una fuerte depresión que intentó ahogar en el alcohol y drogas. Viendo cómo se desmoronaba su familia, Arabella Árbenz Vilanova, una de las hijas del expresidente decidió no acompañar a su padre a vivir su exilio en Cuba tras la invitación de Fidel Castro luego del triunfo de la revolución de 1959 y prefirió quedarse en París estudiando actuación y trabajando como modelo. En Cuba, Árbenz tuvo que soportar las humillaciones de Fidel Castro, que en cada discurso repetía que Cuba no era Guatemala, y que él no abandonaría a su pueblo sin luchar como hizo Árbenz.7

El golpe de gracia para el abatido ex-presidente fue la muerte de su hija, Arabella.  Luego de una temporada en Paris, Arabella se fue a México, en donde debido a los sufrimientos padecidos en el exilio, empezó a usar LSD y marihuana y donde vivió un tórrido romance con el periodista guatemalteco Jorge Palmieri y luego otro con el futuro propietario de Televisa, Emilio Azcárraga Milmo, quien la ayudó con su carrera artística dada la spectacular belleza de la joven. Poco tiempo después, el abuso del LSD empezó a afectar su comportamiento y Azcárraga logró que la expulsaran de México en octubre de 1965.​ Arabella entonces conoció al torero mexicano Jaime Bravo Arciga, quien iba a realizar una gira por América del Sur.8 Estando en un restaurante en Bogotá, el 5 de octubre de 1965, Arabella trató de convencer a Bravo Arciga para que no siguiera toreando, pues temía por su vida; pero cuando éste no aceptó sus peticiones, Arabella sacó un revólver y se suicidó frento a los comensales.​9

Bravo Arciga se comunicó con Jorge Palmieri vía telefónica a México, y le pidió que se encargara de los funerales. Palmieri consiguió que se permitiera enterrar a Arabella en el Panteón de la Asociación Nacional de Actores de México (ANDA) y que se autorizara que Árbenz, su esposa y sus hijos Leonora y Jacobo pudiesen entrar a México para estar presentes en el entierro.  De acuerdo a Palmieri, durante el funeral de Arabella en México «Arbenz apareció muy envejecido; estaba demacrado y parecía un anciano cansado«.8 Unos meses después, el expresidente guatemalteco dejó Cuba y se fue a París y luego a Lausanne, Suiza; todavía pertenecía al Partido Guatemalteco del Trabajo pero su salud estaba muy quebrantada y su estado mental era de una fuerte depresión, sentimientos de fracaso y remordimientos por la muerte de Arabella.​7

En 1970 se le permitió regresar a México, pero con una visa que tenía que renovar en el extranjero cada seis meses; a pesar de ese requisito Arbenz dijo que siempre había querido pasar los últimos momentos de su vida cerca de Guatemala y se trasladó a la capital mexicana junto con su esposa.  Arbenz reanudó sus contactos políticos y se contactó con las Fuerzas Armadas Rebeldes, un grupo revolucionario comunista que había surgido en Guatemala en 196o,11 con quienes mantuvo una relación cordial, pero distante, y a quienes ofreció unirse en algún momento en el futuro.​ Pero ese objetivo no se realizó, pues Árbenz murió el 27 de enero de 1971 de un paro cardiaco producto de un extraño accidente en que su radio cayó dentro de la tina en que se estaba bañando. El día de su muerte estaba completamente solo, pues su esposa había salido de viaje a El Salvador para atender unos negocios familiares; sólo se supo que su última conversación fue con el líder comunista guatemalteco José Manuel Fortuny, antiguo consejero y amigo.12

Irónicamente, en 1969 la United Fruit Company, principal promotora de la persecución contra Arbenz, había sido comprada por AMK Corporation, que para 1970 tuvo que absorver las pérdidas que arrastraba la UFCO desde hacía una década.


NOTAS:

    • a: esto se hizo público en 1975 por Phillip Agee, un ex-agente de esa agencia de servicio secreto, quien escribió: “Pellecer, Carlos Manuel. Agente de infiltración de la CIA en el partido comunista de Guatemala (PGT) y en los movimientos comunistas y sus relacionados en la Ciudad de México.  Después de trabajar para la CIA, se supo que había roto con el comunismo. Criptónimo LINLUCK”.  De hecho, fue Pellecer quien hizo creer al expresidente guatemalteco que su esposa lo engañaba durante la crisis de 1954, contribuyendo con ello al desmoronamiento personal de Árbenz.
    • b: véase, por ejemplo: «Renuncia al comunismo» de 1963 y «Árbenz y Yo» de 1997.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube
  2. Azurdia Alfaro, Roberto (1960) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1954-1955, Discuso pronunciado por el coronel Jacobo Arbenz Guzmán, el día 27 de junio de 1954, renunciando a la presidencia de la República. LXXIII Guatemala: Tipografía Nacional. p. LXVII-LXVIII.
  3. Ward, Matthew (s.f.). «Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events». Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.
  4. Cullater, Nick (1994). The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. pp. 81-84.
  5. Agee, Philip (1987). La CIA por dentro. Buenos Aires: Sudamericana. p. 475.
  6. García Ferreira, Roberto (2013). Operaciones en contra: La CIA y el exilio de Jacobo Árbenz.  Guatemala: FLACSO. p. 158.
  7. -. «The CIA and Jacobo Arbenz: The story of a disinformation campaign». Journal of Third World Studies (en inglés) (Estados Unidos) XXV (2): 59.
  8. Palmieri, Jorge (2007). «Arabella Arbenz Vilanova». Blog de Jorge Palmieri. Archivado desde el original el 16 de enero de 2015.
  9. Martínez, Luis Miguel (2012). «La extraña muerte de Jaime Bravo Arciga». Toros en el mundo. Archivado desde el original el 19 de agosto de 2014.
  10. Fortuny, José Manuel (2002). Memorias de José Manuel Fortuny. Guatemala: Editorial Óscar de León Palacios.
  11. Rinze de León, R. Otto (2013). «Asonada del 13 de noviembre de 1960»elPeriódico (Guatemala). Archivado desde el original el 5 de octubre de 2013.
  12. Huser, Isabella; Hoessly Andreas (1993) Los diablos no sueñan. Invertigaciones sobre Jacobo Arbenz Guzmán. 1:17:40 a 1:34:34.

2 de agosto de 1954: el alzamiento de los cadetes

Los cadetes de la Escuela Politécnica, muchos de ellos adolescentes, y oficiales de la base militar «La Aurora» se alzan contra el «Ejército de la Liberación» y lo derrotan en el recién construido Hospital Roosevelt.

2agosto1954
Instalaciones de la Escuela Politécnica cuando ésta se encontraba al principio de la Avenida de La Reforma.  Desde aquí se alzaron los cadetes contra el ejército liberacionista en 1954.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El primer problema político sorteado por los liberacionistas tras el derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, fue la sublevación de los cadetes de la Escuela Politécnica el 2 de agosto de 1954.

De acuerdo al historiador de la CIA, Nicholas Cullather en su obra desclasificada en 1997 «Secret History: The CIA’s Classified Account of its Operations in Guatemala 1952-54, el llamado «ejército de liberación» fue organizado y entrenado en Honduras para dar la apariencia de que el derrocamiento de Arbenz había sido obra de una levantamiento interno, pero en realidad la caída del presidente se debió a la presión que el gobierno de Dwight Eisenhower hizo sobre el régimen guatemalteco mediante la Operación PBSUCCESS financiada por la United Fruit Company. Las tropas comandadas por el coronel Carlos Castillo Armas estaban constituidas principalmente exiliados guatemaltecos y por soldados mercenarios de la CIA que se hacían pasar por campesinos y agricultores del oriente de Guatemala.1

La rebelión de los cadetes tuvo varias razones:2

  1. Antes de la llegada de Castillo Armas a Guatemala, se nombró al coronel Jorge Medina Coronado como director de la Escuela Politécnica, quien era un oficial intransigente y muy severo con sus cadetes.
  2. Los cadetes fueron obligados a rendir honores militares a Castillo Armas cuando éste llegó al Aeropuerto proveniente de El Salvador, por órdenes de los jefes militares que habían pactado con los liberacionistas.  En esta acción los liberacionistas que venían con el líder y sus admiradores en tierra se avalanzaron sobre la bandera, haciendo que los cadetes rompieran su formación y la perdieran por unos minutos.  Entre los guardaespaldas de Castillo Armas había numerosos jóvenes y personas de las élites económicas anticomunistas del país, que se unieron a últma hora al movimiento liberacionista y que no combatieron pero que sí mostraban sus armas y uniformes verde olivo con aire triunfal.
  3. El Director de la Escuela Politécnica dió un castigo ejemplar a sus cadetes por perder la bandera, primero reprendiéndolos frente al alto mando del ejército de Guatemala y a los miembros del ejército liberacionista y luego obligándolos a regresar a paso ligero desde el aeropuerto hasta la primera calle de la Avenida Reforma.  Posteriormente, los hizo correr hasta la medianoche en las instalaciones de la escuela con el uniforme de gala y el fusil al hombro.
  4. El 31 de julio, varios cadetes son humillados en el prostíbulo «El Hoyito» que estaba cerca de la Escuela en la Colonia Lima y que en la actualidad es el Instituto Guatemalteco Americano (IGA).  Los cadetes, quienes ya estaban en los últimos años de carrera, son desarmados y humillados por liberacionistas armados con subametralladoras que hicieron varios disparos al aire y a las casas del vecindario.  Tras el incidente, el director castigó con severidad a sus cadetes y degradó a los que eran galonistas.
  5. Los cadetes y otros oficiales fueron obligados a desfilar junto con las tropas liberacionistas para celebrar el Día de la Unidad Nacional del Ejército. En esta instancia se condecoró a los supuestamente valerosos miembros del ejército liberacionista, se rindieron honores a la bandera del MLN, y se reconoció al ejército «triunfador» en el territorio nacional, lo que fue humillante para los miembros del ejército que no habían pactado con los liberacionistas.2

Después de haber marchado triunfalmente por las principales calles de la Ciudad de Guatemala,  los liberacionistas entregaron las armas y fueron a dormir al recién construido hospital Roosevelt, en donde quedaron acantonados.   Lo que no sabían los liberacionistas era que en una residencia de Santa Clara se estaba fraguando un complot en contra de la Liberación por parte de los oficiales de la Base Militar «La Aurora» y que los cadetes de la Escuela Politécnica estaban planeando un alzamiento por su parte para vengar todas las afrentas recibidas.2

Amparados por la oscuridad, los cadetes atacaron a los invasores a  las 3:30 AM, aunque aquellos que estaban en su último año de carrera no quisieron combatir  Al enterarse, la Base Militar «La Aurora«, la Brigada Guardia de Honor y la Fuerza Aérea Guatemalteca (FAG) los apoyaron.  La FAG envió dos aviones P-51 y expulsó del país al P-47 que estaba ametrallando y bombardeando las posiciones defendidas por los cadetes.  El futuro presidente y entonces oficial en la Escuela Politécnica, Kjell Eugenio Laugerud García, les proporcionó el armamento y las municiones del Almacén de Guerra.2-4

A las 6:30 PM los cadetes lograron que los liberacionistas se rindieran, y acto seguido les hicieron marchar con las manos en alto y haciéndoles abordar un tren, les remitieron de regreso hacia el Oriente del país, rumbo a Zacapa; de esta forma demostraron lo verdaderamente débil que era el «ejército de liberación» y pusieron en evidencia la pasividad del Ejército durante la invasión.2-4

El oficial de la Base Militar «La Aurora», el mayor Manuel Francisco Sosa Avila, quien había proporcionado un batallón de tanques y había estado con los cadetes hasta que el último liberacionista había abordado el tren para Zacapa, relató en 1960 que él tuvo la oportunidad de quedarse con el poder ya que hubo un momento en que el país se quedó sin autoridades, debido a que Castillo Armas estaba celebrando su triunfo en Antigua Guatemala con el embajador estadounidense John Puerifoy y algunos oficiales de alto rango del ejército guatemalteco que habían traicionado al presidente Arbenz. Sin embargo, avisado de la situación, regresó a la ciudad de Guatemala a pie primero por Mixco, luego por la Finca El Naranjo para finalmente atravesar el barranco de El Incienso y llegar al Palacio Nacional junto con Peurifoy y su comitiva.2-4

Los cadetes habían quedado al mando de la situación, pero la habilidad del arzobispo de Guatemala Mariano Rossell y Arellano (quien era el capellán del ejército de liberación) y del embajador de los Estados Unidos John Peurifoy, nuevamente salió a la defensa de los intereses de la United Fruit Company: en una reunión en la que los cadetes se entrevistaron con el embajador y el arzobispo para hacerles saber que este no era un movimiento comunista, Puerifoy les dejó claro que no iba a tolerar ningún alzamiento, y que si ellos persistían en sus intenciones, ordenaría a los Marines de los Estados Unidos (que estaban muy cerca del país para paliar una huelga general que se estaba dando en contra de las compañías fruteras estadounidenses establecidas en Honduras) realizar una invasión a Guatemala. Los muchachos, alarmados por esta amenaza, depusieron las armas.2-4

Al final,  algunos de los jóvenes cadetes fueron enviados a prisión junto al oficial Sosa Avila y la acción dejó un saldo de numerosos muertos y heridos de ambos bandos, el cierre temporal de la Escuela Politécnica y el envío de cuantos cadetes se pudo a estudiar al exterior gozando de becas para que pudieran proseguir sus estudios, en áreas distintas a la milicia. Posteriormente se abrió nuevamente el plantel de estudios militares, bajo la dirección del coronel Carlos Arana Osorio, en 1955.2

Las consecuencias del alzamiento fueron las siguientes:2

  • Los líderes del movimiento murieron en combate;  ellos fueron los cadetes José Luis Araneda, Luis Antonio Bosh Castro, Carlos Enrique Hurtarte Coronado.  También murió el soldado Lázaro Yucut.
  • Castillo Armas, luego de un juicio, expulsó de la Escuela Politécnica  a los cadetes más comprometidos, que eran los del penúltimo año, incluyendo a los galonistas y al abanderado, que quedaron marginados de la carrera militar.
  • El gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes empezó a reincorporar a los cadetes y oficiales graduados que retornaban a Guatemala, entre ellos el mayor Sosa Avila que fue nombrado Comandante de la Marina de la Defensa Nacional, y los oficiales Alejandro de León y Francisco Franco Armendáriz, quienes el 13 de noviembre de 1960 se levantaron en armas contra el gobierno en protesta por la invasión que se planeaba contra Cuba en Retalhuleu y por las malas condiciones de la tropa, y quienes fueron de los primeros en caer en combate.
  • El gobierno de facto del coronel Enrique Peralta Azurdia vigiló a los ex-cadetes a quienes no se les permitió continuar en la carrera militar, mientras que los que sí se reincorporaron fueron asignados a puestos administrativos alejados de cualquier comando.
  • Durante el gobierno de Carlos Arana Osorio, el presidente trató de ayudar a algunos de los ex-cadetes que sobrevivían sin trabajo y sin esperanzas de terminar su carrera militar.
  • Algunos cadetes que participaron en el movimiento del 2 de agosto tuvieron suerte.  El general Benedicto Lucas García, por ejemplo, llegó a ser general de brigada tras estudiar en Francia y gracias a que su hermano Romeo era presidente, llegó a ser el Jefe del Estado Mayor del Ejército.  Otro ejemplo es el general Jaime Hernández, quien fue nombrado Ministro de la Defensa durante el gobierno del presidente Vinicio Cerezo.
  • La acción de los cadetes fue finalmente reconocida como una gesta por el gobierno guatemalteco en 1995.2

BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullather, Nicholas (2006). Secret History: The CIA’s Classified Account of its Operations in Guatemala 1952-54 (en inglés) (2ª edición). Stanford University Press. ISBN 9780804754682.
  2. Wer, Carlos Enrique (1999). En Guatemala los héroes tienen 15 años. Guatemala: Editorial del Ejército.
  3. Schlesinger, Stephen; Kinzer, Stephen (1982). «Bitter Fruit: The Untold Story of the American Coup in Guatemala»The David Rockefeller Center Series on Latin American Studies (en inglés) (Cambridge, EE. UU.: Harvard University Press): 1-331. ISBN 0-385-14861-5.
  4. Ward, Matthew. «Washington Unmakes Guatemala, 1954 Appendix A: Timeline of Events»Council on Hemispheric Affairs. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2009.

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¿Qué era la política del «Gran Garrote» del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del «Gran Garrote» en el Caribe. Caricatura de William Allen Rogers de 1904, recreando un episodio de Los viajes de Gulliver.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La política del «Gran Garrote» (o «Big Stick«) del presidente estadounidense Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.13

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.1

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 19024,5 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.6,7 Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del «derecho» de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el «Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe» y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:1

«Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.»8

La «Doctrina Monroe» afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase «América para los americanos«. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en «América para los estadounidenses«.9

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company a principios del siglo XX,10,11 y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama en 201512 y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump al gobierno de Jimmy Morales en 2019.13


BIBLIOGRAFIA:

  1. Beale, Howard K. (1957). Theodore Roosevelt and the Rise of America to World Power. (en inglés) Johns Hopkins Press.
  2. Roosevelt, Theodore (1913). Theodore Roosevelt: An Autobiography (en inglés) The Macmillan Press Company.
  3. Gould, Lewis L. (1991). The Presidency of Theodore Roosevelt. (en inglés) University Press of Kansas. ISBN 978-0-7006-0565-1.
  4. Berman, Karl (1986). Under the Big Stick: Nicaragua and the United States Since 1848. (en inglés) South End Press.
  5. Hershey, A.S. (1903). The Venezuelan Affair in the Light of International Law (en inglés) University of Michigan Press.
  6. Bishop, Joseph Bucklin (1913). Uncle Sam’s Panama Canal and World History, Accompanying the Panama Canal Flat-globe: Its Achievement an Honor to the United States and a Blessing to the World, (en inglés) Pub. by J. Wanamaker expressly for the World Syndicate Company.
  7. Conniff, Michael L. (2001). Panama and the United States: The Forced Alliance. (en inglés) University of Georgia Press, ISBN 0-8203-2348-9.
  8. Ugalde, Luis. Gomecismo y la política panamericana de Estados UnidosISBN 9789802444168.
  9. Perkins, Dexter (1937). The Monroe Doctrine, 1867-1907. (en inglés) Baltimore Press.
  10. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  11. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  12. Porras Castejón, Gustavo (19 de junio de 2015). «Los Estados Unidos y su nueva forma de colonialismo en la que no hay necesidad de tropas»Plaza Pública (Guatemala).
  13. Bermúdez, Angel (30 de julio de 2019). «Tercer país seguro: cómo el pacto entre Estados Unidos y Guatemala perjudica a los migrantes de Honduras y El Salvador«.  BBC News Mundo.

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