15 de marzo de 1951: toma posesión el presidente Árbenz

El teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán asume la presidente de la República.

15marzo1951
Tribunas del Estadio de la Revolución durante la toma de posesión del presidente Arbenz. En el recuadro: fotografia oficial del presidente, teniente coronel Jacobo Arbenz. Imagenes tomadas de «Discursos del Doctor Arévalo y del Teniente Coronel Arbenz en el acto de transmisión de la presidencia de la república«

El gobierno del teniente coronel Jacobo Árbenz Guzmán es el más polémico en la historia de Guatemala, ya que fue modificó la tenencia de la tierra en favor de grupos distintos a los que siempre la habían poseído —es decir, otros que no fueran los criollos tradicionales y las empresas o personas extranjeras que influían en los gobiernos del país hasta ese entonces.

A pesar de las buenas intenciones que podría haber tenido el presidente el llegar al poder, su notoria falta de tacto y de diplomacia hizo que se precipitaran una serie de acontecimientos que no solamente borraron muchos de los cambios que hicieron los gobiernos revolucionarios, sino que dejaron a Guatemala como un ejemplo para el resto de América Latina de lo que ocurriría si intentaban oponerse a los intereses de las poderosas corporaciones transnacionales estadounidenses.

Reproducimos a continuación el discurso que pronunció el teniente coronel Árbenz al momento de tomar posesión de la presidencia, el cual muestra claramente su hostilidad hacia los intereses estadounidenses en el país desde el principio de su gobierno, y en el que advierte de los cambios que va a implementar:

Me cabe el altísimo honor de recibir del pueblo y de los legítimos representantes de la Nación, el cargo de Presidente de la República para el que fui electo por la gran mayoría popular en noviembre de 1950. La fecha de hoy, marca el fin de otra etapa histórica y política en nuestro país, inicia a la vez otra época que podrá caracterizarse por el impulso a la economía nacional, el mantenimiento y ampliación de la democracia, el trabajo pacífico y la defensa de nuestra soberanía nacional, todo lo cual es necesariamente la continuación revolucionaria lógica y consecuente del régimen que inauguró el Doctor Juan José Arévalo.[…]

El acto al que estamos asistiendo me produce una doble y elevada  emoción. La emoción primaria que siento al ser investido con la más alta magistratura de la Nación, y la admiración que, mezclada con legítimo orgullo ciudadano, tengo hacia el pueblo de mi patria que ve culminar hoy una jornada grandiosa de su larga e infatigable lucha contra sus opresores, la cual supo conducir durante los útimos seis añosÁ con acierto y mano segura mi ilustre antecesor […]1

Y es este sentimiento de admiración el que me lleva a referirme primero a la «época de Arévalo», la era más democrática de nuestro país y el comienzo de la época del respeto a nuestra dignidad como Nación. Cuando  me dirigí al pueblo en Puerto Barrios durante la campaña electoral, refiriéndome a los ataques y coacciones que ha soportado el primer gobierno representativo de la Revolución de Octubre y de la dignidad nacional de Guatemala dije que «jamás en la historia de América un país tan pequeño ha sido sometido a una presión tan grande«.  Hoy puedo agregar que nunca con tanto éxito ha triunfado la razón de un pequeño pueblo sobre la sin-razón de los grandes intereses fincados en nuestro país.  Y precisamente por eso jamás un presidente y su régimen habían sido tan injustamente vilipendiados y calumniados, aquí adentro y en el exterior.

Mentiras de toda laya, amenazas y chantajes y hasta la expresión soez y mentecata se volcaron sobre nuestro país y su gobierno, haciendo blanco especial de aquel ataque ininterrumpido y cobarde sobre la personalidad descollante del Doctor Arévalo.  Al mismo tiempo se trató de corromper la conciencia de nuestros guatemaltecos, civiles o militares, para que se sumaran a la conspiración antidemocrática que se tejió para derrumbar a un gobierno, cuyo único delito consistía en propiciar una política que les diera pan y libertades a las grandes masas y protegiera los intereses nacionales contra los voraces financieros del exterior y los que reciben las migajas de esas riquezas en el interior. Pero la acción y la opinión populares no se equivocaron. No se equivocaron ni se corrompieron tampoco los miembros democráticos y revolucionarios del Ejército.  El binomio pueblo y ejército fue el principal factor que impidió que la acción derivada de la propaganda antidemocrática, se consumara a través de innumerables complots de aquella conspiración tendiente a instaurar otra vez en nuestro país un régimen de opresión e incondicionalmente servir a los intereses extraños a nuestra nacionalidad.Nota a

[…] Pero el pueblo puso fe y confianza en sus dirigentes y el resultado lo tenemos a la vista.  Por primera vez asiste en este siglo a una transmisión del poder democrática, pacífica, popular, constitucional, que responde plenamente a su voluntad y en la cual sigue poniendo su esperanza de mejorar sus condiciones de vida y caminar aun más por la senda de sus aspiraciones.2,Nota b

Ya he dicho que el Ejército nacional revolucionario merece en alto grado nuestras expresiones de admiración.  El Ejército ha sido incorruptible y por ello ha defendido con honor su calidad de garante de las instituciones públicas y de la soberanía nacional, se ha granjeado el cariño popular y representa en estos momento en el Continente Americano la expresión ejemplar de lo que debe ser la Institución armada al servicio de la Constitución, de la democracia y del pueblo. Nota c

Pero no fue sólo la conjunción del pueblo y el Ejército la que mantuvo la democracia y la dignidad nacional a través de seis gloriosos años y en las horas más duras de la prueba de fuego.  En grado sumo contribuyeron a ello el esfuerzo, la tenacidad y la personalidad de gran valor humanístico del ciudadano Juan José Arévalo. Es a él también a quien debemos rendir nuestra simpatía y nuestro agradecimiento. Estoy seguro de interpretar la expresión popular si digo que Arévalo se va de la Presidencia respetado y amado por su pueblo. […]

[…] Su administración también se ha destacado por la políticia social que dió impulso a su régimen. La edificación de escuelas, la construcción de hospitales, la introducción de alumbrado público y de agua potable a las poblaciones, la ayuda monetaria y técnica a las municipalidades, fueron no sólo una adecuada respuesta a una pequeña parte de las innumerables necesidades que el clamor general y popular acalló angustiosamente bajo el miedo y el látigo de la dictadura,sino por el cumplimiento de la promesa que aquel gobierno le hizo al pueblo hace precisamente seis años.3

Y sobre lo mucho conquistado ya, que representa poco en el camino de la felicidad de los guatemaltecos, nos toca a nosotros en el futuro asentar las bases de una economía nacional estable y próspera.  Buscando afanosamente en la entraña de nuestros problemas, hemos llegado a la conclusión de que es en la armazón económica de nuestro país donde reside la fuente de nuestros males. Al estudiar durante laboriosos meses el estado de la alimentación del pueblo, de su indumentaria, de sus casas de habitación, de las medicinas que pueden mantener su salud, de su grado de educación y de cultura, hemos podido sacar en claro que sólo orientando nuestro esfuerzo hacia un cambio en la estructura económica, modificando las características de nuestra economía, aumentando y diversificando la producción en todas sus ramas es posible conquistar mayores beneficios y bienestar para la población.

Yo he manifestado repetidas veces que ofrecería un programa de gobierno al pueblo. […] Pero debo advertir, sin embargo, que nuestro programa de gobierno requerirá de todo el esfuerzo popular conjunto para su realización, y cuando digo esfuerzo popular me refiero a la colaboración patriótica de los capitalistas nacionales, los trabajadores de la ciudad y del campo, los técnicos y el Estado, a quienes hago un llamamiento para que emprendamos con firmeza el camino de nuestro crecimiento económico y del bienestar popular.

Nuestro gobierno se propone iniciar el camino del desarrollo económico de Guatemala, tendiendo hacia los tres objetivos fundamentales siguientes: a convertir a nuestro país, de una Nación dependiente y de economía semicolonial en un país económicamente independiente; a convertir a Guatemala, de un país atrasado y de economía predominantemente feudal en un país moderno y capitalista, y a hacer por que esta transformación se lleve a cabo en forma que traiga consigo la mayor elevación posible del nivel de vida de las grandes masas de pueblo.4

Para alcanzar nuestros fines debemos entonces llegar a producir en la mayor proporción posible los alimentos, la ropa, los materiales de construcción, los artículos domésticos y los medicamentos que consume la gran mayoría de la población.  Pero no queremos quedarnos ahí; ambicionamos patrióticamente llegar a producir también la mayor proporción posible de los artículos que actualmente importamos y a sentar las bases de un producción futura de combustibles, energía eléctrica, productos metalúrgicos y herramientas.Nota d Esta política económica se orientará, como es fácilmente apreciable, a producir lo que consumimos, a exportar los excedentes y a buscar nuevas fuentes de divisas, a ampliar y diversificar la producción y a traer a Guatemala la maquinaria, equipos y herramientas necesarios para impulsar nuestro desarrollo en las mejores condicione posibles, a efecto de que los ingresos de la gran mayoría del pueblo no dependan de las actividades relacionadas con nuestro comercio exterior, sino de aquellas que tienen por objeto predominante satisfacer las necesidades del consumo interno.Nota e

De aquí se desprende y es absoutamente claro que nuestra política económica tendrá que estar basada necesariamente en el impulso a la iniciativa privada, en el desarrollo del capital guatemalteco, en cuyas manos deberían encontrarse las actividades fundamentales de la economía nacional, y en cuanto al capital extranjero debemos repetir que será bienvenido siempre que se ajuste a las distintas condiciones que se vayan creando en la medida que nos desarrollemos, que se subordine siempre a las leyes guatemaltecas, coopere al desenvolvimiento económico del país y se abstenga estrictamente de intervenir en la vida política y social de la Nación.Nota f

El progreso industrial y en general todo el desarrollo económico de Guatemala no podrá ser jamás una realidad mientras subsistan las actuales condiciones de servidumbre en el campo y de producción artesanal en la ciudad. Por ello es que en nuestro programa tiene capital importancia la reforma agraria que para realizar tendrá que liquidar los latifundios e introducir cambios fundamentales en los métodos primitivos de trabajo, es decir, hará una mejor distribución de la tierra no cultivada o de aquella donde mantienen las costumbres feudales e incorporará la ciencia y la técnica agrícolas a nuestra actividad agraria en general.5, Nota g

La segunda etapa de nuestro programa económico es la industrialización del país, que se orientará no sólo a modernizar nuestros equipos fabriles y ampliar la producción, sino al establecimiento de nuevas plantas industriales, protegiendo convenientemente a los productos nacionales de la competencia extranjera ruinosa.  Es por ello también que dedicaremos especial atención a la inversión de capitales nacionales, públicos y privados, en la explotación de yacimientos metálicos, en el establecimiento de refinerías de petróleo, construcción de plantas eléctricas […]5

Nuestro programa de producción tiene que estar íntimamente vinculado al problema de su distribución.  De ahí que nuestra política económica tenderá hacia la realización de un plan de vías de comunicación que tenga como finalidad transportar en el menor tiempo y con el menor costo posibles, los productos que sobren en unos lugares a aquellos otros en que hacen falta, y a promover la ampliación de las actuales vías de comunicación, y la fundación de todas aquellas que impidan el funcionamiento de monopolios del transporte y faciliten el traslado de las mercancías de los centros de producción a los centros de consumo.5,Nota h

[…] Finalmente, nuestra política económica impulsará el incremento en el ingreso de las grandes masas de la población no sólo aumentado la producción en todas sus ramas para ofrecer los artículos a menor costo, sino propiciando una mejor retribución para las grandes mayorías de asalariados de la ciudad y del campo.  Para ello también será necesario incrementar los créditos a los pequeños propietarios, la formación de cooperativas, y el control sobre la exportación, importación y distribución de artículos escasos, con el objeto de impedir el acaparamiento, la especulación y el alza de los precios, política dirigida a evitar mayores elevaciones en el costo de la vida.

Tales son las miras que tenemos puestas con esperanza en el futuro económico nacional. Muchas sonrisas incrédulas se burlarán interiormente de nosotros cuando nos oyen hablar de grandes plantas industriales, de electrificación y de mecanización del campo, y quienes sonríen merecen una explicación. No pretendemos ser nosotros los que concretamente construyamos una Guatemala industrial en seis años. Lo que pretendemos es abrir el camino, afirmar los cimientos de nuestro futuro desarrollo económico, empujar al país por el camino de capitalismo.  A nosotros sólo nos tocará una parte de este esfuerzo, dejando a posteriores gobiernos revolucionarios el trabajo de llevarlo hasta el fin.6

[…] Y cuando hablamos de nuestros problemas sociales no debemos apartar la mirada de los grupos indígenas de Guatemala ni de las necesidades propias de la juventud y de la mujer. Dentro de la consideración que nos merece elevar el standard de vida del pueblo en general, debemos considerar con cuidados especiales a nuestras mejores reservas, a la gran población indígena, y a los jóvenes y a las mujeres en general, como los tesoros más preciados de nuestra riqueza humana.[…]6

El programa que anuncio a nuestro pueblo para ser cumplido, requiere, sin embargo, algunas condiciones.  Por ejemplo, es indispensable mantener en el país las libertades esenciales y la democracia.  Con la misma seguridad y firmeza con que me dirigí al pueblo durante la campaña electoral, insisto acerca de la decisión de las fuerzas populares guatemaltecas de conservar a toda costa el régimen democrático, donde los ciudadanos mantengan su dercho a pensar y creer como quieran, a organizarse y a dedicarse a las actividades lícitas que elijan. Creemos que la firmeza de la democracia no radica en la mayor o menor dureza que se emplee para mantener el orden, sino en la mayor educación posible de la conciencia en el espíritu democrático. […] La libertad no deberá entenderse como la libertad para conspirar y armar complots para derrumbar al gobierno. En ese sentido ratifico mis declaraciones anteriores. La era de la democracia y la constitucionalidad, la época institucional de Guatemala será mantenida a todo trance, pero precisamente por eso también estamos dispuestos a aplastar para siempre la era de la conspiración y el complot.7

En cuanto al movimiento obrero y acerca de los conflictos económico-sociales de patronos y trabajadores, nuestro gobierno seguirá la conducta del gobiern anterior de guardar celosamente la independencia del movimiento sindical de nuestro país, y cuidará de mantener la posición más neutral en cuanto a los conflictos obrero-patronales, a menos que las dos partes en litigio acudan al gobierno pidiendo solución para sus diferencias o que la magnitud de tales conflictos comprometa la soberanía o la dignidad de la Nación o afecte seriamente la economía nacional.7,Nota i

[…] Firmes en [el] espíritu pacifista, partidarios decididos de la confraternidad americana, amigos de la no intervención en los asuntos internos de los demás países, nuestro política internacional estará normada por el respecto absoluto a los demás pueblos, por la cordialidad diplomática y comercial con todos los países, haciendo honor a los compromisos contraídos. […]

Tengo una profunda fe en el porvenir. Soy por naturaleza optimista y estoy seguro de que con la ayuda del pueblo, con la colaboración de todos los sectores que quieren el progreso económico, social y político del país y con una firme voluntad de mantener hacia adelante la marcha revolucionaria, haremos de Guatemalaun país próspero, moderno, modelo democrático, y que conquistaremos para sus habitantes mayor bienestar y prosperidad.  Nuestra divisa será siempre: ¡hacia adelante por una Guatemala mejor!


NOTAS:

  • a: esta es una referencia directa a la United Fruit Company y a los alemanes que habían estado en la Verapaz, a quienes favorecieron con sus políticas los presidentes liberales desde J. Rufino Barrios hasta Jorge Ubico.
  • b: la última transmisión de mando había ocurrido cuando el general Manuel Lisandro Barillas entregó el poder al general José María Reina Barrios el 15 de marzo de 1892.8  El resto de presidentes habían muerto en el poder, o fueron obligados a renunciar por revoluciones o golpes de estado.
  • c: la excesiva confianza en la lealtad del ejército le costaría muy caro al presidente Árbenz.
  • d: en otras palabras, estaban hablando de nacionalizar la explotación de petróleo, la generación eléctrica9 y de establecer fábricas en el país en donde se fabricaran herramientas indispensables para la mayoría de la población.
  • e: este es un párrafo sumanente importante, ya que habla de educar y ofrecer otro tipo de trabajos a los campesinos que hasta entonces se han dedicado a trabajar para la United Fruit Company y para las fincas cafetaleras —que eran los únicos exportadores en el país— y de esta forma empezar a depender menos de las importaciones y de las divisas generadas por el café.
  • f: un párrafo totalmente dedicado a atacar a la United Fruit Company, que se destacaba por no respetar las leyes del país, por preocuparse solamente por sus enclaves bananeros en Izabal y Escuintla, y por haber intervenido directamente para mantener en el poder los largos gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera10 y del general Jorge Ubico, a la vez que había patrocinado el golpe de estado contra Carlos Herrera en 192111 y había creado el ambiente favorable para que fuera electo Ubico en 1931.12
  • g: Árbenz se refiere aquí a las grandes extensiones de tierra que no se estaban cultivando en muchas fincas del país, siendo las mayores las que eran propiedad de la United Fruit Company.  Por otra parte, advierte que va a modificar las leyes que pusieron en vigor los gobiernos liberales y que permitieron a los hacendados disponer de mano prácticamente gratuita de indígenas jornaleros,13 quienes además les construían los caminos gratuitamente,14 y a quienes le pagaban con monedas que solamente tenían valor en la finca en que se entregaban.
  • h: En este párrafo advierte directamente a la International Railways of Central America (IRCA)—empresa estadounidense subsidiaria de la United Fruit Company— que va a construir una red de carreteras para competir contra el monopolio ferrocarrilero del que había disfrutado la IRCA desde 1904.15,16
  • i: tal y como lo advirtió aquí Árbenz, hubo un conflicto laboral en el que tuvo que intervenir el gobierno por las razones aquí indicadas:  el pacto colectivo de trabajo de los empleados de la United Fruit Company.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Bermejo, Juan José; Árbenz, Jacobo (1951) Discursos del Doctor Juan José Arévalo y del Teniente Coronel Jacobo Árbenz Guzmán en el acto de transmisión de la presidencia de la República . Guatemala:  Tipografía Nacional.  p. 19.
  2. Ibid, p. 20.
  3. Ibid, p. 21.
  4. Ibid, p. 22.
  5. Ibid, p. 23.
  6. Ibid, p. 24.
  7. Ibid, p. 25.
  8. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional.
  9. Miguel Coronado, Leceny Lorena(2011) Caracterización histórica de la Finca Medio Monte, del Municipio de Palón, Escuintla; 1925-1969. Guatemala: Universidad de San Carlos, Escuela de Historia. p. 140.
  10. United Fruit Company (19 de junio de 1915) Latin-America A periodical for the promotion and interchange of commerce between the United Stated and the Latin-American Republics. New Orleans, Louisiana. IV (17).
  11. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-159.
  12. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-190.
  13. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 69-73.
  14. — (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 304-306.
  15. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  16. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.

15 de enero de 1922: Guatemala se retira del Pacto de Unión Centroamericana

Luego del golpe de estado del 6 de diciembre de 1921, patrocinado por la United Fruit Company, los liberales cabreristas recuperaron del poder y se salieron del pacto centroamericano firmado por Carlos Herrera.

15enero1922
Edificios de la United Fruit Company en Izabal. A la izquierda: la residencia del gerente, al centro (arriba): la residencia de uno de los superintendentes; a la derecha: residencia de un superintendente agrícola. Todos ellos eran estadounidenses. En el recuadro (centro, abajo): el general José María Orellana, en su época de Jefe del Estado Mayor del licenciado Manuel Estrada Cabrera. Imágenes tomadas del Libro Azul de Guatemala.

Debido al golpe de estado del 5 de diciembre de 1921, perpetrado contra el gobierno de Carlos Herrera, el resto de países centroamericanos tomó animadversión hacia Guatemala, dado que entendieron que el país estaba retornardo al sistema dictatorial que había utilizado el licenciado Manuel Estrada Cabrera.  Por esta razón, no atendieron a los delegados del gobierno de facto de Orellana, obligando a la Asamblea Legislativa a retirarse del Pacto de Unión que se había firmado el 19 de enero de 1921 en San José, Costa Rica.

Este fue el primer decreto emitido por la Asamblea convocada por el gobierno de facto del general José María Orellana, y que fue prácticamente la misma que había sido disuelta por Herrera en 1920, cuando se convocó a una Asamblea Constituyente que redactara una constitución federalista.  Esta Asamblea constituyente, a su vez, fue sustituida por una Asamblea de Estado cuando Guatemala firmó el Pacto de Unión Centroamericana en 1921.  Por ello, tras el golpe de estado, la Asamblea Legislativa retomó el número en donde la Asamblea de 1921 se había quedado y que fue emitido el 30 de septiembre de 1920.1

El decreto 1162, emitido el 15 de enero de 1922, es el siguiente:2

Decreto número 1162

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala,

Considerando: que como consecuencia del movimiento popular realizado en el país el 5 de diciembre de 1921 para restablecer el orden Constitucional interrumpido por la disolución de esta Asamblea, acordada el 30 de septiembre de 1920 contra la prescripción expresa del artículo 99 de la Carta Fundamental de la República, este Alto Cuerpo fue convocado a sesiones extraordinarias, entre otros objetos, para conocer de los arreglos llevados a cabo para la Unión de los Estados de Guatemala, El Salvador y Honduras.

Considerando: que como uno de los primeros actos la Asamblea emitió el Decreto N° 13, segunda serie, por el cual ratificó el Pacto de Unión suscrito en San José de Costa Rica el 19 de enero de 1921 y revalidó la elección hecha en los Diputados que concurrieron a formular la Constitución Federal, demostrando de esta manera su sincero deseo de llevar adelante la Unión de Centro-América;Nota a

Que con el mismo patriótico y elevado propósito, emitió el Decreto N°. 15, segunda serie, por el cual se designaba a la persona que debía desempeñar el cargo de Delegado por Guatemala al Congreso Federal Provisional, en sustitución de la persona que ilegalmente venía desempeñando el cargo.

Que no obstante no ser aceptables las elecciones de Diputados Federales practicadas el 30 de octubre en adleante contra el tenor expreso del artículo 203 de la Constitución Federal, la Asamblea, animada por el ferviente deseo de cooperar a la organización de los Poderes Federales y de reparar la omisión en que incurrió el anterior Gobierno de Guatemala, dejando sin oportuno cumplimiento lo dispuesto por la Constitución acerca del nombramiento de Senadores, procedió a nombrarlos, emitiendo al efecto el Decreto número 22, segunda serie;2

Considerando: que no obstante todas esas manifestaciones de sincero y leal centroamericanismo y de las declaraciones amplias y categóricas del Poder Ejecutivo acerca de su firme propósito de seguir desarrollando el Plan de Unión de Centro-América, propósito ratificado por el Partido Liberal Federalista, consecuente con su programa que responde a las aspriaciones de la gran mayoría del Pueblo guatemalteco, el Consejo Federal Provisional, ha manifestado una actitud de ofensiva reserva hacia Guatemala con motivo del movimiento constitucionalista reivindicador de sus derechos y libertades, negándose a dar respuesta a las comunicaciones de la Asamblea y del Ejecutivo y burlando las atribuciones jurisdiccionales de los Poderes establecidos, infiriendo en cada oportunidad, una nueva ofensa a la dignidad de la Nación;3, Nota b

Considerando: que como corolario de su injustificada hostilidad hacia Guatemala, el Consejo Federal Provisional ha meitido el Decreto N°. 12 de 9 de enero en curso, por el cual extralimitándose en sus facultades, interviene en asuntos internos, privativos del Estado de Guatemala, desconoce la legalidad de la Asamblea Legislativa legítima y repudia a los Senadores electos por este  Cuerpo,3, Nota c

Considerando: que en la parte resolutiva de dicho decreto, el Consejo Federal Provisional, pretende que la Asamblea Legislativa que funcionaba ilegalmente antes del seis de diciembre próximo pasado, proceda a la elección de Senadores, acto que entraña una imposición y un atentado que, de llevarse a sus últimas consecuencia, daría margen a profundas alteraciones de la paz y del orden, violando los principios fundamentales de fraternidad y concordia sobre que descansa la aspiración de los pueblos de la Unión,3, Nota d

Considerando: que a pesar de los esfuerzos reiterados de los Poderes Públicos de Guatemala y de su sinceridad y buena fe, demostradas plenamente al aceptar, sin modificación alguna, los convenios de Unión de los tres Estados, el Consejo Federal Provisional ha demostrado el decidido propósito de separar a Guatemala de la Unión, exlcuyendo a su pueblo y a su Gobierno, no obstante los sacrificios materiales y morales que éstos se han impuesto, y obligándolos por su propia dignidad y para salvar los altos y sagrados intereses nacionales, a buscar dentro de su Constitución, como entidad independiente, los medios necesarios para asegurar la paz interior, la estabilidad de sus instituciones y la realización del ideal centroamericano que confían ha de conseguirse sobre las bases que establece nuestra Ley Fundamental, con el concurso de los cinco Estados y la simpatía de nuestros hermanos del Continente y de los demás pueblos civilizados de la tierra.3, Nota e

Por tanto, decreta:

Artículo 1°. Cesan en sus efectos los decretos número 1088, 1093, 1122, 1129 y 1130 y el Decreto número 13, segunda serie, que ratificó los anteriormente enunciados, por los cuales se aprobó el Pacto de Unión suscrito en San José de Costa Rica el 19 de enero de 1921 y se nombrado Diputados a la Asamblea Federal Constituyente, así como los números 15 y 22, segunda serie, relativos a los nombramientos de Delegados al Consejo Provisional y Senadores a la Cámara Federal; y en consecuencia, Guatemala reasume la plenitud de su Soberanía, de conformidad con la Constitución de la República, decretada el 11 de diciembre de 1897 y sus reformas vigentes en el año de 1920.4

Artículo 2°. Se excita al Poder Ejecutivo para que haga las gestiones necesarias a fin de realizar la Unión sobre las bases que fija el artículo 2°. de la Constitución de Guatemala y con el concurso de los cinco Estados de Centro-América.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Salón de Sesiones de la Asamblea Legislativa, en Guatemala el quince de enero de mil novecientos veintidós.

        • J. A. Mandujano, presidenteNota f
        • Adrián Recinos, secretarioNota g
        • León de León Flores, secretarioNota h
        • Ricardo C. Castañeda, secretarioNota i

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, quince de enero de mil novecientos veintidós.  

Cúmplase.

        • J. M. OrellanaNota j
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Alberto MencosNota k
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Público, R. Felipe SolaresNota l
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, M. Y. Arriola
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Agricultura, David Pivaral B.
        • El Secretario de Estado en el Despacho de la Guerra, Jorge UbicoNota m
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, B. Alvarado T.
        • El Subsecretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, encargado de la Cartera, Rob. Löwenthal4

NOTAS:

  • a. No hubo tal movimiento popular.  Se trató de un golpe de estado militar patrocionado por la United Fruit Company (UFCO).  Con respecto a la Carta Fundamental, la misma fue derogada luego de la caída del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, para limitar el poder del ejecutivo.
  • b. El «movimiento constitucionalista reivindicaor de los derechos y libertades» es el golpe de estado patrocinado por la UFCO, y la «ofensa a la dignidad de la Nación» es, en realidad, la ofensa a los criollos liberales cabreristas al ser ignorados por el Consejo Federal Provisional.
  • c. El Congreso Federal Provisional estaba en lo correcto: la Asamblea Legislativa en Guatemala era ilegítima porque había sido producto del retorno al poder de los cabreristas luego de un golpe de estado.
  • d. En otras palabras: el Congreso Federal Provisional reconocía la autoridad de la Asamblea del Estado que fue disuelta tras el golpe del 5 de diciembre.  Dicha Asamblea estaba conformada por varios criollos conservadores del Partido Unionista, rivales acérrimos de los criollos liberales.
  • e. En realidad, a la UFCO no le convenía una nación centroamericana fuerte que pudiera oponerse a su poder político y económico.  Y es que para la empresa transnacional, era muy fácil poner y quitar gobiernos en las pequeñas y débiles naciones independientes cuando éstos no se plegaran a sus demandas, como acababa de ocurrir en Guatemala.
  • f.José Antonio Mandujano fue abogado y notario público del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.  También fue juez de la Corte Suprema de San Marcos, Magistrado de la Corte de Apelaciones, Jefe Político del departamento de Guatemala, y Ministro de Instrucción Pública durante ese período.5
  • g. Adrián Recinos fue diputado a la Asamblea y secretario de la misma durante el gobierno de Estrada Cabrera. De hecho, era secretario de la Asamblea cuando esta traicionó a Estrada Cabrera y lo declaró mentalmente incapacitado para gobernar el 8 de abril de 1920.6
  • h. León de León Flores fue diputado a la Asamblea durante el gobierno de Estrada Cabrera, y también fue Juez de Primera Instancia y Magistrado de la Corte de Apelaciones.7 También era secretario de la Asamblea cuando ésta traicionó a Estrada Cabrera el 8 de abril de 1920. Aunque no firmó el acta donde declaraban mentalmente incapaz al presidente, sí retornó a sus funciones como secretario después de esa reunión.6
  • i. Ricardo Castañeda también era secretario de la Asamblea cuando ésta traicionó a Estrada Cabrera el 8 de abril de 1920. Al igual que Recinos, aunque no firmó el acta donde declaraban mentalmente incapaz al presidente, sí retornó a sus funciones como secretario después de esa reunión.6
  • j. El general José María Orellana fue Jefe Político de Sacatepéquez y Alta Verapaz, Director del Instituto Nacional Central para Varones y Jefe del Estado mayor de Estrada Cabrera, además de haber desempeñado varias comisiones para éste.8
  • k. Alberto Mencos era abogado y notario y había sido diputado a la Asamblea Legislativa y Magistrado de la Corte de Justicia durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.9 Fue uno de los firmantes del acta en donde separaron al presidente del cargo el 8 de abril de 1920.6
  • l. R. Felipe Solares era socio propietario de Unión Farmacéutica Lanquetín, empresa muy reconocida durante el gobierno cabrerista.10
  • m. El general Jorge Ubico era hijo de Arturo Ubico Urruela, quien fue el presidente de la Asamblea Legislativa durante todo el gobierno del licenciado Estrada Cabrera, además fue Jefe Político de Alta Verapaz en 1907 y de Retalhuleu de 1912 en 1914, ya en su calidad de Coronel de Estado Mayor.11

BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1926) Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1921-1922. XL. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 144.
  2. Ibid., p. 177.
  3. Ibid., p. 178.
  4. Ibid., p. 179.
  5. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 231
  6. Méndez, Rosendo P. (1926) Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1920-1921. XXXIX. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 4-5.
  7. Soto Hall, El Libro Azul de Guatemala, p. 357.
  8. Ibid., p. 202.
  9. Ibid., p. 173.
  10. Ibid., p. 213.
  11. Ibid., p. 298.

12 de enero de 1904: primer contrato de la UFCO con Guatemala

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera firma un contrato con la United Fruit Company para terminar el ferrocarril del Norte. El contrato era lesivo para el país y a partir de ese momento Guatemala se convirtió en una República Bananera.

12enero1904
Estación del Ferrocarril en El Rancho de San Agustín. Hasta aquí llegó la línea férrea del Norte cuando la construyó el gobierno del general José María Reina Barrios y se quedó sin fondos en 1897. En el recuadro: Minor C. Keith, co-fundador de la United Fruit Company. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En en su mensaje a la Asamblea Legislativa en el inicio de las sesiones ordinarias de la misma el 1 de marzo de 1905, el presidente de la República, licenciado Manuel Estrada Cabrera dice lo siguiente:1

«El 31 de agosto del año de 1901 se celebró un contrato con Mr. Richard Barthel, como representante del The Central American Improvement Co. para la explotación y terminación de la línea férrea del Norte, habiéndose rescindido por acuerdo de 29 de octubre de 1903, a solicitud de dicha Compañía y en razón de no poder cumplir con las cláusulas del referido contrato.

El 12 de enero de 1904 celebró el Gobierno un nuevo contrato ad referendum con igual objeto que el anterior, con Mr. Percival Farquhar, representante de Mr. Minor C. Keith, de Nueva York y Mr. William C. Van Horne de Montreal, Canadá, el que después de ratificado por los señores representados por Mr. Farquhar y legalizado en debida forma, fue aprobado por la Asamblea Nacional Legislativa en Decreto número 581 de 9 de abril de 1904.»1

Y he aquí el decreto legislativo del que habla el presidente:2

Decreto Número 581

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala

Considerando: que el contrato celebrado por el Gobierno Constitucional de la República para la conclusión y explotación del Ferrocarril del Norte, que acaba de presentarse al Poder Legislativo, no sólo no contiene cláusulas ni estipulaciones opuestas a las leyes del país, sino que, promoviendo sus intereses, tiende a la pronta terminación de aquella línea férrea, que se hace necesaria para desarrollar el comercio, la agricultura y la industria nacionales, y para dar vigor a los elementos económicos;

Que no sólo como un merecido voto de confianza al Presidente de la República, por el empeño que ha venido demostrando acerca de la grande obra de que se trata, sino en beneficio de los intereses nacionales, es oportuno que quede faucltado para poder hacer al contrato las reformas que reunden en pro de la Nación, decreta:

Art. 1°. Apruébase el contrato celebrado el doce de enero de mil novecientos cuatro, entre el Subsecretario General del Gobierno, Engardo del Ministerio de Fomento, y Minor C. Keith de Nueva York, y William C. Van Horne de Montreal, Canadá; contrato que ha obtenido ya la aprobación final de los signatarios, por haberse firmado ad referendum, y la del Presidente Constitucional de la República, con cuya autorización é instrucciones fue concluido, encontrándose las estiuplacionews que contiene en veintidós artículos y otro transitorio. 

Art. 2°. Se autoriza al Ejecutivo para que, si las circunstancias lo demandaren, introduzca, proponga y lleve a efecto, las modificaciones en el contrato que juzgue favorables a los interes de la República, y a hacerlo efectivo en beneficio del país. 

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a nueve de abril de mil novecientos cuatro.

        • Arturo Ubico, presidente
        • José A. Beteta, secretario
        • Francisco C. Castañeda, secretario

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, a once de abril de mil novecientos cuatro. 

Cúmplase.

        • Manuel Estrada Cabrera

El subsecretario General del Gobierno, encargado del Ministerio de Fomento, José Flamenco.2

Este contrato, aparentemente inofensivo, fue en realidad el inicio de la relación del gobierno guatemalteco con la poderosa transnacional frutera United Fruit Company, la cual llegó a convertirse en la que verdaderamente regía los destinos no solamente de Guatemala, sino de la región.  Minor C. Keith, uno de los firmantes del contrato, inició su carrera en Centroamérica contrayendo matrimonio con Cristina Castro, la hija del presidente costarricense en ese entonces y siendo el principal negociado de la deuda externa que tenía Costa Rica con los bancos ingleses.  Su plan era utilizar a Costa Rica como centro para la construcción de un ferrocarril que uniera a Norte y Suramérica.3

También estaba en el negocio de la fruta.  Durante un viaje a Londres organizó la Tropical Trading and Transport Company para coordinar el negocio de la producción de bananos y para proporcionar el transporte necesario para llevar los cargamentos a los Estados Unidos.  Además, la nueva compañía manejaba una cadena de tiendas que había establecido en las costas de Costa Rica para vender su producción local. Además, expandió su negocio de producción de banano a Colombia, en la región de Magdalena, a través de la Colombian Land Company y firmó un contrato con la Snyder Banana Company of Panama para exportar la fruta a los Estados Unidos.Nota a Pero en 1899, la compañía Hoadley and Company, en donde Keith tenía todo su dinero, se declaró en bancarrota y Keith lo perdió todo.  Cuando ni con la ayuda de las élites costarricenses logró salir a flote, tuvo que viajar a Boston y hablar con Andrew Preston, el presidente de la Boston Fruit Company, y con el socio de éste, Lorenzo Baker.  Esta compañía era la principal competidora de Keith, pero logró que se unieran y así logró salir de deudas.  De este acuerdo surgió la United Fruit Company el 30 de marzo de 1899; Preston fue el presidente de la nueva compañía y Keith fue el vicepresidente.3

La UFCO pronto se convirtió en la principal compañía frutera de la región, ya que Keith tenía su red ferroviaria y plantaciones de banano en Centro América, además del mercado en el Sureste de los Estados Unidos, mientras que Preston cultivaba banano en la Indias Occidentales, poseía la Great White Fleet para el transporte marítimo, y tenía el mercado en el noreste de los Estados Unidos.3

Gracias al contrato firmado con el presidente Estrada Cabrera, Keith concluyó el Ferrocarril del Norte entre Puerto Barrios y la Ciudad de Guatemala, lo que le permitió a la Unitedf Fruit Company desarrollar sus plantaciones de banano en Izabal.  Y también compró el ferrocarril desde Guatemala hasta la costa del Pacífico, creando un sistema de trenes que se conectó con las líneas mexicanas en 1911.  En ese año, Keith decidió organizar toda su red ferroviaria en una nueva compañía, a la que llamó International Railroads of Central America (IRCA), y con ellas controlaba la economía y la política de la región.3

El dramaturgo Manuel Galich, Ministro de Educación del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán4 pone en boca de su personaje «Mr. Bomb» en la obra «El Tren Amarillo» el siguiente monólogo que explica cómo funcionó aquel contrato del 10 de enero de 1904:4

—Todos los rivales aplastados. Es nuestra, exclusivamente nuestra esa riqueza inagotable. Solos, solos en el Caribe fecundo. Las rutas abiertas a nuestro avance, hacia el infinito. Gracias a nuestros ferrocarriles.  

—Mejor dicho a nuestras finanzas. Las finanzas son una suerte de magia extraordinaria. Un montón de papeles viejos se transforman en millones de dólares. He aquí cómo. Este montón de papeles son los bonos de una vieja deuda del Gobierno, la cual no ha pagado ni el principal, ni los intereses. Naturalmente no valen nada y por nada los hemos comprado nosotros, los tenedores. Proponemos una ventajosa operación al Gobierno, que éste acepta razonablemente: consolidar de la deuda. Gran beneficio para el deudor y bonos nuevos para nosotros. Como financiadores de la consolidación cobramos los gastos de ésta. Y como tenedores de los nuevos bonos cobramos dos años anticipados de intereses.

—¿Cómo?

—Con los propios bonos de la nueva emisión. Honorable, lícito y ventajoso para el gobierno. Intereses posteriores se garantizarán, por ejemplo pignorándose los ingresos de las Aduanas. Ahora bien, a cambio del inapreciable servicio de la consolidación, el Gobierno autoriza la constitución de una Compañía, que concluya el ferrocarril. Las acciones e esa Compañía se distribuyen en tres partes. Una, para los contratistas del ferrocarril, que somos nosotros, por su trabajo. Otra para los tenedores de la antigua deuda, por los intereses que se les adeudaban, que también somos nosotros. Y otra parte para el Gobierno por haber construido casi todo el ferrocarril. A cada uno lo suyo. ¡Somos acreedores de la deuda y dueños del sesentiséis por ciento de las acciones del ferrocarril!

—¡Se nos ha traspasado el ferrocarril, sin reclamo, ni gravamen alguno! Eso comprende el muelle, las propiedades, el material rodante, los edificios, las líneas telegráficas, los terrenos, las estaciones, los tanques y los hombres. Miles de hombres para hace rodar el ferrocarril. Exenciones de impuestos de importación de cuanto necesitamos para el ferrocarril. A los noventinueve años lo devolveremos.

—Pero no gratis. Ya habrá transportado millones de toneladas de banano, lo que se traduce en miles de millones de dólares para la Compañía. He aquí lo que importa un montón de papeles viejos de una vieja deuda externa. Y además, una página en la historia para el Gobierno que consolidó la deuda pública y construyó el ferrocarril para felicidad de la Nación.4

Queda claro que el persona de Mr. Bomb es en realidad Minor C. Keith.


NOTAS:

  • a: Panamá era parte de Colombia en esa época.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  2. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.
  3. United Fruit Historical Society (2001) Minor Cooper Keith (1848-1929). United Fruit Historial Society.
  4. Galich, Manuel (2013) [1954]. «El tren amarillo, drama del Caribe en tres actos». Tres obras de teatro, edición conmemorativa del centenario de su nacimiento. Guatemala: Cultura; Ministerio de Cultura y Deportes. ISBN 978-9929-559-44-8. pp. 101-105.

29 de diciembre de 1930: Chacón renuncia definitivamente

El embajador de los Estados Unidos Sheldon Whitehouse se reúne con el presidente golpista Manuel María Orellana y le ordena convocar a elecciones de presidente interino luego de la renuncia del presidente Chacón.

29diciembre1930
Parque Centenario de la ciudad de Guatemala en 1930, año en que el presidente Lázaro Chacón tuvo que renunciar a la presidencia tras sufrir un derramen cerebral. En el recuadro: el presidente de los Estados Unidos Herbert Hoover, cuyo gobierno no reconoció al gobierno golpista que se impuso en Guatemala tras la enfermedad de Chacón. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego de su derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, el general Lázaro Chacón quedó imposibilitado para seguir al frente de la presidencia de Guatemala y fue sustituido por el segundo designado, -el licenciado Baudilio Palma-, porque el primer designado -el general Mauro de León- ya había sido nombrado Ministro de la Guerra el 30 de octubre de ese año. Los militares del cuartel de Matamoros, ya descontentos con el presidente Chacón, aprovecharon el nombramiento de Palma para alzarse en armas el 17 de diciembre y obligar a renunciar a éste, aduciendo que no creían en la enfermedad de Chacón.  De acuerdo a los informes enviados por la embajada de los Estados Unidos al Departamento de Estado, aquella era solamente una excusa pues solamente habían estado esperando una excusa para asaltar el poder.1

De esta forma, el general Manuel María Orellana, comandante del cuartel de Matamoros, se hizo con el poder, tras obligar a Palma a renunciar a la presidencia interina.1 Como los Estados Unidos no aceptaron el nuevo gobierno, pues violaba el Tratado General de Paz y Amistad de 1923, firmado en Washington, D.C.,2 el cuerpo diplomático buscó una salida constitucional al asunto.1

Gracias a los oficios del cuerpo diplomático, y en especial de la embajada de los Estados Unidos, se acordó que la mejor forma para regresar al régimen constitucional en Guatemala era que renunciara el general Chacón, pues Orellana se había atribuido la presidencia interina y el control de facto del estado mientras la enfermedad de Chacón continuaba.  Los diplomáticos decidieron que con la renuncia del presidente, la Asamblea Legislativa retomaría sus poderes y podría convocar a un presidente interino sin la injerencia de Orellana.

A continuación reproducimos los documentos enviados entre el embajador estadounidense y el Departamento de Estado a este respecto, los cuales dejan en claro quién estaba manejando la situación del país en ese momento:

Guatemala, 23 de diciembre de 1930 – 2:00 pm

Todos con quienes he hablado concuerdan con que hay una forma para regresar al régimen constitucional, y esta es, que el general Chacón renuncie a la presidencia y que luego el general Orellana le retorne a la Asamblea los poderes de que se ha investido, que iban a durar mientras existe la incapacidad del Presidente. La renuncia del Presidente terminaría con la incapacidad, y dejaría vacante la Presidencia. Dado que todos los vicepresidentes han muerto o han renunciado, la Asamblea tendría que elegir a otros y el primero de ellos se convertiría en el nuevo presidente interino que llamaría a elecciones.  Existe, no obstante, una inconstitucionalidad en este procedimiento, y es que la Asamblea solamente está facultada para elegir vicepresidentes durante sus sesiones ordinarias, y esta tendría que ser una extraordinaria.  No parece haber otra salida práctica, sin embargo, y nadie le va a objetar esto.

El general Chacón está… sumanente listo para renuncia, y como ya hay indicios de ruptura entre los gobernantes actuales creo que Orellana va a estar de acuerdo con hacerse a un lado eventualmente. La dificultad real será que los diferentes partidos estén de acuerdo en elegir a un presidente interino ya que éste será un factor decisivo en las próximas elecciones.  Hay dos candidatos que se mencionan para las elecciones regulares, Recinos y el general Ubico.

    • Whitehouse.3

Al día siguiente, Whitehouse reportó esto:

Guatemala, 24 de diciembre de 1930 6:00 pm

Dado que tenía razones para creer que su decisión de no reconocer al gobierno de Orellana o no había sido comunidada a Orellana, o había sido grandemente suavizada en su transmisión, arreglé una cita con el general para esta tarde en la casa del presidente de la Asamblea.  El general empezó con su ya acostumbrado discurso de que ha estado restaurando el régimen constitucional, lo maravilloso que esto ha sido recibido por el país, cómo iba a reformar todos los abusos, que no tenían ambicón personal y que estaría encantado de regresar el poder a Chacón cuando éste se recuperara.  Yo le respondí brevemente que su decisión era definitiva y que no iban a reconocer a su gobierno y no quise entrar en una discusión que sería inútil. Sin embargo, dado que había dicho que no tenía ambición personal, parecía que estaría de acuerdo en retornar al régimen constitucional mediante el método indicado en mi nota del 23 de diciembre a las 2:00 pm. Pero rápidamente se opuso, diciendo que convocaría a la Asamblea para elegir a un vicepresidente y que seguiría estrictamente la constitución.  Yo le indiqué que si quería permanecer en el poder la Asamblea no podía elegir constitucionalmente a un vicepresidente sino hasta en las sesiones de marzo.  Su elección podría solamente estar justificada por la ausencia del Presidente y de tres vicepresidentes. Y agregué que si tenía ilusiones de que otros países iban a reconocer a su gobierno yo estaba completamente seguro de que estaba equivocado y sinceramente esperaba que se dedicaría a encontrar una solución a la situación actual que los Estados Unidos pudieran aceptar. Cuando empezó a tomar la conversación otra vez por lo que había hablado, yo cambié el tema y hablé sobre el deseo del general Chacón de abandonar el país y le pregunté que si tenía alguna objeción al respecto. Me respondió que no en absoluto, y que convocaría a la Asamblea para que el permiso necesario fuera concedido.

    • Whitehouse4

Ante esta situación a Orellana no le quedó más que plegarse a las directrices del embajador estadounidense, envió al general Rodríguez Beteta y a su propio hijo a reunirse con el embajador, y a informale que necesitaba cuatro días para seguir con el plan de la renuncia del presidente Chacón.  La renuncia del presidente qeudó prevista para el 27 de diciembre, pero no se pudo hacer porque no estaba el presidente de la Corte de Justicia, y Chacón quería que éste estuviera presente.  Los candidatos que se mencionaban en ese momento para presidentes interinos eran el general Reyes, el licenciado José María Reina Andrade, que era diputado en ese momento, y el general Arisa, quien era el candidato de los rivales del general Ubico.  Los Estados Unidos se reservaron el derecho de reconocer al nuevo presidente interino hasta que hubiera convocado a elecciones.5

El 28 de diciembre se reunió Orellana nuevamente con el embajador Whitehouse, quien le ordenó que ninguno de los golpistas estuviera en el gobierno interino, además de que las elecciones deberían convocarse lo antes posible y que el presidente interino no pudiera participar en ellas.  Sorprendido, Orellana preguntó si los Estados Unidos querían elecciones libres, a lo que el embajador le dijo terminantemente que sí.  Whitehouse no tenía intenciones de reconocer al candidato que presentara Orellana y tampoco iba a permitir que lo nombraran Ministro de la Guerra del gobierno interino.6

Finalmente, el general Chacón presentó su renuncia el 29 de diciembre, según lo relata Whitehouse:

Guatemala, 29 de diciembre de 1930 – 12:00 pm

El Presidente Chacón acaba de renunciar en presencia del presidente de la Asamblea y del Presidente de la Suprema Corte.  Yo estaba en la habitación en ese momento.  El documento quedó en manos del presidente de la Asamblea.

[Opinión personal]. La mayoría de la Asamblea es claramente hostil al general Orellana y a menos que el general haga un despliegue impresionante de fuerza es incierto lo que ocurra con ella. Si las cosas salen mal, estarán realmente mal, y, como supongo que no hay ningún buque de guerra más próximo que en Panamá, recomiendo que se mande uno de inmediato para San José.  Si la cosas se resuelven pacíficamente, el presidente interino puede resultar fortalecido si el capitán del buque y unos cuantos oficiales pueden venir a la Ciudad de Guatemala y presentarle sus respetos. Si se decide otra cosa, la sola presencia del buque de guerra en San José puede prevenir mayores desórdenes. [Fin de opinión personal].

    • Whitehouse7

Esta injerencia de los Estados Unidos sobre los acontecimientos de diciembre de 1930 en Guatemala se desprendió en donde las naciones centroamericanas, con el fuerte patrocinio de los Estados Unidos, se comprometieron a no reconocer gobiernos golpistas en la región.2 Los estadounidenses estaban intentando con esto proteger sus fuertes intereses en Guatemala, especialmente los de la United Fruit Company, la Pan American, y la Shenandoah Oil.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-179.
  2. Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (3 de marzo de 1923). Las Convenciones de Washington – Tratado de Paz y Amistad. Nicaragua.
  3. Departament of State, Guatemala. Revolution in Guatemala. p. 186.
  4. Ibid., pp. 186-187.
  5. Ibid., p. 188.
  6. Ibid., pp. 189-190.
  7. Ibid., p. 190.

¿Qué era una República Bananera?

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Trabajador de la United Fruit Company en 1913. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El término «República Bananera» es una expresión despectiva que se utiliza para referirse a un país que es políticamente inestable, empobrecido, sin posibilidades de salir del tercer mundo, cuya economía depende de uno o unos cuantos productos de escaso valor agregado, y que está gobernado por un dictador legitimado de forma fraudulenta o por una junta militar y sometido a la hegemonía de una empresa extranjera, ya sea por sobornos a los gobernantes o por el ejercicio del poder financiero.1

Este término fue creado por el humorista y escritor de cuentos O. Henry, de origen estadounidense, quien pasó varios años en Centroamérica, especialmente en Honduras, en donde se había refugiado tras ser acusado de malversación de fondos en Houston, Texas. O. Henry  la usó en su libro «Cabbages & Kings«, para referirse despectivamente a la imaginaria república de Anchuria. He aquí algunos ejemplos de la forma despectiva en que O. Henry se refiere a la república bananera:

  • «En la constitución de esta pequeña y marítima república bananera existía una olvidada sección que hablaba del mantenimiento de una flota naval.  Esta provisión, junto con muchas otras más importantes, se había mantenido en el olvido desde que se estableció la república.  Anchuria no tenía una flota naval y no necesitaba una».2
  • «El presidente de la Republic Insurance Company había huído con cerca de cien mil dólares en efectivo.  Los directores lo querían de regreso a como fuera lugar, pero querían aun más tener el dinero de regreso.  Habían logrado localizar los movimiento del viejo caballero hasta a donde había abordado un vapor de transporte de frutas con destino a América del Sur aquella misma mañana junto con su hija y una gran bolsa de viaje (que era todo lo que tenía la familia).  […] Yo tenía una buena idea de a donde iba el viejo Wahrfield, que ese era su nombre, J. Churchill Wahrtfield. En ese tiempo, teníamos un tratado con casi todos los países extranjeros, excepto Bélgica y esa república bananera,  Anchuria.»3
  • «Después de su tercer banano, el hombre con los anteojos hasta la nariz lo escupió con un estremecimiento. -¡Que el diablo se quede con toda la fruta!-, señaló, con un tono patricio de asco.  -Yo viví por dos años donde crecen estas cosas.  El recuerdo de su sabor te acompaña siempre.  Las naranjas no están tan mal.  Asegúrate de agarrar un par de ellas, O’Day, la próxima vez que una caja roja aparezca por aquí-.  -¿Usted vivió allá abajo con los monos?-, le preguntó el otro, más platicador gracias a la espléndicda luz del día y la reconfortante comida de frutas. -Yo también estuve allá una vez.  Pero solamente por unas horas.  Eso fue cuando estaba con la Agencia de Detectives Columbia.  Esos monos acabaron conmigo.  Yo todavía tendría todavía mi trabajo si no fuera por ellos-.»4
  • «-No hay mucho en el pueblo-, dijo Goodwin, sonriendo.  -Un pueblo bananero, como el que más.  Chozas de bajareque, adobe, cinco o seis casas de dos pisos, muy pocas habitaciones, una población mestiza entre españoles, indios, cabers y negros.  No hay aceras de ninguna clase, no hay entretenimiento alguno.  Completamente inmoral.  Ese es sólo un bosquejo superficial, por supuesto.-5

Aunque utilizada para referirse a Honduras, la expresión podría referirse también a Guatemala, ya que éste país tenía convenios con la United Fruit Company, y esta poderosa compañía frutera estadounidense controlaba la economía del país desde el 12 de enero de 1904, cuando el entonces vicepresidente de la compañía, Minor C. Keith, firmó su primer contrato con el presidente de ese entonces, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.6

De hecho, la poderosa empresa frutera norteamericana mantuvo en el gobierno a Estrada Cabrera hasta 1920, y posteriormente, cuando veía sus intereses amenazados, patrocinaba golpes de estado para colocar a un gobernante que le fuera favorable; tal fue el caso del golpe de estado contra Carlos Herrera en 1921 que colocó al general José María Orellana,7 o el del desconocimiento del gobierno golpista de Manuel María Orellana en 1930 en favor de la elección de Jorge Ubico.8 De hecho, cuando el gobierno de los Estados Unidos no reconoció al gobierno de facto de Manuel María Orellana, la revista estadounidense Time publicó lo siguiente: «Las revoluciones centroamericanas han dando mucho tela que cortar a las plumas de Richard Harding Davis y de O. Henry.  Guatemala vivió todos esos aspectos que se han escrito en la ficción la semana pasada cuando tuvo tres presidentes en siete días.  Fue un asunto serio para los guatemaltecos; pero se convirtió en una vergüenza para el Departamento de Estado.»8

Finalmente, tras catorce años de un gobierno dictatorial altamente ligado a la frutera, una revolución cívico militar dió un giro a la política del gobierno guatemalteco en 1944, el cual poco a poco empezó a alejarse de las directrices de la UFCO, hasta llegar a un rompimiento definitivo durante el gobierno del teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán, el cual emprendió varios proyectos directamente enfocados a acabar con los monopolios de la United Fruit Company:  la construcción de la carretera al Atlántico para competir con el monopolio ferrocarrilero, la construcción del puerto de Santo Tomás de Castilla para salir del control portuario que la flota mercante de la UFCO tenía en Puerto Barrios, y, principalmente, la reforma agraria que confiscó a la frutera enormes cantidades de terrenos que había declarado al fisco guatemalteco por un precio muy inferior al que realmente tenían.  La UFCO movió todas sus influencias en el gobierno del general Dwight Eisenhower en los Estados Unidos, y patrocinó las operaciones PBFORTUNE, PBSUCCESS y PBHISTORY para derrocar al gobierno de Arbenz en 1954, tras acusarlo de ser una influencia comunista en la región.9


BIBLIOGRAFIA:

  1. Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. «Dicho de algunos países del Caribe: dependientes de los países y compañías compradores de plátanos. Dicho principalmente de ciertos países de Iberoamérica: tercermundistas
  2. O. Henry (1915) [1904] Cabbages and Kings.  Estados Unidos: Doubleday, Page & Co. p. 132.
  3. Ibid., p. 296.
  4. Ibid., p. 295.
  5. Ibid., p. 73.
  6. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  7. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  8. Bucheli, Marcelo; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  9. Cullater, Nicholas (1992). Operation PBSUCCESS. The United States and Guatemala. 1952-1954. CIA. United States.  Nota: desclasificado por la CIA en 1997.

21 de febrero de 1954: «The New York Times» advierte sobre el comunismo en Guatemala

En base a la propaganda de la United Fruit Company, el periódico «The New York Times» afirma que «los comunistas estaban listos para asumir el control directo en Guatemala»

21febrero1954
Póster publicitario de la Reforma Agraria emprendida por el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán en 192.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

A principios de 1954 el gobierno del coronel Jacobo Árbenz expropió más de setenta mil hectáreas de las enormes concesiones de terreno que tenía la entonces poderosa compañía frutera estadounidense United Fruit Company (UFCO), la cual era para entonces la principal productora de bananos en el mundo. El banano era vital para la economía estadounidense dado que es la materia prima para la fabricación de compotas para los recién nacidos.1

Esta expropiación era el resultado de la aplicación del Decreto 900, por medio del cual se expropiaban las tierras ociosas y se le retribuía a los propietarios el valor por el que éstas habían sido declaradas ante el fisco guatemalteco.  Como era de esperarse, la UFCO había reportado el valor de los terrenos por una ínfima fracción de su valor real y quedó muy mal parada con el reembolso que le dió el gobierno guatemalteco.1

La United Fruit Company era una empresa muy poderosa y tenía un excelente departamento de relaciones públicas, el cual empezó a trabajar para influir en la opinión pública de los Estados Unidos.  Cuando el gobierno de Guatemala le ofreció los 582,000 dólares por los terrenos expropiados, que era el valor por el que estaban reportados, la UFCO replicó que valían por lo menos quince millones; el Departamento de Estado apoyó la pretensión de la frutera, olvidando lo estipulado por el gobierno de Franklin D. Roosevelt sobre que «el gobierno de Estados Unidos había dejado de ser una agencia de cobranzas» de las empresas norteamericanas.  Y es que lo que ocurría es que en el consejo administrativo de la compañía habían estado el Secretario de Estado John Foster Dulles, y su hermano y director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Allen Dulles, además de otras importantes figuras políticas y financieras de los Estados Unidos.1,2

Y por esto, el 21 de febrero de 1954, el influyente periódico «The New York Times«, que hasta entonces se había mostrado cauteloso a la hora de referirse al gobierno guatemalteco tanto del Dr. Juan José Arévalo como del coronel Jacobo Árbenz,  publicó una nota que decía: «los comunistas estaban listos para asumir el control directo«.2

Si bien Árbenz llegó al poder y desde el principio dejó claro que estaba en contra de los intereses comerciales extranjeros en Guatemala y tenía un fuerte apoyo entre los sindicatos del país, eso no significaba que los comunistas estuvieran a punto de tomar el el control del país.  Es cierto que había comunistas muy influyentes en el círculo privado del presidente Árbenz, principando por José Manuel Fortuny, pero todavía estaban muy lejos de ser una fuerza política importante.1

Y aunque el gobierno arbencista no se quedó sin responder, acusando a los Estados Unidos de intromisión en sus asuntos internos —dado que ya se había descubierto la Operación PBSUCCESS que estaba buscando la ayuda de los gobiernos de extrema derecha en la región— y de estar utilizando armas biológicas en la guerra de Corea, de nada servirían sus débiles contrataques pues el Departamento de Estado no se detendría sino hasta lograr el derrocamiento del gobierno guatemalteco en junio de ese año.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Cullater, Nick. (1994) The United States and Guatemala. 1952-1954. (en ingles). Washington, D.C.: Central Intelligence Agency. p. 84.
  2. Raymont, Henry (2007) «Vecinos en conflicto: la historia de las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica desde Franklin Delano Roosevelt hasta nuestros días.» Padilla, Luciano, Trad. México: Siglo Veintiuno.
  3. Árbenz, Jacobo; Fortuny, José Manuel (1954). «Discurso de renuncia de Árbenz (audio)»YouTube

26 de septiembre de 1926: muere José María Orellana

A las 12:15 am fallece en el Hotel Manchén de Antigua Guatemala el general presidente José María Orellana; el general Lázaro Chacón asume presidencia interina.

26septiembre1926
Retrato oficial del general Orellana.  En los recuadros: los ministros de Estado del gabinete de Orellana; H. Abraham Cabrera (Gobernación), Roberto Lowenthal (Relaciones Exteriores), Miguel Larrave (Guerra), Salvador Herrera (Agricultura), Luis Sáenz Knoth (Fomento) y Carlos O. Zachrisson (Hacienda). Imágenes tomadas del Diario de Centro América.

La muerte repentina del general José María Orellana el 26 de septiembre de 1926 a las 12:15 am en el Hotel Manchén de la Antigua Guatemala tomó a toda la población guatemalteca por sorpresa, pues el general presidente no mostraba indicidos de que padeciera enfermedad alguna, y acababa de cumplir con uno de sus principales proyectos: la creación del Banco Central de Guatemala, único ente emisor de moneda autorizado en el país a partir de ese momento.

Aquel día, no ocurrió nada extraordinario en la rutina del presidente.  Acostumbraba a salir de la ciudad junto con su familia y algunos amigos, e iba ya fuera a Amatitlán o a la Antigua Guatemala.  Ese día, iban con él —de acuerdo al oficialista «Diario de Centro América«— su esposa, hijas, cuñada María de Lavagnino, el doctor Fernando Iglesias y algunos miembros de la Plana Mayor presidencial.  Estuvieron jugando hasta la media noche un juego de cartas con sus amigos y cuando se retiró a su habitación, la No. 3 del hotel Manchén comenzó a sentirse mal y llamó por ayuda diciendo que sentía cmo un ataque de pulmonía».  Fue atendido inmediatamente por el doctor Iglesias, pero todo fue en vano.  Sus últimas palabras fueron «me muero, siento que me falta la respiración«.1

Inmediatamente se dispuso que condujeran los restos a la ciudad de Guatemala, saliendo a la 1:40 am y llegando a la casa de gobierno a las 2:50 am.  Ya en la ciudad, y en medio de la crisis nerviosa de los familiares se procedió a disponer la autopsia, la cual fue llevada a cabo por el doctor Carlos Federico Mora, en presencia de otros galenos. El resultado del meticuloso proceso determinó que el general Orellana tenía problemas cardíacos y falleció de un ataque al corazón. El cuerpo fue expuesto en capilla ardiente en el Ministerio de la Guerra y luego llevado al cementerio general para su sepultura.2

Mientras tanto, los ministros de estado emitieron el siguiente decreto, nombrando al primer designado a la Presidencia, general Lázaro Chacón, como presidente interino de la República:3

Guatemala, 26 de septiembre de 1926

El Consejo de Ministros

Lamentando profundamente el sensible fallecimiento del cudadano Presidente de la República, general e ingeniero José María Orellana, y con presencia de lo dispuesto en el artículo 69 de la Constitución de la República, acuerda:

Llamar al primer designado general don Lázaro Chacón, para que de conformidad con la Ley Constitutiva, se haga cargo del Poder Ejecutivo.

Comuníquese.

        • H. Abraham Cabrera, Ministro de Gobernación y Justicia
        • Miguel Larrave, Ministro de la Guerra
        • C. O. Zachrisson, Ministro de Hacienda y Crédito Público
        • Rafael Ordóñez Solís, Ministro de Educación Pública
        • Salvador Herrera, Ministro de Agricultura
        • Roberto Lowenthal, Ministro de Relaciones Exteriores
        • L. Sáenz Knoth, subsecretario de Fomento, encargado de la cartera3

Y Chacón, por su parte, emitió su primer decreto como presidente interino en los siguientes términos:

Decreto No. 928

Lázaro Chacón, general de brigada, Primer Designado a la Presidencia de la República

Por cuanto: el día de hoy falleció de muerte natural el general don José María Orellana, Presidente de la República.

Por tanto, en cumplimiento del artículo 69 de la Constitución, decreta:

Artículo 1.°— Organizar el Gabinete con los siguientes Secretarios de Estado:

        • Licenciado H. Abraham Cabrera, en el despacho de Gobernación y Justicia
        • General Miguel Larrave, en el despacho de la Guerra
        • Licenciado Carlos O. Zachrisson, en el despacho de Hacienda y Crédito Público
        • General Luis Sáenz Knoth, en el despacho de Fomento
        • Licenciado Rafael Ordóñez Solís, en el despacho de Educación Pública
        • Ingeniero Salvador Herrera en el despacho de Agricultura
        • Licenciado Roberto Lowenthal en el despacho de Relaciones Exteriores

Artículo 2.°— Del presente decreto se dará cuenta a la Asamblea Legislativa en sus próximas sesiones.  

Dado en la casa de Gobierno, en Guatemala, a veintiseis de septiembre de mil novecientos veintiseis.

        • Lázaro Chacón
        • E Menéndez, subsecretario general del gobierno3

BIBLIOGRAFIA:

  1. Rodríguez Cerna, José. (26 de septiembre de 1926): «Interesantes detalles del útimo viaje del general Orellana». Guatemala: Diario de Centro América.
  2. — (26 de septiembre de 1926): «Ha muerto el jefe de la Nación general don José María Orellana». Guatemala: Diario de Centro América.
  3. Diario de Centro América (26 de septiembre de 1926): «Consejo de Ministros llama al primer designado. El general L. Chacón asume el P. Ejecutivo». Guatemala: Diario de Centro América

24 de septiembre de 1930: honras fúnebres al ex-presidente Carlos Herrera

Se realizan las honras fúnebres a las cenizas del ex-presidente Carlos Herrera, quien falleció en exilio voluntario en Francia

24septiembre1930
El vapor para transporte de banano SS Albangarez de la United Fruit Company que llevó los restos del ex-presidente Carlos Herrera a Guatemala.  En el recuadro: el expresidente Herrera.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el golpe de estado del 5 de diciembre de 1921 con el que Guatemala regresó al cabrerismo en la figura del general José María Orellana, el expresidente Carlos Herrera partió al exilio voluntario en Francia en donde vivió alejado de la política hasta su muerte, en julio de 1930.

Tras su fallecimiento, sus restos fueron trasladados a Guatemala a donde arribaron a las 7:30 de la mañana del 23 de septiembre de ese año para que, por orden del presidente general Lázaro Chacón, se le rindieron honores como General en Jefe del Ejército. Irónicamente, las cenizas de Herrera llegaron a Puerto Barrios en el vapor bananero SS Albangarez de la Great White Fleet, y luego fueron transportados hasta la ciudad de Guatemala por un tren de la International Railways of Central America, ambas empresas subsidiarias de la frutera estadounidense United Fruit Company, que fue la que patrocinó el golpe de estado en su contra en 1921.

En Puerto Barrios fue recibido por la comandancia local y los ministros de Gobernación Castillo Monterroso, de Fomento Aguilar Valenzuela, y el de Agricultura, Manuel María Herrera, quien además era sobrino del ex-presidente. Luego, los restos de Herrera fueron conducidos por tren hasta la Ciudad de Guatemala, y de allí al local que ocupaba la Lotería del Hospicio en la décima avenida sur y que fue convertido en capilla ardiente por orden del presidente Chacón.

La compañía de cadetes de la Escuela Politécnica montó guardia toda la noche y muchas personas de todas las clases sociales pasaron a presentar sus respetos al fallecido.

A las 10 de la mañana del 24 de septiembre, partió el cortejo fúnebre acompañado de escolta militar y de los Boy Scouts, quienes habían iniciado sus actividades en Guatemala durante el gobierno de Herrera.  El cortejo fue seguido por numerosas personas, entre las cuales se encontraban miembros del Estado Mayor, diputados y ministros de Estado.

El cortejo llegó al Cementerio General de la ciudad, en donde las cenizas fueron depositadas en el mausoleo de la familia Herrera que estaba a la entrada del camposanto, a mano derecha. Y allí, frente a los familiares, a miembros del gobierno y del cuerpo diplomático, el diputado Marcial García Salas, representante de la Asamblea Legislativa, dió el discurso de rigor en el que indicó que la última voluntad de Herrera era que sus restos descansaran en Guatemala.

Luego del discurso de la Asamblea, el señor Mayora estuvo a cargo del discurso en representación del gobierno, para dar paso luego al licenciado Eliseo Solís quien habló en representación del presidente Chacón y del Ejército.  Al finalizar los actos oficiales, el padre Centeno, de Santa Lucía Cotzumalguapa llegó a rezar a la tumba de Herrera, enviado por los trabajadores de las fincas de Escuintla que habían pertenecido al fallecido ex-presidente.


BIBLIOGRAFIA:

  • Asturias Morales, M. (23 de septiembre de 1930) «El solemne sepelio» Guatemala: Nuestro Diario. Muñoz Plaza y Cía.
  • — (24 de septiembre de 1930) «Funerales bajo el cielo» Guatemala: Nuestro Diario. Muñoz Plaza y Cía.

15 de diciembre de 1921: Orellana es declarado presidente provisorio

Tras el golpe de estado contra Carlos Herrera, el general José María Orellana es declarado presidente provisorio

15diciembre1921
El general José María Orellana (sentado, segundo de izquierda a derecha) en el Palacio de Cartón, durante una recepción a una delegación estadounidense en 1922.  En el recuadro: el retrato del general Orellana que aparece en el billete de un quetzal. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno de Carlos Herrera llegó a un abrupto final tras escasamente año y medio de estar en el poder y de haber intentado reemplazar la constitución de 1879 con la que se emitió en 1921.  El golpe de estado patrocinado por la United Fruit Company  (UFCO) y dirigido por los militares, colocó a los generales  José María Orellana, José María Lima y Miguel Larrave, como triunviros al frente del gobierno el 5 de diciembre, con el objetivo de frenar la creciente organización laboral en las empresas afiliadas a la UFCO en —especial la International Railways of Central America (IRCA)— y en sus propias instalaciones en Bananera, en el departamento de Izabal.1

El triunvirato desconoció a la Asamblea Legislativa, argumentado que había sido instalada irregularmente y le dieron posesión nuevamente a la que había estado en funciones al momento del derrocamiento de licenciado Manuel Estrada Cabrera el 8 de abril de 1920;  luego desconocieron la constitución de 1921 y restituyeron la de 1879, con algunas modificaciones hechas a la medida de los militares.  También nombraron como Ministro de la Guerra al general Jorge Ubico el 11 de diciembre, por su activa participación en el golpe de estado y, finalmente, desconocieron al primer designado del derrocado presidente Herrera, José Ernesto Zelaya, y el 15 de diciembre fue nombrado como Primer Designado y Presidente Provisorio el general José María Orellana.2

Aquel gobierno, siguiendo las directrices de sus patrocinadores, ahogó las protestas civiles y obreras contra los intereses estadounidenses, ya que puso al ejército a disposición de la frutera para reprimir cualquier huelga y organización obrera. Atacaron cualquier foco de organizaciór popular, y cuando la Universidad Nacional intentó unirse a estar protestas en 1924, fue clausurada por Orellana, y no fue reabierta sino hasta en enero de 1928, ya durante el gobierno del general Lázaro Chacón, casi dos años después de la misteriosa muerte del general Orellana en Antigua Guatemala en 1926.1

Como dato curioso, es importante destacar que aunque el gobierno de Orellana fue un retorno al estilo y partido de gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera —de quien Orellana había sido Jefe del Estado Mayor y guardaespaldas—, el gobierno no liberó al expresidente, quien murió en prisión el 24 de septiembre de 1924.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Bauer Paiz, Alfonso (1965). Compilación de leyes laborales de Guatemala de 1872 a 1930. pp. 35-37 Guatemala: Centro de Estudios Económicos y Sociales, Universidad de San Carlos de Guatemala.
  2. Montúfar, Rafael (1923) «Caída de una tiranía«. Guatemala: Sánchez y de Guise.

¿Qué era la política del «Gran Garrote» del presidente de los Estados Unidos Theodore Roosevelt?

The Big Stick in Latin America
El presidente Roosevelt y su política del «Gran Garrote» en el Caribe. Caricatura de William Allen Rogers de 1904, recreando un episodio de Los viajes de Gulliver.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La política del «Gran Garrote» (o «Big Stick«) del presidente estadounidense Theodore Roosevelt ilustra la voluntad de éste para realizar negociaciones y pactos con sus adversarios internos y externos, pero siempre mostrando la posibilidad de una actuación violenta como modo de presión y en caso las cosas no salieran como lo tenía previsto.13

La política de Roosevelt siguió a la victoria de los Estados Unidos sobre España en 1898 para quedarse con Cuba y Puerto Rico y marcó el inicio del imperialismo estadounidense y de su actuación como potencia mundial.1

Aplicada a la política de Estados Unidos hacia América Latina, el régimen de Roosevelt presionó a los países latinoamericanos, particularmente los ribereños del Mar Caribe, con una intervención armada. Esto se vió con el bloqueo a la intervención naval de Inglaterra y Alemania contra Venezuela en 19024,5 y con la independencia de Panamá de Colombia en 1903 para construir el Canal.6,7 Este cambio hacia América Latina comenzaría una ola de dominio político y económico estadounidense a principios del siglo XX, justificada en la marcada extensión del «derecho» de los Estados Unidos a intervenir en asuntos de otros países en defensa de los intereses de ciudadanos estadounidenses. Este cambio se conoció como el «Corolario Roosevelt a la Doctrina Monroe» y fue pronunciado por Theodore Roosevelt en su mensaje anual de 1904 como consecuencia de la intervención de las potencias europeas en el Bloqueo Naval a Venezuela de 1902-1903:1

«Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la ‘Doctrina Monroe’ puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.»8

La «Doctrina Monroe» afirmaba que Estados Unidos actuaría a fin de evitar intervenciones provenientes de fuera del continente americano (esencialmente de los países europeos). Se ha resumido, famosamente, en la frase «América para los americanos«. Con el advenimiento del corolario, la frase se convirtió en «América para los estadounidenses«.9

En Guatemala, la política del Gran Garrote se inició con el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera y los enclaves bananeros de la United Fruit Company a principios del siglo XX,10,11 y ha seguido hasta el siglo XXI con el golpe de estado blando que derrocó a Otto Pérez Molina durante el régimen demócrata de Barack Obama en 201512 y las demandas de un tercer país seguro del presidente republicano Donald Trump al gobierno de Jimmy Morales en 2019.13


BIBLIOGRAFIA:

  1. Beale, Howard K. (1957). Theodore Roosevelt and the Rise of America to World Power. (en inglés) Johns Hopkins Press.
  2. Roosevelt, Theodore (1913). Theodore Roosevelt: An Autobiography (en inglés) The Macmillan Press Company.
  3. Gould, Lewis L. (1991). The Presidency of Theodore Roosevelt. (en inglés) University Press of Kansas. ISBN 978-0-7006-0565-1.
  4. Berman, Karl (1986). Under the Big Stick: Nicaragua and the United States Since 1848. (en inglés) South End Press.
  5. Hershey, A.S. (1903). The Venezuelan Affair in the Light of International Law (en inglés) University of Michigan Press.
  6. Bishop, Joseph Bucklin (1913). Uncle Sam’s Panama Canal and World History, Accompanying the Panama Canal Flat-globe: Its Achievement an Honor to the United States and a Blessing to the World, (en inglés) Pub. by J. Wanamaker expressly for the World Syndicate Company.
  7. Conniff, Michael L. (2001). Panama and the United States: The Forced Alliance. (en inglés) University of Georgia Press, ISBN 0-8203-2348-9.
  8. Ugalde, Luis. Gomecismo y la política panamericana de Estados UnidosISBN 9789802444168.
  9. Perkins, Dexter (1937). The Monroe Doctrine, 1867-1907. (en inglés) Baltimore Press.
  10. Bucheli, Marcelo (2008). «Multinational Corporations, Totalitarian Regimes, and Economic Nationalism: United Fruit Company in Central America, 1899-1975». Business History (en inglés) 50 (4): 433-454. doi:10.1080/00076790802106315.
  11. —; Jones, Geoffrey (2005). «The Octopus and the Generals: the United Fruit Company in Guatemala»Harvard Business School Case (en inglés) (9–805–146). Archivado desde el original el 10 de diciembre de 2012.
  12. Porras Castejón, Gustavo (19 de junio de 2015). «Los Estados Unidos y su nueva forma de colonialismo en la que no hay necesidad de tropas»Plaza Pública (Guatemala).
  13. Bermúdez, Angel (30 de julio de 2019). «Tercer país seguro: cómo el pacto entre Estados Unidos y Guatemala perjudica a los migrantes de Honduras y El Salvador«.  BBC News Mundo.