27 de abril de 1932: se establece pago de cuotas para la educación secundaria

En medio de la grave crisis provocada por la Gran Depresión, el general Jorge Ubico decreta que los estudiantes de secundaria deben empezar a pagar por sus cursos.

La novena avenida del Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala a finales del siglo XIX. A la izquierda: el Instituto Nacional Central para Varones y la Facultad de Derecho y Notariado. Enfrente, la dirección de Telégrafos Nacionales. En el recuadro: los estudiantes del Central, cuando éste estaba militarizado. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El general Jorge Ubico llegó al poder en medio de los graves efectos económicos de la Gran Depresión, apoyado por el gobierno de los Estados Unidos, que consideraba que él era el personaje idóneo para velar los por los intereses norteamericanos en el país.1 En esa época, las compañías estadounidenses en guatemala eran: International Railways of Central America, Electric Light Co., United Fruit Company, W. R. Grace y Co., National Aviation Co., Rosenthal bankers, Pacific Band and Trust Co., Standard Oil Company, Union Oil, Pan American World Airways, Reltahuleu Electric Co., Amsinck Sanne and Co., y British American Tobacco Co..2

Una vez en el poder, Ubico empezó a tomar una serie de medidas de austeridad que poco a poco rindieron los frutos esperados para paliar la crisis económica que provocó el derrame cerebral de su antecesor, el general Lázaro Chacón.3 Entre las medidas que tomó Ubico, estuvo la de restringir los presupuestos de educación —el cual había sido mejorado considerablemente por Chacón—, como lo muestra el siguiente decreto, por medio del cual establece pago de cuotas para los estudiantes de institutos de educación secundaria.4

Decreto Número 1264

Jorge Ubico, presidente de la República

Considerando: que la difícil situación económica del país ha sacrificado notoriamente al Erario, de tal manera que lo permite seguir haciendo fuertes erogaciones para el sostenimiento de la enseñanza Secundaria, Normal y Especial, en la forma que hasta la fecha ha acostumbrado;

Considerando: que, por otra parte, el Estado tiene obligación de costear sólo la Instrucción Primaria, por ser base imprescindible y de suma necesidad para la preparación del pueblo y el ensanche de la cultura nacional;

Considerando: que será iniminente el cierre de los establecimientos a que se refiere el primero de estos puntos, si no se dictan todas aquellas medidas que tiendan a evitar tan lamentable determinación,

Por tanto, en uso de las facultades que confiere al Poder Ejecutivo el inciso 22 del artículo 77 de la Constitución, decreta:

Artículo 1°.— Los alumnos que hacen estudios en los establecimientos nacionales de Instrucción Secundaria, Normal y Especial, pagarán, mensualmente, cuotas de enseñanza conforme a la siguiente reglamentación:

        • a: Los externos de los Institutos y Escuelas Normales, Q.0.75 por materia, y los pensionistas Q.0.50 por la misma razón, excepto las asignaturas generales, y para los normalistas las de carácter netamente pedagógico. Los que hubieren perdido el año, de conformidad con la Ley, Q.0.75 por curso reprobado;
        • b: Los estudiantes de las Escuelas Nacionales de Comercio y el Conservatorio Nacional de Música, Q0.75 por material, e igual suma por cada curso quienes tuvieran asignaturas reprobadas.

Artículo 2°.— Quedan exceptuados del cumplimiento de esta disposición, los alumnos que disfruten de becas y los de los demás establecimientos de enseñanza especial.

Artículo 3.°— La Secretaría de Educación Pública queda encargada de reglamentar la forma en que deben recaudarse los fondos que ingresen por concepto de cuotas de enseñanza.

Artículo 4°. Este Decreto entrará en vigor desde el período escolar próximo entrante y de él se dará cuenta a la Asamblea Legislativa en las presentes sesiones ordinarias.

Dado en la Casa del Gobierno: en Guatemala, a los veintisiete días del mes de abril de mil novecientos treinta y dos.

        • Jorge Ubico
        • El secretario de Estado en el Despacho de Educación Pública, Ramón Calderón4

BIBLIOGRAFIA:

  1. Secretary of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. p. 186.
  2. Ibid., p. 192.
  3. Mora, Carlos F. et. al. (12 de diciembre de 1930) «Acta de los médicos en que se declara la imposibilidad del general Chacón para seguir en la presidencia de la República«. Guatemala: El Imparcial, Unión Tipográfica.
  4. Méndez, Rosendo P. (1935) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1932-1933.  LI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 170-171

5 de abril de 1904: Estrada Cabrera informa a Asamblea del contrato para terminar Ferrocarril del Norte

El licenciado Manuel Estrada Cabrera pide a la Asamblea Legislativa que autorice el contrato ad referendum que firmó con la United Fruit Company para concluir el Ferrocarril del Norte desde el Rancho de San Agustín hasta la Ciudad de Guatemala.

Obras de construcción del Ferrocarril del Norte. En el recuadro: los personeros de la United Fruit Company y el presidente Manuel Estrada Cabrera viendo las celebraciones por la inaguración de la obra. Imágenes tomadas de «Administración Estrada Cabrera» y «La Locomotora«.

El 12 de enero de 1904, el presidente de Guatemala, licenciado Manuel Estrada Cabrera, celebró un contrato ad referendum con  el señor Perfival Farquhar, representante de los banqueros estadounidenses William Van Horne, presidente del Ferrocarril Canadian Pacific, y Minor C. Keith, director de la United Fruit Company (UFCO) con sede en Boston.

El 5 de abril, el presidente guatemalteco le envió el siguiente informe a los miembros de la Asamblea Legislativa:

Palacio Nacional: Guatemala, 5 de abril de 1904.

Señores diputados:

En el mensaje que os dirigí al inaugurar vuestras sesiones del corriente año, anuncié que se había firmado, ad referendum, un contrato para concluir, en breve término, la línea férrea del Norte; y hoy tengo la satisfacción de presentaros dicho contrato, debidamente aprobado por el Ejecutivo, a efecto de que la Asamblea se sirva estudiarlo con el detenimiento del caso, adoptando la resolución que le indique su amor al progreso y su celo por los grandes intereses de la Patria.

No debe olvidarse que en la ejecución de esta magna obra radica el porvenir de Guatemala, y que a la realización de tan elevado ideal, han de converger el buen deseo, la actividad y la perseverancia de todo guatemalteco que se precie de patriota.

Siendo, como ella es, indispensable para el desarrollo a que el país está llamado, no hay sacrificio que pueda escatimársele cuando se trata de asegurar a la República los beneficios inmensos que nuestro ferrocarril interoceánico aportará en la evolución de los elementos nacionales.

Animado por estas ideas, mi Gobierno ha aprovechado toda oportunidad para acercarse a la realización de tan importante empresa, seguro de que esos esfuerzos y sacrificios quedarán compensados con crecews cuando aquélla quede terminada.

No obstante lo que dejo expuesto, y aunque estoy convencido plenamente de que esa Honorable Asamblea, como el Ejecutivo mismo, aprecia en su verdadero valor la obra del Ferrocarril del norte, al presentaros el último contrato relativo a su terminación, quiero que lo estudiés y consideréis con el detenimiento debido.

Vuestra resolución sobre asunto de tan vital interés, favorable o adversa al contrato celebrado por el Ejecutivo, será debidamente acatada por éste, como lo hace con todas vuestras disposiciones.  En el primer caso, me halagaría haber sabido interpretar las ideas del Pueblo a quien representáis; pero de todos modos, tengo la seguridad de que vuesta conducta obedecerá a los dictados del patriotismo más elevado, y de que no olvidarés, ni un momento, los intereses de Guatemala,

Señores diputados,

        • Manuel Estrada Cabrera.1

Por supuesto, la Asamblea aprobó aquel contrato sumamente lesivo para el país el 9 de abril.  He aquí un resumen del mismo:

  • Duración del contrato: 99 años, al cabo de los cuales la United Fruit Compnay iba a devolver el ferrocarril al Gobierno, si éste pagaba el precio que aquél valie en 2003; pero si el Gobierno, dentro de los 6 meses siguientes de haberse cumplido los 99 años, no notificaba el deseo de entrar en posesión de la línea férrea pagando su valor, la UFCO se iba a quedar como dueña de ella.2
  • Cesiones gratuitas: el gobierno extendió una escritura de traspaso a la United Fruit company, la cual formó la International Railways of Central America (IRCA).  El gobierno también le transfirió a esta última la parte construida de ferrocarril desde Puerto Barrios, que llegaba hasta el Rancho de San Agustín, comprendiendo el muelle y todas las demás propiedades de la línea.  15 años después de que estuviera terminada la línea, el gobierno garantizó el déficit que resultó entre las ganancias netas de la IRCA y la suma necesaria para cubrir un interés de 5% sobre $4,500,000 oro en bonos de la International Railways of Central America.  Por otra parte, concedió gratuitamente 100 pies de terreno en todo el trayecto de la línea para más estaciones, edificios e instalaciones y lo siguiente:
    • Maderas nacionales
    • Manantiales calientes cerca de Zacapa con 4 manzanas a su alrededor
    • 30 manzanas en Puerto Barrios
    • Una milla de playa de 100 yardas de ancho a los lados del muelle
    • 1500 caballerías de terreno en «Los Andes«
    • Y, cuando estuvo aprobado el contrato, el Gobierno le dió posesión del Ferrocarril del Norte a los contratistas para que lo explotaran.3
  • Franquicias: la United Fruit Company tenía derecho de preferencia en igualdad de condiciones para constuir nuevas líneas férreas fuera de una faja de 20 millas a los lados del Ferrocarril.  Además, podían construir muelles y establecer agencias para embarques y desembarques en el Golfo de Amatique.4
  • La IRCA podría importar libremente trabajadores, excepto de nacionalidad china, y podía usar el agua necesaria para sus servicios e importar libremente maquinarias y útiles de ferrocarril.
  • La IRCA quedó excenta de derecho de muellaje y sus empleados quedaron excentos del servicio civil y militar.
  • Los vapores fruteros de la UFCO quedaban exceptuados de impuestos y podían zarpar a cualquier hora y sus pasajeros y mercancías no pasaban por las Aduanas.  Además, el gobierno declaró a la UFCO libre del derecho de exportación e impuestos locales durante treinta y cinco años.4

A cambio, la United Fruit Company y la IRCA se compremetieron a que el Ferrocarril fuera concluido y puestos al servicio en tres años y medio, algo que cumplieron.5

Aquel sería el principio del enclave bananero de la UFCO en Izabal y del control que la compañía frutera tuvo sobre Guatemala en el siglo XX.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1904) Administración Estrada Cabrera: Resena de los progresos alcanzados en los ramos de ferrocarriles, carreteras, puernte y comunicaciones por correo. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 70-71.
  2. Ibid., p. 71.
  3. Ibid., p. 72.
  4. Ibid., p. 73.
  5. Ibid., p. 74.

29 de abril de 1944: el decreto 2795

El gobierno del general Jorge Ubico emite un decreto por el que exonera a los dueños de fincas cafetaleras y a la United Fruit Company de responsabilidad criminal en caso de matar a alguien que estuviera robando en sus propiedades rústicas

29abril1944
Palacio Nacional de la ciudad de Guatemala en la década de 1940. En el recuadro, el presidente, general Jorge Ubico. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Hacia finales de su gobierno, el general Jorge Ubico aprobó el decreto 2795 de la Asamblea Legislativa, el cual dice así:1

Decreto Número 2795

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala,

Considerando: que para el desarrollo de la producción agrícola es indispensable poner fin a los delitos contra la propiedad que se cometen en los predios rústicos por personas ajenas a ellos, facultando a sus dueños para emplear contra éstas los medios adecuados para la protección de sus intereses; por tanto, decreta:

Estarán exentos de responsabilidad criminal los propietarios de fincas rústicas cercadas o sus legítimos representantes, por los delitos que cometan contra los individuos que, habiendo penetrado sin autorización al interior de aquellas, fueren hallados in fraganti, cogiendo o llevándose los animales, frutos, productos forestales o instrumentos de labrana pertenecientes a las mismas.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el veintisiete de abril de mil novecientos cuarenta y cuatro.

Palacio Nacional: Guatemala, veintinueve de abril de mil novecientos cuarenta y cuatro.  Publíquese y cúmplase.

De acuerdo al escritor comunista Luis Cardoza y Aragón, este decreto le dió a los propietarios de fincas cafetaleras y a la United Fruit Company permiso para matar indiscriminadamente.2,Nota Y, al parecer, la Junta Revolucionaria de Gobierno que tomó el poder tras la Revolución del 20 de octubre de ese año así lo comprendió, y derogó el decreto 2795 por medio del decreto siguiente:3

Decreto Número 9

La Junta Revolucionaria de Gobierno, 

Considerando: que la disposición del Decreto legislativo número 2795 no se ajusta a los principios del Derecho penal, toda vez que, sin discriminación alguna, declara exentos de responsabilidad criminal a los propietarios de tales fincas, ya que éstos, así como sus representantes y administradores, están reputados en el interior de las mismas como agentes de autoridad, al tenor de lo estatuido en el artículo 154 del Código Penal; por tanto, decreta:

Artículo único – Se abroga el Decreto legislativo número 2795, de veintisiete de abril del año en curso.

Del presente decreto, que entrará en vigor el día de su publicación en el Diario Oficial, se dará cuenta a la Asamblea Legislativa en sus próximas sesiones ordinarias.

Dado en el palacio Nacional: en Guatemala a primero de noviembre de mil novecientos cuarenta y cuatro.

Este decreto fue parcialmente resucitado durante el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro, ya que cada vez que se extendía el Estado de Alarma o el Estado de Sitio en el país debido a la Guerra Civil que estaba dándose entre el Ejército y las grupos paramilitares por un lado, y las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) por el otro, se incluía un artículo como el siguiente:

Artículo 1°. — Se ratifica el Decreto número 630 emitido por el Presidente de la República en Consejo de Ministros, estableciendo el Estado de Sitio en toda la República por treinta días a partir del 18 de marzo de 1968, limtando el libre ejercicio de las garantías individuales que cita dicho decreto e imponiendo la vigencia de la Ley de Orden Público.[…]

La vigencia del Decreto número 630 del presidente de la República deberá interpretarse en el sentido de que se conservan incólumes los recursos jurisdiccionales que la constitución concede a los habitantes para la defensa de sus recursos.4


NOTA:

  • El mismo presidente Ubico era favorecido con esta disposición, ya que era propietario de la finca cafetalera «Hacienda San Agustín Las Minas«.5

BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1945). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1944-1945. LXIII. Guatemala. Tipografía Nacional. pp. 304-305. 
  2. Cardoza y Aragón, Luis (1991). Miguel Angel Asturias: Premio Lenin de la Paz 1965, Premio Nobel de Literatura 1967. Casi Novela. México: Ediciones Era. p. 146.
  3. Méndez, Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, p. 446.
  4. Azurdia Alfaro, Roberto (19) Recopilación de las Leyes de la República de GuatemalaLXXXVII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 60-61.
  5. Cadenhead, Ivie E. (1974) The Personal Finances of General Jorge Ubico. En: Caribbean Studies. 13 (4). Puerto Rico: Institute of Caribbean Studies, UPR, Rio Piedras. p. 127-133.

15 de marzo de 1951: toma posesión el presidente Árbenz

El teniente coronel Jacobo Arbenz Guzmán asume la presidente de la República.

15marzo1951
Tribunas del Estadio de la Revolución durante la toma de posesión del presidente Arbenz. En el recuadro: fotografia oficial del presidente, teniente coronel Jacobo Arbenz. Imagenes tomadas de «Discursos del Doctor Arévalo y del Teniente Coronel Arbenz en el acto de transmisión de la presidencia de la república«

El gobierno del teniente coronel Jacobo Árbenz Guzmán es el más polémico en la historia de Guatemala, ya que fue modificó la tenencia de la tierra en favor de grupos distintos a los que siempre la habían poseído —es decir, otros que no fueran los criollos tradicionales y las empresas o personas extranjeras que influían en los gobiernos del país hasta ese entonces.

A pesar de las buenas intenciones que podría haber tenido el presidente el llegar al poder, su notoria falta de tacto y de diplomacia hizo que se precipitaran una serie de acontecimientos que no solamente borraron muchos de los cambios que hicieron los gobiernos revolucionarios, sino que dejaron a Guatemala como un ejemplo para el resto de América Latina de lo que ocurriría si intentaban oponerse a los intereses de las poderosas corporaciones transnacionales estadounidenses.

Reproducimos a continuación el discurso que pronunció el teniente coronel Árbenz al momento de tomar posesión de la presidencia, el cual muestra claramente su hostilidad hacia los intereses estadounidenses en el país desde el principio de su gobierno, y en el que advierte de los cambios que va a implementar:

Me cabe el altísimo honor de recibir del pueblo y de los legítimos representantes de la Nación, el cargo de Presidente de la República para el que fui electo por la gran mayoría popular en noviembre de 1950. La fecha de hoy, marca el fin de otra etapa histórica y política en nuestro país, inicia a la vez otra época que podrá caracterizarse por el impulso a la economía nacional, el mantenimiento y ampliación de la democracia, el trabajo pacífico y la defensa de nuestra soberanía nacional, todo lo cual es necesariamente la continuación revolucionaria lógica y consecuente del régimen que inauguró el Doctor Juan José Arévalo.[…]

El acto al que estamos asistiendo me produce una doble y elevada  emoción. La emoción primaria que siento al ser investido con la más alta magistratura de la Nación, y la admiración que, mezclada con legítimo orgullo ciudadano, tengo hacia el pueblo de mi patria que ve culminar hoy una jornada grandiosa de su larga e infatigable lucha contra sus opresores, la cual supo conducir durante los útimos seis añosÁ con acierto y mano segura mi ilustre antecesor […]1

Y es este sentimiento de admiración el que me lleva a referirme primero a la «época de Arévalo», la era más democrática de nuestro país y el comienzo de la época del respeto a nuestra dignidad como Nación. Cuando  me dirigí al pueblo en Puerto Barrios durante la campaña electoral, refiriéndome a los ataques y coacciones que ha soportado el primer gobierno representativo de la Revolución de Octubre y de la dignidad nacional de Guatemala dije que «jamás en la historia de América un país tan pequeño ha sido sometido a una presión tan grande«.  Hoy puedo agregar que nunca con tanto éxito ha triunfado la razón de un pequeño pueblo sobre la sin-razón de los grandes intereses fincados en nuestro país.  Y precisamente por eso jamás un presidente y su régimen habían sido tan injustamente vilipendiados y calumniados, aquí adentro y en el exterior.

Mentiras de toda laya, amenazas y chantajes y hasta la expresión soez y mentecata se volcaron sobre nuestro país y su gobierno, haciendo blanco especial de aquel ataque ininterrumpido y cobarde sobre la personalidad descollante del Doctor Arévalo.  Al mismo tiempo se trató de corromper la conciencia de nuestros guatemaltecos, civiles o militares, para que se sumaran a la conspiración antidemocrática que se tejió para derrumbar a un gobierno, cuyo único delito consistía en propiciar una política que les diera pan y libertades a las grandes masas y protegiera los intereses nacionales contra los voraces financieros del exterior y los que reciben las migajas de esas riquezas en el interior. Pero la acción y la opinión populares no se equivocaron. No se equivocaron ni se corrompieron tampoco los miembros democráticos y revolucionarios del Ejército.  El binomio pueblo y ejército fue el principal factor que impidió que la acción derivada de la propaganda antidemocrática, se consumara a través de innumerables complots de aquella conspiración tendiente a instaurar otra vez en nuestro país un régimen de opresión e incondicionalmente servir a los intereses extraños a nuestra nacionalidad.Nota a

[…] Pero el pueblo puso fe y confianza en sus dirigentes y el resultado lo tenemos a la vista.  Por primera vez asiste en este siglo a una transmisión del poder democrática, pacífica, popular, constitucional, que responde plenamente a su voluntad y en la cual sigue poniendo su esperanza de mejorar sus condiciones de vida y caminar aun más por la senda de sus aspiraciones.2,Nota b

Ya he dicho que el Ejército nacional revolucionario merece en alto grado nuestras expresiones de admiración.  El Ejército ha sido incorruptible y por ello ha defendido con honor su calidad de garante de las instituciones públicas y de la soberanía nacional, se ha granjeado el cariño popular y representa en estos momento en el Continente Americano la expresión ejemplar de lo que debe ser la Institución armada al servicio de la Constitución, de la democracia y del pueblo. Nota c

Pero no fue sólo la conjunción del pueblo y el Ejército la que mantuvo la democracia y la dignidad nacional a través de seis gloriosos años y en las horas más duras de la prueba de fuego.  En grado sumo contribuyeron a ello el esfuerzo, la tenacidad y la personalidad de gran valor humanístico del ciudadano Juan José Arévalo. Es a él también a quien debemos rendir nuestra simpatía y nuestro agradecimiento. Estoy seguro de interpretar la expresión popular si digo que Arévalo se va de la Presidencia respetado y amado por su pueblo. […]

[…] Su administración también se ha destacado por la políticia social que dió impulso a su régimen. La edificación de escuelas, la construcción de hospitales, la introducción de alumbrado público y de agua potable a las poblaciones, la ayuda monetaria y técnica a las municipalidades, fueron no sólo una adecuada respuesta a una pequeña parte de las innumerables necesidades que el clamor general y popular acalló angustiosamente bajo el miedo y el látigo de la dictadura,sino por el cumplimiento de la promesa que aquel gobierno le hizo al pueblo hace precisamente seis años.3

Y sobre lo mucho conquistado ya, que representa poco en el camino de la felicidad de los guatemaltecos, nos toca a nosotros en el futuro asentar las bases de una economía nacional estable y próspera.  Buscando afanosamente en la entraña de nuestros problemas, hemos llegado a la conclusión de que es en la armazón económica de nuestro país donde reside la fuente de nuestros males. Al estudiar durante laboriosos meses el estado de la alimentación del pueblo, de su indumentaria, de sus casas de habitación, de las medicinas que pueden mantener su salud, de su grado de educación y de cultura, hemos podido sacar en claro que sólo orientando nuestro esfuerzo hacia un cambio en la estructura económica, modificando las características de nuestra economía, aumentando y diversificando la producción en todas sus ramas es posible conquistar mayores beneficios y bienestar para la población.

Yo he manifestado repetidas veces que ofrecería un programa de gobierno al pueblo. […] Pero debo advertir, sin embargo, que nuestro programa de gobierno requerirá de todo el esfuerzo popular conjunto para su realización, y cuando digo esfuerzo popular me refiero a la colaboración patriótica de los capitalistas nacionales, los trabajadores de la ciudad y del campo, los técnicos y el Estado, a quienes hago un llamamiento para que emprendamos con firmeza el camino de nuestro crecimiento económico y del bienestar popular.

Nuestro gobierno se propone iniciar el camino del desarrollo económico de Guatemala, tendiendo hacia los tres objetivos fundamentales siguientes: a convertir a nuestro país, de una Nación dependiente y de economía semicolonial en un país económicamente independiente; a convertir a Guatemala, de un país atrasado y de economía predominantemente feudal en un país moderno y capitalista, y a hacer por que esta transformación se lleve a cabo en forma que traiga consigo la mayor elevación posible del nivel de vida de las grandes masas de pueblo.4

Para alcanzar nuestros fines debemos entonces llegar a producir en la mayor proporción posible los alimentos, la ropa, los materiales de construcción, los artículos domésticos y los medicamentos que consume la gran mayoría de la población.  Pero no queremos quedarnos ahí; ambicionamos patrióticamente llegar a producir también la mayor proporción posible de los artículos que actualmente importamos y a sentar las bases de un producción futura de combustibles, energía eléctrica, productos metalúrgicos y herramientas.Nota d Esta política económica se orientará, como es fácilmente apreciable, a producir lo que consumimos, a exportar los excedentes y a buscar nuevas fuentes de divisas, a ampliar y diversificar la producción y a traer a Guatemala la maquinaria, equipos y herramientas necesarios para impulsar nuestro desarrollo en las mejores condicione posibles, a efecto de que los ingresos de la gran mayoría del pueblo no dependan de las actividades relacionadas con nuestro comercio exterior, sino de aquellas que tienen por objeto predominante satisfacer las necesidades del consumo interno.Nota e

De aquí se desprende y es absoutamente claro que nuestra política económica tendrá que estar basada necesariamente en el impulso a la iniciativa privada, en el desarrollo del capital guatemalteco, en cuyas manos deberían encontrarse las actividades fundamentales de la economía nacional, y en cuanto al capital extranjero debemos repetir que será bienvenido siempre que se ajuste a las distintas condiciones que se vayan creando en la medida que nos desarrollemos, que se subordine siempre a las leyes guatemaltecas, coopere al desenvolvimiento económico del país y se abstenga estrictamente de intervenir en la vida política y social de la Nación.Nota f

El progreso industrial y en general todo el desarrollo económico de Guatemala no podrá ser jamás una realidad mientras subsistan las actuales condiciones de servidumbre en el campo y de producción artesanal en la ciudad. Por ello es que en nuestro programa tiene capital importancia la reforma agraria que para realizar tendrá que liquidar los latifundios e introducir cambios fundamentales en los métodos primitivos de trabajo, es decir, hará una mejor distribución de la tierra no cultivada o de aquella donde mantienen las costumbres feudales e incorporará la ciencia y la técnica agrícolas a nuestra actividad agraria en general.5, Nota g

La segunda etapa de nuestro programa económico es la industrialización del país, que se orientará no sólo a modernizar nuestros equipos fabriles y ampliar la producción, sino al establecimiento de nuevas plantas industriales, protegiendo convenientemente a los productos nacionales de la competencia extranjera ruinosa.  Es por ello también que dedicaremos especial atención a la inversión de capitales nacionales, públicos y privados, en la explotación de yacimientos metálicos, en el establecimiento de refinerías de petróleo, construcción de plantas eléctricas […]5

Nuestro programa de producción tiene que estar íntimamente vinculado al problema de su distribución.  De ahí que nuestra política económica tenderá hacia la realización de un plan de vías de comunicación que tenga como finalidad transportar en el menor tiempo y con el menor costo posibles, los productos que sobren en unos lugares a aquellos otros en que hacen falta, y a promover la ampliación de las actuales vías de comunicación, y la fundación de todas aquellas que impidan el funcionamiento de monopolios del transporte y faciliten el traslado de las mercancías de los centros de producción a los centros de consumo.5,Nota h

[…] Finalmente, nuestra política económica impulsará el incremento en el ingreso de las grandes masas de la población no sólo aumentado la producción en todas sus ramas para ofrecer los artículos a menor costo, sino propiciando una mejor retribución para las grandes mayorías de asalariados de la ciudad y del campo.  Para ello también será necesario incrementar los créditos a los pequeños propietarios, la formación de cooperativas, y el control sobre la exportación, importación y distribución de artículos escasos, con el objeto de impedir el acaparamiento, la especulación y el alza de los precios, política dirigida a evitar mayores elevaciones en el costo de la vida.

Tales son las miras que tenemos puestas con esperanza en el futuro económico nacional. Muchas sonrisas incrédulas se burlarán interiormente de nosotros cuando nos oyen hablar de grandes plantas industriales, de electrificación y de mecanización del campo, y quienes sonríen merecen una explicación. No pretendemos ser nosotros los que concretamente construyamos una Guatemala industrial en seis años. Lo que pretendemos es abrir el camino, afirmar los cimientos de nuestro futuro desarrollo económico, empujar al país por el camino de capitalismo.  A nosotros sólo nos tocará una parte de este esfuerzo, dejando a posteriores gobiernos revolucionarios el trabajo de llevarlo hasta el fin.6

[…] Y cuando hablamos de nuestros problemas sociales no debemos apartar la mirada de los grupos indígenas de Guatemala ni de las necesidades propias de la juventud y de la mujer. Dentro de la consideración que nos merece elevar el standard de vida del pueblo en general, debemos considerar con cuidados especiales a nuestras mejores reservas, a la gran población indígena, y a los jóvenes y a las mujeres en general, como los tesoros más preciados de nuestra riqueza humana.[…]6

El programa que anuncio a nuestro pueblo para ser cumplido, requiere, sin embargo, algunas condiciones.  Por ejemplo, es indispensable mantener en el país las libertades esenciales y la democracia.  Con la misma seguridad y firmeza con que me dirigí al pueblo durante la campaña electoral, insisto acerca de la decisión de las fuerzas populares guatemaltecas de conservar a toda costa el régimen democrático, donde los ciudadanos mantengan su dercho a pensar y creer como quieran, a organizarse y a dedicarse a las actividades lícitas que elijan. Creemos que la firmeza de la democracia no radica en la mayor o menor dureza que se emplee para mantener el orden, sino en la mayor educación posible de la conciencia en el espíritu democrático. […] La libertad no deberá entenderse como la libertad para conspirar y armar complots para derrumbar al gobierno. En ese sentido ratifico mis declaraciones anteriores. La era de la democracia y la constitucionalidad, la época institucional de Guatemala será mantenida a todo trance, pero precisamente por eso también estamos dispuestos a aplastar para siempre la era de la conspiración y el complot.7

En cuanto al movimiento obrero y acerca de los conflictos económico-sociales de patronos y trabajadores, nuestro gobierno seguirá la conducta del gobiern anterior de guardar celosamente la independencia del movimiento sindical de nuestro país, y cuidará de mantener la posición más neutral en cuanto a los conflictos obrero-patronales, a menos que las dos partes en litigio acudan al gobierno pidiendo solución para sus diferencias o que la magnitud de tales conflictos comprometa la soberanía o la dignidad de la Nación o afecte seriamente la economía nacional.7,Nota i

[…] Firmes en [el] espíritu pacifista, partidarios decididos de la confraternidad americana, amigos de la no intervención en los asuntos internos de los demás países, nuestro política internacional estará normada por el respecto absoluto a los demás pueblos, por la cordialidad diplomática y comercial con todos los países, haciendo honor a los compromisos contraídos. […]

Tengo una profunda fe en el porvenir. Soy por naturaleza optimista y estoy seguro de que con la ayuda del pueblo, con la colaboración de todos los sectores que quieren el progreso económico, social y político del país y con una firme voluntad de mantener hacia adelante la marcha revolucionaria, haremos de Guatemalaun país próspero, moderno, modelo democrático, y que conquistaremos para sus habitantes mayor bienestar y prosperidad.  Nuestra divisa será siempre: ¡hacia adelante por una Guatemala mejor!


NOTAS:

  • a: esta es una referencia directa a la United Fruit Company y a los alemanes que habían estado en la Verapaz, a quienes favorecieron con sus políticas los presidentes liberales desde J. Rufino Barrios hasta Jorge Ubico.
  • b: la última transmisión de mando había ocurrido cuando el general Manuel Lisandro Barillas entregó el poder al general José María Reina Barrios el 15 de marzo de 1892.8  El resto de presidentes habían muerto en el poder, o fueron obligados a renunciar por revoluciones o golpes de estado.
  • c: la excesiva confianza en la lealtad del ejército le costaría muy caro al presidente Árbenz.
  • d: en otras palabras, estaban hablando de nacionalizar la explotación de petróleo, la generación eléctrica9 y de establecer fábricas en el país en donde se fabricaran herramientas indispensables para la mayoría de la población.
  • e: este es un párrafo sumanente importante, ya que habla de educar y ofrecer otro tipo de trabajos a los campesinos que hasta entonces se han dedicado a trabajar para la United Fruit Company y para las fincas cafetaleras —que eran los únicos exportadores en el país— y de esta forma empezar a depender menos de las importaciones y de las divisas generadas por el café.
  • f: un párrafo totalmente dedicado a atacar a la United Fruit Company, que se destacaba por no respetar las leyes del país, por preocuparse solamente por sus enclaves bananeros en Izabal y Escuintla, y por haber intervenido directamente para mantener en el poder los largos gobiernos del licenciado Manuel Estrada Cabrera10 y del general Jorge Ubico, a la vez que había patrocinado el golpe de estado contra Carlos Herrera en 192111 y había creado el ambiente favorable para que fuera electo Ubico en 1931.12
  • g: Árbenz se refiere aquí a las grandes extensiones de tierra que no se estaban cultivando en muchas fincas del país, siendo las mayores las que eran propiedad de la United Fruit Company.  Por otra parte, advierte que va a modificar las leyes que pusieron en vigor los gobiernos liberales y que permitieron a los hacendados disponer de mano prácticamente gratuita de indígenas jornaleros,13 quienes además les construían los caminos gratuitamente,14 y a quienes le pagaban con monedas que solamente tenían valor en la finca en que se entregaban.
  • h: En este párrafo advierte directamente a la International Railways of Central America (IRCA)—empresa estadounidense subsidiaria de la United Fruit Company— que va a construir una red de carreteras para competir contra el monopolio ferrocarrilero del que había disfrutado la IRCA desde 1904.15,16
  • i: tal y como lo advirtió aquí Árbenz, hubo un conflicto laboral en el que tuvo que intervenir el gobierno por las razones aquí indicadas:  el pacto colectivo de trabajo de los empleados de la United Fruit Company.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Arévalo Bermejo, Juan José; Árbenz, Jacobo (1951) Discursos del Doctor Juan José Arévalo y del Teniente Coronel Jacobo Árbenz Guzmán en el acto de transmisión de la presidencia de la República . Guatemala:  Tipografía Nacional.  p. 19.
  2. Ibid, p. 20.
  3. Ibid, p. 21.
  4. Ibid, p. 22.
  5. Ibid, p. 23.
  6. Ibid, p. 24.
  7. Ibid, p. 25.
  8. Gobierno de Guatemala (1894). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1892-93 XI. Guatemala: Tipografía Nacional.
  9. Miguel Coronado, Leceny Lorena(2011) Caracterización histórica de la Finca Medio Monte, del Municipio de Palón, Escuintla; 1925-1969. Guatemala: Universidad de San Carlos, Escuela de Historia. p. 140.
  10. United Fruit Company (19 de junio de 1915) Latin-America A periodical for the promotion and interchange of commerce between the United Stated and the Latin-American Republics. New Orleans, Louisiana. IV (17).
  11. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-159.
  12. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-190.
  13. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 69-73.
  14. — (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso. pp. 304-306.
  15. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  16. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.

16 de febrero de 1922: manifestación en Jalapa contra régimen de Orellana

En el departamento de Jalapa se produce una manifestación en contra del régimen golpista del general José María Orellana, aunque fue reprimida rápida y eficazmente.

16febrero1922
Transporte de tropa en la década de 1920 en Guatemala. En el recuadro: el general José María Orellana. Imágenes tomadas de Departamento de Educación de la Universidad Francisco Marroquín y de Wikimedia Commons.

No todos estuvieron de acuerdo con el retorno del cabrerismo tras el golpe de estado del general José María Orellana contra el gobierno de Carlos Herrera el 6 de diciembre de 1921.  Por ejemplo, el diputado Eugenio Silva Peña, dirigente universitario, dejó su voto razonado cuando la Asamblea Legislativa disuelta para convocar a una Constituyente fue reunida nuevamente para avalar el nuevo régimen militar; he aquí lo que dijo: «La facción que se apoderó de los destinos del Pueblo en una noche saturada de traiciones, miente al afirmar que todos sus actos se han desarrollado de conformidad con los preceptos de la ley […] Un cuartelazo no puede justificarse frente a los preceptos de la Carta Fundamental y mejor haría la Dictadura Militar en declararlo así, abiertamente, para no hacer una farsa sangrienta […].1

De acuerdo al historiador liberal Rafael Montúfar en su obra “Caída de una Dictadura“, el decreto por el que el Consejo Militar convocó a la Asamblea Legislativa incluía varias irregularidades que fueron incluídas con pleno conocimiento. En primer lugar, como dicho consejo era producto de un golpe de estado, no podía tener ninguna atribución constitucional, ya fuera de la Constitución de 1879 o de la de 1921, por lo que no tenía la competencia para convocar a sesiones extraordinarias a la Asamblea. Los militares, colocados en esa posición de poder por la frutera estadounidense United Fruit Company, debieron haber convocado a la Comisión Permanente, la cual debería haberse hecho cargo de la situación. Otra de las irregularidades del Decreto fue haber aludido a la renuncia del Jefe del Estado, ya que Herrera era Presidente de la República y no del Estado. Y, finalmente, en el Decreto el Consejo Militar se autoinvistió como Encargado del Poder Ejecutivo, lo cual definitivamente no le correspondía.2

Una vez consumado el golpe, hubo intentos de rebelión en contra del nuevo régimen y en apoyo a Herrera. Hubo levantamientos en en San Pedro Nectá en el departamento de Huehuetenango; San Pedro Pinula  en el de Jalapa; San Vicente Pacaya en el departamento de Amatitlán; Santa María de Jesús en Sacatepéquez, y además hubo una manifestación el 16 de febrero de 1922 cuando varios municipios de Jalapa se unieron para luchar contra el golpe de Orellana, pero todos fueron reprimidos rápida y eficazmente. Un último intento se dió en Escuintla, pero terminó con varios muertos y prisioneros.1

Al final, todos fueron intentos aislados y el régimen de Orellana se consolidó gracias a su podesoro benefactor.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Fernández Ordóñez, Rodrigo (2008). La breve presidencia de Carlos Herrera. Guatemala: Universidad Francisco marroquín, Departamento de Educación.
  2. Montúfar, Rafael (1923). Caída de una TiraníaPáginas de la Historia de Centro América. Guatemala: Sánchez y de Guise. pp. 155-156.

23 de enero de 1933: laudo de Hughes define frontera con Honduras

Se define la frontera entre Guatemala y Honduras por medio del Laudo de Hughes. El conflicto inició como un problema entre la United y la Cuyamel Fruit Companies.

23enero1933
Mapa de Guatemala y Honduras mostrando la línea divisoria definida por el Laudo de Hughes en 1933. En los recuadros, certificados de acciones de bolsa de la United Fruit Company y de la Cuyamel Fruit Company, que iniciaron el conflicto limítrofe antes de fusionarse en 1929. Imágenes tomadas de Google Earth y 7 Day Adventurer.

La región comprendida al sureste del río Motagua fue disputada por Honduras en 1918 -aunque más específicamente por la Cuyamel Fruit Company– para poder extender sus plantaciones de banano en ese región.  Por su parte, el gobierno de Guatemala -o más bien la United Fruit Company (UFCO)- no estuvo de acuerdo con el reclamo, por ser la región de primera calidad para las plantaciones bananeras en Izabal.  El asunto estuvo a punto de provocar una guerra entre ambos países en 1926, pero la situación se solucionó gracias a la intervención del embajador guatemalteco en Honduras, Virgilio Rodríguez Beteta en 1928,1 aunque luego de que la Cuyamel y la UFCO se fusionaran en 1929, prevaleció la idea de que se resolviera mediante una corte arbitral neutra en los Estados Unidos.2

Guatemala envió una representación dirigida por el licenciado Carlos Salazar, y con los licenciados Adrián Recinos y Manuel Echeverría y Vidaurre como colaboradores; el embajador Charles Cheney Hyde como consejero; el coronel Lawrence Martin como geógrafo; los ingenieros Lisandro Sandoval y Angel H. Balcárcel como técnicos y el licenciado Alfonso Carrillo como Secretario.2

Las sesiones se iniciaron en la ciudad de Washington el 15 de diciembre de 1931, y el tribunal estuvo integrado por Charles Evans Hughes, entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, y por los doctores Luis Castro Ureña de Costa Rica y Emilio Bello Codesido de Chile.   Como Juez auxiliar, Hughes contó con Frederick C. Fisher, quien había sido juez en las Filipinas —entonces colonia estadounidense— y quien conocía perfectamente el derecho español.3

El alegato hondureño —ya sin el patrocinio de la Cuyamel Fruit Co.— era una reproducción de la realizada por el doctor Policarpo Bonilla en 1918 y que pretendía adquirir Puerto Barrios y el lago de Izabal hasta el río Sarstún, basándose principalmente en una Real Cédula de 1745 cuando el coronel Juan de Vera fue nombrado gobernador de Honduras con jurisdicción privativa para combatir piratas y corsarios desde las costa de Yucatán hasta el Cabo de Gracias a Dios.  Como segunda prueba, aunque de menor importancia, la frutera estadounidense presentó el nombramiento de Diego López de Salcedo el 31 de agosto de 1526 como gobernador del golfo de las Higueras y el Cabo de Honduras.4

En base a esas pruebas, la representación de Honduras afirmaba que Izabal había pertenecido a la provincia de Honduras hasta 1863, hasta que el corregidor Juan B. Peralta expulsó a los hondureños de la región, y presentaba a Guatemala como usurpadora del Golfo Dulce, explicando que fue hasta que se construyó el Ferrocarril del Norte entre 1883 y 1908 que Guatemala desarrolló la región del Valle del Motagua.5

Por su parte, la representación de Guatemala ante la comisión arbitral se vió con la dificultad de que durante la época colonial la región del Motagua, al igual que el sur de Belice, era una selva que permaneció sin explorar.  Solamente los habitantes de Gualán en Zacapa llegaban a la región para pescar o realizar algunas siembras de vez en cuando, pero la mayor tiempo la región se mantuvo aislada, impenetrable y desierta. Sin embargo, la delegación guatemalteco demostró que el capitán Pedro Truco había transitado por la región tras recibir autorización del cabildo de la ciudad de Guatemala para construir un camino entre ésta y el puerto de Omoa en Honduras en 1755, y también que se realizaron numerosos viajes comerciales guatemaltecos por el río Motagua, basados en la organización de la Compañía de Navegación del Motagua que se estableció en 1796.  Asimismo, demostró que había constancia de esto documentada por el diputado guatemalteco Manuel Micheo ante las cortes de Cádiz en 1814.6

Tras un extenso proceso legal, la resolución del Tribunal Especial de Límites —conocida como el Laudo de Hughes— fue emitida el 23 de enero de 1933 y en base a ella, la Asamblea Legislativa de la República emitió el decreto 1898 por medio del cual definió la frontera con Honduras.  Se reproduce aquí parcialmente dicho decreto:7

Decreto Número 1898

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

Considerando: que en cumplimiento del Tratado de Arbitraje entre Guatemala y Honduras, el 16 de julio de 1930, el Tribunal Especial de Límites resolvió la cuestión de fronteras entre ambos países, fijando detalladamente la línea divisoria y queda sólo pendiente la demarcación sobre el terreno de la línea fijada por el Laudo, lo cual debe realizarse de conformida con el Pacto Adicional que fue firmado en igual fecha, y que en su oportunida mereció la aprobación de la Asamblea;

Considerando: que el Tribunal Especial de Límites, que dirimió la controversia pendiente, es acreedor a la gratitud nacional por el concienzudo estudio que hizo de la cuetión y el tino y sabiduría que tuvo para resolverla, por tanto, decreta:

Artículo 1°.— De conformidad con el Laudo emitido en la ciudad de Washington el 23 de enero de 1933, por el Tribunal Especial de Límites creado en virtud del Tratado de 16 de julio de 1930, el límite entre las Repúblicas de Guatemala y de Honduras es el siguiente:

A partir de la frontera salvadoreña [sigue aquí la descripción detallada de la frontera] y desde aquí siguiendo la ribera derecha del río Motagua al nivel de las aguas de las crecidas ordinarias, río abajo hasta su desembocadura en el Golfo de Honduras.  Conforme queda descrito, el límite se fija en las riberas derechas de los ríos Tinto y Motagua al nivel de las aguas crecidas ordinarias, y, en caso de alteraciones de dichos rís en el transcurso del tiempo, sea por el depósito de aluvión, o por corrosión, o por mutación de cauce, el límite seguirá la línea del nivel de las aguas de las crecidas ordinarias en las riberas derechas efectivas de ambos.  Los puntos anteriores están descritos conforme aparecen en el mapa preliminar del reconocimiento aéreo, que acompañan y declara parte de este Decreto.

Artículo 2°.— El Poder Ejecutivo velará por el exacto cumplimiento de la Convención Adicional, a efecto de que cuanto antes sea posible, se fijen sobre el terreno los mojones que marquen la frontera entre ambos países, de entero acuerdo con la línea antes descrita.

Artículo 3°.— En nombre de la República de Guatemala se otorga un voto de agradecimiento a los Excelentísimos señores Charles Evans Hughes, Presidente de la Corte Suprema de Justica de los Estados Unidos de América y Doctores Luis Castro Ureña, de Costa Rica, y Emilio Bello Codesido, de Chile,que formaron el Tribunal de Arbitraje que fijó la línea divisoria, debiendo el Poder Ejecutivo, por el órgano de Relaciones Exteriores, expresarlo adecuadamente y en lo particular, a cada una de las personas mencionadas por estar ya desintegrado dicho Tribunal.

Artículo 4°.— El presente Decreto entrará en vigor desde la fecha de su publicación.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.  Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, el cinco de abril de mil novecientos treinta y tres.

        • Juan J. Ortega, presidente
        • C. Enrique Larraondo, secretario
        • F. Hernández de León, secretario7

BIBLIOGRAFIA:

  1. Rodríguez Beteta, Virgilio (1969) “No es guerra de hermanos sino de bananos; cómo evité la guerra en Centroamérica en 1928“. Guatemala: Universidad de San Carlos.
  2. Méndez, Rosendo P. (1933) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1932-1933. LI. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 567.
  3. Ibid., p.568.
  4. Ibid., p.577.
  5. Ibid., p.578.
  6. Ibid., p.579.
  7. Ibid., pp. 631-633.

15 de enero de 1922: Guatemala se retira del Pacto de Unión Centroamericana

Luego del golpe de estado del 6 de diciembre de 1921, patrocinado por la United Fruit Company, los liberales cabreristas recuperaron del poder y se salieron del pacto centroamericano firmado por Carlos Herrera.

15enero1922
Edificios de la United Fruit Company en Izabal. A la izquierda: la residencia del gerente, al centro (arriba): la residencia de uno de los superintendentes; a la derecha: residencia de un superintendente agrícola. Todos ellos eran estadounidenses. En el recuadro (centro, abajo): el general José María Orellana, en su época de Jefe del Estado Mayor del licenciado Manuel Estrada Cabrera. Imágenes tomadas del Libro Azul de Guatemala.

Debido al golpe de estado del 5 de diciembre de 1921, perpetrado contra el gobierno de Carlos Herrera, el resto de países centroamericanos tomó animadversión hacia Guatemala, dado que entendieron que el país estaba retornardo al sistema dictatorial que había utilizado el licenciado Manuel Estrada Cabrera.  Por esta razón, no atendieron a los delegados del gobierno de facto de Orellana, obligando a la Asamblea Legislativa a retirarse del Pacto de Unión que se había firmado el 19 de enero de 1921 en San José, Costa Rica.

Este fue el primer decreto emitido por la Asamblea convocada por el gobierno de facto del general José María Orellana, y que fue prácticamente la misma que había sido disuelta por Herrera en 1920, cuando se convocó a una Asamblea Constituyente que redactara una constitución federalista.  Esta Asamblea constituyente, a su vez, fue sustituida por una Asamblea de Estado cuando Guatemala firmó el Pacto de Unión Centroamericana en 1921.  Por ello, tras el golpe de estado, la Asamblea Legislativa retomó el número en donde la Asamblea de 1921 se había quedado y que fue emitido el 30 de septiembre de 1920.1

El decreto 1162, emitido el 15 de enero de 1922, es el siguiente:2

Decreto número 1162

La Asamblea Legislativa de la República de Guatemala,

Considerando: que como consecuencia del movimiento popular realizado en el país el 5 de diciembre de 1921 para restablecer el orden Constitucional interrumpido por la disolución de esta Asamblea, acordada el 30 de septiembre de 1920 contra la prescripción expresa del artículo 99 de la Carta Fundamental de la República, este Alto Cuerpo fue convocado a sesiones extraordinarias, entre otros objetos, para conocer de los arreglos llevados a cabo para la Unión de los Estados de Guatemala, El Salvador y Honduras.

Considerando: que como uno de los primeros actos la Asamblea emitió el Decreto N° 13, segunda serie, por el cual ratificó el Pacto de Unión suscrito en San José de Costa Rica el 19 de enero de 1921 y revalidó la elección hecha en los Diputados que concurrieron a formular la Constitución Federal, demostrando de esta manera su sincero deseo de llevar adelante la Unión de Centro-América;Nota a

Que con el mismo patriótico y elevado propósito, emitió el Decreto N°. 15, segunda serie, por el cual se designaba a la persona que debía desempeñar el cargo de Delegado por Guatemala al Congreso Federal Provisional, en sustitución de la persona que ilegalmente venía desempeñando el cargo.

Que no obstante no ser aceptables las elecciones de Diputados Federales practicadas el 30 de octubre en adleante contra el tenor expreso del artículo 203 de la Constitución Federal, la Asamblea, animada por el ferviente deseo de cooperar a la organización de los Poderes Federales y de reparar la omisión en que incurrió el anterior Gobierno de Guatemala, dejando sin oportuno cumplimiento lo dispuesto por la Constitución acerca del nombramiento de Senadores, procedió a nombrarlos, emitiendo al efecto el Decreto número 22, segunda serie;2

Considerando: que no obstante todas esas manifestaciones de sincero y leal centroamericanismo y de las declaraciones amplias y categóricas del Poder Ejecutivo acerca de su firme propósito de seguir desarrollando el Plan de Unión de Centro-América, propósito ratificado por el Partido Liberal Federalista, consecuente con su programa que responde a las aspriaciones de la gran mayoría del Pueblo guatemalteco, el Consejo Federal Provisional, ha manifestado una actitud de ofensiva reserva hacia Guatemala con motivo del movimiento constitucionalista reivindicador de sus derechos y libertades, negándose a dar respuesta a las comunicaciones de la Asamblea y del Ejecutivo y burlando las atribuciones jurisdiccionales de los Poderes establecidos, infiriendo en cada oportunidad, una nueva ofensa a la dignidad de la Nación;3, Nota b

Considerando: que como corolario de su injustificada hostilidad hacia Guatemala, el Consejo Federal Provisional ha meitido el Decreto N°. 12 de 9 de enero en curso, por el cual extralimitándose en sus facultades, interviene en asuntos internos, privativos del Estado de Guatemala, desconoce la legalidad de la Asamblea Legislativa legítima y repudia a los Senadores electos por este  Cuerpo,3, Nota c

Considerando: que en la parte resolutiva de dicho decreto, el Consejo Federal Provisional, pretende que la Asamblea Legislativa que funcionaba ilegalmente antes del seis de diciembre próximo pasado, proceda a la elección de Senadores, acto que entraña una imposición y un atentado que, de llevarse a sus últimas consecuencia, daría margen a profundas alteraciones de la paz y del orden, violando los principios fundamentales de fraternidad y concordia sobre que descansa la aspiración de los pueblos de la Unión,3, Nota d

Considerando: que a pesar de los esfuerzos reiterados de los Poderes Públicos de Guatemala y de su sinceridad y buena fe, demostradas plenamente al aceptar, sin modificación alguna, los convenios de Unión de los tres Estados, el Consejo Federal Provisional ha demostrado el decidido propósito de separar a Guatemala de la Unión, exlcuyendo a su pueblo y a su Gobierno, no obstante los sacrificios materiales y morales que éstos se han impuesto, y obligándolos por su propia dignidad y para salvar los altos y sagrados intereses nacionales, a buscar dentro de su Constitución, como entidad independiente, los medios necesarios para asegurar la paz interior, la estabilidad de sus instituciones y la realización del ideal centroamericano que confían ha de conseguirse sobre las bases que establece nuestra Ley Fundamental, con el concurso de los cinco Estados y la simpatía de nuestros hermanos del Continente y de los demás pueblos civilizados de la tierra.3, Nota e

Por tanto, decreta:

Artículo 1°. Cesan en sus efectos los decretos número 1088, 1093, 1122, 1129 y 1130 y el Decreto número 13, segunda serie, que ratificó los anteriormente enunciados, por los cuales se aprobó el Pacto de Unión suscrito en San José de Costa Rica el 19 de enero de 1921 y se nombrado Diputados a la Asamblea Federal Constituyente, así como los números 15 y 22, segunda serie, relativos a los nombramientos de Delegados al Consejo Provisional y Senadores a la Cámara Federal; y en consecuencia, Guatemala reasume la plenitud de su Soberanía, de conformidad con la Constitución de la República, decretada el 11 de diciembre de 1897 y sus reformas vigentes en el año de 1920.4

Artículo 2°. Se excita al Poder Ejecutivo para que haga las gestiones necesarias a fin de realizar la Unión sobre las bases que fija el artículo 2°. de la Constitución de Guatemala y con el concurso de los cinco Estados de Centro-América.

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Salón de Sesiones de la Asamblea Legislativa, en Guatemala el quince de enero de mil novecientos veintidós.

        • J. A. Mandujano, presidenteNota f
        • Adrián Recinos, secretarioNota g
        • León de León Flores, secretarioNota h
        • Ricardo C. Castañeda, secretarioNota i

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, quince de enero de mil novecientos veintidós.  

Cúmplase.

        • J. M. OrellanaNota j
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Alberto MencosNota k
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Público, R. Felipe SolaresNota l
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, M. Y. Arriola
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Agricultura, David Pivaral B.
        • El Secretario de Estado en el Despacho de la Guerra, Jorge UbicoNota m
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, B. Alvarado T.
        • El Subsecretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, encargado de la Cartera, Rob. Löwenthal4

NOTAS:

  • a. No hubo tal movimiento popular.  Se trató de un golpe de estado militar patrocionado por la United Fruit Company (UFCO).  Con respecto a la Carta Fundamental, la misma fue derogada luego de la caída del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera, para limitar el poder del ejecutivo.
  • b. El «movimiento constitucionalista reivindicaor de los derechos y libertades» es el golpe de estado patrocinado por la UFCO, y la «ofensa a la dignidad de la Nación» es, en realidad, la ofensa a los criollos liberales cabreristas al ser ignorados por el Consejo Federal Provisional.
  • c. El Congreso Federal Provisional estaba en lo correcto: la Asamblea Legislativa en Guatemala era ilegítima porque había sido producto del retorno al poder de los cabreristas luego de un golpe de estado.
  • d. En otras palabras: el Congreso Federal Provisional reconocía la autoridad de la Asamblea del Estado que fue disuelta tras el golpe del 5 de diciembre.  Dicha Asamblea estaba conformada por varios criollos conservadores del Partido Unionista, rivales acérrimos de los criollos liberales.
  • e. En realidad, a la UFCO no le convenía una nación centroamericana fuerte que pudiera oponerse a su poder político y económico.  Y es que para la empresa transnacional, era muy fácil poner y quitar gobiernos en las pequeñas y débiles naciones independientes cuando éstos no se plegaran a sus demandas, como acababa de ocurrir en Guatemala.
  • f.José Antonio Mandujano fue abogado y notario público del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.  También fue juez de la Corte Suprema de San Marcos, Magistrado de la Corte de Apelaciones, Jefe Político del departamento de Guatemala, y Ministro de Instrucción Pública durante ese período.5
  • g. Adrián Recinos fue diputado a la Asamblea y secretario de la misma durante el gobierno de Estrada Cabrera. De hecho, era secretario de la Asamblea cuando esta traicionó a Estrada Cabrera y lo declaró mentalmente incapacitado para gobernar el 8 de abril de 1920.6
  • h. León de León Flores fue diputado a la Asamblea durante el gobierno de Estrada Cabrera, y también fue Juez de Primera Instancia y Magistrado de la Corte de Apelaciones.7 También era secretario de la Asamblea cuando ésta traicionó a Estrada Cabrera el 8 de abril de 1920. Aunque no firmó el acta donde declaraban mentalmente incapaz al presidente, sí retornó a sus funciones como secretario después de esa reunión.6
  • i. Ricardo Castañeda también era secretario de la Asamblea cuando ésta traicionó a Estrada Cabrera el 8 de abril de 1920. Al igual que Recinos, aunque no firmó el acta donde declaraban mentalmente incapaz al presidente, sí retornó a sus funciones como secretario después de esa reunión.6
  • j. El general José María Orellana fue Jefe Político de Sacatepéquez y Alta Verapaz, Director del Instituto Nacional Central para Varones y Jefe del Estado mayor de Estrada Cabrera, además de haber desempeñado varias comisiones para éste.8
  • k. Alberto Mencos era abogado y notario y había sido diputado a la Asamblea Legislativa y Magistrado de la Corte de Justicia durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.9 Fue uno de los firmantes del acta en donde separaron al presidente del cargo el 8 de abril de 1920.6
  • l. R. Felipe Solares era socio propietario de Unión Farmacéutica Lanquetín, empresa muy reconocida durante el gobierno cabrerista.10
  • m. El general Jorge Ubico era hijo de Arturo Ubico Urruela, quien fue el presidente de la Asamblea Legislativa durante todo el gobierno del licenciado Estrada Cabrera, además fue Jefe Político de Alta Verapaz en 1907 y de Retalhuleu de 1912 en 1914, ya en su calidad de Coronel de Estado Mayor.11

BIBLIOGRAFIA:

  1. Méndez, Rosendo P. (1926) Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1921-1922. XL. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 144.
  2. Ibid., p. 177.
  3. Ibid., p. 178.
  4. Ibid., p. 179.
  5. Soto Hall, Máximo (1915). El Libro Azul de Guatemala. Bascom Jones, J. y Scoullar, William T., eds. Guatemala. p. 231
  6. Méndez, Rosendo P. (1926) Recopilación de la Leyes de la República de Guatemala, 1920-1921. XXXIX. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 4-5.
  7. Soto Hall, El Libro Azul de Guatemala, p. 357.
  8. Ibid., p. 202.
  9. Ibid., p. 173.
  10. Ibid., p. 213.
  11. Ibid., p. 298.

12 de enero de 1904: primer contrato de la UFCO con Guatemala

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera firma un contrato con la United Fruit Company para terminar el ferrocarril del Norte. El contrato era lesivo para el país y a partir de ese momento Guatemala se convirtió en una República Bananera.

12enero1904
Estación del Ferrocarril en El Rancho de San Agustín. Hasta aquí llegó la línea férrea del Norte cuando la construyó el gobierno del general José María Reina Barrios y se quedó sin fondos en 1897. En el recuadro: Minor C. Keith, co-fundador de la United Fruit Company. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En en su mensaje a la Asamblea Legislativa en el inicio de las sesiones ordinarias de la misma el 1 de marzo de 1905, el presidente de la República, licenciado Manuel Estrada Cabrera dice lo siguiente:1

«El 31 de agosto del año de 1901 se celebró un contrato con Mr. Richard Barthel, como representante del The Central American Improvement Co. para la explotación y terminación de la línea férrea del Norte, habiéndose rescindido por acuerdo de 29 de octubre de 1903, a solicitud de dicha Compañía y en razón de no poder cumplir con las cláusulas del referido contrato.

El 12 de enero de 1904 celebró el Gobierno un nuevo contrato ad referendum con igual objeto que el anterior, con Mr. Percival Farquhar, representante de Mr. Minor C. Keith, de Nueva York y Mr. William C. Van Horne de Montreal, Canadá, el que después de ratificado por los señores representados por Mr. Farquhar y legalizado en debida forma, fue aprobado por la Asamblea Nacional Legislativa en Decreto número 581 de 9 de abril de 1904.»1

Y he aquí el decreto legislativo del que habla el presidente:2

Decreto Número 581

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala

Considerando: que el contrato celebrado por el Gobierno Constitucional de la República para la conclusión y explotación del Ferrocarril del Norte, que acaba de presentarse al Poder Legislativo, no sólo no contiene cláusulas ni estipulaciones opuestas a las leyes del país, sino que, promoviendo sus intereses, tiende a la pronta terminación de aquella línea férrea, que se hace necesaria para desarrollar el comercio, la agricultura y la industria nacionales, y para dar vigor a los elementos económicos;

Que no sólo como un merecido voto de confianza al Presidente de la República, por el empeño que ha venido demostrando acerca de la grande obra de que se trata, sino en beneficio de los intereses nacionales, es oportuno que quede faucltado para poder hacer al contrato las reformas que reunden en pro de la Nación, decreta:

Art. 1°. Apruébase el contrato celebrado el doce de enero de mil novecientos cuatro, entre el Subsecretario General del Gobierno, Engardo del Ministerio de Fomento, y Minor C. Keith de Nueva York, y William C. Van Horne de Montreal, Canadá; contrato que ha obtenido ya la aprobación final de los signatarios, por haberse firmado ad referendum, y la del Presidente Constitucional de la República, con cuya autorización é instrucciones fue concluido, encontrándose las estiuplacionews que contiene en veintidós artículos y otro transitorio. 

Art. 2°. Se autoriza al Ejecutivo para que, si las circunstancias lo demandaren, introduzca, proponga y lleve a efecto, las modificaciones en el contrato que juzgue favorables a los interes de la República, y a hacerlo efectivo en beneficio del país. 

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a nueve de abril de mil novecientos cuatro.

        • Arturo Ubico, presidente
        • José A. Beteta, secretario
        • Francisco C. Castañeda, secretario

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, a once de abril de mil novecientos cuatro. 

Cúmplase.

        • Manuel Estrada Cabrera

El subsecretario General del Gobierno, encargado del Ministerio de Fomento, José Flamenco.2

Este contrato, aparentemente inofensivo, fue en realidad el inicio de la relación del gobierno guatemalteco con la poderosa transnacional frutera United Fruit Company, la cual llegó a convertirse en la que verdaderamente regía los destinos no solamente de Guatemala, sino de la región.  Minor C. Keith, uno de los firmantes del contrato, inició su carrera en Centroamérica contrayendo matrimonio con Cristina Castro, la hija del presidente costarricense en ese entonces y siendo el principal negociado de la deuda externa que tenía Costa Rica con los bancos ingleses.  Su plan era utilizar a Costa Rica como centro para la construcción de un ferrocarril que uniera a Norte y Suramérica.3

También estaba en el negocio de la fruta.  Durante un viaje a Londres organizó la Tropical Trading and Transport Company para coordinar el negocio de la producción de bananos y para proporcionar el transporte necesario para llevar los cargamentos a los Estados Unidos.  Además, la nueva compañía manejaba una cadena de tiendas que había establecido en las costas de Costa Rica para vender su producción local. Además, expandió su negocio de producción de banano a Colombia, en la región de Magdalena, a través de la Colombian Land Company y firmó un contrato con la Snyder Banana Company of Panama para exportar la fruta a los Estados Unidos.Nota a Pero en 1899, la compañía Hoadley and Company, en donde Keith tenía todo su dinero, se declaró en bancarrota y Keith lo perdió todo.  Cuando ni con la ayuda de las élites costarricenses logró salir a flote, tuvo que viajar a Boston y hablar con Andrew Preston, el presidente de la Boston Fruit Company, y con el socio de éste, Lorenzo Baker.  Esta compañía era la principal competidora de Keith, pero logró que se unieran y así logró salir de deudas.  De este acuerdo surgió la United Fruit Company el 30 de marzo de 1899; Preston fue el presidente de la nueva compañía y Keith fue el vicepresidente.3

La UFCO pronto se convirtió en la principal compañía frutera de la región, ya que Keith tenía su red ferroviaria y plantaciones de banano en Centro América, además del mercado en el Sureste de los Estados Unidos, mientras que Preston cultivaba banano en la Indias Occidentales, poseía la Great White Fleet para el transporte marítimo, y tenía el mercado en el noreste de los Estados Unidos.3

Gracias al contrato firmado con el presidente Estrada Cabrera, Keith concluyó el Ferrocarril del Norte entre Puerto Barrios y la Ciudad de Guatemala, lo que le permitió a la Unitedf Fruit Company desarrollar sus plantaciones de banano en Izabal.  Y también compró el ferrocarril desde Guatemala hasta la costa del Pacífico, creando un sistema de trenes que se conectó con las líneas mexicanas en 1911.  En ese año, Keith decidió organizar toda su red ferroviaria en una nueva compañía, a la que llamó International Railroads of Central America (IRCA), y con ellas controlaba la economía y la política de la región.3

El dramaturgo Manuel Galich, Ministro de Educación del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán4 pone en boca de su personaje «Mr. Bomb» en la obra «El Tren Amarillo» el siguiente monólogo que explica cómo funcionó aquel contrato del 10 de enero de 1904:4

—Todos los rivales aplastados. Es nuestra, exclusivamente nuestra esa riqueza inagotable. Solos, solos en el Caribe fecundo. Las rutas abiertas a nuestro avance, hacia el infinito. Gracias a nuestros ferrocarriles.  

—Mejor dicho a nuestras finanzas. Las finanzas son una suerte de magia extraordinaria. Un montón de papeles viejos se transforman en millones de dólares. He aquí cómo. Este montón de papeles son los bonos de una vieja deuda del Gobierno, la cual no ha pagado ni el principal, ni los intereses. Naturalmente no valen nada y por nada los hemos comprado nosotros, los tenedores. Proponemos una ventajosa operación al Gobierno, que éste acepta razonablemente: consolidar de la deuda. Gran beneficio para el deudor y bonos nuevos para nosotros. Como financiadores de la consolidación cobramos los gastos de ésta. Y como tenedores de los nuevos bonos cobramos dos años anticipados de intereses.

—¿Cómo?

—Con los propios bonos de la nueva emisión. Honorable, lícito y ventajoso para el gobierno. Intereses posteriores se garantizarán, por ejemplo pignorándose los ingresos de las Aduanas. Ahora bien, a cambio del inapreciable servicio de la consolidación, el Gobierno autoriza la constitución de una Compañía, que concluya el ferrocarril. Las acciones e esa Compañía se distribuyen en tres partes. Una, para los contratistas del ferrocarril, que somos nosotros, por su trabajo. Otra para los tenedores de la antigua deuda, por los intereses que se les adeudaban, que también somos nosotros. Y otra parte para el Gobierno por haber construido casi todo el ferrocarril. A cada uno lo suyo. ¡Somos acreedores de la deuda y dueños del sesentiséis por ciento de las acciones del ferrocarril!

—¡Se nos ha traspasado el ferrocarril, sin reclamo, ni gravamen alguno! Eso comprende el muelle, las propiedades, el material rodante, los edificios, las líneas telegráficas, los terrenos, las estaciones, los tanques y los hombres. Miles de hombres para hace rodar el ferrocarril. Exenciones de impuestos de importación de cuanto necesitamos para el ferrocarril. A los noventinueve años lo devolveremos.

—Pero no gratis. Ya habrá transportado millones de toneladas de banano, lo que se traduce en miles de millones de dólares para la Compañía. He aquí lo que importa un montón de papeles viejos de una vieja deuda externa. Y además, una página en la historia para el Gobierno que consolidó la deuda pública y construyó el ferrocarril para felicidad de la Nación.4

Queda claro que el persona de Mr. Bomb es en realidad Minor C. Keith.


NOTAS:

  • a: Panamá era parte de Colombia en esa época.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  2. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.
  3. United Fruit Historical Society (2001) Minor Cooper Keith (1848-1929). United Fruit Historial Society.
  4. Galich, Manuel (2013) [1954]. «El tren amarillo, drama del Caribe en tres actos». Tres obras de teatro, edición conmemorativa del centenario de su nacimiento. Guatemala: Cultura; Ministerio de Cultura y Deportes. ISBN 978-9929-559-44-8. pp. 101-105.

29 de diciembre de 1930: Chacón renuncia definitivamente

El embajador de los Estados Unidos Sheldon Whitehouse se reúne con el presidente golpista Manuel María Orellana y le ordena convocar a elecciones de presidente interino luego de la renuncia del presidente Chacón.

29diciembre1930
Parque Centenario de la ciudad de Guatemala en 1930, año en que el presidente Lázaro Chacón tuvo que renunciar a la presidencia tras sufrir un derramen cerebral. En el recuadro: el presidente de los Estados Unidos Herbert Hoover, cuyo gobierno no reconoció al gobierno golpista que se impuso en Guatemala tras la enfermedad de Chacón. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Luego de su derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, el general Lázaro Chacón quedó imposibilitado para seguir al frente de la presidencia de Guatemala y fue sustituido por el segundo designado, -el licenciado Baudilio Palma-, porque el primer designado -el general Mauro de León- ya había sido nombrado Ministro de la Guerra el 30 de octubre de ese año. Los militares del cuartel de Matamoros, ya descontentos con el presidente Chacón, aprovecharon el nombramiento de Palma para alzarse en armas el 17 de diciembre y obligar a renunciar a éste, aduciendo que no creían en la enfermedad de Chacón.  De acuerdo a los informes enviados por la embajada de los Estados Unidos al Departamento de Estado, aquella era solamente una excusa pues solamente habían estado esperando una excusa para asaltar el poder.1

De esta forma, el general Manuel María Orellana, comandante del cuartel de Matamoros, se hizo con el poder, tras obligar a Palma a renunciar a la presidencia interina.1 Como los Estados Unidos no aceptaron el nuevo gobierno, pues violaba el Tratado General de Paz y Amistad de 1923, firmado en Washington, D.C.,2 el cuerpo diplomático buscó una salida constitucional al asunto.1

Gracias a los oficios del cuerpo diplomático, y en especial de la embajada de los Estados Unidos, se acordó que la mejor forma para regresar al régimen constitucional en Guatemala era que renunciara el general Chacón, pues Orellana se había atribuido la presidencia interina y el control de facto del estado mientras la enfermedad de Chacón continuaba.  Los diplomáticos decidieron que con la renuncia del presidente, la Asamblea Legislativa retomaría sus poderes y podría convocar a un presidente interino sin la injerencia de Orellana.

A continuación reproducimos los documentos enviados entre el embajador estadounidense y el Departamento de Estado a este respecto, los cuales dejan en claro quién estaba manejando la situación del país en ese momento:

Guatemala, 23 de diciembre de 1930 – 2:00 pm

Todos con quienes he hablado concuerdan con que hay una forma para regresar al régimen constitucional, y esta es, que el general Chacón renuncie a la presidencia y que luego el general Orellana le retorne a la Asamblea los poderes de que se ha investido, que iban a durar mientras existe la incapacidad del Presidente. La renuncia del Presidente terminaría con la incapacidad, y dejaría vacante la Presidencia. Dado que todos los vicepresidentes han muerto o han renunciado, la Asamblea tendría que elegir a otros y el primero de ellos se convertiría en el nuevo presidente interino que llamaría a elecciones.  Existe, no obstante, una inconstitucionalidad en este procedimiento, y es que la Asamblea solamente está facultada para elegir vicepresidentes durante sus sesiones ordinarias, y esta tendría que ser una extraordinaria.  No parece haber otra salida práctica, sin embargo, y nadie le va a objetar esto.

El general Chacón está… sumanente listo para renuncia, y como ya hay indicios de ruptura entre los gobernantes actuales creo que Orellana va a estar de acuerdo con hacerse a un lado eventualmente. La dificultad real será que los diferentes partidos estén de acuerdo en elegir a un presidente interino ya que éste será un factor decisivo en las próximas elecciones.  Hay dos candidatos que se mencionan para las elecciones regulares, Recinos y el general Ubico.

    • Whitehouse.3

Al día siguiente, Whitehouse reportó esto:

Guatemala, 24 de diciembre de 1930 6:00 pm

Dado que tenía razones para creer que su decisión de no reconocer al gobierno de Orellana o no había sido comunidada a Orellana, o había sido grandemente suavizada en su transmisión, arreglé una cita con el general para esta tarde en la casa del presidente de la Asamblea.  El general empezó con su ya acostumbrado discurso de que ha estado restaurando el régimen constitucional, lo maravilloso que esto ha sido recibido por el país, cómo iba a reformar todos los abusos, que no tenían ambicón personal y que estaría encantado de regresar el poder a Chacón cuando éste se recuperara.  Yo le respondí brevemente que su decisión era definitiva y que no iban a reconocer a su gobierno y no quise entrar en una discusión que sería inútil. Sin embargo, dado que había dicho que no tenía ambición personal, parecía que estaría de acuerdo en retornar al régimen constitucional mediante el método indicado en mi nota del 23 de diciembre a las 2:00 pm. Pero rápidamente se opuso, diciendo que convocaría a la Asamblea para elegir a un vicepresidente y que seguiría estrictamente la constitución.  Yo le indiqué que si quería permanecer en el poder la Asamblea no podía elegir constitucionalmente a un vicepresidente sino hasta en las sesiones de marzo.  Su elección podría solamente estar justificada por la ausencia del Presidente y de tres vicepresidentes. Y agregué que si tenía ilusiones de que otros países iban a reconocer a su gobierno yo estaba completamente seguro de que estaba equivocado y sinceramente esperaba que se dedicaría a encontrar una solución a la situación actual que los Estados Unidos pudieran aceptar. Cuando empezó a tomar la conversación otra vez por lo que había hablado, yo cambié el tema y hablé sobre el deseo del general Chacón de abandonar el país y le pregunté que si tenía alguna objeción al respecto. Me respondió que no en absoluto, y que convocaría a la Asamblea para que el permiso necesario fuera concedido.

    • Whitehouse4

Ante esta situación a Orellana no le quedó más que plegarse a las directrices del embajador estadounidense, envió al general Rodríguez Beteta y a su propio hijo a reunirse con el embajador, y a informale que necesitaba cuatro días para seguir con el plan de la renuncia del presidente Chacón.  La renuncia del presidente qeudó prevista para el 27 de diciembre, pero no se pudo hacer porque no estaba el presidente de la Corte de Justicia, y Chacón quería que éste estuviera presente.  Los candidatos que se mencionaban en ese momento para presidentes interinos eran el general Reyes, el licenciado José María Reina Andrade, que era diputado en ese momento, y el general Arisa, quien era el candidato de los rivales del general Ubico.  Los Estados Unidos se reservaron el derecho de reconocer al nuevo presidente interino hasta que hubiera convocado a elecciones.5

El 28 de diciembre se reunió Orellana nuevamente con el embajador Whitehouse, quien le ordenó que ninguno de los golpistas estuviera en el gobierno interino, además de que las elecciones deberían convocarse lo antes posible y que el presidente interino no pudiera participar en ellas.  Sorprendido, Orellana preguntó si los Estados Unidos querían elecciones libres, a lo que el embajador le dijo terminantemente que sí.  Whitehouse no tenía intenciones de reconocer al candidato que presentara Orellana y tampoco iba a permitir que lo nombraran Ministro de la Guerra del gobierno interino.6

Finalmente, el general Chacón presentó su renuncia el 29 de diciembre, según lo relata Whitehouse:

Guatemala, 29 de diciembre de 1930 – 12:00 pm

El Presidente Chacón acaba de renunciar en presencia del presidente de la Asamblea y del Presidente de la Suprema Corte.  Yo estaba en la habitación en ese momento.  El documento quedó en manos del presidente de la Asamblea.

[Opinión personal]. La mayoría de la Asamblea es claramente hostil al general Orellana y a menos que el general haga un despliegue impresionante de fuerza es incierto lo que ocurra con ella. Si las cosas salen mal, estarán realmente mal, y, como supongo que no hay ningún buque de guerra más próximo que en Panamá, recomiendo que se mande uno de inmediato para San José.  Si la cosas se resuelven pacíficamente, el presidente interino puede resultar fortalecido si el capitán del buque y unos cuantos oficiales pueden venir a la Ciudad de Guatemala y presentarle sus respetos. Si se decide otra cosa, la sola presencia del buque de guerra en San José puede prevenir mayores desórdenes. [Fin de opinión personal].

    • Whitehouse7

Esta injerencia de los Estados Unidos sobre los acontecimientos de diciembre de 1930 en Guatemala se desprendió en donde las naciones centroamericanas, con el fuerte patrocinio de los Estados Unidos, se comprometieron a no reconocer gobiernos golpistas en la región.2 Los estadounidenses estaban intentando con esto proteger sus fuertes intereses en Guatemala, especialmente los de la United Fruit Company, la Pan American, y la Shenandoah Oil.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Department of State(1930) Guatemala. Revolution in Guatemala. (en inglés) En Foreign Relations III. Estados Unidos: Department of State. pp. 172-179.
  2. Asamblea Nacional de la República de Nicaragua (3 de marzo de 1923). Las Convenciones de Washington – Tratado de Paz y Amistad. Nicaragua.
  3. Departament of State, Guatemala. Revolution in Guatemala. p. 186.
  4. Ibid., pp. 186-187.
  5. Ibid., p. 188.
  6. Ibid., pp. 189-190.
  7. Ibid., p. 190.

28 de diciembre de 1929: inauguran ferrocarril El Salvador-Guatemala

Se inaugura el tramo que comunica a Guatemala con El Salvador, permitiendo a este último tener salida al Atlántico. El tramo fue construido por la International Railways of Central America, subsidiaria de la UFCO.

28diciembre1929
Mapa de la línea férrea entre El Salvador y Guatemala que muestra el tramo entre Zacapa y Ahuachapán, inaugurado en 1929. En el recuadro: estampilla postal conmemorativa del evento emitida por el gobierno de El Salvador. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y Filatelia de El Salvador.

El 28 de diciembre de 1929, se dió por concluido el tramo para que el territorio salvadoreño quedase unido con Guatemala y tuviera así salida al Atlántico.  Aquella construcción había sido otorgada a la International Railways of Central America, una afiliada de la United Fruit Company, que era una poderosa empresa transnacional estadounidense que tenía presencia en Guatemala desde 1904.  De esta forma, el cargamento y los pasajeros guatemaltecos y salvadoreños eran transportados a Puerto Barrios, que era un puerto también controlado por la United Fruit Company mediante su flota mercante Great White Fleet con el aval del gobierno guatemalteco.

Este importante evento fue reportado mediante el siguiente comunidado oficial:1

El sábado 28 de [diciembre], a las once horas, fue inaugurado el ferrocarril entre El Salvador y Guatemala. El acto resultó imponente y en él quedó constatado el espíritu de cordialidad que felizmente existe entre salvadoreños y guatemaltecos. Los Excelentísimos señores Presidentes de ambos países, Dr. Pío Romero Bosque y General Lázaro Chacón, acompañados de sus respectivos Gabinetes y de personas de alta valía, estuvieron presentes en la inauguración del ferrocarril, acto que se realizó en la frontera que la línea férrea atraviesa […]. El Ferrocarril que acaba de inaugurarse, fue iniciado en sus trabajos el 15 de abril de 1910, en Cutuco. La subvención del Gobierno de El Salvador, dada a la International Railways of Central America (IRCA), para la obra, incluyendo los ramales, asciende a la suma de 9,160,191.20 colones (…). El Gobierno se complace vivamente en notificar a la colectividad, que sus esfuerzos han culminado en el más grande de los éxitos y que desde el 28 de este mes queda colmados los deseos del pueblo salvadoreño sobre la construcción de una línea férrea que nos uniera a nuestra hermana Guatemala y nos dé salida al Atlántico”.1

Otra notificación oficial fue el siguiente telegrama:2

Campamento San Jerónimo, 28 de diciembre de 1929.

A Nicolás S. Villafuerte, Director Imprenta Nacional.

Hoy inauguróse ferrocarril El Salvador-Guatemala, a las diez horas; asistiendo Presidentes ambos Estados, funcionarios, gran número personas particulares y sociedades salvadoreña y guatemalteca. A nombre empresa constructora ferrocarril, tomó palabra Gerente Gral. Cruzándose acto continuo discursos Ministros Fomento Dr. Mendoza y Hernández Figueroa. Dr. Romero Bosque, Presidente nuestro, cerró acto brillante discurso.2

Por la importancia de contar con salida al Atlántico, la República de El Salvador ordenó emitir 350,000 estampillas postales con los retratos de ambos presidentes, para conmemorar dicha inauguración.  He aquí el decreto correspondiente:3

San Salvador, 26 de diciembre de 1929.

Habiéndose señalado el 28 del corriente mes para la inauguración del Ferrocarirl Internacional entre El Salvador y Guatemala, acontecimiento de suma trascendencia para el progreso nacional, el Poder Ejecutivo, a iniciativa del Director General de Correos, acuerda:

Poner a la circulación a partir de la fecha indicada hasta el 31 de enero de 1930, tresciento cincuenta mil (350,000) sellos postales conmemorativos, que ostendan en el fondo los retratros de los señores Presidentes de ambas Repúblicas, general Lázaro Chacón y doctor Pío Romero Bosque, conforme al detalle siguiente [sigue el detalle de las estampillas].

Trescinto cincuenta mil sellos postales con valor total de catorce mil colones.

Comuníquese.

    • El Ministro de Gobernación3

De esta forma, concluía la línea férrea en El Salvador y quedaba bajo el control monopólico de la IRCA, que era una subsidiaria de la United Fruit Company


BIBLIOGRAFIA:

  1. El Ferrocarril en El Salvador (1872-1929): conjunto ferroviario Sitio del Niño, San Juan Opico, La Libertad. Un estudio desde la perspectiva de la arqueología industrial. El Salvador: Universidad Tecnológica de El Salvador. pp. 93-94.
  2. Documentos Oficiales. El Salvador: Diario Oficial.
  3. Trescientos cincuental mis sellos postales con un valor de catorce mil colones. El Salvador: Diario Oficial.