2 de noviembre de 1815: nace en la Nueva Guatemala de la Asunción el Mariscal José Víctor Zavala, destacado militar en la Guerra contra los Filibusteros

Retrato del Mariscal José Víctor Zavala que se conserva en el Museo Nacional de Historia de Guatemala.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En el siglo XXI cuando los guatemaltecos escuchamos “Mariscal Zavala” de inmediato pensamos en una cárcel especial en un cuartel militar que se utiliza para mantener en prisión preventiva a personajes con ciertos privilegios.  Pero muchos desconocen quién fue José Víctor Zavala, el militar y abogado.

José Víctor Ramón Valentín de las Animas Zavala y Córdoba nació en la Nueva Guatemala de la Asunción el 2 de noviembre de 1815, en el seno de una familia de ascendencia española y por ello tuvo la oportunidad de recibir una educación muy esmerada. Siendo todavía muy joven, fue enviado a los Estados Unidos y Europa en donde aprendió inglés y francés y al regresar a Guatemala se enroló en la Academia de Ciencias y Estudios (institución que los regímenes liberales de la década de 1830 habían establecido en lugar de la Pontifica Universidad de San Carlos), en la que obtuvo el título de abogado, aunque nunca ejerció como tal.

Inició su carrera militar, cuando ingresó al Ejército al surgir los levantamientos en oriente comandados por Rafael Carrera, de quien irónicamente más tarde fue leal colaborador y amigo.

Cuando Carrera regresó de su exilio en 1848, Zavala fue enviado a detenerlo en Suchitepéquez, pero éste se puso a las órdenes de Carrera y con ello selló definitivamente el retorno del caudillo conservador.  Su colaboración fue tan estrecha que Carrera envió a Zavala a combatir a los filibusteros estadounidenses en Nicaragua en 1857.

En la Guerra contra los Filibusteros Zavala dió enormes demostraciones de valor, lo que le valió el apodo de “el D’Artagnan Guatemalteco” y un enorme prestigio entre sus conciudadanos.

Cuando Carrera falleció en 1865, hubo varios interesados en que fuera Zavala quien fuera designado como presidente, pero los manejos politicos lo dejaron por un lado y eligieron a otro Mariscal, Vicente Cerna y Cerna, como presidente.   Cerna también había sido aliado y amigo de Carrera, pero a diferencia de Zavala, carecía de estudios y preparación.

Tras la revolución liberal de 1871, Zavala fue el Ministro de la Guerra transitorio del president de facto Miguel García Granados, para poder facilitar la transición entre el régimen conservador y el liberal.

Su última acción militar fue la Intentona de Barrios, que fracas estruendosamente en Chalchuapa el 2 de abril de 1885.

BIBLIOGRAFIA:

29 de Agosto de 1865: fusilan al general salvadoreño Gerardo Barrios, último gobernante liberal centroamericano que intentó invadir la Guatemala conservadora de Rafael Carrera

Escultura que representa el Sitio de San Salvador por las fuerzas de Rafael Carrera en 1863.  Se encuentra en el monument a Gerardo Barrios en la capital salvadoreña. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Inicialmente, el general liberal salvadoreño Gerardo Barrios tenia una relación cordial con el gobernante guatemalteco, pero las relaciones se enfriaron y luego de una fallida invasion a Guatemala, Carrera invadió El Salvador, tomó San Salvador y sustituyó a Barrios por el doctor Francisco Dueñas.  En los primeros días de noviembre de 1863, Barrios tuvo que embarcarse en el Puerto de La Unión para huir al exilio.

Barrios era yerno del general Trinidad Cabañas y junto se pusieron de acuerdo para el retorno de Barrios al poder.  Mientras Barrios estaba en Panamá, el general Rafael Carrera murió en Guatemala el 14 de abril de 1865, y Cabañas agitó El Salvador, alzándose en San Miguel y desconociendo la autoridad del doctor Dueñas, esperando que su aliado, el general Santiago Delgado hiciera lo mismo en San Salvador.  Sin embargo, las fuerzas gubernamentales descubrieron a Delgado y lo encarcelaron, y luego salieron a buscar a Cabañas, quien se parapetó en el puerto de La Unión en donde fue derrotado ampliamente el 29 de mayo.

Para cuando Gerardo Barrios intentó viajar a El Salvador desde Panamá, su viaje se retrasó porque el buque que había alquilado originalmente no le permitió llevar ni sus armas ni su pólvora. Al fin logró fletar otra goleta y al frente de un puñado de voluntarios regresó a su patria en donde todavía no había desembarcado cuando se enteró del rotundo fracaso de su suegro.  Barrios logró huir de aguas salvadoreñas, pero el 27 de junio de 1865 su goleta fue alcanzada por un rayo frente a las costas limítrofes de Honduras y Nicaragua.  Luego del naufragio, los sobrevivientes fueron llevados a Corinto.

Cupo la desgracia, que en ese puerto se encontraba Enrique Palacios, agente del general Carrera y enemigo personal del general Gerado Barrios ya que éste había no solo deshonrado a una hija de Palacios sino que se había burlado de ella después de hacerlo.  Palacios consiguió que el comandante del Puerto enviara a Barrios a la capital de Nicaragua en calidad de prisionero acusado de graves delitos.

Barrios no sabía que el presidente de Nicaragua, Tomás Martinez, no solamente era conservador y aliado de Carrera sino que tenia una excelente relación con el gobierno de Dueñas.  Al saber que era Barrios el que había naufragado, Martinez se comunicó con el gobierno de El Salvador, quien envió al vicepresidente de ese país con plenos poderes para exigir la extradición del reo, lo que finalmente consiguió el 14 de julio de 1865.

Barrios fue juzgado sumariamente, cargado de cadenas y condenado a muerte en el patíbulo por influencia directa del presidente Dueñas, siendo fusilado frente al Calvario el 29 de Agosto a las cuatro y media de la mañana.  Solamente dijo antes de morir: “¡los calvareños duermen, y yo marcho a la tumba!”

BIBLIOGRAFIA:

 

 

10 de agosto de 1871: el gobierno de facto del presidente Miguel García Granados cambia el escudo de la República de Guatemala instituyendo el que se utiliza actualmente

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Todos los escudos utilizados por el Estado o la República de Guatemala desde la Independencia.  Los últimos dos fueron instituidos por el gobierno conservador de Rafael Carrera, y en ellos los colores amarillo y rojo son referencias a España y la Iglesia Católica.  Imagen tomada de Wikipedia en español.

La llamada “Reforma Liberal de 1871” se caracterizó desde un principio por su distanciamiento con los miembros de Partido Conservador que había gobernado a Guatemala desde 1838.  Los criollos liberales esperaron a que el líder conservador Rafael Carrera falleciera y luego que pasaran otros seis años más para al fin hacerse del poder nuevamente en el país.

La revolución que finalmente obtuvo la victoria se inició en 1871, cuando J. Rufino Barrios y cuarenta y cinco voluntarios invadieron Guatemala desde México armados con modernos fusiles que les proporcionó el gobierno liberal anticlerical de Benito Juárez.  Disponiendo de mucho mejor armamento, pero tambien aprovechando el descontento de la tropa guatemalteca, los liberales pronto ganaron numerosas plazas venciendo a regimientos de más de doscientos hombres y consiguiendo más y más aliados conforme avanzaban.

El 30 de junio entraron triunfalmente en la Ciudad de Guatemala, y nombraron como presidente provisorio a Miguel García Granados, a quien sus correligionarios nombraron capitán general, y a J. Rufino Barrios como teniente general.  A partir de ese momento empezaron los grandes cambios que ocurrieron con el gobierno liberal;  el principal fue que se introdujo el cultivo del café, el cual requería grandes cantidades de terreno y mucha disponibilidad de mano de obra, por lo que se emprendió una Reforma Agraria que eventualmente despojó a las órdenes religiosas y a las comunidades indígenas de grandes extensiones de territorio para formar fincas cafetaleras y se establecieron leyes, como el Reglamento de Jornaleros, para obligar a los indígenes a trabajar como colonos en dichas fincas.

Otro frente fue contra la Iglesia Católica, en especial contra las órdenes religiosas, las cuales habían recuperado mucho poder en el país con el gobierno de Carrera, luego de que éste les permitió retornar después de que los liberales de Francisco Morazán los expulsaran en 1829.

Como ocurre en la política nacional, hubo importantes cambios de partido. El líder liberal, Miguel García Granados, quien era de origen español, había sido uno de los mayores afectados por la expropiación hecha por los criollos liberales en 1829, pero al no tener espacio politico durante el gobierno de Carrera, se hizo liberal y terminó siendo líder de la revolución de 1871.  Por sus lazos de amistad y parentezco con los miembros del partido conservador, sus reformas fueron tibias y paulatinas, lo que exasperó a los liberales quienes lo sustituyeron por el mucho más joven e impetuoso J. Rufino Barrios en la presidencia interina en 1873.

Para demostrar su orientación liberal que incluía un acercamiento a una Centroamérica unida bajo la política liberal y un marcado alejamiento de la Iglesia Católica, el gobierno del presidente provisorio emitió el decreto de 10 de agosto de 1871 en el cual se cambiaba el escudo conservador, que incluía numerosas referencias a la Iglesia, por uno con el Quetzal y ramas de olivo, que representaba la tendencia liberal.

BIBLIOGRAFIA:

3 de agosto de 1853: se promulga en Guatemala el Concordato con la Santa Sede por medio del cual se le entrega a a Iglesia Católica la educación púbica del país

 

Portada de la edición oficial del Concordato entre Guatemala y la Santa Sede.  Tomado del documento digitalizado.

El Concordato fue un tratado entre el presidente, capitán general Rafael Carrera, y la Santa Sede, suscrito en 1852 por el cardena Jacobo Antonelli y por el embajador guatemalteco ante el Vaticano, Fernando Lorenzana.  El documento fue promulgado en Guatemala el 3 de agosto de 1853 y finalmente fue ratificado por ambas partes en 1854, con las firmas de Antonelli, quien era el Secretario de Estado del Vaticano, el general Carrera y Pedro de Aycinena, Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala.

Por medio de este tratado, Guatemala le otorgó la educación del pueblo guatemalteco a las órdenes regulares de la Iglesia Católica, y se comprometió a respetar las propiedades y los monaterios eclesiásticos, autorizando el diezmo obligatorio y permitendo que los obispos censuraran lo que se publicaba en el país.  En la práctica, esto se tradujo en lo siguiente:

  1. Los jesuitas retornaron a Guatemala tras ser exiliados por la corona Española en 1767 y se hicieron cargo de la educación de la élite guatemalteca, ya que tuvieron a su cargo el Colegio y Seminario Tridentino
  2. Las grandes órdenes religiosas que retornaron al país, recuperaron parte de sus propiedades, incluyendo grandes haciendas e ingenious azucareros.  De esta forma, los frailes recuperaron el poder económico y político que perdieron en 1829.
  3. El diezmo obligatorio sirvió para afianzar el poder económico del clero secular a cargo del arzobispo.  Los curas párrocos tuvieron así una sólida fuente de ingresos, de la que otorgaban un porcentaje a la curia.
  4. Los religiosos censuraron toda la literature liberal anticlerical que era muy común en América Latina en esa época.

Por su parte, el Vaticano otorgó indulgencias a los miembros del ejército, permitió que quienes hubiesen adquirido las propiedades que los liberales habían expropiado a la Iglesia en 1829 las conservaran, autorizó a que el gobierno guatemalteco percibiera impuestos por lo generado por las propiedades de la Iglesia, y acordó que Guatemala tenía el derecho de juzgar con las leyes guatemaltecas a los eclesiásticos que perpetraran crímenes.  En la práctica, lo que ocurrió fue lo siguiente:

  1. El Vaticano perdonó de pecado mortal a todos los soldados guatemaltecos que mataran a soldados de gobiernos liberales, ya que éstos eran considerados herejes.
  2. Dado que muchos criollos compraron bienes embargados a los frailes por una fracción de su valor real luego de la expulsion de los religiosos en 1829, se logró negociar que estas propiedades no fueran retornadas a los frailes ya que significaría romper a estabilidad socioeconómica del país.
  3. El Vaticano cedió al respect de que los curas o frailes que infringieran a ley tendrían que pagar las consecuencias ante los tribunales civiles del país.

El Concordato mantuvo la relación estrecha entre Iglesia y Estado en Guatemala que caracterizó al gobierno conservador de los 30 años y estuvo vigente hasta la caída del gobierno conservador del mariscal Vicente Cerna y Cerna.

BIBLIOGRAFIA:

14 de mayo de 1897: muere el licenciado Pedro de Aycinena, expresidente de Guatemala y Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno del general Rafael Carrera

 

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Retrato de Pedro de Aycinena. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Pedro de Aycinena fue uno de los líderes más prominentes del partido conservador de Guatemala durante el siglo XIX, no solo como miembro de la familia aristocrática Aycinena sino por su papel como Ministro de Relaciones Exteriores durante el largo gobierno del capitán general Rafael Carrera.

La familia Aycinena se opuso a la Independencia de Centroamérica dadas las grandes conexiones comerciales y políticas que tenía con las autoridades españolas; pero cuando la Independencia se hizo inevitable, se esforzó porque las condiciones sociales, políticas y religiosas no cambiaran en lo absoluto, razón por la que fueron llamados “conservadores” o “cachurecos” por sus rivales, los criollos liberales.

Cuando Morazán invadió Guatemala en 1829 para acabar con el gobierno federal que controlaban los Aycinena en ese momento, no solamente les expropió todos sus bienes sino que los expulsó de Centroamérica.  Junto con los Aycinena, salieron sus principales aliados: los miembros de las órdenes regulares de la Iglesia Católica, dueños de importantes haciendas y edificios en las principales ciudades de la región.

Los conservadores, liderados por el marqués y obispo Juan José de Aycinena, estuvieron en el exilio, esperando el momento justo para retornar a su antigua patria.  Pasaron diez años, pero el trabajo que hicieron los curas párrocos entre el campesinado guatemalteco rindió sus frutos:  lograron convencer a sus feligreses que los liberales eran herejes que se habían aliado con los ingleses para combatir la Santa Religión Católica.  Se inició entonces una guerra de guerrillas de parte de los campesinos contra el gobierno liberal de Mariano Gálvez al que derrotaron en 1838, dirigidos por el general mestizo Rafael Carrera.

Sabiendo que Carrera era mestizo, los Aycinena decidieron regresar a Guatemala para utilizarlo como su hombre fuerte, pero se encontraron con un hombre de gran carisma y de férrea voluntad con quien tuvieron que pactar.  Así surgió una alianza que se prolongó hasta el 14 de abril de 1865, cuando murió Carrera siendo presidente vitalicio de Guatemala.

Cuando Carrera fue presidente sus principales ministros fueron aristócratas de la familia Aycinena:  Manuel Francisco Pavón, Juan José de Aycinena y Pedro de Aycinena.  Este último fungió como Ministro de Relaciones Exteriores y durante su gestión se realizaron dos tratados muy importantes:

  1. El Concordato con la Santa Sede: por medio de este se le entregó a la Iglesia la educación del país, a cambio de la aprobación de indulgencias para todo aquel que matara a un liberal en combate.
  2. El Tratado Wyke-Aycinena:  por medio de este tratado, Guatemala le cedió a la Corona Británica el territorio comprendido desde el río Belice hasta el río Sartún en usufructo a cambio de la construcción de una carretera que uniera a la ciudad de Guatemala con la ciudad de Belice.  La carretera no se construyó porque el general Carrera murió en 1865.

Cuando el general Carrera falleció ya habían muerto sus principales aliados: Manuel Francisco Pavón y Juan José de Aycinena, por lo que fue Pedro de Aycinena el nombrado como presidente interino, cargo que desempeño hasta que el mariscal Vicente Cerna y Cerna fue designado como presidente de Guatemala el 24 de mayo de 1865.

Luego de la Reforma Liberal de 1871, el partido conservador cayó en desgracia y es poco lo que se menciona a Pedro de Aycinena.  Solamente se sabe que murió el 14 de mayo de 1897, por una escueta publicación que apareció en la revista cultural liberal “La Ilustración Guatemalteca“.

BIBLIOGRAFIA:

8 de mayo de 1866: el gobierno del mariscal Vicente Cerna y Cerna eleva al rango de departamento a los distritos de San Marcos, Huehuetenango, Petén, Izabal y Amatitlán.

 

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Mapa del departamento de Amatitlán, publicado en 1895 por El Porvenir de Centro-América.

 

La formación de los departamento de Guatemala ha obedecido principalmente a cuestiones administrativas que en un principio fue de la mano del establecimiento de curatos en donde las órdenes regulares intentaron impartir la doctrina cristiana a los indígenas locales.  Tras la Independencia de 1821, las autoridades criollas utilizaron los curatos para agrupar a las poblaciones y cuando estas aumentaron en número de habitantes poco a poco fueron estableciendo nuevos departamentos.

Un año después de la muerte del general Rafael Carrera, su sucesor y antiguo compañero de armas, el mariscal Vicente Cerna, dispuso elevar a categoría de departamentos a varios de los distritos de la República.  Todos, excepto Amatitlán, habían sido distritos dependientes de otros departamentos debido a su lejanía de la capital de Guatemala:  San Marcos y Huehuetenango por ser fronterizos con México al occidente, y Petén e Izabal por lo inhóspito de su territorio.

El decreto por el cual se constituyeron en departamentos estos territorios dice textualmente:

Palacio de Gobierno
Guatemala 8 de mayo de 1866,

Habiendo tomado en consideración la solicitud hecha por la municipalidad de San Marcos, para que el distrito de este nombre fuese elevado al rango de departamento: atendiendo a que el nombre de distrito que llevan hasta el día de hoy algunas divisiones territoriales de la república, la que tuvo su origen en un sistema que ya no existe; y

Considerando así mismo, que el régimen político militar, judicial y económico es actualmente uniforme en la república.

El Presidente

En uso de las facultades que le da el decreto del 9 de septiembre de 1839, tiene a bien acordar:

-Que los territorios de San Marcos, Huehuetenango, Petén, Izabal y Amatitlán, que han conservado la denominación de distritos, se les dé en lo sucesivo la de departamento, debiendo en consecuencia sus autoridades tomar las mismas denominaciones que usan las de los otros departamentos de la república, sin que ninguno de ellos conserve dependencia de otro en su régimen político y administrativo.

Comuníquese a quien corresponda y publíquese en la Gaceta Oficial.

Cerna

BIBLIOGRAFIA: