13 de septiembre de 1831: el gobierno de la República Federal de Centro América establece una férrea política restringiendo la libre locomoción de criollos y mestizos

El Puerto de San José en 1860. Era la única salida del territorio guatemalteco hacia el Litoral Pacífico, pero los barcos atracaban muy esporádicamente.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras la expulsion de los miembros del partido conservador del territorio centroamericano, la República Federal de Centroamérica estableció una rígida política para verificar que todos los extranjeros que llegaran al Estado se reportaran a las autoridades de gobierno.

Las medidas exigían que todos los visitantes extranjeros se reportaran a la autoridad edil o gubernamental más próxima, so pena de cárcel.  Tambien se exigía que los jefes ediles notificaran a su inmediato superior de la llegada de cualquier extranjero y que todos los viajeros tuvieran un pasaporte para viajar entre Estados de la República Federal, y entre departamentos de cada Estado, ya que, según decía la ley, “nadie puede transitar libremente”.

Ahora bien, el mismo decreto hace la salvedad de que los comerciantes y los indígenas estaban exentos al requisite del pasaporte, lo que evidencia la intención de no permitir que los criollos conservadores retornaran a la región.

Además de las autoridades ediles, el decreto hace énfasis en que todos los centinelas y dueños de pensiones estaban obligados a hacer cumplir la ley y que debían notificar a las autoridades la presencia de cualquier visitante.

Con semejantes leyes, los conservadores no se atrevieron a retornar al territorio centroamericano, y esperaron pacientemente la oportunidad para hacerlo.  Esta se present cuando se declaró una epidemia de cólera en 1837 y los campesinos se alzaron contra el gobierno liberal del doctor Mariano Galvez enarbolando la bandera de la religion católica.

BIBLIOGRAFIA:

24 de agosto de 1831: el doctor Mariano Gálvez es popularmente electo para la jefatura del Estado de Guatemala

Vista de la Ciudad de Guatemala a finales del siglo XIX.  Salvo por las torres de la Catedral, la vista sería muy similar a la de los tiempos de Gálvez. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Tras ser electo presidente de la República Federal de Centro América en septiembre de 1830, el general Francisco Morazán manipuló a su antojo las jefaturas de los estados que la conformaban.  En Guatemala, por ejemplo, no se permitió que tomara posesión el doctor Pedro Molina pese a haber sido electo, y en su lugar gobernó Antonio Rivera Cabezas. Al salir Rivera Cabezas del poder, fue electo en su lugar José Francisco Barrundia, pero éste renunció a tan alta investidura, siendo sustituido por Gregorio Marquez.  Finalmente, el 24 de Agosto de 1831 fue electo el doctor Mariano Gálvez.

El común denominador de todos y cada uno de los personajes arriba mencionados, es que eran miembros prominentes del Partido Liberal, en el que se destacaban por diferentes razones.  Gálvez, en particular por su afán de implementar reformas que consiguieran progreso para sus conciudadanos.

El 29 de abril de 1833 el estado de Costa Rica se había declarado independencia y poco después le siguieron Nicaragua y El Salvador.  Ante la crisis institucional que se produjo como resultados de estas secesiones en el seno del senado federal, el doctor Gálvez envoi su carta de renuncia a los miembros de la Asamblea del Estado considerando que la situación no se estaba manejando de forma adecuada.

Los diputados no aceptaron la renuncia del gobernante, quien siguió al frente del Estado durante los siguientes cinco años, enfrentando los crecientes problemas de la cada vez más débil República Federal y el resurgimiento del Partido Conservador, el cual terminó por derrocarlo tras una sangrienta guerra civil de índole religioso.

BIBLIOGRAFIA: