28 de febrero de 1889: el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas firma un contrato para instalar un cable telegráfico submarino en la costa del Atlántico

28febrero1889
Livingston, Izabal en 1890.  Aquí se hizo la instalación del cable submarino para el telégrafo ya que en esa época todavía no se había construido Puerto Barrios.  En el recuadro el general presidente Manuel Lisandro Barillas.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La comunicación telegráfica llegó a Guatemala la década de 1880.  Luego de la construcción de la línea del Pacífico, el gobierno del general Manuel Lisandro Barillas aprobó el siguiente contrato para un cable submarino en la Costa del Atlántico el 28 de febrero de 1889:

“Contrato celebrado entre el Ministro de Fomento de la República de Guatemala y el señor V. cuenca Creus, para la construcción de un cable telegráfico submarino en la costa del Atlántico.

El Ministro de Fomento de la República de Guatemala, debidamente autorizado por el Presidente de la República por una parte, y por la otra el señor V. Cuenca Creus, han concluido el presente contrato:

  1. El Gobierno de la República de Guatemala concede al señor V. Cuenca Creus, concesionario del cable submarino entre Venezuela y los Estados Unidos, el permiso para establecer una comunicación telegráfica, por medio de uno o más cables submarinos, entre un punto de la costa de Guatemala sobre el mar Atlántico y las posesiones de las Antillas y Venezuela por una parte y con Nueva York y demás países del mundo por la otra, pudiendo dicho cable tocar en uno o varios puntos de Centro y Sur América que no tengan actualmente establecida la comunicación telegráfica submarina directa con Guatemala por el lado del Atlántico.
  2. Del punto de inmersión los referidos cables serán unidos por cuenta del contratista a las líneas terrestres de la República.
  3. El señor V. Cuenca Creus se compromete a unir el cable establecido en un punto de la costa Norte de Guatemala con el cable trasatlántico en proyecto entre la isla de Cuba y España y Francia por Canarias, así que se realice este proyecto.  El gobierno cederá a la Empresa, sin costo alguno, treinta varas cuadradas de terreno público para colocar sus estaciones en el lugar conveniente para el establecimiento del cable, teniendo la preferencia el Puerto de Livingston.  También cederá la parte que se require para la construcción de la casita en que se hará el examen eléctrico.
  4. El Gobierno de guatemala garantiza al señor V. Cuenca Creus la suma de veinticinco mil pesos fuertes de ingresos anuales, y en el caso de que el total de ingresos fuere inferior a esta suma, el Tesoro Nacional abonará al señor Cuenca el déficit que resultare hasta la cantidad garantizada.  Para el efecto la oficina telegráfica del Gobierno, con la cual está conexionada la del cable, llevará de acuerdo con ésta, la cuenta de cablegramas, cuenta que visada por la Superintendencia del Telégrafo Nacional, servirá al gobierno para la liquidación anual con la empresa del cable.
  5. El precio de los telegramas será fijada de común acuerdo entre las dos partes contratantes, según el desarrollo y productos que con el tiempo obtenga la empresa, no pudiendo exceder las tarifas que establezca el señor V. Cuenca Creus de los precios que abona actualmente el público por la línea del Pacífico.  El Gobierno pagará mensualmente a la empresa el valor de los cablegramas, tanto particulares como oficiales, que se transmitan por medio de su telégrafo.
  6. Los cablegramas oficiales, o sean los mensajes que el personal del Gobierno, sus empleados o agentes, hagan transmitir por razón del servicio público, gozarán de una rebaja de treinta y tres y tercio por ciento de la tarifa de los cables de la empresa.  Esta ventaja en favor del Gobierno y de sus funcionarios públicos, regirá mientras dure el presente contrato.  Si la empresa decidiere transmitir por cable noticias públicas, y al Gobierno conviniere recibirlas, pagará por copia de ellas cien pesos mensuales.  Se entiende que las noticias serán recibidas diariamente y contendrán lo esencial de los telegramas de la prensa de los Estados Unidos y Europa.
  7. Si por cualquier evento el servicio del cable se interrumpiere por más de tres días, el Gobierno descontará de la garantía la parte proporcional al tiempo que dure la interrupción.
  8. El Gobierno de la República procurará garantizar por convenios internacionales la neutralidad del cable submarino del Atlántico.
  9. La duración del presente contrato será de veinte años, a contar desde la fecha en que se inaugure la línea telefráfica submarina; pero se tendrá como caducado, si dicha inauguración no ha tenido efecto dentro de dos años, a partir de la fecha en que se firme.
  10. La inmersión del cable, o en caso de ser varios, del primer cable del Atlántico, deberá efectuarse en el plazo de dos años.
  11. Cualquier interrupción en la comunicación telegráfica garantizada por el presente contrato, que exceda de seis meses, será considerada como un abandono de la empresa, salvo los casos de fuerza mayor, debidamente justificados.
  12. Toda cuestión que suscite entre las partes contratantes, con respecto a sus derechos y obligaciones, será sometida a la decisión de los tribunales de la República y resulta por sus leyes.
  13. El Gobierno de gutaemala hará extensivas al señor V. Cuenca Creus todas las ventajas concedidas o que se concedieorn a otras empresas de la misma naturaleza.
  14. El señor V. Cuenca Creus podrá traspasar el presente contrato a otra u otras personas, o a una sociedad legalmente establecida, dando oportuno aviso al Gobierno; pero en ningún caso a un Gobierno extranjero o a agentes o a representantes de éste.

En fe de lo cual, y para debida constancia se firman dos de un tenor en Guatemala, a veintiocho días de febrero de mil novecientos ochenta y nueve.”


BIBLIOGRAFIA:


18 de octubre de 1889: se establecen los estatutos de la “Sociedad Educacionista del bello sexo” en Totonicapán, destinada a fomentar la educación de las damas de la localidad

18octubre1889

Reproducimos el día de hoy algunos de los estatutos de la “Sociedad Educacionista del bello sexo” que se estableció en Totonicapán el 18 de octubre de 1889, y que fue aprobada por el presidente Manuel Lisandro Barillas el 23 de octubre de ese año.  En esa época era muy bajo el porcentaje de la población que sabía leer y escribir, quedando las mujeres muchas veces relegadas.  El gobierno del general Barillas fue uno de los primeros en impulsar la educación de la mujer guatemalateca.

ESTATUTOS de la Sociedad Educacionista del bello sexo, establecida en la ciudad de Totonicapán, aprobados por acuerdo del 23 de octubre ultimo

Organización de la Sociedad

La Sociedad Educacionista del bello sexo está compuesta por todas las señoras inscritas hasta la fecha como socias; habrá también una junta directive compuesta del personal siguientes: Una Presidenta, seis Vocales, una Secretaria y una Tesorera.

Objeto de la Sociedad

“La Sociedad Educacionista del bello sexo” tiene por objeto contribuir en la esfera de sus facultadas a dar a la insrucción de la mujer en este departamento , el mayor ensanche posible, secundando así los propósitos del Supremo Gobierno, e interesándose por todo aquello que tienda a su perfeccionamiento moral, y auxilar con estos fines a las autoridades del departamento.

De la Junta Directiva

[…] Procurará que todas las niñas que residen en la ciudad y que reúnen las condiciones que determina la ley de la materia, se aprovechen de la instrucción que se da en establecimientos públicos y privados, influyendo al efecto por cuantos medios sea posible y comunicando a la junta local las dificultades que encuentre, cuando su intervención sea ineficaz, y velando siempre por la punctual asistencia de las niñas inscritas.

Visitará con la mayor frecuencia posible, por medio de comisiones designadas al efecto, los planteles de enseñanza.

Procurará remover los obstáculos que se presenten para el incremento de la instrucción, y comunicará aquellos que no esté en sus facultades remediar.

Es su deber velar por la moralidad y cumplimiento de los deberes de las directoras, comunicando a la dirección e inspección departamental las faltas que notare, y proponer los medios que a su juicio convenga emplear para corregirlas.

Cuidará de que los establecimientos estén provistos de los útiles que necesitan, proveyendo de sus propios fondos o por medio de la junta local, de lo que hiciera falta.

[…] Presenciará por medio de comisiones, los exámenes de fin de curso, acordando algunos premios en favor de las alumnas que se distingan, y contribuirá a la solemnidad de esos actos. 


BIBLIOGRAFIA:


 

28 de julio de 1889: nace el eminente médico y catedrático Carlos Federico Mora

 

28julio1889
Retrato del Dr. Carlos Federico Mora.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El doctor Carlos Federico Mora Portillo fue hijo de Ángela Portillo y de Enecón Mora y realizó sus estudios de secundaria en la Escuela Politécnica y en el Instituto Nacional Central para Varones y sus estudios universitarios en la Escuela Facultativa de Medicina y Farmacia en la Ciudad de Guatemala.  Se graduó de médico el 24 de abril de 1916 con su trabajo de tesis “Consideraciones médico-legales sobre el Código Penal de Guatemala”, la cual mereció el segundo lugar del Premio “José Felipe Flores” que otorgaba esa facultad en honor a uno de los mejores médicos coloniales de Guatemala.

Mora estuvo becado en México, donde efectuó investigaciones contra la rabia y luego prestó servicio médico militar en Puerto Barrios y en el Puerto de San José; luego cursó un posgrado en la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, donde empezó su formación en ciencias de la conducta y trabajó con John B. Watson, quien influyó en su enfoque experimental de la psiquiatría. Después continuó sus estudios en el Instituto de Medicina Legal de Psiquiatría, de París, Francia, y en Roma, en donde estudió la Psicología de los delincuentes. Entre sus profesores estuvieron también Sigmund Freud, Carl Gustav Jung, Alfred Adler y Julio von Jauregg (ganador Premio Nobel de Medicina de 1927).

Al regresar a Guatemala fue nombrado director del “Asilo de Alienados” (como se le llamaba entonces al hospital psiquiátrico), donde se desempeñó de 1923 a 1927, período en el que inició la terapéutica psiquiátrica en el país, y empleó métodos como el absceso de fijación, la hidroterapia, la hipnosis y la malarioterapia (técnica desarrollada por von Jauregg y que utilizaba la fiebre provocada por la malaria para tratar la parálisis general progresiva). Asimismo, introdujo en el país el uso de las camisas de fuerza.

Estuvo activo también en la docencia: creó la Dirección General de Educación y el Consejo Nacional de Educación y promovió la Ley Orgánica y Reglamentaria del Personal Docente de la República, aprobada en 1927, la cual fue el antecedente de lo que sería el escalafón magisterial.

Fundó el servicio de Identificación en la Dirección General de la Policía y en 1927 fue trasladado a Hamburgo, Alemania, donde fue cónsul y embajador de Guatemala. Poco después, regresó al país y fue nombrado Ministro de Educación; en diciembre de 1930, formó parte del grupo de médicos que reconocieron al general Lázaro Chacón cuando éste sufrió un derrame cerebral en diciembre de ese año, y que lo obligó a renunciar a la presidencia. ​ En 1932 estableció la cátedra de Psicología en la Escuela Facultativa de Medicina, así como Medicina Legal en la Facultad de Derecho y Notariado, todo esto mientras estuvo trabajando en el “Asilo de Alienados“.

El 22 de junio de 1944 fue parte de los 311 ciudadanos que firmaron un memorial solicitando al presidente Jorge Ubico Castañeda la reinstauración de las garantías constitucionales en Guatemala; este documento fue un factor importante en los movimientos populares que concluyeron con la renuncia de Ubico Castañeda el 1.º de julio de 1944.

Ubico dejó en su lugar a un triunvirato militar encabezado por el general Federico Ponce Vaides, quien debía llamar a elecciones. El 4 de julio el pueblo se presentó a las instalaciones de la Asamblea Legislativa y exigió que se designara al Dr. Mora como el presidente interino, pero su nombramiento no se llegó a dar ya que Ponce Vaides envió un destacamento militar que desalojó la sala con amenazas de disparar, y luego obligó a los miembros de la Asamblea a nombrar al propio Ponce Vaides como Presidente del República.

Fue nombrado Rector de la Universidad Nacional tras la caída de Ponce Vaides, y estuvo a cargo de dar las palabras de agradecimiento en el acto en el que le fue conferida autonomía a la Universidad de San Carlos el 1 de diciembre de 1944.

Su larga y fructífera carrera como docente universitario la mantuvo hasta 1970. Entre sus estudiantes estuvo el médico Augusto Aguilera, el primer psiquiatra infantil del país.

El doctor Federico Mora falleció el sábado 9 de septiembre de 1972, a los 83 años, víctima de un accidente cerebrovascular y fue sepultado en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala.


BIBLIOGRAFIA:

  • Asociación de Amigos del País (2004). Diccionario Histórico Biográfico de Guatemala. Guatemala: Amigos del País.
  • Brolo, Javier (26 de octubre de 2012). «Carta de los 311». Blog de Javier Brolo. Archivado desde el original el 2 de junio de 2014.
  • Nuestro Diario (13 de diciembre de 1930). «Comité de médicos evalúa estado de saludo del señor Presidente de la República». Nuestro Diario (Guatemala).
  • Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica.
  • Villalobos Viato, Roberto (18 de enero de 2015). «Una mente brillante». Prensa Libre (Guatemala).