3 de abril de 1885: debido a la muerte del general J. Rufino Barrios, el empresario Alejandro M. Sinibaldi, primer designado a la presidencia, asume el mando como Presidente Provisorio

Palacio Colonial en la década de 1890.  Era quí en donde residía el president de la República en la época en que asumió Sinibaldi.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Uno de los presidentes menos conocidos de Guatemala es el empresario Alejandro M. Sinibaldi, quien fuera diputado y consejero de Estado en los últimos años del gobierno del general J. Rufino Barrios.

Sinibaldi era una persona muy inteligente y de reconocida honradez, por lo que fue nombrado como Consejero de Estado en 1882 cuando ya era diputado ante al Asamblea Legislativo, y luego como representante del gobierno de Guatemala ante la Junta del Ferrocarril del Norte para velar por los intereses de la nación durante la construcción de ese proyecto en 1883 y como Primer Designado a la presidencia en 1884.  Por otra parte, su familia de ascendencia italiana se dedicaba a la industria y tenia fuertes nexos con el gobierno de Barrios. He aquí algunos ejemplos de esto:

  • Rafael Sinibaldi: en 1882 obtuvo una concesión de parte del gobierno del general Barrios para importar material prima para la fabricación de fósforos sin ningun gravamen fiscal.  Esta extension fue extendida por cuatro años más en 1884.
  • Julián Sinibaldi: en 1884 obtuvo en concesión el uso gratuito de la Plaza de Toros por un plazo de veinte años para organizer eventos taurinos y de entrenemiento.

Estando en funciones de Primer Designado cuando murió el general Barrios en Chalchuapa el 2 de abril de 1885, Sinibaldi fue llamdo a hacer cargo del Ejecutivo por el siguiente decreto de la Asamblea Legislativa del 3 de abril:

DECRETO Número 95

LA ASAMBLEA LEGISLATIVA de la República de Guatemala,

Considerando: que el infausto acontecimiento de la muerte del general J. Rufino Barrios Presidente de la República, hace necesaria la aplicación del artículo 69 de la ley Constitutiva,

DECRETA:

Artículo Unico: se declara que el Primer Designado, Don Alejandro M. Sinibaldi, en ejercicio de la Presdiencia de la República, hará una de todas las facultades que la Constitución concde al Jefe del Ejecutivo. 

Dado en el Salón de Sesiones, en Guatemala, a tres de abril de moil ochocientos ochenta y cinco.

Angel María Arroyo, presidente

E. Martinez Sobral, secretario

Antonio de Aguirre, secretario

La presión que tuvo Sinibaldi era enorme, pues Guatemala había quedado a la deriva sin el caudillo que la había gobernado por casi quince años y era presa fácil de la ambición del Ministro de la Guerra, general Juan Martín Barrundia, a quien todos le temían.

Los primeros dos decretos del gobierno de Sinibaldi evidencian que ya estaba bajo la influencia de Barrundia.  En el primero, le da carta blanca al ministro de al Guerra:

Palacio del gobierno de Guatemala, Abril 3 de 1885:

El Primer Designado Encargado de la Presidencia, de acuerdo con el Consejo de Ministros

Considerando:  que en asl difíciles circunstancias que atraviesa la República se hace necesario que el Ministro de la Guerra tenga toda la libertad de acción indispensable para atender a su defensa; acuerda: se faculta al Ministro de la Guerra para que obre en el sentido que reclamen los intereses nacionales.

Comuníquese.

Sinibaldi

Y en el segundo, suspende las garantías constitucionales, lo que permitía al general Barrundia hacer lo que quisiera con quien quisiera:

Decreto Num. 319

Alejandro M. Sinibaldi, Primer Designado Encargado de la Presidencia de la República de Guatemala,

Considerando: que en las circunstancias que atraviesa el país debe conceptuarse amenazada la tranquilidad pública, y que en consecuencia se está en uno de los casos previstos por el artículo 39 de la ley Constitutiva; por tanto, de acuerdo con el parecer del Consejo de Ministros:

Decreto:

Art. 1°.: Se declaran suspensas en toda la República las garantías individuales de que habla el Título 2.° de la Constitución.

Art. 2°.: Dése cuenta a la Asamblea Legislativa del presente decreto.

Dado en el Palacio del Gobierno, a 3 de abrl de mil ochocientos ochenta y cinco.

  • Alejandro M. Sinibaldi
  • J. Martín Barrundia, Ministro de la Guerra
  • Delfino Sánchez, Ministro de Hacienda
  • Fernando Cruz, Ministro de Relaciones Exteriores
  • Cayetano Díaz Mérida, Ministro de Gobernación y Justicia
  • Francisco Lainfiesta, Ministro de Fomento
  • Ramón Murga, Ministro de Instrucción Pública

Ante esta situación, los miembros de la Asamblea Legislativa movieron sus influencias y convencieron a Sinibaldi de que renunciara en favor del Segundo Designado a la Presidencia, el general Manuel Lisandro Barillas, quien sí tenia suficiente carácter para enfrentar a Barrundia y quedarse con el poder.

BIBLIOGRAFIA:

 

3 de abril de 1838: en Totonicapán se establece el Estado de Los Altos, que aglutina a los criollos liberales del Estado de Guatemala

 

 

QUETZALTENANGO 1884.jpg
Primera fila: Parque Central y vista general de la ciudad. Segunda fila: Edificio municipal y Penitenciaría.  Imágenes de Appleton’s Guide to Mexico and Guatemala, publicada en 1884.

A partir del 3 de abril de 1838, los modernos departamentos de Huehuetenango, Quiché, Sololá, Suchitepéquez, Retalhuleu, San Marcos, Totonicapán y Quetzaltenango – así como la región del Soconusco (ahora en México) establecieron el efímero Estado de Los Altos, el cual fue autorizado por el Congreso de la República Federal de Centro América el 25 de diciembre de ese año forzando a que el Estado de Guatemala se reorganizara en siete departamentos y dos distritos independientes el 12 de septiembre de 1839:

  • Departamentos: Chimaltenango, Chiquimula, Escuintla, Guatemala, Mita, Sacatepéquez, y Verapaz
  • Distritos: Izabal y Petén

La región occidental de la actual Guatemala había mostrado intenciones de obtener mayor autonomía con respecto a las autoridades de la ciudad de Guatemala desde la época colonial, pues los criollos de la localidad consideraban que los criollos capitalinos tenían el monopolio comercial y politico con España no les daban un trato justo. Así, su representante en las Cortes de Cádiz solicitó la creación de una intendencia en Los Altos, gobernada por autoridades propias. La Independencia de Centroamérica en 1821 canceló esta posibilidad, pero el separatismo de los altenses perduró.

Tras la disolución del Primer Imperio Mexicano y la consecuente separación de las Provincias Unidas del Centro de América del mismo en 1823, Los Altos continuó buscando su separación de Guatemala. Hubo dos condiciones que fueron favorables a las pretensiones de la élite criolla altense: la creación de un marco legal en la constitución centroamericana para la formación de nuevos estados dentro del territorio de la república y la llegada al gobierno de los federalistas liberales, encabezados por Francisco Morazán.

Ahora bien, el área de Los Altos estaba poblada mayoritariamente por indígenas, quienes habían mantenido sus tradiciones ancestrales y sus tierras en el frío altiplano del oeste guatemalteco. Durante toda la época colonial habían existido revueltas en contra del gobierno español.​ Luego de la independencia, los mestizos y criollos locales favorecieron al partido liberal, en tanto que la mayoría indígena era partidaria de la Iglesia Católica y, por ende, conservadora.

Las revueltas indígenas en el Estado de Los Altos fueron constantes y alcanzaron su punto crítico el 1.º de octubre de 1839, en Santa Catarina Ixtahuacán, cuando tropas altenses reprimieron una sublevación y mataron a cuarenta vecinos. Encolerizados, los indígenas acudieron al caudillo conservador Rafael Carrera, en busca de protección. Por otra parte, en octubre de 1839 la tensión comercial entre Guatemala y Los Altos dio paso a movimientos militares; hubo rumores de que el general Agustín Guzmán, un militar mexicano que estaba al mando de las Fuerzas Armadas de Los Altos, estaba organizando un ejército en Sololá con la intención de invadir Guatemala, lo que puso a ésta en máxima alerta.​

Tras algunas escaramuzas, los ejércitos se enfrentaron en Sololá el 25 de enero de 1840; Carrera venció a las fuerzas del general Agustín Guzmán e incluso apresó a éste mientras que el general Doroteo Monterrosa venció a las fuerzas altenses del coronel Antonio Corzo el 28 de enero.​ El gobierno quetzalteco colapsó entonces, pues aparte de las derrotas militares, los poblados indígenas abrazaron la causa conservadora de inmediato; al entrar a Quetzaltenango al frente de dos mil hombres, Carrera fue recibido por una gran multitud que lo saludaba como su “libertador”.

Carrera impuso un régimen duro y hostil para los liberales altenses, pero bondadoso para los indígenas de la región —derogando el impuesto personal— y para los eclesiásticos restituyendo los privilegios de la religión católica; llamando a todos los miembros del cabildo criollo les dijo tajantemente que se portaba bondadoso con ellos por ser la primera vez que lo desafiaban, pero que no tendría piedad si había una segunda vez. El general Guzmán, y el jefe del Estado de Los Altos, Marcelo Molina, fueron enviados a la capital de Guatemala, en donde fueron exhibidos como trofeos de guerra durante un destile triunfal el 17 de febrero de 1840; en el caso de Guzmán, engrilletado, con heridas aún sangrantes, y montado en una mula. El 26 de febrero de 1840 el gobierno de Guatemala colocó a Los Altos bajo su autoridad y el 13 de agosto nombró al corregidor de la región, el cual servía también como comandante general del ejército y superintendente.

Los altenses no recuperaron el poder de Guatemala sino hasta después de la Revolución Liberal de 1871, y desde el gobierno del general J. Rufino Barrios hasta el del licenciado Manuel Estrada Cabrera, todos los presidentes eran oriundos de San Marcos o de Quetzaltenango.

BIBLIOGRAFIA: