10 de abril de 1963: Carta Fundamental de Gobierno

10abril1963
Palacio de Correos de la Ciudad de Guatemala en 2015. En el recuadro: el coronel Enrique Peralta Azurdia, Jefe del Gobierno de Guatemala de 1963 a 1966. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Tras el golpe de estado contra el general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes el 30 de marzo de 1963, el ejército de Guatemala derogó la Constitución de 1956 y la sustituyó por la siguientes Carta Fundamental de Gobierno:

Decreto-Ley número 8

El Jefe del Gobierno de la República

Considerando, que el Ejército de Guatemala al asumir transitoriamente el Gobierno de la República, lo hizo en forma absolutamente desinteresada, sin el menor deseo de perpetuarse en el poder, sino con el único fin de evitar una inminente guerra civil y la instauración de un régimen comunista, a la vez que preparar un clima político favorable, que permita al pueblo de Guatemala la elección libre de la persona que debe regir los destinos del país, sin presiones de ninguna especie;Nota_a

Considerando: que mientras esas finalidades se logren, se hace necesario garantizar a los ciudadanos la protección de sus derechos fundamentales y propiciar un ambiente de seguridad que les permita dedicarse a sus actividades normales, bajo el amparo de la autoridad, sin más restricciones que las que sean absolutamente necesarias para luchar contra la subversión comunista;Nota_b

Por tanto, en Consejo de Ministros, decreta la siguiente

Carta Fundamental de Gobierno

Capítulo I Del Orden Público

Artículo 1°. El poder pública será ejercido por el Ejército de Guatemala, conservando su jerarquía militar.

Artículo 2°. El ministro de la Defensa Nacional será el Jefe del Gobierno de la República

Artículo 3°. El Jefe del Gobierno de la República ejerce las funciones ejecutivas y legislativas; y asume en consecuencia, la formación, promulgación y ejecución de las leyes así como la aprobación e improbación de los tratados y demás convenios internacionales.  Los deretos-leyes serán emitidos en Consejo de Ministros.Nota_c

Artículo 4°. La Corte suprema de Justicia y los demás tribunales y jueces tienen la potestad de administrar justicia conforme a las leyes, con independencia y en forma exclusiva.

Artículo 5°. Guatemla mantendrá y cultivará las más estrechas relaciones con las hermanas repúblicas que integraron la Federación de Centro América y estará pronta a considerar toda actitud que lleve por fin su restauración.

Artículo 6°. La República de Guatemala cumplirá sus obligaciones internacionales; normará sus actos por los tratados, convenciones y pactos que tiendan a consolidad los principios fundamentales de la democracia.1

Capítulo II Nacionalidad

[Sin cambios con respecto a la Constitución de 1956]

Artículo 16°. Ni los guatemaltecos ni los extranjeros podrán reclamar al gobierno indemnización, por daños y perjuicios que a sus personas o a sus bienes causaren los movimientos armados o los disturbios civiles.

Capítulo III Ciudadanía

Artículo 17. Son ciudadanos:

        1. Los guatemalatecos varones mayores de dieciocho años
        2. Las mujeres guatemaltecas mayores de dieciocho años que sepan leer y escribirNota_d

[…]Artículo 20. La ciudadanía se pierde:

        1. Por la pérdida de la nacionalidad guatemalteca.
        2. Por prestación voluntaria de servicios a naciones en guerra con Guatemala o a los aliados de aquéllas, siempre que tales servicios implicaren traición a la patria.2, Nota_e

Capítulo IV Garantías Individuales

[Sin cambios con respecto a la Constitución de 1956]

Artículo 23. Se estatuye el recurso de habeas corpus o de exhibición personal para el efecto de establecer el tratamiento de los detenidos. Los jueces y tribunales que conozcan de dichos recursos se limitarán a ordenar la exhibición del detenido y a decretar su libertad si estuviere ilegalmente en detención.  No podrá ordenarse la libertad de quienes estuvieren sujetos a medidas de sguridad en aplicación de la ley de defensa de las instituciones democráticas.3, Nota_f

Artículo 24. El ejercicio de todos los derechos y el goce de las garantías individuales tendrá como límite las medidas de seguridad que dicte el Jefe del Gobierno.  Toda acción comunista individual o asociada es punible.Nota_f

Capítulo V Atribuciones del Jefe del Gobierno

Artículo 25. El Jefe del Gobierno ejerce sus funciones asistido del número de ministros de Estado que designe.

Artículo 26. Los ministros en todo lo referente a su gestión, serán solidariamente responsables con el Jefe del Gobierno.

Artículo 27. Son funciones del Jefe del Gobierno:

        1. Cumplir y hacer que se cumpla esta Carta fundamental y demás leyes de la República
        2. Proveer a la defensa del territorio nacional
        3. Prestar los auxilios necesarios para el cumplimiento de las resoluciones de los tribunales de justicia.
        4. […]
        5. Hacer todos los nombramientos de funcionarios y empleados de los organismos ejecutivo y judicial y de acuerdo con las normas del servicio civil, los de las entidades autónomas, semiautónomas y descentralizadas, con la sola excepción de la Universidad de San Carlos de Guatemala
        6. Decretar tasas e impuestos ordinarios y extraordinarios conforme a las necesidades del Estado y determinar las bases de su recaudación.
        7. […]
        8. Aprobar o reprobar en Consejo de Ministros los contratos suscritos para la creación o el establecimiento de servicios públicos así como los que se refieran a la explotación de minas e hidrocarburos y demás recursos naturales en los casos que así lo exija la ley.Nota_g
        9. Suspender las garantías contenidas en esta carta en caso de invasión de territorio, de perturbación grave de la paz, de actividades contra la seguridad del Estado o calamidad pública.Nota_h

Artículo 28. El Jefe del Gobierno será asesorado por un consejo de Estado compuesto por lo menos de diez miembros representativos de los diferentes sectores del país y por la comisión de Asesoría Jurídica.

Capítulo VI Ejército

Artículo 29. El Ejército de Guatemala está instituido para salvaguardar el terriotrio, la soberanía e independencia de la nación, para la conservación de la seguridad interior y exterior y del orden público.  Se riege por sus leyes y reglamentos.

Artículos 30. La jurisdicción de los tribunales militares se extiende a los integrantes del Ejército de Guatemala, aun cuando no estén en servicio activo y a los civiles en los casos que determina la ley.[…]Nota_i

Artículo 39. El Jefe del Gobierno hará formular, aprobará y publicará el presupuesto de ingresos y gastos del Estado. El presupuesto es uno e indivisible y no se podrán hacer más gastos que aquellos epxresamente previstos en él.[…]

Artículo 42. En caso de perturbación del orden público o de emergencia nacional, los servicios públicos podrán ser militarizados.

Artículo 43. No serán aplicables las leyes, reglamentos y demás disposiciones legales que se opongan a esta Carta […].

Dado en el Palacio Nacional, en la ciudad de Guatemala, a los diez días del mes de abril de mil novecientos sesenta y tres.

Publíquese y cúmplase.

        • Enrique Peralta Azurdia
        • [Siguen las firmas de los Ministros de Estado]4

NOTAS:

    • a: específicamente para elegir un candidato definitivamente anticomunista, definido a la usanza guatemalteca, es decir, que no estuviera en contra de la tradición criolla de posesión de la tierra y de capital.
    • b: es decir, gobernar en un perenne estado de sitio
    • c: el Jefe del Gobierno era dictador absoluto y emitía y ejecutaba las leyes que necesitaba, ya que el Congreso estaba disuelto
    • d: se incluía como ciudadanos a todos los varones sin distinción de raza ni educación, aunque las mujeres analfabetas quedaban excluídas
    • e: el comunismo internacional era considerado una nación en guerra con Guatemala
    • f: se restringían los derechos de los opositores, que eran acusados inmediatamente de comunistas.
    • g: esto fue aprovechado para que empresas internacionales escribieran una nueva Ley del Petróleo y una nueva Ley de Minería, que correspondían más a los intereses de las empresas particulares que al Estado de Guatemala.
    • h: bastaba con una acto opositor para que se declarara estado de sitio.
    • i: los miembros del ejército son juzgado por su propio fuero militar

BIBLIOGRAFIA:

  1. Azurdia Alfaro, Roberto (1966) Recopilación de la Leyes de Guatemala, 1962-1963LXXXII. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 21.
  2. Ibid., p. 23.
  3. Ibid., p. 24.
  4. Ibid., p. 25.

2 de noviembre de 1966: declaran estado de sitio en todo el país

El gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro declara estado de sitio en todo el país debido a la actividad de la guerrilla en oriente.

2noviembre1966
Sección del Mapa en Relieve de Guatemala que muestra la Sierra de las Minas, con el río Polochic al norte y el río Motagua al sur. Ésta fue la región en donde desarrolló su actividad militar la guerrilla guatemalteca en 1966, y la que combatió el ejército. En el recuadro, el comandante guerrillero Luis Turcios Lima, de las Fuerzas Armadas Rebeldes quien murió el 2 de octubre de 1966 a los 25 años de edad en un accidente automovilístico. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y Comunicarte.

El licenciado Julio César Méndez Montenegro tomó posesion de la presidencia de Guatemala el 1 de julio de 1966, lo cual dió a la guerrilla izquierdista la esperanza inicial de un cambio en el enfoque del gobierno, hasta entonces controlado por el Ejército de Guatemala.1

Pero, de acuerdo al escritor izquierdista y ex-vicepresidente de la República, Francisco Villagrán Kramer, el presidente Méndez Montenegro tuvo que firmar un pacto secreto con el Ejército para poder gobernar, y éste inició una fuerte ofensiva contra los insurgentes, a la que llamó “campaña de pacificación“.1  Entonces, entre julio y septiembre de 1966, los delegados de las dos organizaciones guerrilleras comunistas que existían en Guatemala -el Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre (MR-13) y las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR)- se entrevistaron para discutir sus diferencias.  Estos delegados eran César Montes y Marco Tulio Yon Sosa.2

Como resultado de lo convenido, el 10 de septiembre las FAR difundieron un comunicado en el que anunciaban su decisión de suspender las acciones militares, esperando que el Gobierno realizara reformas democráticas profundas y rechazando cualquier presión por parte del Ejército. Mientras tanto, su comandante Luis Augusto Turcios Lima (ex-militar graduado de la Escuela Politécnica de 25 años de edad) redactó el primer plan de campaña nacional llamado “Nuestras tareas fundamentales en la situación actual y nuestra preparación para una inminente campaña en el futuro“. En este plan, preveían que luego de la ofensiva política iban a emprender una fuerte ofensiva militar centrada en la Sierra de Las Minas con nuevo armamento.2

Pero el 2 de octubre de ese año, ya en medio de la ofensiva militar, Turcios Lima murió en un accidente automovilístico en la Ciudad de Guatemala. Tras su muerte, César Montes se convirtió en el nuevo comandante de las FAR, aunque la muerte Turcios Lima dejó al movimiento revolucionario sin una línea realista para enfrentar la guerra, y sin un comandante efectivo que hiciera responder a toda la organización.2

Además, el 2 de noviembre de 1966, el gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro emitió el decreto 621, por medio del cual suspendió las garantías constitucionales, argumentado que las medidas para lograr la “concordia nacional en el llamado del gobierno democrático surgido de las elecciones generales del 6 de marzo habían sido contestados declinando los beneficios de la amnistía y con actividades conspirativas”.2

El gobierno de Méndez Montegro fue prorrogando poco a poco el Estado de sitio hasta el 2 de abril de 1967 por medio de los decretos 622, 623 y 624. Por su parte, la campaña de pacificación del Ejército concluyó en agosto, resultando en la primera derrota militar de las fuerzas guerrilleras, que tuvieron que empezar prácticamente desde cero a partir de ese momento.3


BIBLIOGRAFIA:

  1. Figueroa Ibarra, Carlos, et al. (2013) Guatemala: Historia reciente (1954-1996). La dimensión revolucionaria. II. Guatemala: FLACSO, p. 77.
  2. Ibid., p. 78.
  3. Ibid., p. 79.

22 de septiembre de 1984: Guatemala y España restablecen relaciones diplomáticas

Luego de que el gobierno guatemalteco reconociera la violación al derecho internacional en el asalto a la embajada española, Guatemala restablece relaciones diplomáticas con España

22septiembre1984
Casa de Nariño, en Bogotá, Colombia. En este recinto se firmó el comunicado conjunto por el que Guatemala y España reanudaron sus relaciones diplomáticas. En el recuadro: el generla Oscar Humberto Mejía Víctores, presidente de facto de Guatemala cuando se firmó el acuerdo. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los episodios más trágicos de la guerra civil que vivió Guatemala entre 1960 y 1996 fue la Quema de la Embajada de España en la capital del país el 31 de enero de 1980 el cual, aparte del costo en vidas humanas, resultó en el total aislamiento internacional del país.1

España y Guatemala reanudaron sus relaciones dipolomáticas hasta el 22 de septiembre de 1984, cuando ambos países firmaron un comunicado conjunto que satisfacía las exigencias del gobierno español, entonces presidido por Adolfo Suárez.  Aquel documento fue firmado por el ministro de Relaciones Exteriores de España, Fernando Morán, y el ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de facto del general Oscar Humberto Mejía Víctores, el licenciado Fernado Andrada Díaz-Durán.  En aquel documento, el gobierno guatemalteco reconoció que los trágicos sucesos del 31 de enero de 1980 constituyeron una violación de los artículos 22 y 29 de la Convención de Viena, y aceptó las consecuencias jurídicas resultantes.1

El anfitrión de la reunión fue el presidente de Colombia, Belisario Betancur, quien fue felicitado por el rey Juan Carlos de España por haber jugado un papel decisivo en la mediación para lograr el acuerdo, que fue firmado al medio día en el palacio presidencial de Nariño en Bogotá.  A la reunión asistieron también el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Joao Baena Soares, y los cancilleres de Colombia y Venezuela.

Aunque el comunicado conjunto estaba listo desde el 22 de agosto, el canciller guatemalteco se excusó diciendo que no había firmado antes por no haber tenido ocasión y junto con el canciller español, reconoció que el acuerdo era “digno, justo, honorable y ecuánime“.1 

He aquí la transcripción del comunicado:2

    1. Los Gobiernos de España y Guatemala han decidido restablecer, a partir del 22 de septiembre de 1984, sus relaciones diplomáticas y proceder, lo antes posible, al intercambio de los respectivos embajadores.
    2. El Gobierno de Guatemala reitera que lamenta profundamente los trágicos acontecimientos ocurridos el 31 de enero de 1980 en la Embajada de España, con ocasión del allanamiento de que fue objeto.
    3. El Gobierno de Guatemala reconoce que lo sucedido constituyó una violación de los artículos 22 y 29 de la convención de Viena sobre relaciones diplomáticas de la que ambos países son parte, y por lo tanto acepta, en relación con España, los efectos y consecuencias jurídicas que de ello pudieran derivarse.
    4. En relación con tales hechos, el Gobierno de Guatemala ratifica que activará los procedimientos que llevan a deducir responsabilidad a que hubiere lugar de conformidad con su legislación interna.
    5. Se constituirá lo más pronto posible una comisión mixta hispano-guatemalteca de carácter técico para determinar, en un plazo de 12 meses, de acuerdo con el derecho internacional y dentro del espíritu de justicia y equidad, lo que proceda en relación con el numeral tercero.
    6. El gobierno de España toma nota del contenido del citado numeral, acepta las satisfacciones dadas por el Gobierno de Guatemala y ambos Gobiernos expresan su complacencia por la forma en que ha sido resuelto este asunto.
    7. Los Gobiernos de España y de Guatemala desean expresar su más profundo agradecimiento al señor presidente de la República de Colombia, doctor Belisario Betancur Cuartas, y al señor ministro de Relaciones Exteriores, doctor Augusto Ramírez Ocampo, así como al ex ministro doctor Rodrigo Joreda Caicedo, quienes, con gran espíritu de fraternidad hacia ambos pueblos, prestaron tan decisiva como generosa colaboración en las negociaciones que han permitido elaborar este comunicado.
    8. Asimismo, ambos gobiernos quieren dejar constancia de su agradecimiento a los de las Repúblicas de Venezuela y El Salvador, por haber representado, durante el tiempo en que estuvieron interrumpidas las relaciones diplomáticas, con tanta eficacia como dedicación sus respectivos intereses por haber contribuido a la solución de este asunto.2

En resumen, los principales puntos que tocó el comunicado fueron:1

    1. El asalto a la embajada fue calificado como allanamiento y el Gobierno de Guatemala presentó excusas por ello.
    2. Aunque Guatemala aceptó los efectos jurídicos de un ilícito internacional, reconociendo de hecho la obligación de indemnizar, esto no se mencionó en el comunicado conjunto.  El ejército guatemalteco, entonces en el poder, se oponía a cualquier reparación económica pues consideraba que todas las víctimas que formaban parte del grupo campesino que tomó la embajada estaba vinculadas con la guerrilla.
    3. Se decidió crear una comisión bilateral para decidir sobre las indemnizaciones.1
    4. No se mencionó en lo absoluto el embajador español Máximo Cajal, único sobreviviente de la tragedia, porque fue la única forma de conseguir el acuerdo1 ya que el estado guatemaltecado consideraba que Cajal había sido instrumental en la toma de su embajada al haber invitado al grupo de campesinos para que la utilizara para dar a conocer al mundo sus problemas, e incluso había invitado a dos reconocidos profesionales del derecho, el ex-canciller Adolfo Molina Orantes y el ex-presidente Eduardo Cáceres Lenhoff, para tener rehenes de peso en la embajada ese día.3

BIBLIOGRAFIA:


17 de agosto de 1981: Benedicto Lucas asume como Jefe del Estado Mayor

El general Benedicto Lucas García asume como Jefe del Estado Mayor del Ejército, durante el gobierno de su hermano, el general Romeo Lucas García.

 

17agosto1981
Fotografía del Washington Post en la que se muestra al general Benedicto Lucas García cuando ya era Jefe del Estado Mayor General, frente a un pelotón del ejército en Santa Cruz del Quiché.  Imagen tomada de Prensa Comunitaria.

El general Benedicto Lucas García fue Jefe del Estado Mayor del Ejército del 17 de agosto de 1981 al 23 de marzo de 1982, fecha en la que su hermano, el presidente general Romeo Lucas García, fue despuesto por un golpe de estado dirigido por oficiales jóvenes del Ejército, quienes eventualmente le dieron el poder al general Efraín Ríos Mont, quien había sido el director de la Escuela Politécnica cuando ellos estudiaban allí.1

La familia Lucas García era propietaria de grandes extensiones de tierra en el departamento de Alta Verapaz, la cual era una región dedicada exclusivamente al cultivo del café, en especial por las familias alemanas que se establecieron allí durante el gobierno del general J. Rufino Barrios.2  Romeo Lucas García fue diputado durante el gobierno del general Miguel Ydígoras Fuentes, y consiguió que éste estableciera un parcelamiento en Sebol, que se convirtió en el centro de operaciones de los Lucas García en Alta Verapaz; de hecho, los primeros habitantes del parcelamiento fueron Fernando y Benedicto Lucas García.3  (Eventualmente, este parcelamiento se convirtió en el municipio de Fray Bartolomé de Las Casas en 1980 ya cuando Romeo Lucas era presidente).4

Tras vivir con la familia de Leopoldo Sierra Ruano, propietario de las fincas “Sacampat” e “Ylomán” en San Juan Chamelco y de la finca “Sacabrinhá” en Cobán, Benedicto Lucas viajó a la Ciudad de Guatemala a los 16 años de edad, para inscribirse en la Escuela Politécnica, en donde estudiaba su hermano Romeo.  Pero debido a su baja estatura no pudo ingresar, y tuvo que esperar hasta cumplir los 18 años para hacerlo, ingresando así a la academia militar guatemalteca el 9 de abril de 1950.3

En 1954, durante el gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán, el cadete Lucas García fue nombrado por la dirección de la Escuela Politécnica para entrenar a varios integrantes del Paritdo Guatemalteco del Trabajo (PGT) en tácticas militares, dado que ya se temía la inminente invasión de la Operación PBSUCCESS de la CIA, patrocinada por la United Fruit Company.5  Tras el triunfo de la operación de la Inteligencia estadounidense, los cadetes fueron agraviados por miembros del ejército invasor del Movimiento de Liberación Nacional y por ello, atacaron a dicho ejército acantonado en el recién construido Hospital Roosevelt el 2 de agosto de 1954, y lo derrotaron, obligándolo a abordar un tren con destino a Zacapa.6

Sin embargo, como la situación era controlada por la Inteligencia estadounidense, Benedicto Lucas y el resto de los cadetes fueron apresados durantes tres meses y luego expulsados de la Escuela Politécnica.6  Debido a esto, regresó a trabajar a las tierras de su familia en Alta Verapaz, y estando allí fue informado de que había sido designado para irse becado a Francia a la Escuela de Saint-Cyr, para estudios militares especializados.3  Lucas García fue uno de los pocos afortunados de su promoción de la escuela Politécnica que logró continuar en la carrera militar.6

Benedicto Lucas García partió para Francia el 3 de mayo de 1955, y allí se casó con Renné Simonne Pinnel Levilain, con quien tuvo dos hijas.  Se especializó en la construcción de puentes, cararetas y manejo de explosivos, y cuando terminó sus estudios, el gobierno francés le otorgó dos nuevas becas para estudiar paracaidismo.  Luego de cinco años se graduó como Monitor Paracaidista y retornó a Guatemala, en donde fue designado para entrenar a los pelotones modelo en tácticas y ejercicios de guerrilla y de combate a guerrillas, que fueron la especialidad que aprendió en Francia y cuando estuvo con la Legión Extranjera en Argel.3

Junto con su hermano Fernando Romeo, Lucas García fue ascendiendo posiciones en el ejército guatemalteco.  Finalmente, ya siendo ambos generales, Fernando fue electo presidente mediante el sistema que existía en Guatemala en la década de 1970, por medio del cual el Ministro de la Defensa Nacional era candidato presidencial del partido oficial y el nuevo presidente, fuera como fuera.  Así, tras haber sido director Ministro de la Defensa y Director de la Franja Transversal del Norte, Romeo Lucas llegó a la presidencia el 1 de julio de 1978.7  El 15 de agosto de 1981, le informó a su hermano Benedicto que los altos mandos del ejército habían decidido nombrarlo Jefe del Estado Mayor General del Ejército, siendo juramentado el 17 de agosto de ese año.3

En su nuevo puesto en el ejército, Benedicto Lucas aprendió a pilotar helicóptero y recorrió todas las zonas militares para mantenarlas vigiladas y enterarse de cómo estaba la situación en cada una de ellas.  Creó los “Grupos de Colaboradores” que eran personas que se encargaban de la seguridad de cada uno de los poblados del interior de la República, pero que no tenían armas.  De acuerdo a Lucas García, el gobierno de facto de Ríos Mont utilizó esta idea para crear las Patrullas de Auto-defensa Civil, las cuales tenían la misma función pero contaban con armas.3

Cuando se produjo el golpe de estado del 23 de marzo de 1982, Benedicto Lucas estaba dispuesto a combatir las tropas que se habían alzado en la capital, pero su hermano le dijo que se vió obligado a rendirse porque la madre de ambos había sido secuestrada y llevada al Palacio Nacional, en donde la tenían amenazada a punta de fusil y le dijeron que la matarían si no renunciaba a la presidencia.  El gobierno de Ríos Mont le pidió que siguiera al frente del Estado Mayor General del Ejército, pero Benedicto Lucas lo rechazó.1

Puede considerarse que las tácticas empleados por Benedicto Lucas fueron las que resultaron en la derrota militar de la guerrilla guatemalteca, la cual no se pudo reponer luego de que sus reductos en la ciudad de Guatemala fueron desmantelados en cruentas batallas a finales de 1981.

Luego de muchos años, y siguiendo la política que se ha aplicado en toda América Latina de perseguir a los miembros y colaboradores de los gobiernos militares que el gobierno de los Estados Unidos patrocinaba durante las década de 1970 y 1980, Benedicto Lucas fue detenido y hecho prisionero en la cárcel de la unidad militar “Mariscal José Víctor Zavala” en 2016, acusado de delitos de Lesa Humanidad, específicamente por el asesinato de más de quinientas personas durante la guerra civil contra las fuerzas guerrilleras en la zona militar No. 21 “Coronel Antonio José de Irisarri” en Cobán, Alta Verapaz.  En agosto de ese mismo año fue acusado junto con otros militares de violación agravada contra Emma Guadalupe Molina Theissen en la zona militar “General Manuel Lisandro Barillas” en Quetzaltenago, y el secuestro y asesinato de su hermano Marco Antonio Molina Thiessen, de 14 años, quien habría sido secuestrado como represalia por el escape de su hermana de la zona militar.3  Irónicamente, uno de los militares retirados que fue apresado junto con Benedicto Lucas por este caso es el coronel Francisco Luis Gordillo, quien fuera miembro del triunvirato militar que tomó el poder tras el derrocamiento de Romeo Lucas García el 23 de marzo de 1982.1


BIBLIOGRAFIA:

  1. El País (24 de marzo de 1982). «Golpe de Estado militar en Guatemala»El País (Madrid).
  2. Wagner, Regina (2001). The History of Coffee in Guatemala. Guatemala: ANACAFE, Villegas Editores. p.125.
  3. Rivera González, Nelton (3 de octubre de 2016).  Benedicto Lucas, el estratega contra la guerrilla, parte I.  Guatemala: Prensa Comunitaria.
  4. Solano, Luis (2012). Contextualización histórica de la Franja Transversal del Norte (FTN). Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala, CEDFOG. Archivado desde el original el 31 de noviembre de 2014.
  5. Raymont, Henry (2007) “Vecinos en conflicto: la historia de las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamérica desde Franklin Delano Roosevelt hasta nuestros días.” Padilla, Luciano, Trad. México: Siglo Veintiuno.
  6. Wer, Carlos Enrique (1999). En Guatemala los héroes tienen 15 años.  Guatemala: Editorial del Ejército.
  7. McClintock, Michael (1985). «The American Connection: State terror and popular resistance in Guatemala». Third World Books (en inglés) Texas: Zed Books, Universidad de Texas 2ISBN 9780862322595.

12 de agosto de 1975: CIDH recomienda investigar las desapariciones

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos recomienda al gobierno de Guatemala investigar la desaparición de cientos de personas ocurridas desde 1970

12agosto1975
La zona 9 de la Ciudad de Guatemala en 1971. En el recuadro: el general Carlos Arana Osorio, presidente de la República en esa época. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En Guatemala, el comunismo ha sido definido no como su definición lo dice, una lucha por la reivindicación de las clases obreras, sino como una ideología enemiga a los grupos de poder que han dominado la economía nacional desde el triunfo de la Revolución Liberal el 30 de junio de 1871.1  Así pues, todo aquel que intente modificar las leyes que favorecen a las grandes transnacionales que tienen enclaves en el país o a los intereses económicos de los grandes cafetaleros nacionales es inmediatamente definido como comunista, y todo aquel que combata esta tendencia, es anticomunista.2

En este contexto, el gobierno del general Carlos Arana Osorio fue de marcada tendencia anticomunista.  Por esta razón, durante este gobierno se estableció un estado de sitio el 12 de noviembre de 1970 y de acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para el 5 de febrero de 1971 se había recibido una denuncia de entidades sindicales y políticas izquierdistas, de que aproximadamente setecientas muertes ocurridas a manos de grupos que “gozan de la total protección gubernamental y, por lo tanto, actúan con total impunidad“;  luego, el 28 de julio de 1972 hubo una denuncia de 296 muertes entre noviembre de 1971 y los primeros de meses de 1972, y, por último, para el 30 de septiembre de ese mismo año se reportó que habían ocurrido detenciones arbitrarias de numerosas personas sin que surtieran efecto los recursos de exhibición personal interpuestos por sus abogados.3

El 24 de abrl de 1972 el gobierno respondió a las repetidas solicitudes de la CIDH acerca de las denuncias al ministro de Relaciones Exteriores Jorge Arenales Catalán, indicando que el gobierno era ajeno a los asesinatos ocurridos y sostuvo que se trataba de luchas entre facciones extremistas que estaban “empeñadas en destruirse mutuamente“; es más, aunque agregó que cada vez que las fuerzas de seguridad del estado lograban capturar al responsable de tales hechos lo ponían a disposición de la justicia, no suministró información específica sobre los casos concretos que estaban incluidos en las denuncias originales.3

Ante esta respuesta, la CIDH solicitó más información a las entidades denunciantes, y recibió dos listas de nombres.  La primera tenía el nombre de cincuentisiete personas desaparecidas o capturadas y un resumen de lo ocurrido a cada una de ellas; la segunda lista era menos precisa y solo tenía el vago título de “nómina de personas desaparecidas“.  La CIDH trasladó estas listas al gobierno guatemalteco en septiembre de 1972, a lo que este respondió el 1 de diciembre proporcionando información sobre únicamente ocho personas incluidas en la primera lista; al respecto de los demás indicó que era común que muchas personas “desaparecieran sin dejar rastro” y otras que eran reportadas incorrectamente como desaparecidas.   Cuando la CIDH insistió en un informe más detallado, el gobierno de Guatemala respondió el 4 se septiembre de 1973 que consideraba que sus informes anteriores eran lo suficientemente amplios y explícitos y que no le era posible rendir más información sobre las investigaciones en curso porque iba en detrimento del proceso normal de las mismas.3

Debido a la gravedad y cantidad de denuncias, el 1 de noviembre de 1973 la CIDH solició al gobierno de Arana que se permitiera al relator recoger información para determinar si exitía mérito en las denuncias indicadas; pero el gobierno guatemalteco negó la anuencia solicitada el 3 de noviembre. 3

La CIDH concluyó que debido a la actitud del gobierno de no suministrar la información correspondiente y de no permitir que se realizara una investigación de campo por un relator, los actos violentos reportados eran perpetrados por agentes del gobierno de Guatemala, o por personas que han contaban con la protección o la tolerancia del mismo.  Por esta razón recomendó al gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García, que había tomado posesión el 1 de julio de 1974, para que promoviera e investigara de forma “rigurosamente fehaciente” si se habían cometido o no los hechos que la CIDH ahora consideraba como verdaderos.  El nuevo ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Lauregud respondió lo siguiente:

Me encuentro ante una situación que considero difícil de solucionar en forma favorable para las peticiones de la Comisión.  Efectivamente, la Resolución […] se refiere a una serei de sucesos que ocurrieron en el gobierno anterior y a una serie de denuncias sobre desaparecimiento de personas cuya investigación y búsqueda correspondía a dicho gobierno“.3

El 12 de agosto de 1975, la CIDH finalmente envió la siguiente resolución al gobierno de Guatemala:

  1. Observar al Gobierno de Guatemala que los hechos denunciados a la Comisión configuran graves violaciones al derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad e integridad de la persona; al derecho de justicia; al derecho de protección contra la detención arbitraria y al derecho a proceso regular […]
  2. Incluir esta resolución en su Informe Anual a la Asamblea General de la Organización [de Estados Americanos]
  3. Hacer este acuerdo del conocimiento del Gobierno de Guatemala y de los reclamantes3

Como era de esperarse, y como la CIDH no tenía mayor poder más que solicitar que se realizaran investigaciones, esta solicitud no llegó a nada y la situación en el país empeoraría, especialmente durante el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García, quien tomó posesión en sustitución de Laugerud el 1 de julio de 1978. 4 Para entonces, y con la nefasta intervención de las fuerzas de seguridad del estado en la quema de la embajada de España en Guatemala el 31 de enero de 1980, el país quedó aislado de la comunidad internacional,5 la cual inició una campaña de desprestigio a las autoridades guatemaltecas y que continúa hasta la fecha.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Taracena, Arturo (1999). Invención criolla, sueño ladino, pesadilla indígena, Los Altos de Guatemala: de región a Estado, 1740-1871. Guatemala: CIRMA.
  2. Sabino, Carlos (2008). Guatemala, la Historia silenciada (1944-1989): El dominó que no cayó. Tomo II. México, D.F: Fondo de Cultura Económica.
  3. Comisión Interamericana de Derechos Humanos (1975). Caso 1702, 1748 y 1755. Guatemala. Organización de los Estados Americanos.
  4. Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Agudización (1999). «Agudización de la Violencia y Militarización del Estado (1979-1985)»(edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  5. Associació de Amistat amb el Poble de Guatemala (2005). «Venciendo al olvido. 31 de enero de 1980; masacre en la embajada de España en Guatemala»Cuadernos de Guatemala (6).

27 de mayo de 2006: fallece Fernando Romeo Lucas García

Fallece en Puerto de la Cruz, Venezuela, el general Fernando Romeo Lucas García, expresidente de Guatemala de 1978 a 1982

27mayo2006
El Hospital General San Juan de Dios en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala, construido durante el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García.  En el recuadro: retrato del ex-presidente guatemalteco. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno del general Fernando Romeo Lucas García ocurrió en la época más violenta de la guerra civil que sacudió a Guatemala entre 1960 y 1996, y que es ahora llamada “Conflicto Armado Interno” por cuestiones legales tras la aprobación de los Acuerdos de Paz Firme y Durarera firmada en diciembre 1996.

Lucas García nació en el seno de una de las familias de la élite guatemalteca en San Juan Chamelco, Alta Verapaz.1​ Se graduó de oficial en la Escuela Politécnica en 1949 y en 1960, siendo ya capitán del Ejército de Guatemala, heredó las fincas Saquixquib y Punta de Boloncó al nororiente de Sebol en el departamento de Alta Verapaz, con una extensión de 15 caballerías cada una. En 1963 compró la finca “San Fernando El Palmar” de Sejux con una extensión de 8 caballerías, y finalmente compró la finca “Sepur”, cercana a “San Fernando”, con una extensión de dieciocho caballerías.2​ Durante esos años era diputado en el congreso y cabildeó activamente para impulsar inversión en esa zona del país.2

En 1975 alcanzó la jefatura de Estado Mayor del Ejército de Guatemala,3​ y luego llegó a ser general, siendo nombrado ministro de la Defensa durante el Gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García. Como parte del gabinete de gobierno de Laugerud, Lucas García presidió el Comité de Emergencia tras el terremoto del 4 de febrero de 1976.4​ Fue Ministro hasta pocos meses antes de la campaña electoral de 1977, puesto que, le dio la oportunidad de colocar en las más altas jerarquías del Ejército a oficiales de su más absoluta confianza, haciendo a la institución armada más cohesiva.1​ Cuando dejó el ministerio para dedicarse a su campaña presidencial, también pasó a desempeñar el cargo de coordinador del megaproyecto de la Franja Transversal del Norte (FTN), cuyo objetivo principal era incorporar a la producción de Guatemala las tierras de esa zona (que comprendía el norte de Huehutenango, Quiché y Alta Verapaz, y todo el departamento de Izabal) y la creación de una importante red vial para facilitar las explotaciones petroleras que había en la región de Ixcán y Chisec. Gracias a esto, Lucas García estableció relaciones económicas comerciales la compañía Shennadoah Oil, que exploraba el petróleo en la región.1

En 1977 la municipalidad de San Mateo Ixtatán, en Huehuetenango, había firmado un contrato con la empresa Cuchumaderas para aprovechar y mantener los recursos naturales; sin embargo, al enterarse del trato entre la municipalidad y la empresa, los pobladores de la localidad obligaron a las autoridades a realizar un cabildo abierto y explicar las características del compromiso, lo que condujo a que en esa misma sesión renunciara el alcalde. Pese a las amenazas que recibieron algunos vecinos de San Mateo, estos organizaron un comité local para defender el bosque, iniciando una demanda legal contra la empresa. Como consecuencia, el proceso de extracción del bosque quedó detenido.5​ De acuerdo a Ronald Hennessey, párroco de San Mateo Ixtatán, los principales socios de Cuchumaderas eran el general Lucas García (quien todavía era director de la FTN cuando Cuchumaderas se fundó), el general Otto Spiegler Noriega (quien era el jefe del Estado Mayor del Ejército y luego sería ministro de la Defensa de Romeo Lucas-García), Jorge Spiegler Noriega (gerente del Instituto Nacional Forestal -INAFOR), y el entonces coronel Rodolfo Lobos Zamora (comandante de la Zona Militar de Quiché y quien luego daría el golpe de estado de 1983 al general Efraín Ríos Mont junto con el general Oscar Humberto Mejía Víctores); sin embargo, investigaciones posteriores en el Registro Mercantil, mostraron que quien aparecía como propietario de la empresa era el ingeniero Fernando Valle Arizpe, quien había sido esposo de la periodista Irma Flaquer hasta 1965y quien había desarrollado relaciones estrechas con altos funcionarios o allegados al Gobierno de Romeo Lucas-García, especialmente Donaldo Álvarez Ruiz, el ministro de Gobernación.6

Por su alta jerarquía, tanto en el ejército como en las élites guatemaltecas, así como por el hecho de que hablaba a la perfección k’ekchí, que es la lengua indígena que se habla en Alta Verapaz, Lucas García fue el candidato oficial ideal para las elecciones de 1978. Y para mejorar su imagen frente a la población, se incluyó al doctor en derecho Francisco Villagrán Kramer como el candidato a la vicepresidencia. Villagrán Kramer era un hombre de reconocida trayectoria democrática, habiendo participado en la Revolución de 1944 y siendo correligionario de Manuel Colom Argueta en algún momento, y que en ese momento era uno de los principales asesores de las gremiales agropecuarias, industriales y financieras de Guatemala.1​ Sin embargo, a pesar de la inclusión de Villagrán Kramer, Lucas García venció a los generales Enrique Peralta Azurdia y Peralta Mendez mediante un fraude electoral el 7 de marzo de 1978, cuando fue electo en la segunda vuelta por el Congreso de la República, provocando un mayor desprestigio en el sistema electoral,1​ que ya se había resentido con el fraude que impuso al general Laugerud García en las elecciones de 1974 por encima del general Efraín Ríos Mont, ex Jefe del Estado Mayor del Ejército, que había sido postulado por la izquierda guatemalteca.

El 29 de mayo de 1978 (en las postrimerías del Gobierno del general Laugerud García) en la plaza central del puerto fluvial de Panzós, Alta Verapaz, elementos de la Zona Militar en Zacapa atacaron una manifestación pacífica, matando a una gran cantidad de personas. Los fallecidos, campesinos indígenas que habían sido citados en el lugar, estaban luchando por la legalización de las tierras baldías que habían ocupado desde años atrás. Aquel reclamo los enfrentó directamente con los inversionistas que querían explotar la riqueza mineral del área, en particular las reservas de petróleo (explorada por Basic Resources y Shenandoah Oil) y de níquel (explotado por EXMIBAL).7,8

En julio, Lucas García asumió la Presidencia y de inmediato liberó los precios de la canasta básica, y luego un aumento a la tarifa del transporte urbano y la huelga de los pilotos del servicio urbano de la Ciudad de Guatemala colmó la paciencia de los ciudadanos y el rechazo al Presidente llegó al máximo. Los conductores decidieron llevar sus unidades a la Universidad de San Carlos, que era el único lugar fuera de la jurisdicción del Estado en el que podían estar, quedando la Universidad identificada con la oposición al Gobierno.9​ El 4 de agosto se realizó una gran manifestación, pero a pesar de ello, a finales de septiembre de 1978 el Consejo Municipal de la ciudad aprobó una alza en la tarifa del transporte urbano de cinco a diez centavos, para motivar a las empresas a aumentar el salario de sus empleados y así solucionar el conflicto laboral. El viernes 30 de septiembre, día que la nueva tarifa entró en vigencia, jóvenes de diversos barrios populares reanudaron su protesta y el fin de semana siguiente se declaró una huelga general. Finalmente, los empleados estatales paralizaron sus labores y ocuparon sus lugares de trabajo, mientras que los institutos de nivel medio y sus alrededores fueron controlados por estudiantes que se enfrentaron a la policía.10​ Las protestas finalizaron hasta que el viernes 7 de octubre el Consejo Municipal restauró la tarifa de cinco centavos; los manifestantes habían logrado vencer al Gobierno militar a través de la movilización popular, aunque a costa de cerca de decenas de muertes.10

El 12 de octubre de 1978, Lucas García, contrajo matrimonio en secreto en la casa presidencial con la venezolana Elsa Asunción Cirigliano, a quien conoció en 1956, y quien procedía de una familia acomodada de la ciudad de Lechería, al noreste del estado de Anzoátegui en Venezuela.11 Ambos decidieron mantener su matrimonio en secreto porque el gobierno de Lucas García estaba en crisis, y para colmo, en Nicaragua el movimiento urbano estaba uniéndose con el Frente Sandinista de Liberación Nacional, contra el gobierno de Anastasio Somoza y el gobierno guatemalteco podía ver la inminente posibilidad que los rebeldes guatemaltecos también aprovecharan la movilización popular en la ciudad y entonces decidió utilizar el terror estatal contra ellos.12​ Pocos días después empezaron los ataques contra profesionales universitarios, y el 18 de octubre el Ejército Secreto Anticomunista (ESA) publicó una lista negra en la cual amenazó de muerte a treinta y ocho personajes, incluyendo al rector y varios decanos de la Universidad de San Carlos, así como al secretario general de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), Oliverio Castañeda de León.13​ El 20 de octubre de 1978, luego de la marcha conmemorativa de la Revolución de octubre de 1944 Oliverio Castañeda de León fue asesinado; los perpetradores huyeron de la escena del crimen sin la intervención de los policías que estaban en los alrededores.​ Esta operación, al mediodía y en pleno centro de la ciudad, demostró la impunidad de los asesinos y el abierto desafío lanzado contra el movimiento popular.​ Aquel fue uno de los primeros golpes de una campaña de terror estatal diseñada para desarticular al movimiento popular por los Escuadrones de la Muerte.14

El 25 de enero de 1979 fue asesinado Alberto Fuentes Mohr, diputado del Congreso, dirigente del Partido Socialista Democrático (PSD) y exministro de Finanzas y Relaciones Exteriores del Gobierno del licenciado Julio César Méndez Montenegro, y el 14 de febrero fue asesinado Manuel Lisandro Andrade Roca, secretario general de la Universidad.10 Los asesinatos políticos continuaron, y el 22 de marzo fue muerto el exalcalde de la capital Manuel Colom Argueta, quien había sido director del Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR) de la Universidad de San Carlos de Guatemala y era el máximo dirigente político del Frente Unido de la Revolución (FUR). Junto a Fuentes Mohr fueron los más destacados miembros de la oposición política legal y con su muerte se cerró aun más el espacio político guatemalteco.14

La guerra civil se recrudeció de forma exponencial, y hubo hechos terribles de violencia como la Quema de la Embajada de España en Guatemala el 31 de enero de 1980, combates contra reductos guerrillos en pleno centro de la ciudad, y ataques contra poblaciones de civiles en las áreas rurales, muchas de ellas realizadas por las recién establecidas Patrullas de Autodefensa Civil. Muchos de los pobladores de la región de Ixcán tuvo que salir al exlio a México, ya que fueron atacados inmisericordamente acusados de subersivos, debido al fuerte interés que existía por el petróleo en la región.16

La inestabilidad política tanto en el país como en el resto de Centro América, con guerras civiles den El Salvador y Nicaragua, ahuyentó las inversiones nacionales y motivó la fuga de capitales que se estima alcanzó entre 800 millones a 1500 millones de dólares durante los primeros años de la década de los ochenta.17​ Pero, a pesar de esto, el Congreso autorizó la emisión de Bonos del Tesoro que adquirió el Banco de Guatemala, y los créditos con Agencia de Desarrollo Estadonunidense (AID), Fondo de Inversiones de Venezuela, (FIV), Banco Centroamericamente de Integración Económica (BCIE), BIRF, y Banco Intearmericano de Desarrollo (BID), los cuales se utilizaron para:

  • GUATEL: Empresa Guatemalteca de Telecomunicación
  • Complejo Portuario en el Litoral del Pacífico: esto incluyó la construcción de Puerto Quetzal y de la autopista de Escuintla a dicho puerto.
  • Fomentar la caficultura, industria y turismo
  • Construir la carretera doble de Mixco-San Lucas Sacatepéquez
  • Línea de transmisión eléctrica Guatemala sur y Guatemala norte
  • Mantenimiento de carreteras
  • Programas hidroeléctricos de Chixoy, Aguacapa, Xulac y Santa María II; Pueblo Viejo, y Quixal, Chixoy: el plan de Chixoy fue financiado por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y contemplaba la inundación de 50 kilómetros a lo largo del río, para lo cual el Instituto Nacional de Electrificación (INDE) se comprometió reubicar a los 3500 pobladores afectados por dicha inundación. Todas las comunidades aceptaron el traslado, exceptuando la de Río Negro, la que no se quiso trasladar, y que incluso recibió asesoría de las facciones guerrilleras en la región para openerse al desalojo. Río Negro fue finalmente evacuada por la fuerza por el Ejército y las Patrullas de Autodefensa Civil, con un costo de 177 personas muertas, el 13 de febrero de 1982.18
  • Mejorar la salud pública: se construyó el nuevo Hospital Genral San Juan de Dios y el Hospital de Quetzaltenango, aparte de centros de saludos en diferentes poblaciones.
    pequeños productores
  • Interconexión eléctrica entre El Salvador y Guatemala.17

A pesar del recrudecimiento de la violencia, Lucas García siguió la promoción de la región de Sebol en Alta Verapaz, en el corazón de la Franja Transversal del Norte, logrando que los principales proyectos estuvieran en los alrededores.  Fue tal el apoyo a la región, que el 23 de abril de 1980 su gobierno creó el municipio de Bartolomé de Las Casas en la región de Sebol.6

Lucas García fue derrocado por el golpe de estado del 23 de marzo de 1982, el cual fue dirigido por los oficiales jóvenes del Ejército de Guatemala, quienes le entregaron el poder al general Efraín Ríos Mont, quien era el director de la Escuela Politécnica cuando muchos de ellos estudiaron en esa institución.19,20 Tras el golpe de estado, Lucas García y su esposa salieron de Guatemala y se radicaron en Venezuela, y en 1985 le fue diagnosticado Alzheimer, luego de que su esposa notara que se le olvidaban algunos hechos de manera frecuente, al punto de desconocer a familiares cercanos.1 En 1988 falleció su madre, Concepción García, suceso que lo deprimió y profundizó su padecimiento; de hecho, fue por salvar la vida de su madre que Lucas García renunció al poder en 1982, pues su hermano, Benedicto Lucas García, jefe del Estado Mayor le había ofrecido enviar armas y tropas para contrarrestar el golpe militar, pero los golpistas tenían como rehen a la señora García.19 Tras la muerte de su madre, Lucas García perdió la memoria por completo.11

Hacia el final de sus días, Lucas García permaneció postrado en cama, mientras su esposa se encargaba de los negocios familiares,11 hasta que el expresidente falleció el 27 de mayo de 2006 en Puerto La Cruz, Venezuela, y fue enterrado en el cementerio de la localidad, por lo que no recibió ningun tipo de honra fúnebre en Guatemala.21


BIBLIOGRAFIA:

  1. IEPALA (1980). Instituto de Estudios Políticos para América Latina y Africa, ed. Guatemala, un futuro próximo. Madrid: Artigrafía. p. 147.
  2. Solano, Luis (2012). Contextualización histórica de la Franja Transversal del Norte (FTN). Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala, CEDFOG. Archivado desde el original el 13 de noviembre de 2014. p. 10.
  3. El País.«Fernando Romeo Lucas García, expresidente de Guatemala»El País. Madrid. 29 de mayo de 2006.
  4. «Biografía de Romeo Lucas García»Aquí Guatemala.
  5. Solano, Contextualización Histórica de la Franja Transversal del Norte, p. 26. 
  6. Ibid, p. 27.
  7. Ibid, pp. 3-10.
  8. Rakosy, Betsy (2002). «Victimization – the EXMIBAL Story»MAC: Mines and communities (en inglés). Archivado desde el original el 6 de octubre de 2014.
  9. Levenson-Estrada, Deborah (1994). Trade Unionists Against Terror: Guatemala City, 1954-1985 (en inglés) (1.a edición). ISBN 978-0807844403. p. 146.
  10. Ibid, pp. 148-151.
  11. Villalobos Vialto, Roberto (23 de agosto de 2015) Amor Secreto. Guatemala: Prensa Libre.
  12. Levenson-Estrada, Trade Unionists Against Terror. pp. 152-153.
  13. McClintock, Michael (1985). «The American Connection: State terror and popular resistance in Guatemala»Third World Books (en inglés) (1.aedición) (Zed Books, Universidad de Texas) 2ISBN 9780862322595. p. 141.
  14. Aguilera Peralta, Gabriel; Romero Imery, Jorge, et al. (1981). Dialéctica del terror en Guatemala. San José: EDUCA. p. 137.
  15. CEUR (2009). «En pie de lucha: Organización y represión en la Universidad de San Carlos, Guatemala 1944 a 1996»Centro de Estudios Urbanos y Regionales, Universidad de San Carlos. Archivado desde el original el 11 de marzo de 2009.
  16. Collectif (2011). Perenco: explotar petróleo cueste lo que cueste. Guatemala: Une seule planète.
  17. Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Agudización (1999). «Agudización de la Violencia y Militarización del Estado (1979-1985)»(edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  18. Comisión para el Esclarecimiento Histórico (1999). Guatemala, Memoria del Silencio. VI. Caso Ilustrativo No. 10. Masacre y eliminación de la comunidad de Río Negro. pp. 47-48.
  19. Defense Intelligence Agency (1983). «Section 3»Possible Coup in Guatemala. National Security Archive Electronic. Briefing Book No. 32. George Washington University: National Security Archive.
  20. El País (24 de marzo de 1982). «Golpe de Estado militar en Guatemala»El País (Madrid).
  21. Hurtado, Paola (2006). «Lo que solo Romeo Lucas García pudo olvidar»elPeriódico (Guatemala). Archivado desde el original el 21 de enero de 2015.

21 de diciembre de 1981: guerrila destruye infraestructura en Cunén

El Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) destruye la sede municipal y de correos y telégrafos en Cunén, Quiché

21diciembre1981
La comandancia y la Escuela de Niñas de Cunén, Quiché, durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El departamento de Quiché, creado en 1872 por el gobierno de facto del general Miguel García Granados, estuvo en el ojo del huracán durante la segunda parte de la Guerra Civil de Guatemala (ahora llamada “Conflicto Armado Interno” después de la firma de los Acuerdos de Paz), la cual se inició con la aparición del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) en el norte de ese departamento a principios de la década de 1970.

El Ejército Guerrillero de los Pobres se asentó en el norte del departamento de Quiché,  debido a que de esta forma contaba con la protección natural de la sierra de los Cuchumatanes. Esta enorme cadena montañosa ya había servido como barrera natural a los indígenas lacandones e itzáes contra los invasores españoles, cholultecas y tlaxcaltecas que conquistaron Guatemala en la década de 1520, quienes no pudieron ingresar a la región al norte de las montañas sino hasta en 1697.

El EGP se fortificaba aún más en la región perpetrando atentados contra bienes particulares y púbicos, especialmente cortando las vías de comunicación y acceso. Torres de trasmisión eléctrica y puentes eran los principales objetivos, pues de esta forma se reducía el ingreso de las tropas del ejército y se desarticulaba el avituallamiento de la tropa.  Para finales de 1981 y principios de 1982 el Ejército ya no podía ingresar a la región, pues los grupos guerrilleros habían cortado los puentes y hasta los postes de telégrafo que había a lo largo de la carretera. ​Específicamente en Cunén, el EGP atacó las instalaciones de la municipalidad y de la oficina de correos y telégrafos, dejando al municipio incomunicado pues ya habían volado el puente “El Tesoro” en la carretera de acceso.

Para contrarrestar este auge de la ofensiva guerrilla (que se había incrementado considerablemente tras el triunfo de la Revolución Sandinista en Nicaragua en 1979), el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García inició una ofensiva de “tierra arrasada” en la región en donde operaba el Ejército Guerrillero de los Pobres, utilizando el entrenamiento recibido en la Escuela de Las Américas que el ejército de los Estados Unidos tenía en Panamá. Como parte de esta ofensiva, se dieron intensos ataques a poblaciones civiles que resultaron en horribles masacres.

El plan utilizado, siguiendo los planes que habían utilizado los Estados Unidos en Vietnam, consistía en atacar las comunidades en un día importante para ellas; por ejemplo, aprovecharon el día de mercado, o de fiesta, o de reuniones de carácter religioso, tratando de aprovechar la concentración de población con uun claro simbolismo. Las regiones más bombardeadas fueron las comunidades del área ixil y Sacapulas, algunas zonas de Baja Verapaz y de Huehuetenango, casi todas ellas en la Franja Transversal del Norte, región en donde los jefes militares tenían fuertes intereses económicos, empezando por el propio presidente Lucas García. (Específiamente en la zona selvática de Ixcán existen ricos yacimientos petroleros).

La población se refugió en las montañas intentando aprovechar la protección natural que ésta les proporcionaba, pero fueron sometidos a un cerco militar que imposibilitó su alimentación, alojamiento y asistencia médica. Los que no murieron de hambre lograron huir a México, en donde vivieron como refugiados hasta 1995.


BIBLIOGRAFIA:

  • Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Agudización (1999). «Agudización de la Violencia y Militarización del Estado (1979-1985)» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  • — (1999). «Atentados contra sedes municipales» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  • Cunén en línea (s.f.). «Historia de Cunén»Cunén.com. Guatemala. Archivado desde el original el 1 de agosto de 2015.
  • Informe REHMI (s.f.). «Proyecto Interdiocesano de Recuperación de la Memoria Histórica»Fundación Acción Pro-Derechos Humanos. Archivado desde el original el 15 de junio de 2012.
  • Lovell, W. George (2000). «The Highland Maya». Richard E.W. Adams y Murdo J. Macleod (eds.), ed. The Cambridge History of the Native Peoples of the Americas, Vol. II: Mesoamerica, part 2 (en inglés). Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press. pp. 392-444. ISBN 0-521-65204-9OCLC 33359444.
  • Pons Sáez, Nuria (1997). La conquista del Lacandón. México: Universidad Nacional Autónoma de México. ISBN 968-36-6150-5.

30 de septiembre de 1978: manifestaciones contra aumento al pasaje

Fuertes protestas civiles contra aumento de tarifa de transporte urbano hacen tambalear gobierno de Lucas García

30septiembre1978
Pasaje Rubio en la sexta avenida de la zona 1 de la Ciudad de Guatemala.  En ese lugar fue asesinado Oliverio Castaneda de León, secretario general de la Asociación de Estudiantes Universitarios y uno de los principales líderes de las masivas protestas contra el gobierno de Lucas García.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Se ha reportado ampliamente que el gobierno del general Fernando Romeo Lucas fue altamente represivo, pero es importante destacar que se vió obligado a emprender dichas medidas por el grado de organización que tenía la izquierda cuando tomó posesión del gobierno el 1 de julio de 1978.

El gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García había sido mucho más tolerante que el del general Carlos Arana Osorio, lo que aunado con el terremoto del 4 de febrero de 1976 que desvió la atención del gobierno hacia la reconstrucción nacional permitió que la izquierda se organizara ampliamente.  Los altamente capaces intelectuales antigubernamentales tomaron el control de numerosas entidades civiles, como la Universidad de San Carlos, la Asociación de Estudiantes Universitarios, la Coordinadora de Educación Media y la dirección de los sindicatos y unidades sindicales más importantes y lograron establecer un frente muy bien organizado contra el gobierno.

Este poderoso movimiento de izquierda se manifestó el 30 de septiembre de 1978, cuando el gobierno intentó aumentar la tarifa del transporte urbano en la ciudad de Guatemala de 5 a 10 centavos: jóvenes de diversos barrios populares reanudaron su protesta al construir barricadas en las principales calles en sitios que habían sido claves las jornadas de protesta contra el gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes en marzo de 1962. El fin de semana siguiente, se declaró una huelga general y los empleados estatales paralizaron sus labores y ocuparon sus lugares de trabajo, mientras que los institutos de nivel medio y sus alrededores fueron controlados por estudiantes que se enfrentaron a la policía.​ El descontento popular era tan grande que la manifestación casi se sale del control de sus dirigentes.

Las protestas finalizaron hasta que se alcanzó el objetivo más importante: el viernes 7 de octubre el Concejo Municipal restauró la tarifa de cinco centavos; los manifestantes habían logrado vencer al Gobierno militar a través de la movilización popular, aunque a costa de cerca de cuarenta a cien fallecidos. Algo quedó muy claro: la movilización de octubre enunció una posición revolucionaria contra el gobierno, inspirada por la insurrección que estaba ocurriendo en Nicaragua.

En ese momento, el gobierno de Lucas García estaba en crisis, ya que podía ver la inminente posibilidad que las guerrillas rebeldes guatemaltecas también aprovecharan la movilización popular en la ciudad como estaban haciendo los sandinistas nicaragüenses. Entonces contraatacó: a partir de octubre 1978 el Estado y la extrema derecha señalaron a los líderes estudiantiles e intelectuales de la Universidad de San Carlos como los posibles líderes políticos de la oposición y entonces empezaron los ataques de los escuadrones de la muerte, que eran grupo paramilitares financiados por la extrema derecha.

Pocos días después del fin de las protestas, el profesor universitario y dirigente de la Democracia Cristiana René de León Schlotter sufrió un atentado a tiros en el que resultó muerto su chofer. Luego, el martes 17 de octubre, Santiago López Aguilar, director de la Escuela de Orientación Sindical, sobrevivió un atentado, y el 18 de octubre, el Ejército Secreto Anticomunista (ESA), un grupo paramilitar, publicó una lista negra en la cual amenazó de muerte a treinta y ocho personajes clave del movimiento popular. Entre ellos estaban varios universitarios, incluyendo al rector de la Universidad de San Carlos, Saúl Osorio Paz, varios decanos de la universidad y el secretario general de la AEU, Oliverio Castañeda de León, quien sería asesinado el 20 de octubre tras la manifestación de ese día pleno centro de la ciudad y a escasos metros del Palacio Nacional.

Era solo el prinpicio; a partir de ese momento, el régimen de Lucas se convirtió en un gobierno represivo que eliminó la resistencia civil en la ciudad y venció a la guerrilla en el interior de la República.


BIBLIOGRAFIA:

  • CEUR (2009). «En pie de lucha: Organización y represión en la Universidad de San Carlos, Guatemala 1944 a 1996»Centro de Estudios Urbanos y Regionales, Universidad de San Carlos. Archivado desde el original el 11 de marzo de 2009.
  • Levenson-Estrada, Deborah (1994). Trade Unionists Against Terror: Guatemala City, 1954-1985 (en inglés) (1.a edición). ISBN 978-0807844403.
  • McClintock, Michael (1985). «The American Connection: State terror and popular resistance in Guatemala». Third World Books (en inglés) (1.aedición) (Zed Books, Universidad de Texas) 2ISBN 9780862322595.

31 de julio de 1980: en medio del Conflicto Armado Interno, el Ing. Ricardo Molina Mejía, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de San Carlos, finaliza su turbulenta gestión como Rector interino

31julio1980
Edificio de la Rectoría del Campus Central de la Univesidad de San Carlos en la zona 12 de la Ciudad de Guatemala.  Muy cerca de donde se tomó esta fotografía se registró el asesinato indiscrimado de estudiantes de Ingeniería.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En 1980, la represión en contra de la izquierda que había emprendido el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García, luego de que ésta había dado enormes muestras de poder y organización recién iniciado su período gubernamental en julio de 1978 se agudizó. Los grupos que habían dado muestras de ser los que coordinaban la oposición al régimen oligárquico-militar eran la Universidad de San Carlos, las asociaciones estudiantiles, grupos campesinos, las iglesias, y los sindicatos, los cuales se habían reforzado tras el terremoto del 4 de febrero de 1976 (pues el gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García tuvo que enfocarse en las tareas de reconstrucción), y tenían fuertes nexos e incluso miembros que también pertenecían a las fuerzas guerrilleras marxistas que libraran una guerra contra el gobierno.

En 1980, la situación se agudizó aún más tras la quema de la Embajada de España en Guatemala el 31 de enero en un confuso incidente que incluyó la toma de las instalaciones por parte de un grupo de campesinos asesorados por universitarios y guerrilleros y una respuesta brutal por parte de las fuerzas de seguridad del estado. Por esta razón, cada miércoles en reunión ordinaria y otros días en reuniones extraordinarias, se reunía la mayoría de los cuarenta y cuatro miembros del Consejo Superior Universitario (CSU) de la Universidad de San Carlos para analizar la situación de Guatemala, la cual era alarmante para los grupos de izquierda. La influencia de los opositores al régimen era evidente pues no había consenso sobre las acciones a tomar ya que solamente un reducido grupo sugería que la universidad debía bajar el perfil en su identificación con el movimiento izquierdista. Pero los que no querían cambia de postura estaban divididos: el grupo en el que se incluía el Rector Saúl Osorio Paz (quien era miembro del proscrito Partido Guatemalteco del Trabajo) propugnaba la firmeza en su postura, sin llegar a provocar al gobierno, mientras que el grupo más radical consideraba deber de la universidad unirse al proceso revolucionario marxista.

La estrategia del gobierno era infiltrar el Campus Central con miembros de las fuerzas contrainsurgentes clandestinas para identificar mejor a los líderes de las asociaciones y sindicatos, lo que resultó en que a diario hubiera víctimas universitarias de la represión del régimen, al punto que el mismo Rector estuvo a punto de morir en un par de veces. Ante esta situación, el CSU decidió que lo mejor era que el Rector Osorio Paz saliera del país, algo que logró después de momentos sumamente tensos. A partir de entonces estuvo trabajando en el exilio entre México y Costa Rica, mientras que en Guatemala fue reemplazado en sus funciones en Guatemala por el licenciado Leonel Carrillo Reeves, Decano de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia.

Tras un mes de relativa tranquilidad, el CSU se vio emplazado por los miembros que querían un cambio en la postura de la universidad (entre quienes había algunos universitarios con estrechos contactos con militares de alto rango) para que se pidieran la renuncia a Osorio Paz, aduciendo que las declaraciones y acciones de éste en el exterior ponían en peligro la integridad física de los universitarios que seguían en Guatemala. Carrillo Reeves planteó entonces que él no seguiría siendo el Rector en funciones para forzar a que Osorio Paz renunciara a su condición de Rector en el exilio o regresara a asumir nuevamente sus funciones. Los miembros izquierdistas del CSU rechazaron el planteamiento del Rector en funciones, pues consideraban que esto equivaldría a descabezar a la universidad y, vía nuevas elecciones, someterla al control militar.

Como Carrillo Reeves había asumido por ser el Decano que más tiempo había estado en el ejercicio de dicho cargo, luego de su renuncia le correspondeió asumir la Rectoría al segundo Decano más antiguo en el puesto, quien era el Ing. Roberto Molina Mejía. La fecha del traspaso de funciones se programó para el 14 de julio de 1980 y Mejía llegó antes de las 7:00 a.m. a la Rectoría en el Campus Central para cumplir con el mandato del CSU.  Los miembros del CSU procedieron a preparar la firma del acta de traspaso de funciones y justamente cuando Molina Mejía estaba a punto de firmar una de las copias del acta, se escuchó lo que parecía la explosión de muchos cohetillos en las afueras del Edificio de la Rectoría. Pero no eran juegos pirotécnicos; durante varios minutos, fuerzas de seguridad del gobierno provenientes de la zona 7 de la Ciudad de Guatemala dispararon en contra de todas las personas que ingresaban o circulaban por el acceso a la ciudad universitaria desde el Anillo Periférico, muy cerca de la Rectoría. Hubo docenas de heridos de bala y el saldo fatal fue de ocho estudiantes muertos (todos ellos estudiantes del curso de vacaciones de la Facultad de Ingeniería). Se trató del primer ataque en los recintos universitarios desde 1962, y la explicación oficial fue que esa mañana un grupo guerrillero había matado al jefe de la estación de policía de la zona 7 y que, en venganza, y en función de la acusación pública del presidente Lucas García de que la universidad era “centro de subversión“, integrantes de ese contingente habían decidido atacar a los universitarios, en forma inmediata e indiscriminada.

La universidad declaró tres días de duelo, cerró todas sus actividades académicas y sostuvo una conferencia de prensa para hacer conocer su posición a la opinión pública. Los diecisiete días que Molina Mejía fungió como Rector Magnífico de la Universidad fueron los más intensos de la época represiva; su equipo de trabajo tuvo audaces iniciativas para salvar la crisis y las amistades se solidarizaron con el Rector y la institución, ofreciendo su concurso para detener el baño de sangre. La universidad planteó el diálogo nacional y se alcanzó a los ámbitos académico, religioso y político, pero no se llegó a plantear tal diálogo. Incluso, hubo personas que, corriendo riesgos personales, le permitieron pasar cada noche en una casa distinta hasta que entregó el cargo el 31 de julio de 1980.

Carrillo Reeves fue nuevamente rector de la Univerisdad hasta que entregó el cargo al nuevo rector, Mario Dary Rivera en 1981.  Ambos murieron asesinados en el Campus Central de la universidad, Dary Rivera por un grupo izquierdista en diciembre de 1981 y Carrillo Reeves en diciembre de 1983.  Los decanos de tres escuelas facultativas tuvieron que renunciar y salir al exilio, y tres murieron asesinados o secuestrados; y se calcula que alrededor de 150 profesores y quinientos estudiantes murieron o desaparecieron en esa época.


BIBLIOGRAFIA:


10 de julio de 1980: en medio de la tensión laboral entre el Embotelladora Guatemalteca y su sindicato de trabajadores, aparece asesinado en la zona 18 un trabajador con una credencial de miembro del servicio de Inteligencia Militar

10julio1980
La fuente de Carlos III, que originalmente estaba en la Plaza Central, ahora localizada en la Plazuela España en la Ciudad de Guatemala, con el adorno de Coca-Cola en diciembre de 2013.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Hubo una época en que se decía que en Guatemala preferíamos Pepsi en vez de Coca-Cola.  Y esto ocurrió porque esta última cerró sus operaciones en 1984, en medio de la Guerra Civil de Guatemala (llamada “Conflicto Armado Interno” por cuestiones diplomáticas y legales luego de las negociaciones que llevaron a los Acuerdos de Paz en 1996).  He aquí un resumen de por qué Coca-Cola cerró temporalmente:

Coca-Cola ha estado presente en Guatemala desde 1939, y el sindicato de la embotelladora surgió en 1948 durante el gobierno del Dr. Juan José Arévalo, aunque fue disuelto en 1954 tras el derrocamiento del coronel Jacobo Arbenz Guzmán. Luego de veinte años, en 1974, la empresa “Embotelladora Guatemalteca, S.A.” indemnizó a casi todos sus obreros para recontratar a la mayoría, con lo que los trabajadores perdieron su antigüedad en la compañía y el 25% de sus prestaciones, provocando que los trabajadores se organizaran y formaran el sindicato nuevamente, con la asesoría de la Central Nacional de Trabajadores.

El 26 de enero de 1976, ya durante el gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García, luego de que ciento cincuenta y cuatro trabajadores fueron despedidos, el sindicato tomó las instalaciones de la empresa. Los sindicalistas fueron violentamente expulsados por la policía, resultando en doce heridos y catorce detenidos, lo que dió origen a un fuerte movimiento sindical en el país que dió origen al Comité Nacional de Unidad Sindical (CNUS).  Este movimiento realizó varias campañas de movilización que lograron que se reconociera el “Sindicato de Trabajadores de la Embotelladora Guatemalteca, S.A.” y que la empresa aceptar dicsutir un pacto colectivo de condiciones de trabajo tras reinstalar a los despedidos.

Ahora bien, este movimiento sindical era izquierdista y tenía vinculaciones con la Federación Autónoma Sindical de Guatemala y los proscritos Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) y las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR).  Para contrarrestar esto, los administradores de la empresa tenían una relación estrecha con las fuerzas de seguridad del Estado, en especial el coronel Germán Chupina Barahona; de hecho, varios miembros de las fuerzas de seguridad tenían puestos administrativos y contrataron a la Policía Militar Ambulante para encargarse de la seguridad.

Entre 1977 y 1978 hubo varios atentados contra miembros del sindicato con ataques armados que resultaron en varios heridos y hasta amenazas del Ejército Secreto Anticomunista (una especia de guerrila de extrema derecha), pero a pesar de todo, lograron que se firmara el pacto colectivo de condiciones de trabajo.  Pero a partir de allí, hubo asesinatos y desapariciones de miembros del sindicato, algunos de ellos a plena luz del día cuando los trabajadores estaban repartiendo bebidas en los camiones, mientras que otros fueron secuestrados durante manifestaciones y aparecieron muertos con señales de tortura.  Esta violencia ocurría al mismo tiempo que el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García implementaba un ataque frontal a las organizaciones izquierdistas que se habían reforzado y organizado durante el gobierno de Laugerud.

Ante esta violencia, la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación y Afines, con sede en Ginebra, Suiza inició campañas internacionales con la finalidad de presionar a los dueños de la franquicia en Guatemala y a las autoridades del país.  Pero también hubo violencia contra los administradores de la empresa, que habían separado la embotelladora en doce entidades, entre ellas la reconocida “Embotelladora Central”.  El jefe de personal y teniente retirado Francisco Javier Rodas Flores fue “ajusticiado” por las Fuerzas Armadas Rebeldes que lo ametrallaron cuando iba hacia su casa, mientras que el trabajador Justiniano Vargas Casasola apareció muerto en la zona 18 con un carnet del servicio de Inteligencia Militar en su bolsillo.

Todo este caos llevó a boicots a la Coca-Cola en algunos países y a presión a la sede de la corporación en Atlanta, resultando en que la embotelladora repentinamente se declarara en quiebra y despidiera a todos sus trabajadores, cesando sus operaciones en Guatemala en febrero de 1984, durante el gobierno de facto del general Oscar Humberto Mejía Víctores.  El 18 de febrero de 1984 los trabajadores ocuparon la planta como medida de presión y allí permanecieron hasta que ésta se volvió a abrir en 1987.


BIBLIOGRAFIA: