24 de diciembre de 1840: nace en Totonicapán Delfino Sánchez, Ministro de Estado del gobierno de J. Rufino Barrios

24diciembre1840
Tumba de Agripita Coutiño, vda. de Sánchez en el Cementerio General de la Ciudad de Guatemala, la cual es una de las mejor conservadas del otrora majestuoso camposanto.  La Sra. Sánchez era la madre de Delfino Sánchez, quien aparece en el recuadro.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Manuel Delfino Sánchez Coutiño nació en Totonicapán el 24 de diciembre de 1840 y junto con su familia salió al destierro tras la derrota del Estado de Los Altos en 1848.1 Tras la victoria de la Revolución Liberal en 1871, fue nombrado Jefe Político de Sololá en 1872 y luego fue ministro de Fomento del gobierno del general J. Rufino Barrios.  Y junto con su familia, prosperó considerablemente.

Era hijo de Francisco y Agripita Sánchez, hermano de Dolores, Guillermo y Urbano quiene tuvieron una enorme influencia económica y política no solamente en Quetzaltenango sino que entodo el país durante el gobierno de Barrios. Francisco Sánchez expandió su negocio de aguardiente en Totonicapán en 1853 y adquirió vastas extensiones de tierra en la cosa, traslandando a su familia a Quetzaltenango, en donde estableció su casa de comercio, en la que vendía artículos para artesanos y granjeros, así como ropa, instrumentos musicales, artículos de lujo, bombas de agua y similares.2

Salieron al exilio hacia el final del gobierno de Vicente Cerna, pero tras la victoria de la Revolución Liberal, a la que Francisco Sáncehz patrocinó con 60,000 pesos, la familia tuvo gran auge en el gobierno de Barrios. Francisco Sánchez fundó el primer periódico liberal tras el gobierno conservador, y su hijo Delfino tuvo numerosos cargos públicos de gran importancia; es más, Urbano Sánchez, otro hijo de Francisco, se casó con Clotilde Barrios, hija del presidente en 1883.2

Delfino Sánchez dirigió la construcción de la Penitenciaría de Totonicapán y la reconstrucción de la Iglesia de Totonicapán que se había incendiado en 1878 y ya siendo Ministro de Fomento, fue diputado por San Marcos a la Asamblea Constituyente que redactó la Constitución de 1879 luego de ocho años de que los presidentes de Guatemala estaban gobernando basados en los “amplios poderes” del Acta de Patzicía.<sup>3</sup> Aquella consitución fue hecha a la medida de los deseos del general presidente J. Rufino Barrios de tal modo que, cuando éste murió en 1885, tuvo que ser modificada para restringir el poder de su sucesor, el general Manuel Lisandro Barillas quien era conocido Sánchez ya que fue Jefe Político de Quetzaltenango.

Durante la expropiación eclesiásticas de 1872 y 73, Delfino Sánchez adquirió a muy bajo costo el antiguo convento de Santa Clara, que convirtió en su casa de habitación en la Ciudad de Guatemala, y en 1880, cuando éste ya era Ministro de Fomento, la famila Sánchez consiguió de parte del gobierno de Barrios una concesión para construir una fábrica de textiles en el poblado de Cantel, dada la proximidad de este municipio tanto de Quetzaltenango como de Totonicapán.  Para ayudar a la construcción de esta fábrica, a partir de 1882 el Jefe Político de Quetzaltenango, el general Barillas, obligó a los jornaleros de la región a trabajar en la construcción de la infraestructura de la planta transportando materiales desde las canteras de Totonicapán y equipo de producción desde los puertos en el Pacífico, así como trabajando de albañiles.   Las autoridades municipales de la región se quejaron con Barillas de que el trato de los jornaleros era inhumano y muy mal pagado, pero no lograron cambiar nada.<sup>2</sup>

Y por si fuera poco, el Ministerio de Fomento, dirigido por Delfino Sánchez, confiscó los ingresos municipales de la región para la construcción de dos puentes que se necesitaban para comunicar a Cantel con Quetzaltenango.

En 1881 fue embajador de Guatemala ante el gobierno de Francia por la cuestión de Pilet, y en 1882 fue el embajador ante las naciones centroamericanas cuando el gobierno de J. Rufino Barrios estaba temporalmente en manos del presidente interino José María Orantes, mientras el presidente estaba en Estados Unidos finalizando el tratado de límites con México.

Falleció en la ciudad de Guatemala en 1885, y aunque sus restos fueron trasladados a Quetzaltenango, en el Cementerio General se encuentra la tumba de su madre, la Sra. Agripita de Sánchez, la cual es un monumento artístico de gran calidad que ha sido de los pocos que se han conservado intactos desde 1882.  He aquí cómo lo describió Ramón Salazar, también ex-Ministro de Estado y constituyente de 1879, en su revista cultural “La Ilustración Guatemalteca“:

“[…] Pero lo que en la Avenida en que estos muertos sobresale de toda ponderación es el sepulcro de Doña Agripita de Sánchez.  La señora fue madre de personas muy distinguidas en el país, entre las que se cuentan Don Delfino Sánchez, notable Ministro de Instrucción Pública del General Don. J. Rufino Barrios, muerto ya, y Don Guillermo Sánchez, honrado industrial que aún vive.  Ella era la viuda de Don Francisco Sánchez, notable hombre público en su tiempo, a quien conocí y quise por sus virtudes republicanas.  Nada sé de las cualidades familiares de doña Agripita; esposa de este último dewen haber sido muchas y su memoria muy querida cuando se le ha levantado el más hermoso monumento que hay en el Cementerio erigido por la piedad filial. La matrona yace tendida en su féretro y a sus pies hay un ángel que señala para lo alto.

Al examinar aquellas facciones no se nota ninguna contracción nerviosa ni ningún signo que denote que se ha temido la muerte; al contrario, el rostro de la matrona indica que ha aguardado a la pálida tranquilidad, esperanzada y aguardano un mundo mejor.  Arriba hay un catafalco de mármol negro, que será su sepulcro en la tierra, y que está adornado con una multitud de angelitos, que dicen que son sus nietos. En lo alto del monumento hay la figura de una mujer que surge de la tumba, transfigurada, ideal y hermosa y que está en actitud de elevar su vuelo hacia lo alto y hacia lo hermoso. Nuestro bello cielo azul forma el fondo de esa esplendent concepción artística, que mientras más se estudia y contempla más gusta y entusiasma”.


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Locomotora (1906). Don Delfino Sánchez. Guatemala: La Locomotora. p. 6.
  2. Grandin, Greg (1997). The Strange Case of “La Mancha Negra”: Maya-State relations in Nineteenth Century Guatemala. Hispanic American Historical Review. 77 (2). pp. 211-243.
  3. Gobierno de Guatemala (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1877-1881 II. Guatemala: Tipografía El Progreso. p. 345.
  4. Salazar, Ramón (1 de noviembre de 1896) “Una excursion al país de los Muertos“. La Ilustración Guatemalteca 1 (7). Síguere, Guirola y Cía. Guatemala. p. 98.

 

31 de diciembre de 1789: ingresa a la Nueva Guatemala de la Asunción el nuevo Capitán General Bernardo Troncoso Martínez del Rincón

31diciembre1789
El escudo del Imperio Español en la época de 1770, que se encuentra en la fachada principal del Palacio de los Capitanes Generales en la ciudad de Antigua Guatemala.  Esta fue la sede del gobierno hasta 1773 y se encontraba en ruinas cuando llegó Troncoso y Martínez a la nueva capital en 1789. Imagen de HoyHistoriaGT.

Cuando el capitán general José Estachería fue elevado a gobernador de Pamplona en España, fue nombrado para sucederlo el 4 de julio de 1789 el gobernador de Veracruz, el mariscal de campo de los Reales Ejércitos Bernardo Troncoso Martínez del Rincón, quien llegó a la recién fundada ciudad de la Nueva Guatemala de la Asunción el 31 de diciembre de 1789. Troncoso Martínez provenía de Venezuela, en donde era comandante general interino.

El nuevo capitán general ingresó en los Reales Ejércitos como soldado a los quince años, y fue nombrado cadete en 1734. Participó en diversas acciones de las campañas de Italia de los años cuarenta y posteriormente también participó en la guerra de Portugal de 1762-63.  Siendo teniente coronel del regimiento de Infantería de África, fue nombrado coronel graduado de Infantería el 11 de abril de 1770, interviniendo al año siguiente en la fracasada expedición de Argel. Era coronel del regimiento de Infantería de Guadalajara cuando fue ascendido a brigadier de Infantería el 5 de febrero de 1776. Tras tomar parte en el sitio de Gibraltar en 1779 pasó a la expedición de La Habana de 1780 como inspector de provisiones y luego a Venezuela en 1786 como comandante interino.

Ya en Guatemala, fue ascendido a teniente general de los Reales Ejércitos el 26 de febrero de 1791 y no tuvo mayores sobresaltos durante su presidencia, aunque tuvo que continuar con la construcción de la nueva capital. Si bien el excapitán general Matías de Gálvez tuvo mucho participación en dicha construcción junto con el arzobispo de Guatemala, Cayetano de Francos y Monroy entre 1779 y 1783, la misma distaba todavía mucho de alcanzar un nivel de infraestructura aceptable, ya no digamos el esplendor que había tenido la destruída ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala. Por esa razón, en noviembre de 1792 Troncoso Martínez envió una misiva al Rey indicándole que era urgente la creación de un Protomedicato que formara buenos profesores bajo términos detallados en las leyes, y solicitando a Su Majestad que se nombrara al doctor José Felipe Flores, entonces Catedrático de Prima de Medicina de la Real y Pontificia Universidad de San Carlos para que se ocupara temporalmente del cargo de Protomédico en lo que se construía un edificio adecuado para el efecto.

Por su avanzada edad, solicitó entregar el cargo, y José Domás y Valle, quien era Jefe de Escuadra de la Real Armada y había sido gobernador de Panamá, fue nombrado en su lugar. Domás y Valle ingresó a la Ciudad de Guatemala escoltado por dragones y en un carruaje proporcionado por Troncoso Martínez el 25 de mayo de 1794. Y como era también de avanzada edad los vecinos decían: “¡Otra cáscara para la silla de la gobernación!

Pero ya en España, todavía fue destinado a la isla de Mallorca en julio de 1798, y como militar de mayor graduación debió hacerse cargo de la capitanía general interinamente en noviembre de dicho año y durante algunos días. Aquel sería su último despacho, pues falleció en Palma de Mallorca el 23 de diciembre de 1804, siendo sepultado en la iglesia de San Franciscode dicha ciudad.


BIBLIOGRAFIA:


30 de diciembre de 1924: tras ser destruida totalmente por los terremotos de 1917-18, se reabre parcialmente al culto la antigua Iglesia de la Recolección

30diciembre1924
Ruinas del templo recoleto tras los terremotos de 1917-18.  En el recuadro, cómo lucía el templo en 1875, cuando todavía existía la pila (al fondo de la calle) y el convento (el portón blanco que se ve cerca de la pila).  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Uno de los templos católicos más importantes de la Ciudad de Guatemala fue el de la orden del Colegio de Cristo Crucificado de Propaganda Fide, conocida coloquialmente como “La Recolección“, el cual fue edificado relativamente rápido después del traslado de la capital del Reino de Guatemala a la Nueva Guatemala de la Asunción en 1776 gracias a la influencia de la familia Aycinena y por ser la sede de la Inquisición.

Los recoletos tenían un hermoso convento con amplios jardines además del templo, pero perdieron muchas de sus riquezas cuando Francisco Morazán los expulsó junto con los miembros de la familiya Aycinena en 1829. Retornaron en 1840 y recuperaron su propiedad cuando el general Rafael Carrera restituyó los privilegios para la Iglesia Católica a sangre y fue, pero fueron expulsados nuevamente tras el triunfo de la Revolución Liberal en 1871. Tras la expulsión, su convento fue convertido en la Escuela Politécnica, mientras que el templo pasó a ser la Parroquia del Santísimo Nombre de Jesús y fue entregado al clero secular para el culto.

Tras el atentado de los cadetes contra el presidente Manuel Estrada Cabrera en abril de 1908, el antiguo convento fue demolido hasta sus cimientos y los oficiales a cargo de la escuela fueron fusilados. Y luego, los terremotos de 1917-18 destruyeron casi por completo el templo, imposibilitando la celebración de los cultos sagrados pues derribaron la cúpula, bóveda y las torres de los campanarios.​ El gobierno del presidente Manuel Estrada Cabrera fue incapaz de reconstruir la ciudad y el templo quedó destruido por varios años aunque el arzobispo consiguió una licencia para colocar una capilla provisional ante la puerta principal del templo para poder realizar los actos litúrgicos. Y como el antiguo convento había quedado convertido en un campo abandonado tras el atentado de los cadetes, tras los terremotos los vecinos afectados que perdieron sus viviendas establecieron un campamento improvisado en el lugar.​

En marzo de 1924 se hizo cargo del templo el padre Leonardo López, de la orden franciscana de Cartagena y comenzó a trabajar en la reconstrucción de la iglesia, logrando que el 30 de diciembre de 1924 se pusidera al servicio del culto toda la nave central hasta el crucero.​ Posteriormente, se reconstruyó de cemento, hierro y ladrillo la fachada hasta el cornisamiento y se convirtió en salón de actos la sacristía; también se cerró de cemento armado el arco toral principal y se inició la reconstrucción del crucero.

Las obras de reconstrucción continuaron por varias décadas, pero desafortunadamente el templo fue destruido nuevamente por el terremoto del 4 de febrero de 1976. Para esa fecha, la situación del clero y del gobierno eran mucho mejores y el templo fue reconstruido en apenas dos años.


BIBLIOGRAFIA:


29 de diciembre de 1918: ocurre el segundo terremoto de 1917-18, esta vez a las 2:00 pm

29diciembre1917
Campamento establecido en las faldas del Castillo de San José (hoy Teatro Nacional).  Este fue uno de los primeros asentamientos que se formaron el ciudad de Guatemala y fue retirado hasta en 1927, cuando el gobierno del general Lázaro Chacón construyó el Barrio “El Gallito” para los daminificados por los terremotos de 1917-18.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

Después del sismo del 25 de diciembre, la población ya no durmió en sus casas sino que se refugió como pudo en las plazas y parques, lo que contribuyó a que los siguientes sismos no produjeran un gran número de víctimas mortales.

El 29 de diciembre de 1917 a las 2:00 PM, ocurrió el primer sismo fuerte a la luz del día; muchas personas sufrieron desmayos por el terror y hubo una víctima mortal, el Dr. Manuel del Valle, quien murió sepultado junto con su caballo por una casa que se derrumbó mientras revisaba a los heridos mientras trabajaba en una comisión por la Cruz Roja.

Aquel sería el último sismo fuerte por unos días y los pobladores aprovecharon para armar campamentos provisionales en los parques y plazuelas de las iglesias (las que también quedaron por los suelos).​ Estos refugios temporales se construyeron con lo que se pudo conseguir: carruajes, mantas, muebles y demás enseres; afortunadamente, como solamente la ciudad de Guatemala fue afectada por los sismos, el resto del país envió suficientes provisiones por lo que no se desató una hambruna.

Pero fue en el cementerio general de la Ciudad de Guatemala en donde se apreció la devastación en toda su magnitud: el lugar quedó totalmente destruido por el terremoto y se contaba que unos ochenta mil muertos habían salido literalmente de sus tumbas, quedando expuestos y poniendo en peligro la ciudad por una posible peste. Fueron quemados en una pira gigantesca, pero las tumbas quedaron en ruinas.

Aunque en los días siguientes continuaron las réplicas, las personas se encontraban en refugios temporales pues muchos habían perdido sus hogares, y poco a poco se fueron acostumbrando a los sismos, hasta que llegó el terremoto del 3 de enero de 1918, a las 10:40 PM, que fue un terremoto aún más fuerte que los anteriores.


BIBLIOGRAFIA:

 

 


27 de diciembre de 1954: la Asamblea del gobierno de Castillo Armas se reúne de emergencia para restablecer los contratos leoninos que favorecían a la United Fruit Company

28diciembre1954
Tramo del Ferrocarril de Guatemala en la década de 1940.  En esa época el monopolio del ferrocarril lo tenía la companía International Railways of Central America, la cual era una subsidiaria de la United Fruit Company.  En el recuadro: el coronel Carlos Castillo Armas.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 27 de septiembre de 1954 se solicitó a la Asamblea del gobierno de facto del coronel Carlos Castillo Armas que se revisaran los contratos suscritos con la United Fruit Company con el gobierno de Lázaro Chacón el 25 de mayo de 1930 y con el gobierno de Jorge Ubico, el 3 de marzo de 1936.   Por medio de estos contraros, la compañía frutera, y sus subsidiarias (la ferrocarrilera IRCA y la generadora de electricad Electric Bond and Share) fueron exoneradas del pago de impuestos, y habían quedado en una posición privilegiada frente a otras empresas nacionales y extranjeras.  De hecho, los enclaves bananeros en Tiquisate, Escuintla y Bananera, Izabal, estaban unidos por el único ferrocarril que existía en el país, y que era controlado por la IRCA, la cual tenía también el uso exclusivo de los puertos de Champerico, San José y Puerto Barrios por medio de su flota mercante, la Great White Fleet. (Este monopolio del transporte de pasajeros y carga hacía que la UFCO, además de la exoneración de impuestos, fuera la que verdaderamente mandara en el país, y la llevó a un enfrentamiento directo con los gobiernos revolucionarios, especialmente el del coronel Jacobo Arbenz Guzmán).

Al recibir la solicitud, la Asamblea eligió a una comisión específica conformada por los diputados David Vela (quien era director del periódico “El Imparcial“), Oscar Nájera Farfán, Abraham Cabrera Cruz, Ramiro H. Alfaro, Luis Padilla y Guillermo Flores Avendaño (quien luego sería presidente de la República), para que estudiaran los contratos y dictaminaran al respecto.

Al día siguiente, 28 de diciembre, la comisión inusualmente presentó su dictamen de aprobación, junto con contratos adicionales que habían sido firmados el día anterior entre el gobierno de Castillo Armas y la United Fruit Company, los cuales de inmediato fueron enviados de vuelta a la Asamblea para su aprobación final, ya que era urgente para el gobierno liberacionista cumplir sus compromisos con su principal patrocinador antes de que terminara el año.

Así, por medio de aquellos contratos, que en realidad fueron simples modificaciones de los de 1930 y 1936, la UFCO:

  1. Dió por terminado el reclamo que había presentado contra el gobierno de la República por la aplicación de la reforma agraria y la expropiación de parte de sus tierras ociosas.
  2. Daba al Estado otras tierras de menor calidad que quedarían como reserva, y con la condición de que ninguna reforma agraria futura podría afectarlas bajo ningún concepto.
  3. Ya no tenía el compromiso de construir un puerto en el litoral Pacífico, pero quedaba obligada a pagar un impuesto del 30% de las utilidades netas que obtuviere con motivo de todas las actividades que realizare en Guatemala.

La cuestión del pago de impuestos fue crucial en este nuevo decreto.  A pesar de que altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos tenían intereses económicos en la UFCO (como el propio secretario de Estado de Eisenhower, John Foster Dulles, y del embajador de los EEUU ante las Naciones Unidas, John Cabot Lodge), fue muy delicado para el gobierno estadounidenses enterarse que la UFCO no pababa impuestos sobre utilidades en Guatemala, pues iba en contra de la imagen que quería proyectar de libertad y prosperidad.  Por ello, le hizo ver a la UFCO y a Castillo Armas que no iba a permitir la exoneración de impuestos y que tenían que encontrar la manera de llegar a un acuerdo para resarcir a la frutera por los embargos hechos durante la reforma agraria y de que ésta pagara impuestos al estado guatemalteco.


BIBLIOGRAFIA:


24 de diciembre de 1896: para celebrar su cumpleaños, el general presidente José María Reina Barrios inaugura el nuevo Palacio Presidencial

24diciembre1896
El Palacio Presidencial construido por el general José María Reina Barrios entre 1895 y 1896.  Fue destruido por los terremotos de 1917-18.  En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El año de 1896 sería el último de bonanza económica del gobierno liberal del general José María Reina Barrios.  Hasta ese momento, todos sus planes iban viento en popa:  el Ferrocarril del Norte ya había llegado hasta el Rancho de San Agustín Acasagustlán, el puerto de Iztapa estaba construyéndose, y los planes de embellecimiento de la Ciudad de Guatemala para la celebración de la Exposición Centroamericana de 1897 estaban avanzando conforme a lo planeado.

En medio de aquella situación inmejorable, el presidente ordenó que se construyera un nuevo Palacio de Gobierno, en la huerta del Palacio Colonial que había sido la sede del Ejecutivo desde la declaración de la Independencia. El presidente contrató al arquitecto José de Bustamante para la construcción del Palacio Presidencial por medio de un decreto que se aprobó el 8 de febrero de 1895, y con un costo aproximado de cuatrocientos mil pesos. La obra dió inicio el 1 de enero de 1895 y fue inaugurada con todo esplendor el 24 de diciembre de 1896, con motivo del cumpleaños del presidente. (Nota de HoyHistoriaGT: El antiguo Palacio Colonial estaba donde ahora se encuentra el Parque Centenario, la Biblioteca Nacional y el Instituto de Previsión Militar en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala.)

He aquí cómo describió la celebración en el nuevo palacio la revista cultura “La Ilustración Guatemalteca“, cuyo cuerpo editorial estaba conformado por amigos y ex-ministros del general Reina Barrios:

Ciertas fechas de la vida, sirven de hábil pretexto para demostrar afectos del corazón o signos de respeto a ciertas personalidades, y como esas manifestaciones han de ser recíprocas, exigen reconocimiento de las mismas.

El onomástico del Presidente de la República, fue festejado en su nuevo palacio con una recepción seguida de un banquete de 250 cubiertos. Claro está, que tratándose de una fiesta dada por el primer Magistrado de la Nación, y a la cual estaba convocado el Cuerpo Diplomático, había de revistar la solemnidad debida.

Aquellos localista que aman a su patria, en el fondo y en los detalles, debían ser los primeros en felicitarle de la esplendidez con que se dió la reunión. Conviene aprovechar ciertas oportunidades para poner en evidencia, que el Presidente de la República es admirador de todo aquel que vale, ya en las ciencias, ya en las artes, ya en la literatura, sin distinción de partidos políticos, procurando siempre atraer todas aquellas energías útiles al bien común. Solamente la ignorancia y mala fe pueden censurar ciertas manifestaciones.

(Nota de HoyHistoriaGT: en esta párrafo se hace referencia a las críticas por los detractores del gobierno que lo acusaban de estar despilfarrando el erario nacional.  El plan de Reina Barrios era convertir a Guatemala en un destino para los inversionistas internacionales que se interesaran en el Ferrocarril Interoceánico que estaba en construcción).

Con especial delicadeza hicieron los honores de la casa el General Reina y su Señora, prodigando a todos frases oportunas y cumplidos corteses. Animación grande tuvo el baile y el interés de la velada no decayó un instante en toda la noche.  Cuantos fueron honrados con la invitación a la fiesta conservarán por mucho tiempo grato recuerdo de la misma. Poner una lista de asistentes a la fiesta, sería por un lado extenso y por otro inoportuno.

El estreno de la residencia presidencia, fue, pues, espléndido.  Este edificio es digno de la cultura del país.”

El colapso económico de 1897 derrumbó todos los planes de Reina Barrios, llevó al país a la anarquía y a un endeudamiento sin precedentes, lo que resultó en revueltas y rebeliones que tuvieron que ser reprimidas por la fuerza y, eventualmente, en el asesinato del presidente el 8 de febrero de 1898.

Por su parte, la magnífica Casa Presidencial fue la sede del Ejecutivo hasta diciembre de 1917, cuando fue destruido por los terremotos que asolaron la Ciudad en aquellos años.  Práticamente el único presidente que la disfrutó fue el sucesor de Reina Barrios, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.


BIBLIOGRAFIA:

 


21 de diciembre de 1981: el Ejército Guerrillero de los Pobres destruye la sede municipal y de correos y telégrafos en Cunén, Quiché

21diciembre1981
La comandancia y la Escuela de Niñas de Cunén, Quiché, durante el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.  Imagen tomada de Wikimedia Commons.

El departamento de Quiché, creado en 1872 por el gobierno de facto del general Miguel García Granados, estuvo en el ojo del huracán durante la segunda parte de la Guerra Civil de Guatemala (ahora llamada “Conflicto Armado Interno“), la cual se inició con la aparición del Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) en el norte de ese departamento a principios de la década de 1970.

El Ejército Guerrillero de los Pobres se asentó en el norte del departamento de Quiché,  debido a que de esta forma contaba con la protección natural de la sierra de los Cuchumatanes. Esta enorme cadena montañosa ya había servido como barrera natural a los indígenas lacandones e itzáes contra los invasores españoles, cholultecas y tlaxcaltecas que conquistaron Guatemala en la década de 1520, quienes no pudieron ingresar a la región al norte de las montañas sino hasta en 1697.

El EGP se fortificaba aún más en la región perpetrando atentados contra bienes particulares y púbicos, especialmente cortando las vías de comunicación y acceso. Torres de trasmisión eléctrica y puentes eran los principales objetivos, pues de esta forma se reducía el ingreso de las tropas del ejército y se desarticulaba el avituallamiento de la tropa.  Para finales de 1981 y principios de 1982 el Ejército ya no podía ingresar a la región, pues los grupos guerrilleros habían cortado los puentes y hasta los postes de telégrafo que había a lo largo de la carretera. ​Específicamente en Cunén, el EGP atacó las instalaciones de la municipalidad y de la oficina de correos y telégrafos, dejando al municipio incomunicado pues ya habían volado el puente “El Tesoro” en la carretera de acceso.

Para contrarrestar este auge de la ofensiva guerrilla (que se había incrementado considerablemente tras el triunfo de la Revolución Sandinista en Nicaragua en 1979), el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García inició una ofensiva de “tierra arrasada” en la región en donde operaba el Ejército Guerrillero de los Pobres, utilizando el entrenamiento recibido en la Escuela de Las Américas que el ejército de los Estados Unidos tenía en Panamá. Como parte de esta ofensiva, se dieron intensos ataques a poblaciones civiles que resultaron en horribles masacres.

El plan utilizado, siguiendo los planes que habían utilizado los Estados Unidos en Vietnam, consistía en atacar las comunidades en un día importante para ellas; por ejemplo, aprovecharon el día de mercado, o de fiesta, o de reuniones de carácter religioso, tratando de aprovechar la concentración de población con uun claro simbolismo. Las regiones más bombardeadas fueron las comunidades del área ixil y Sacapulas, algunas zonas de Baja Verapaz y de Huehuetenango, casi todas ellas en la Franja Transversal del Norte, región en donde los jefes militares tenían fuertes intereses económicos, empezando por el propio presidente Lucas García. (Específiamente en la zona selvática de Ixcán existen ricos yacimientos petroleros).

La población se refugió en las montañas intentando aprovechar la protección natural que ésta les proporcionaba, pero fueron sometidos a un cerco militar que imposibilitó su alimentación, alojamiento y asistencia médica. Los que no murieron de hambre lograron huir a México, en donde vivieron como refugiados hasta 1995.


BIBLIOGRAFIA:

 

  • Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Agudización (1999). «Agudización de la Violencia y Militarización del Estado (1979-1985)» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  • — (1999). «Atentados contra sedes municipales» (edición en línea). Guatemala: memoria del silencio (Programa de Ciencia y Derechos Humanos, Asociación Americana del Avance de la Ciencia). Archivado desde el original el 6 de mayo de 2013.
  • Cunén en línea (s.f.). «Historia de Cunén»Cunén.com. Guatemala. Archivado desde el original el 1 de agosto de 2015.
  • Informe REHMI (s.f.). «Proyecto Interdiocesano de Recuperación de la Memoria Histórica»Fundación Acción Pro-Derechos Humanos. Archivado desde el original el 15 de junio de 2012.
  • Lovell, W. George (2000). «The Highland Maya». Richard E.W. Adams y Murdo J. Macleod (eds.), ed. The Cambridge History of the Native Peoples of the Americas, Vol. II: Mesoamerica, part 2 (en inglés). Cambridge, Inglaterra: Cambridge University Press. pp. 392-444. ISBN 0-521-65204-9OCLC 33359444.
  • Pons Sáez, Nuria (1997). La conquista del Lacandón. México: Universidad Nacional Autónoma de México. ISBN 968-36-6150-5.

 


18 de diciembre de 1926: tras unas elecciones cuestionadas, asume como presidente constitucional el general Lázaro Chacón

18diciembre1926
Así lucía el terreno en donde ahora se encuentra el Palacio Nacional en la época en que el general Lázaro Chacón asumió la presidencia de Guatemala.  El Arco Chino y el Cine fueron demolidos pocos años después.  Al fondo se ve la Iglesia Presbiteriana Central, una de las primeras protestantes en Guatemala, la cual todavía sigue en ese lugar. En el recuadro: el general Lázaro Chacón.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons

El general José María Orellana no terminó su período de gobierno (aunque ya había comenzado a preparar su campaña de reelección) porque murió repentinamente en Antigua Guatemala el 26 de septiembre de 1926. La prensa de la época estaba amordaza y por lo tanto no hay mayores detalles sobre su muerte, lo que al cabo de los años generó varias teorías al respecto.

Al momento de la muerte de Orellana, el Primer Designado a la presidencia era el general Lázaro Chacón, quien asumió al día siguiente como presidente provisional, algo que era muy común en la época de los gobiernos liberales. Aunque Chacón no tenía la intención de seguir en la presidenciq, los ministros de Orellana lo convencieron de lanzar su candidatura para las elecciones que debían realizarse en octubre de ese mismo año. Esto fue también muy común en la época liberal, y así fue como llegaron al poder Manuel Lisandro Barillas tras la muerte de J. Rufino Barrios en 1885 y Manuel Estrada Cabrera tras la muerte de José María Reina Barrios en 1898.

A Chacón lo apoyaba el Partido Liberal Federalista, que era el mismo que había postulado al general Orellana en 1924, mientras que el relativamente nuevo Partido Liberal Progresista, lanzó la candidatura del General Jorge Ubico Castañeda, ex-ministro de la Guerra del general Orellana. La mantra del partido de Ubico era la búsqueda de reformas sociales y democráticas y el rechazo al imperialismo internacional, y estaba formado por miembros de la generación del 20, quienes habían participado activamente en el derrocamiento de Manuel Estrada Cabrera.

Las elecciones se cerraron el 5 de diciembre con el triunfo, como era de esperarse, candidato oficial. Los ubiquistas no aceptaron fácilmente los resultados porque creían tener la mayoría de votos, y aunque hubo protestas y acusaciones de fraude, al parecer el general Ubico no aprobó las medidas de hecho y esperó pacientemente su turno para llegar la presidencia. El recuento final mostró que Chacón ganó las elecciones con 287,412 votos frente a 36,940 de su oponente, pero es conviente indicar que el proceso eleccionario estuvo bajo el control absoluto del Ejecutivo.

Y así, el 18 de diciembre de 1926, Chacón fue confirmado en el poder y gobernó con buenas intenciones e impuso reformas educativas, pero no contaba con que la Gran Depresión de 1929 iba a destruir la economía del país y que él mismo iba a sufrir un desvastador derrame cerebral el 12 de diciembre de 1930, casi exactamente cuatro años después de haber asumido la presidencia.


BIBLIOGRAFIA:


15 de diciembre de 1921: tras el golpe de estado contra Carlos Herrera, el general José María Orellana es declarado presidente provisorio

15diciembre1921
El general José María Orellana (sentado, segundo de izquierda a derecha) en el Palacio de Cartón, durante una recepción a una delegación estadounidense en 1922.  En el recuadro: el retrato del general Orellana que aparece en el billete de un quetzal. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El gobierno de Carlos Herrera llegó a un abrupto final tras escasamente año y medio de estar en el poder y de haber intentado reemplazar la constitución de 1879 con la que se emitió en 1921.  El golpe de estado patrocinado por la United Fruit Company  (UFCO) y dirigido por los militares, colocó a los generales  José María Orellana, José María Lima y Miguel Larrave, como triunviros al frente del gobierno el 5 de diciembre, con el objetivo de frenar la creciente organización laboral en las empresas afiliadas a la UFCO en (especial la International Railways of Central America -IRCA-) y en sus propias instalaciones en Bananera, en el departamento de Izabal.

El triunvirato desconoció a la Asamblea Legislativa, argumentado que había sido instalada irregularmente y le dieron posesión nuevamente a la que había estado en funciones al momento del derrocamiento de licenciado Manuel Estrada Cabrera el 8 de abril de 1920;  luego desconocieron la constitución de 1921 y restituyeron la de 1879, con algunas modificaciones hechas a la medida de los militares.  También nombraron como Ministro de la Guerra al general Jorge Ubico el 11 de diciembre, por su activa participación en el golpe de estado y, finalmente, desconocieron al primer designado del derrocado presidente Herrera, José Ernesto Zelaya, y el 15 de diciembre fue nombrado como Primer Designado y Presidente Provisorio el general José María Orellana.

Aquel gobierno, siguiendo las directrices de sus patrocinadores, ahogó las protestas civiles y obreras contra los intereses estadounidenses, ya que puso al ejército a disposición de la frutera para reprimir cualquier huelga y organización obrera. Atacaron cualquier foco de organizaciór popular, y cuando la Universidad Nacional intentó unirse a estar protestas en 1924, fue clausurada por Orellana, y no fue reabierta sino hasta en enero de 1928, ya durante el gobierno del general Lázaro Chacón, casi dos años después de la misteriosa muerte del general Orellana en Antigua Guatemala en 1926.

Como dato curioso, es importante destacar que aunque el gobierno de Orellana fue un retorno al estilo y partido de gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera (de quien Orellana había sido Jefe del Estado Mayor y guardaespaldas), el gobierno no liberó al expresidente, quien murió en prisión el 24 de septiembre de 1924.


BIBLIOGRAFIA:


13 de diciembre de 1894: el gobierno del general José María Reina Barrios autoriza los estatutos de “El Porvenir de los Obreros”

13diciembre1894
Los miembros del Partido Unionisto en “La Casa del Pueblo” en 1919.  Los miembros de la Liga Obrero tuvieron un papel importantísimo en los movimientos contra el presidente Manuel Estrada Cabrera.  En el recuadro, el líder sindical Silverio Ortiz. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Después de la Independencia de Centroamérica en 1821 fueron abolidos los gremios de obreros que existían en la época colonial junto con la legislación de indias, por lo que los artesanos y obreros quedaron sin protección gremial.  Hasta 1920, solamente florecieron las asociaciones de carácter mutualista, al amparo del derecho general de asociación.

Dichas asociaciones mutualistas de esa época tenían las siguientes características:

  1. Su composición era artesanal. Sus miembros eran eran trabajadores que laboraban por cuenta propia o en pequeños talleres.
  2. Los fines que se propusieron se limitaron al socorro y auxilio mutuo o al estudio.
  3. No perseguían fines reivindicativos, ni se planteaban la lucha de clases.
  4. Un sentimiento elemental de cooperación unió legalmente a gentes a las que el infortunio tenía de hecho unidas.
  5. Un sentimiento elemental de ayudarse mutuamente como gente pobre y nada más.

Entre esas asociaciones, todavía sobrevive una: “El Porvenir de los Obreros”.  Esta asociación fue fundada el 18 de octubre de 1892, y sus estatutos fueron aprobados por el presidente, general José María Reina Barrios el 13 de diciembre de 1894 de acuerdo al siguiente decreto:

Palacio del Poder Ejecutivo, 13 de diciembre de 1894

El Presidente de la República tienen a bien conceder su aprobación a los treinta y tres artículos de que constan los estatutos de la sociedad de artesanos denominada “El Porvenir de los Obreros” fundada en esta capital el 18 de octubre de 1892, los cuales fueron emitidos el 28 de septiembre último.

Comuníquese.

  • Reina Barrios
  • El Secretario en el Despacho de Gobernación y Justicia: Manuel Estrada C.

Esta asociación tuvo un papel muy importante para la posibilidad de acción del movimiento mutualista, ya que sus estatutos sirvieron de modelo para las organizaciones mutuales posteriores. El Porvenir estaba compuesto originalmente por zapateros, carpinteros, herreros, sastres, panaderos y otros trabajadores de talleres artesanales del barrio El Tuerto de la ciudad capital, actualmente Barrio Gerona, en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala.

En 1903 sus dirigentes firmaron un tratado de reciprocidad con los de la Sociedad de Artesanos Excélsior de San Salvador, con la finalidad de realizar actividades a favor de la unión de la clase obrera de Centroamérica. Y posteriormente, la mayoría de sus líderes, entre los que destaca Silvero Ortiz, formó la Liga Obrera en 1919, la cual tuvo un papel preponderante en la lucha de la población guatemalteca en contra del largo gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera.

Tras el breve gobierno de Carlos Herrera, el golpe de estado de José María Orellana se encargó de neutralizar los logros obtenidos para las asociaciones mutualistas y las mismas sobrevivieron limitando sus actividades al ahorro, la ayuda mutua y la beneficencia gremial hasta que se reorganizaron nuevamente contra el gobierno del general Jorge Ubico en junio de 1944. Por cierto que el general Ubico mantuvo al líder Silverio Ortiz preso en la Penitenciaría Central para evitar la organización gremial contra su gobierno.


BIBLIOGRAFIA: