9 de junio de 1920: suprimen el departamento de El Progreso

A petición de los municipios que lo componen, el gobierno de Carlos Herrera disuelve el departamento de El Progreso, retornando a sus municipios a sus departamentos originales.

Línea del Ferrocarril del Norte a lo largo del río Motagua. En el recuadro: el presidente Carlos Herrera. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El departamento de El Progreso se había creado por el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera mediante el decreto 683 del 13 de abril de 1908 para administrar en forma más eficiente la región por donde pasaba el Ferrocarril del Norte, que fue concluido por el gobierno ese año. El nuevo departamento incluyó a los municipios de Cabañas, Acasaguastlán, Morazán, Sanarate, San Antonio La Paz, San José del Golfo, Guastatoya, y Sansaria, en otras palabras, fue formado conparte Sudoeste del departamento de Zacapa, Noroeste del de Chiquimula, Sudeste del de la Baja Verapaz, Nordeste del de Guatemala y la mitad Norte del de Jalapa.1

Sin embargo, tras la caída del gobierno de Estrada Cabrera el 15 de abril de 1920,2 el gobierno de Carlos Herrera suprimió dicho departamento mediante el siguiente decreto gubernativo:3

Decreto N°. 756

Carlos Herrera, Presidente Constitucional de la República de Guatemala,

Considerando: que el departamento de El Progreso creado por el Decreto gubernativo número 683, no ha llenado las aspiraciones que se tuvieron en mira por el Gobierno para su creación, como se desprende de la solicitud casi unánime de las Municipalidades que lo forman, relativa a que se reincorporen a los departamentos a que pertenecieron antes de la promulgación del Decreto citado;

Considerando: que la Honorable Asamblea Nacional Legislativa mandó pasar al Ejecutivo para su resolución las solicitudes de reincorporación que le fueron presentadas por varias Municipalidades;

Considerando: que es una obligación del Gobierno atender las solicitudes de los pueblos de la República, siempre que tiendan al desarrollo progresivo de sus actividades, removiendo con ese objeto los obstáculos que se presenten, y que el departamento de El Progreso, por la carencia de las condiciones necesarias, es una remora para el adelanto de los pueblos que lo forman; por tanto;

En Consejo de Ministros, decreta:

Artículo 1°.— Se suprime el departamento de El Progreso; y en consecuencia, los Municipios que lo integran se reincorporarán a los departamentos a que pertenecían con anterioridad al Decreto N°. 683, excepto el de Guastatoya, actualmente El Progreso, que pasa formar parte del de Guatemala.

Artículo 2°.— Las actuales autoridades y funcionarios públicos de ese departamento procederán a remitir los archivos de sus Oficinas a la cabeceras de los departamentos de su origen. Para este efecto, el Gobierno nombrará los interventores que juzgue convenientes.

Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo, en Guatemala, a nueve de junio de mil novecientos veinte.

        • Carlos Herrera
        • El Secretario de Estado y del Despacho de Relaciones Exteriores, L. P. Aguirre
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Público, A. Vidaurre
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Alb. Mencos
        • El Secretario de Estado en el Despacho de la Guerra, E. Escamilla
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, F. Castellanos B.
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y Justicia, A.A. Saravia3

El departamento permaneció disuelto, hasta que fue restituido por el gobierno del general Jorge Ubico en 1935.4


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1910). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1908-1909. XXVII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. 28.
  2. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. p. 91.
  3. Méndez, Rosendo P. (1925). Recopilación de las Leyes de Guatemala, 1920-1921. XXXIX. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 93-94.
  4. — (1938) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1935-1936. LIV. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 248-249.

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29 de enero de 1896: aprueban reglamento de la Exposición Centroamericana

En medio de la mayor bonanza económica que había vivido Guatemala, el presidente José María Reina Barrios autoriza el reglamento de la Exposición Centroamericana.

29enero1896
Visitantes llegan a la Exposición Centroamericana que se realizó en la Ciudad de Guatemala del febrero a julio de 1897. En el recuadro: un souvernir del Correo de Guatemala alegórico a la Exposición. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

El 29 de enero de 1896, el general presidente José María Reina Barrios aprobó el reglamento de la Exposición Centroamericana, evento de gran envergadura en el que tenía depositadas todas sus esperanzas para lograr mostrar el ferrocarril interoceánico que estaba construyendo a los inversionistas extranjeros. En ese momento, toda iba viento en popa para el presidente: la economía nacional era inmejorable, los trabajos del ferrocarril y del Puerto de Iztapa avanzaban eficazmente y muchas personas habían adquirido bonos del ferrocarril y de la Exposición para financiar los proyectos.

Reproducimos aquí algunos segmentos del reglamento de la Exposición, para que el lector se de una idea de cómo estaba planificado el evento:1

Reglamento General de la Exposición Centroamericana, decretada por la Asamblea Legislativa de la República de Guatemala

De la Exposición1

Artículo 1°.— La Exposición se verificará en la capital de la República de Guatemala, dentrl del área que linda: Al Norte, con la calle que da del Boulevar 30 de Junio para Ciudad Vieja; al Sur, con una calle que va del mismo Boulevar a Ciudad Vieja; al Este, con la calle real de Ciudad de Vieja; al Oeste, con el Boulevar 30 de junio; área que mide 12 manzanas y 8,082 varas cuadradas.Nota

Artículo 2°.— La Exposición se abrirá el día 15 de marzo del año de 1897 y se clausurará el 15 de julio del propio año.

Artículo 3°.— Entrarán al Certamen los ramos de la ciencia, del arte, de la industria y los productos naturales que procedan de las cinco Repúblicas de Centro América […] Pueden exhibirse también en la Exposición los mismo ramos, aunque procedan de países no centroamericanos; pero sujetándose a las disposiciones reglamentarias […]

Artículo 4°.— Los ramos que se admiten en la Exposición se clasificarán por grupos de la manera siguiente:

        1. Ciencias y Letras
        2. Educación y Enseñanza
        3. Bellas Artes
        4. Mecánica y Construcciones
        5. Agricultura
        6. Fauna y Flora
        7. Ornamentación
        8. Industrias diversas
        9. Productos naturales
        10. Transportes
        11. Minería
        12. Inmigración.

Artículo 5°.— Los grupos en que se dividen los ramos que figurarán en la Exposición se subdividen en clases […]

Artículo 6°.— No se admitirá en la Exposición tod aquello que ofenda a la moralidad pública o que sea nocivo a la salubridad en general.

De los expositores:2

Artículo 7°.— Son expositores: los pueblos, gobiernos, corporaciones, sociedades y particulares que presenten o remitan objetos para la Exposición […]

De los objetos exhibidos:3

Artículo 10°.— Todo lo que se exhiba se considerará de la propiedad del expositor.

Artículo 11.— La vigilancia, conservación y limpieza de los objetos exhibidos, estará a cargo del Comité Central o de sus empleados respectivos […]

Artículo 14.— Todos los objetos deberán colocarse en la Exposición en sus correspondientes vidrieras o escaparates, envases, cajas, etc., según lo disponga el Comité Central […]

Artículo 15.— Previo permiso del Comité Central, podrán cambiarse durante la Exposición, los objetos por otros iguales o mejores, de la misma naturaleza […]

Artículo 16.— Durante la Exposición, los expositores podrán vender, donar o enajenar los objetos exhibidos; pero en tal caso deberán avisarlo al Comité Central para que el traspaso sea anotado […]

Artículo 18.— La alimentación de los semovientes exhibidos, la proporcionará el Comité Central […]

De lo relativo a impuestos4

Artículo 22.— Estarán excentos de toda clase de impuestos, como quiera que de ellos se disponga, todos los objetos que figuren en la Exposición procedentes de cualquiera de las cinco Repúblicas de Centro-América o sean el producto de inteligencias centroamericanas. De esa misma exención gozará, como quiera que de él se disponga, todo objeto de la sección extranjera que obtenga algún premio en el Certamen […]

De las recompensas4

Artículo 26.— Serán premiados todos los objetos que a juicio de los Jurados sobresalgan por su mérito, utilidad o importancia.

Artículo 27.— Las recompensas a los expositores serán discernidas por el Jurado correspondiente, bajo la forma de diplomas firmados por el Ministerio de Fomento del Gobierno de la República y el Comité Central.

Artículo 28.— Estos diplomas serán de las categorías siguientes: de gran premio, de medalla de oro, de medalla de plata, de medalla de bronce, de mención honorífica..

Artículo 29.— Además de la recompensas […] se adjudicarán por el Gran Jurado las que siguen:

        • 6 premios de $5,000 cada uno para los seis expositores que más se hayan distinguido, entre aquellos que obtengan diploma de gran premio.
        • 6 premios de $1,000 cada uno para los seis expositores que más se hayan distinguido, entre aquellos que obtengan diploma de medalla de oro.
        • 10 premios de $500 […] para medalla de plata
        • 20 premios de $200 […] para medalla de bronce
        • 50 premios de $100 […] para mención honorífica[…]

Artículo 31.— Los objetos desconocidos o poco conocidos que se exhiban y que sean de notoria utilidad para la agricultura o la industria de la República de Guatemala, podrán importatse al país, dentrl del año siguiente a la clausura del Certamen, sin pagar derechos […]

De las diversiones5

Artículo 47.— Habrá en el recinto de la Exposición las diversiones públicas que el Comité Central crea conveniente establecer.

Artículo 48.— Las personas que deseen poner en la Exposición, diversiones por su cuenta, cantinas, hoteles, restaurantes, etc., deben solicar permiso […]

De las entradas6

Artículo 49.— La entrada general en el recinto de la Exposición, en las horas que fije el comité, valdrá 25 centavos por persona, exceptuando a los niños menores de diez años, cuya entrada será gratis […]

Artículo 50.— Los productos de las entradas y todos los ingresos que haya con motivo de la Exposición, pertenecerán a la Tesorería Específica de la misma.

Del Comité Central de la República de Guatemala6

Artículo 52.— El Comité Central de la República de Guatemala tendrá su residencia en la Ciudad de Guatemala, organizará la Exposición Centro-Americana de 1897, y para el efecto, formará los reglamentos que, además del presente, crea necesarios; dictará las disposiciones a su juicio convenientes para el buen éxito del certamen. […]

Artículo 53.— El Comité Central […] es el delegado del Gobierno de la República y tiene amplias facultades para tratar con las delegaciones de las otras Repúblicas de Centro-América y con los expositores en particular, todo lo relativo a la Exposición. El órgano de sus relaciones con el Gobierno de Guatemala será el Ministerio de Fomento.7

Hasta aquí los principales aspectos del reglamento de la Exposición, el cual fue aprobado por el presidente Reina Barrios por medio del siguiente decreto:

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 29 de enero de 1896

El General Presidente, acuerda:

Aprobar en todas sus partes el Reglamento General de la Exposición Centro-Americana, que ha elevado al Ministerio de Fomento el Comité de Dicha Exposición.

Comuníquese.

        • Reina Barrios
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, Manuel Morales T.7

Desafortunadamente para Reina Barrios, y para la economía guatemalteca, todo cambió drásticamente en 1897, cuando la caída del precio internacional del café provocó el desplome de la economía nacional y que todos los grandes proyectos quedaran inconclusos. Por si esto fuera poco, cuando Reina Barrios dio un autogolpe de estado y consiguió que una Asamblea Constituyente extendiera su mandato presidencial hasta 1902, estallaron dos violentas revoluciones en su contra, una en el occidente y otra en el oriente del país.8

De no haber sido por la caída de la economía nacional, quizá la Exposición Centroamericana habría sido un rotundo éxito y hubiera colocado a Guatemala en una posición muy ventajosa en el comercio internacional por el ferrocarril interoceánico, ya que en ese entonces todavía no existía el Canal de Panamá.


NOTAS:

  • Ese espacio es ocupado en el siglo XXI por el Ministerio de Educación en la zona 9 de la Ciudad de Guatemala.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Gobierno de Guatemala (1895) Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1895-96. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 227.
  2. Ibid., pp. 228-229
  3. Ibid., p. 229
  4. Ibid., pp. 230-231
  5. Ibid., p. 233
  6. Ibid., p. 234
  7. Ibid., p. 235
  8. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.

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27 de enero de 1908: felicitan a Estrada Cabrera por finalizar el Ferrocarril Interoceánico

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera termina el Ferrocarril Interoceánico iniciado por el gobierno de J. Rufino Barrios. Para ello, contrató a la United Fruit Company.

27enero1908
Una fotografía que refleja al gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera poco antes del atentando de los Cadetes. En el balcón del Campo de Marte, observa las ceremonias de la celebración de la finalización de Ferrocarril Interoceánico en enero de 1908; al centro del balcón está Minor C. Keith, vicepresidente de la United Fruit Company y presidente de la compañía que construyó el tramo final del ferrocarril; están siendo custodiados por cadetes de la Escuela Politécnica, muchos de los cuales serían hechos prisionados o asesinados tras el atentado del cadete Víctor Vega contra Estrada Cabrera en abril de ese mismo año. Imagen tomada de la revista oficial cabrerista «La Locomotora«.

El principal logro en infrastructura del gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera fue la finalización del Ferrocarril Interoceánico, el cual había quedado inconcluso tras la caída del precio del café en 1897.1 En esa oportunidad, el gobierno del general José María Reina Barrios estaba tratando de terminar el ferrocarril para ofrecer a inversionistas extranjeros un canal seco en Guatemala, ya que todavía no estaba construido el Canal de Panamá, y por ello incurrió en una enorme deuda con bancos ingleses.2

Años después, ya cuando Reina Barrios había sido asesinado y su antiguo ministro de Gobernación, Estrada Cabrera, se había hecho cargo de la presidencia, éste último firmó un contrato con Mynor C. Keith, vicepresidente de la United Fruit Company para terminar el tramo El Rancho-Ciudad de Guatemala, el cual era el más difícil de la vía férrea, dado que todo era terreno montañoso.  Por medio de este contrato  el presidente guatemalteco le entregó a la frutera transnacional el usufructo del ferrocarril y de Puerto Barrios por noventa y nueve años, así como una generosa concesión de terreno en Izabal para la plantación de bananos.3 Ahora bien, aquel contrato fue lesivo para el país, no solamente porque le dió entrada a la poderosa frutera transnacional que se convirtió en el verdadero poder tras el gobierno de Estrada Cabrera y sus sucesores, sino que entregar el ferrocarril a la UFCO con excesivas ventajas, como explica el escrito Manuel Galich en su obra «El Tren Amarillo«: los bonos de la vieja deuda del Gobierno de Reina Barrios, de la cual no se había pagado ni el principal, ni los intereses fueron comprados por entidades financieras propiedad de la UFCO a precios irrisorios. Después, estas mismas entidades le propusieron a Estrada Cabrera que consolidara de la deuda, que era un gran beneficio para el deudor y bonos nuevos para las entidades financieras de la UFCO, que encima, como financiadora de la consolidación, cobró los gastos de ésta. Y las entidades financieras, como tenedores de los nuevos bonos, cobraron dos años anticipados de intereses por medio de los propios bonos de la nueva emisión. Además, a cambio de la consolidación, el Gobierno autorizó la constitución de una Compañía que concluyera el ferrocarril, cuyas acciones se distribuyeron en tres partes: una, para los contratistas del ferrocarril, que era la nueva compañía propiedad de la UFCO; otra, para los tenedores de la antigua deuda, por los intereses que se les adeudaban, que eran las empresas financieras de la UFCO; y, finalmente, otra parte para el Gobierno por haber construido casi todo el ferrocarril.4

Por supuesto, los entretelones de este contrato no se hicieron públicos, y el 19 de enero de 1908 la llegada del Ferrocarril del Norte a la Ciudad de Guatemala se celebró con gran pompa. Para entonces, el descontento contra el régimen autoritario de Estrada Cabrera estaba en su máxima expresión, al igual que la represión por parte de éste, lo que quedó evidenciado con el atentado de La Bomba del 29 de abril de 1907, en que el presidente estuvo a punto de perder la vida junto con uno de sus hijos y el general José María Orellana, su Jefe de Estado Mayor.5 Las persecusiones que siguieron a este atentando sembraron el terror entre la población.6

Los propagandistas de Estrada Cabrera, para que la comunidad internacional no pusiera atención en la dictadura que había en Guatemala, hicieron llegar la noticia de la finalización del ferrrocail a cuanta publicación pudieron, y fue así como el 27 de enero de ese año la revista «La Ilustración Artística» de Barcelona, España, publicó una nota felicitando al presidente guatemalteco por la conclusión de la obra.7 La información contenida en dicha nota les fue proporcionada por los representantes de la revista en Guatemala, P.J. Guirola y Cía. quienes publicaron «La Ilustración Guatemalteca» entre 1896 y 1898.8

Este artículo, que era prácticamente una oda a Estrada Cabrera, se reproduce a continuación, ya que muestra el servilismo que imperaba entre los allegados del presidente guatemalteco para con la figura presidencial:7

El 19 de los corrientes inauguróse con gran solemnidad el ferrocarril que va desde San José a Puerto Barrios, puertos ambos de la República de Guatemala, situados en el Pacífico el primero, y el segundo en el Atlántico.  Esta nueva vía férrea es de inmensa importancia, no sólo para aquella República, sino para el comercio europeo, que de este modo tendrá una comunicación directa y rápida entre ambos océanos. En cuanto a Guatemala, ocioso es decir reportará extraordinarias ventajas del ferrocarril, recientemente inaugurado, pues además de lo que éste lo aproxima a los Estados Unidos del Norte y del incremento que adquirirá su comercio, podrá ofrecer a una emigración sana y trabajadora elementos de expansión y desarrollo en su riquísimo suelo.

La terminación de esta obra magna débese a la iniciativa del actual presidente, Excmo. Sr. D. Manuel Estrada Cabrera, una de las personalidades más ilustres de América Latina, y a quien Guatemala debe sus adelantos, su comercio, su industria y, en una palabra, todas las manifestaciones que informan el progreso positivo del país.

El Sr. Estrada Cabrera, que desde que ocupa el solio presidencial, ha dedicado todos sus esfuerzos a que Guatemala ocupe un puesto digno en el concierto de las naciones civilizadas, es un jurisconsulto distinguido que ha hecho estudios profundos en ciencias políticas y sociales.

Las reformas progresistas de Guatemala datan de la revolución liberal de 1871. La Instrucción Pública, base de todos los adelantos de todos los pueblos, fue el punto de mira que los hombres de aquel entonces tuvieron com principal elemento para transformar a su patria.

El presidente J. Rufino Barrios fue quien con más ahínco trató de difundir la instrucción por toda la República, habiéndose conquistado con ello el dictado de fundador de tan importante ramo de la gobernación pública.

Pero lo hecho por el general Barrios no había sufrido reforma alguna hasta hace pocos años; y ha sido el Presidente Estrada Cabrera quien ha iniciado con verdadero entusiasmo y con gran energía de patriota la reforma de la Instrucción Pública. Él ha comprendido que los antiguos sistema de enseñanza son nocivos a la juventud; que lo que hoy se necesita es formar hombres que, el día de mañana, sean aptos para el trabajo en cualquier de sus manifestaciones; y gracia a su labor constante en este sentido funcionan actualmente en toda la República de Guatemala las Escuelas Prácticas, en las que, al par que se dan al alumno conocimientos científicos, se le proporcionan maestros é instrumentos especiales para que aprenda un arte ú oficio.

La terminación del ferrocarril interoceánico, que hace poco tiempo parecía imposible, se ha realizado gracias a él; y hoy Guatemala tiene un nuevo motivo de gratitud para su ilustre Presidente que ha sabido elevarla a un grado de esplendor y de prosperidad extraordinarios.7

A pesar de las elogiosas palabras para con el mandatario, este sufrió un nuevo atentado del que volvió a salir milagrosamente ileso el 20 de abril de ese mismo año, a manos del cadete de la Escuela Politécnica Víctor Vega durante la ceremonia de recepción del nuevo encargado de la Legación de los Estados Unidos.9 Aquel atentado se conoce como «atentado de Los Cadetes» y a raiz de eso se instituyó un verdadero régimen de terror en el país, con el presidente aislándose en la finca presidencia de «La Palma«, la Escuela Politécnica derrumbada hasta sus cimientos y todos los ciudadanos preoupados por mostrar una servir adulación a Estrada Cabrera, para no ser acusados de conspiradores.10


BIBLIOGRAFIA:

  1. Luján Muñoz, J. (2003). Las Revoluciones de 1897, La Muerte de J. M. Reina Barrios y la Elección de M. Estrada Cabrera. Guatemala: Artemis y Edinter. ISBN 9788489766990.
  2. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilaciónde Las Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898 XVI. Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 742-743
  3. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.
  4. Galich, Manuel (2013) [1954]. «El tren amarillo, drama del Caribe en tres actos». Tres obras de teatro, edición conmemorativa del centenario de su nacimiento. Guatemala: Cultura; Ministerio de Cultura y Deportes. ISBN 978-9929-559-44-8. pp. 101-105.
  5. Invernizzio, Enrique (10 de mayo de 1907). «El 29 de abril y otras minas». La Locomotora: revista de política, ciencia, literatura y bellas artes (Guatemala) II (33): pp. 6-13.
  6. Ávila Pessel, Carlos (6 de mayo de 1920). Defensa presentada por el Licenciado don Emeterio Ávila Echeverría después de ratificada la sentencia que le condenó a muerte, con relación al atentado del 29 de abril de 1907. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise.
  7. Estrada Paniagua, Felipe (20 de febrero de 1908). «Excmo. Sr. Don Manuel Estrada Cabrera». La Locomotora. I (56). pp. 6-7.
  8. La Ilustración Guatemalteca (15 de julio de 1897). «Nuestro propósitos»La Ilustración Guatemaleca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) I (24). p. 346.
  9. Somoza Vives, Fernando (1908). El crimen del 20 y el pueblo guatemalteco. Guatemala: La Mañana.
  10. Hernández de León, Federico (1929). El libro de las efemérides: Capítulos de la Historia de la América Central. II. Guatemala: Tipografía Sánchez y de Guise. pp. 177-182.

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12 de enero de 1904: primer contrato de la UFCO con Guatemala

El gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera firma un contrato con la United Fruit Company para terminar el ferrocarril del Norte. El contrato era lesivo para el país y a partir de ese momento Guatemala se convirtió en una República Bananera.

12enero1904
Estación del Ferrocarril en El Rancho de San Agustín. Hasta aquí llegó la línea férrea del Norte cuando la construyó el gobierno del general José María Reina Barrios y se quedó sin fondos en 1897. En el recuadro: Minor C. Keith, co-fundador de la United Fruit Company. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En en su mensaje a la Asamblea Legislativa en el inicio de las sesiones ordinarias de la misma el 1 de marzo de 1905, el presidente de la República, licenciado Manuel Estrada Cabrera dice lo siguiente:1

«El 31 de agosto del año de 1901 se celebró un contrato con Mr. Richard Barthel, como representante del The Central American Improvement Co. para la explotación y terminación de la línea férrea del Norte, habiéndose rescindido por acuerdo de 29 de octubre de 1903, a solicitud de dicha Compañía y en razón de no poder cumplir con las cláusulas del referido contrato.

El 12 de enero de 1904 celebró el Gobierno un nuevo contrato ad referendum con igual objeto que el anterior, con Mr. Percival Farquhar, representante de Mr. Minor C. Keith, de Nueva York y Mr. William C. Van Horne de Montreal, Canadá, el que después de ratificado por los señores representados por Mr. Farquhar y legalizado en debida forma, fue aprobado por la Asamblea Nacional Legislativa en Decreto número 581 de 9 de abril de 1904.»1

Y he aquí el decreto legislativo del que habla el presidente:2

Decreto Número 581

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala

Considerando: que el contrato celebrado por el Gobierno Constitucional de la República para la conclusión y explotación del Ferrocarril del Norte, que acaba de presentarse al Poder Legislativo, no sólo no contiene cláusulas ni estipulaciones opuestas a las leyes del país, sino que, promoviendo sus intereses, tiende a la pronta terminación de aquella línea férrea, que se hace necesaria para desarrollar el comercio, la agricultura y la industria nacionales, y para dar vigor a los elementos económicos;

Que no sólo como un merecido voto de confianza al Presidente de la República, por el empeño que ha venido demostrando acerca de la grande obra de que se trata, sino en beneficio de los intereses nacionales, es oportuno que quede faucltado para poder hacer al contrato las reformas que reunden en pro de la Nación, decreta:

Art. 1°.— Apruébase el contrato celebrado el doce de enero de mil novecientos cuatro, entre el Subsecretario General del Gobierno, Engardo del Ministerio de Fomento, y Minor C. Keith de Nueva York, y William C. Van Horne de Montreal, Canadá; contrato que ha obtenido ya la aprobación final de los signatarios, por haberse firmado ad referendum, y la del Presidente Constitucional de la República, con cuya autorización é instrucciones fue concluido, encontrándose las estiuplacionews que contiene en veintidós artículos y otro transitorio. 

Art. 2°.— Se autoriza al Ejecutivo para que, si las circunstancias lo demandaren, introduzca, proponga y lleve a efecto, las modificaciones en el contrato que juzgue favorables a los interes de la República, y a hacerlo efectivo en beneficio del país. 

Pase al Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Guatemala, a nueve de abril de mil novecientos cuatro.

        • Arturo Ubico, presidente
        • José A. Beteta, secretario
        • Francisco C. Castañeda, secretario

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, a once de abril de mil novecientos cuatro. 

Cúmplase.

        • Manuel Estrada Cabrera

El subsecretario General del Gobierno, encargado del Ministerio de Fomento, José Flamenco.2

Este contrato, aparentemente inofensivo, fue en realidad el inicio de la relación del gobierno guatemalteco con la poderosa transnacional frutera United Fruit Company, la cual llegó a convertirse en la que verdaderamente regía los destinos no solamente de Guatemala, sino de la región.  Minor C. Keith, uno de los firmantes del contrato, inició su carrera en Centroamérica contrayendo matrimonio con Cristina Castro, la hija del presidente costarricense en ese entonces y siendo el principal negociado de la deuda externa que tenía Costa Rica con los bancos ingleses.  Su plan era utilizar a Costa Rica como centro para la construcción de un ferrocarril que uniera a Norte y Suramérica.3

También estaba en el negocio de la fruta.  Durante un viaje a Londres organizó la Tropical Trading and Transport Company para coordinar el negocio de la producción de bananos y para proporcionar el transporte necesario para llevar los cargamentos a los Estados Unidos.  Además, la nueva compañía manejaba una cadena de tiendas que había establecido en las costas de Costa Rica para vender su producción local. Además, expandió su negocio de producción de banano a Colombia, en la región de Magdalena, a través de la Colombian Land Company y firmó un contrato con la Snyder Banana Company of Panama para exportar la fruta a los Estados Unidos.Nota a Pero en 1899, la compañía Hoadley and Company, en donde Keith tenía todo su dinero, se declaró en bancarrota y Keith lo perdió todo.  Cuando ni con la ayuda de las élites costarricenses logró salir a flote, tuvo que viajar a Boston y hablar con Andrew Preston, el presidente de la Boston Fruit Company, y con el socio de éste, Lorenzo Baker.  Esta compañía era la principal competidora de Keith, pero logró que se unieran y así logró salir de deudas.  De este acuerdo surgió la United Fruit Company el 30 de marzo de 1899; Preston fue el presidente de la nueva compañía y Keith fue el vicepresidente.3

La UFCO pronto se convirtió en la principal compañía frutera de la región, ya que Keith tenía su red ferroviaria y plantaciones de banano en Centro América, además del mercado en el Sureste de los Estados Unidos, mientras que Preston cultivaba banano en la Indias Occidentales, poseía la Great White Fleet para el transporte marítimo, y tenía el mercado en el noreste de los Estados Unidos.3

Gracias al contrato firmado con el presidente Estrada Cabrera, Keith concluyó el Ferrocarril del Norte entre Puerto Barrios y la Ciudad de Guatemala, lo que le permitió a la Unitedf Fruit Company desarrollar sus plantaciones de banano en Izabal.  Y también compró el ferrocarril desde Guatemala hasta la costa del Pacífico, creando un sistema de trenes que se conectó con las líneas mexicanas en 1911.  En ese año, Keith decidió organizar toda su red ferroviaria en una nueva compañía, a la que llamó International Railroads of Central America (IRCA), y con ellas controlaba la economía y la política de la región.3

El dramaturgo Manuel Galich, Ministro de Educación del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán4 pone en boca de su personaje «Mr. Bomb» en la obra «El Tren Amarillo» el siguiente monólogo que explica cómo funcionó aquel contrato del 10 de enero de 1904:4

—Todos los rivales aplastados. Es nuestra, exclusivamente nuestra esa riqueza inagotable. Solos, solos en el Caribe fecundo. Las rutas abiertas a nuestro avance, hacia el infinito. Gracias a nuestros ferrocarriles.  

—Mejor dicho a nuestras finanzas. Las finanzas son una suerte de magia extraordinaria. Un montón de papeles viejos se transforman en millones de dólares. He aquí cómo. Este montón de papeles son los bonos de una vieja deuda del Gobierno, la cual no ha pagado ni el principal, ni los intereses. Naturalmente no valen nada y por nada los hemos comprado nosotros, los tenedores. Proponemos una ventajosa operación al Gobierno, que éste acepta razonablemente: consolidar de la deuda. Gran beneficio para el deudor y bonos nuevos para nosotros. Como financiadores de la consolidación cobramos los gastos de ésta. Y como tenedores de los nuevos bonos cobramos dos años anticipados de intereses.

—¿Cómo?

—Con los propios bonos de la nueva emisión. Honorable, lícito y ventajoso para el gobierno. Intereses posteriores se garantizarán, por ejemplo pignorándose los ingresos de las Aduanas. Ahora bien, a cambio del inapreciable servicio de la consolidación, el Gobierno autoriza la constitución de una Compañía, que concluya el ferrocarril. Las acciones e esa Compañía se distribuyen en tres partes. Una, para los contratistas del ferrocarril, que somos nosotros, por su trabajo. Otra para los tenedores de la antigua deuda, por los intereses que se les adeudaban, que también somos nosotros. Y otra parte para el Gobierno por haber construido casi todo el ferrocarril. A cada uno lo suyo. ¡Somos acreedores de la deuda y dueños del sesentiséis por ciento de las acciones del ferrocarril!

—¡Se nos ha traspasado el ferrocarril, sin reclamo, ni gravamen alguno! Eso comprende el muelle, las propiedades, el material rodante, los edificios, las líneas telegráficas, los terrenos, las estaciones, los tanques y los hombres. Miles de hombres para hace rodar el ferrocarril. Exenciones de impuestos de importación de cuanto necesitamos para el ferrocarril. A los noventinueve años lo devolveremos.

—Pero no gratis. Ya habrá transportado millones de toneladas de banano, lo que se traduce en miles de millones de dólares para la Compañía. He aquí lo que importa un montón de papeles viejos de una vieja deuda externa. Y además, una página en la historia para el Gobierno que consolidó la deuda pública y construyó el ferrocarril para felicidad de la Nación.4

Queda claro que el persona de Mr. Bomb es en realidad Minor C. Keith.


NOTAS:

  • a: Panamá era parte de Colombia en esa época.

BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1905-1906 XXIV. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. p. xvi.
  2. — (1909). Recopilación de las Leyes de la República de Guatemala, 1904-1905 XXIII. Guatemala: Arturo Siguere y Cía. pp. 289-290.
  3. United Fruit Historical Society (2001) Minor Cooper Keith (1848-1929). United Fruit Historial Society.
  4. Galich, Manuel (2013) [1954]. «El tren amarillo, drama del Caribe en tres actos». Tres obras de teatro, edición conmemorativa del centenario de su nacimiento. Guatemala: Cultura; Ministerio de Cultura y Deportes. ISBN 978-9929-559-44-8. pp. 101-105.

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6 de mayo de 1897: Reina Barrios nombra a sus enemigos como Jefes Políticos

El general presidente José María Reina Barrios nombra a Próspero Morales y a José León Castillo como Jefes Políticos de San Marcos y Chiquimula, respectivamente

6mayo1897
Vista general de la nave central de la Exposición Centroamericana, que se estaba celebrando en Guatemala en 1897 para promover el Ferrocarril Interoceánico (aunque a éste todavía le faltaba el tramo de Panaxán a la Ciudad de Guatemala).  En los recuadros: los ex-candidatos presidenciales Próspero Morales y José León Castillo, nombrados gobernadores de San Marcos y Chiquimula el 6 de mayo de 1897, respectivamente.  Imágenes de «La Ilustración Guatemalteca» tomadas de Wikimedia Commons.

En una escueta noticia publicada el 15 de mayo de 1897, la revista cultura «La Ilustración Guatemalteca» publicó la siguiente nota en su sección «Resumen Quincenal«:

«El Señor Presidente ha nombrado Jefes Políticos, de San Marcos, al señor Don Próspero Morales, de Chiquimula, al señor Don José León Castillo, y del Quiché, al señor General Don Daniel Fuentes Barrios.«1

Su intención era enviar lo más lejos posibles a sus rivales políticos más importantes, dado que planeaba cancelar las elecciones, ya que iba a disolver la Asamblea Legislativa para erigirse en dictador y nombrar una Asamblea Constituyente que modificara la constitución para extender su mandato presidencial hasta 1902.  Sin embargo, sin propornérselo, acababa de nombrar como Jefes Políticos a los que serían líderes de las Revoluciones de occidente y de Oriente que estallaron en septiembre de ese año contra las medidas del presidente y que, aunque no triunfaron, sí hicieron mella en el régimen.2

¿Qué había provocado aquella situación?  Para mayo de 1897 los tres megaproyectos del gobierno del general Reina Barrios —la Exposición Centroamericana, el Ferrocarril del Norte, y el acueducto de Acatán— estaban pasando factura al gobierno debido a la caída del precio internacional del café.  Dado que la crisis económica golpeó al gobierno justo cuando estaba gastando más en infraestructura, la caída de la economía fue estrepitosa. Reproducimos a continuación algunas otras noticias que se publicaron en ese mismo «Resumen Quincenal«, para que el lector se dé una mejor idea de la crisis en que estaba sumergido el gobierno de Reina Barrios para entonces:1

    • «Los acontecimientos ocurridos en la quince, son de tal especie, que no necesitan comentarios.
    • Según los últimos cablegramas del extranjero, sigue la baja del café.
    • ‘La República’ periódico independiente que contaba seis años de existencia, ha sido suspendido hasta que su director y corredactores pureben, de una manera clara y concluyente, que el Presidente de la Nación ha derrochado las rentas públicas, que ha creado contribuciones desde que se encuentra gobernando este país, y que de alguna manera ha hecho uso ilegal de las rentas nacionales, para lo cual se ha puesto a la disposición de los redactores del citado diario, los libros de contabilidad oficial.
    • Deseando hacerse economías en el presupuesto respectivo, se dispone sean baja, en el depósito: los Generales de División Don Gregorio Contreras, Felipe Cruz, Luis Beteta; Generales de Brigada Don Manuel Aguilar, Francisco Villeda y Daniel Marroquín; Coroneles Don José María T. Gutiérrez, Fernando Alvarez, Francisco Corzo; Teniente Coronel Don Manuel H. Sánchez; comandantes segundos Don Joaquín Reyes y Don J.A. de León. En la Plana Mayor, el Coronel Don José M. Lima.
    • Hace tiempo escasea el agua de Acatán en Guatemala, con este motivo un periódico de esta localidad quiso hacer responsable a la Compañía Nacional de Construcciones de esa falta.  El Gerente de la misma ha hecho ver al público que la Compañía no tiene la culpa, pues no emplea sino cincuenta de las doscientas pajas de agua que tiene disponibles para los terrenos de la Exposición, pero aprovechando esta oportunidad el colega aludo suelta un latigazo a los extranjeros que vienen a Guatemala a representar un papel de más importancia que lo harían en su país.  
    • Las secciones de Honduras, El Salvador y Nicaragua en la Exposición, no se abrirán al público todavía, por no haber llegado aún los principales bultos en que vienen los objetos; parece que dichos bultos no fueron descargados en el puerto, debido a una equivocación.
    • Existen muchas casas desalquiladas.  En vista de esto varios propietarios han bajado el precio de arrendamiento de sus fincas.
    • Pasado mañana, se espera que la locomotora del Ferrocarril de Ocós llegue a Pajapita, pues está terminándose el efecto la colocación de rieles, continuándose el trabajo de desmentos y terraplenes en dirección a Coatepeque, antes del término señalado por la contrata.
    • Se ha dado principio también a los trabajos definitivos de mampostería para la colocación del puente sobre el río el Naranjo, en el lugar llamado Vado Ancho«.1

BIBLIOGRAFIA:

  1. Macías del Real, A. (15 de mayo de 1897). «Resumen Quincenal»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía) 1 (20). p. 290.
  2. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.

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4 de mayo de 1897: nombran a Estrada Cabrera como Primer Designado

El general presidente José María Reina Barrios autoriza el decreto 360 de la Asamblea Legislativa, que nombra al licenciado Manuel Estrada Cabrera como primer Designado a la Presidencia

4mayo1897
Inauguración de un buesto de Estrada Cabrera en Mazatenango el 21 de noviembre de 1903, hacia el final de su primer período presidencial. Dada su férrea personalidad, ya para entonces los pobladores lo adulaban servilmente. En el recuadro: fotografía del presidente guatemalteco, que dice: Presidente Constitucional de la República, Benemérito de la Patria y Jefe del Partido Liberal de Guatemala. Imágenes tomadas de Administración Estrada Cabrera.

Una simple formalidad, como lo era la elección del Primer y Segundo designados a la Presidencia de la República cada año, tendría una gran repercusión en la historia guatemalteca de principios del siglo XX. El 4 de mayo de 1897, cuando ya se veía venir una grave crisis económica pero el general presidente José María Reina Barrios todavía no había disuelto la Asamblea Legislativa ni se había declarado en dictador extendiendo su mandato hasta 1902, el gobernante guatemalteco aprobó el siguiente decreto de rutina:1

La Asamblea Nacional Legislativa de la República de Guatemala, Decreta:

Artículo único. Declárase electos por la Asamblea primero y segundo Designados a la Presidencia de la República, respectivamente, a los señores Licenciado Don Manuel Estrada Cabrera y General Don Manuel Soto.

Pase al Ejecutivo para su publicación.

Dado en el Palacio del Poder Legislativo: en Gutaemala a los veintiocho días del mes de abril de mil ochocientos noventa y siete.

        • Feliciano Aguilar, Presidente
        • Francisco Villacorta, Secretario
        • Rafael Spínola, Secretario.

Palacio del Poder Ejecutivo,

Guatemala, 4 de mayo de 1897.

Publíquese.

        • José María Reina Barrios
        • Por impedimiento del Secretario de Estado en el Despacho de gobernación y Justicia, el de Relaciones Exteriores, Jorge Muñoz1

Apenas nueve meses más tarde, el 8 de febrero de 1898 caía asesinado el presidente Reina Barrios luego de sobrevivir a dos fuertes revoluciones en su contra, una en el occidente del país dirigida por su ex-ministro de la guerra, Próspero Morales, y la otra en el oriente dirigida por el licenciado José León Castillo. Ante esta situación, el escritor cabrerista Felipe Estrada Paniagua dice:

«La muerte trágica del General don José María Reina Barrios, acaecida el 8 de febrero de 1898 por la mano criminal del audaz extranjero Oscar Zollinger, llevó a la Presidencia de la República al Licenciado don Manuel Estrada Cabrera, quien ya desde el mes de septiembre del año anterior se encontraba alejado de la vida política. Tomó posesión de aquel alto puesto precisamente en los momentos de mayor peligro, ya que sobre el cadáver, tibio aún, del infortunado Mandatario de la Nación, se desencadenaba, sangrienta, implacable y feroz, la horrible tempestad de ambiciones que tenían por base el desgarramiento de la Constitución liberal y el cambio absoluto de las instituciones.»2

El licenciado Antonio Batres Jáuregui, amigo y ministro del fallecido general Reina Barrios, y quien ya se consideraba el presidente provisorio a la muerte de éste, narra la situación de una forma diferente:

«Estaba de antemano, bien tramado el asesinato de Reyna Barrios, de suerte que desapareciera también Zollinger, para que no hablara y descubriera a los conspiradores. Se procuró suprimir en el acto a Zollinger, teniendo al efecto unos agentes de policía prevenidos, por donde debía pasar el criminal, que corría a asilarse en la Legación de México. Dichos agentes fueron envenenados a poco del suceso. Los ayudantes que acompañaban a Reina Barrios, comandante Ernesto Aldana y Tomás Acevedo, se dijo que eran cómplices en el atentado; que le habían agarrado los brazos a Reina, mientras el asesino le disparó sobre la boca, que la tenía abierta, según la autopsia». «[El general Salvador] Toledo introdujo a Estrada Cabrera la noche del ocho de febrero al Palacio Presidencial, cuando llegó a ofrecerse a los ministros. Toledo contaba con algunos cuarteles; fue nombrado Ministro de la Guerra inmediatamente. Pasado algún tiempo, tuvo que salir vestido de mujer, huyendo de la persecución de don Manuel. Vivió muchos años en Nicaragua. Llegó al extremo la exaltación política, y tanto se desbordaron las pasiones, de los pocos y feroces enemigos del general Reina Barrios, que cuando se trataba de dar sepultura a su cadáver, proponíanse algunos caníbales arrebatar sacrílegamente los restos mortales del Jefe de la República, hacer pedazos el féretro y profanar por modo impío las cenizas del infortunada general. Hubo necesidad de que, a mi solicitud, en vez de ir el cortejo fúnebre al cementerio, se dispusiera, dos horas antes, con premura, sepultar el cadáver en las bóvedas de la iglesia metropolitana. Estrada Cabrera, autor principal de semejante crimen, en el cual íbamos a ser asesinados los ministros de Reina Barrios, al notar que ya se tenía noticia del atentado, se vio en el caso de que no se realizara3[…] Después de la muerte del presidente, general Reina Barrios, no me era posible permanecer en mi país, porque a mi, particularmente, teníanme un odio mortal Estrada Cabrera y sus secuaces. Sabían que yo iba a ser designado a la Presidencia de la República, y ya estaba muy próxima la apertura de la Asamblea. En efecto, dicho general me había hablado, diciéndome que pensaba irse a Europa, durante unos ocho meses y que deseaba que yo me quedase en su lugar. Por eso fue la precisión de que el asesino ejecutase el crimen antes de que dejara de ser designado (que legalmente ya no lo era) Estrada Cabrera. Cuando se mandó disolver la Asamblea, se declaró, por un decreto, que eran nulos todos sus actos; y uno de ellos había sido la designación de Estrada Cabrera, para el caso que fuera el Presidente de la República por muerte del que la ejerciera. Me vi precisado a salir de Guatemala hacia Europa, en mayo de 1898, acopañándome de mi hijo Carlos.»4

Rafael Arévalo Martínez en su obra «¡Ecce Pericles!» recalca que Batres Jáuregui trabajó muchos años para el gobierno de Estrada Cabrera cuando regresó a Guatemala de su exilio, y narra la toma del poder por don Manuel así:

El consejo de ministros, al morir Reina Barrios, estaba compuesto por el licenciado Mariano Cruz, que tenía a su cargo las carteras de gobernación y justicia y la de instrucción pública; el licenciado Antonio Batres Jáuregui, la de relaciones exteriores, Francisco C. Castañeda la de hacienda, Feliciano García la de fomento y el general Gregorio Solares la de guerra. Reunidos el 8 de febrero de 1898 en la casa presidencial -salvo el ministro de la guerra que estaba de temporada en el puerto de San José-, discutían aterrorizados, pero ambiciosos sobre quién de entre ellos, saltando por encima de la constitución, debía suceder al presidente muerto – ¿Feliciano García? ¿Mariano Cruz? – cuando compareció Estrada Cabrera: ‘Vengo a encargarme de la presidencia como primer designado’ – dijo-. ‘Sírvanse firmarme este decreto, en el que me reconocen como tal. Deseo que colaboren conmigo…’ Y puso ante ellos el decreto que y llevaba escrito a prevención, pues conocía el valor de ciertos hechos, pequeños al parecer. Su entrada sorprendió a los ministros tanto, que durante los primeros momentos permanecieron sentados. En cuanto oyeron sus firmes palabras se pusieron de pie; reconocían al amo. La ley estaba de su parte; además, aquello solucionaba su altercado, que pudo terminar de mala manera.«5

Sea como haya sido, lo que sí no tiene discusión es que ni Reina Barrios, ni nadie más, se imaginaba que aquel escueto decreto que firmó quizá distraidamente el 4 de mayo de 1897, sería el inicio de una de los gobiernos civiles más largos y totalitarios en la historia del país.


BIBLIOGRAFIA:

  1. Estrada Paniagua, Felipe (1904). Administración Estrada Cabrera: reseña de los progresos alcanzados en los ramos de adjudicación de terrenos, ferrocarriles, carreteras, puentes, comunicaciones por correo, telégrafo y teléfono, y producción agrícola. Guatemala: Tipografía Nacional. p. 8.
  2. Ibid., p. 7.
  3. Batres Jáuregui, Antonio (1949). La América Central ante la Historia. 1821-1921. Memorias de un Siglo. III. Guatemala. Tipografía Nacional. pp. 590-596.
  4. Ibid., pp. 620-621.
  5. Arévalo Martínez, Rafael (1945). ¡Ecce Pericles! Guatemala: Tipografía Nacional. pp. 29-30.

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24 de julio de 1896: concurso para un Himno Nacional

Como parte de la Exposición Centroamericana, el general presidente José María Reina Barrios convoca a un concurso para dotar a Guatemala de un Himno Nacional

24julio1896
Teatro Colón (anteriormente Teatro Carrera), en donde se estrenó el Himno Nacional en marzo de 1897. En el recuadro: el general presidente José María Reina Barrios. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

En el marco de las actividades para preparar la Exposición Centroamericana, el gobierno del general José María Reina Barrios no escatimó en gastos. Y eso fue lo que al final lo llevó al desastre tras el fracaso de dicho evento, que se realizó justo en la época en que la economía del país se derrumbó por caída internacional del precio del café.1,2

A pesar de que el objetivo económico de la Exposición no se logró y que, al contrario de lo esperado por el gobierno, fue uno de los detonantes de las revoluciones de 1897,3 sí dejó varios logros académicos, arquitectónicos e históricos, entre los que se encuentra el Himno Nacional de Guatemala.

En ese entonces, había un canto que se entonaba y que se utilizaba como Himno, pero no era oficial, por lo que el gobierno hizo un concurso para que se hiciera un mucho más adecuado y que pudiera utilizarse en la ceremonia de inauguración de la Exposición. De esta cuenta, el 24 de julio de 1896 se emitió el siguiente decreto:4

Concurso para un himno

Palacio del Poder Ejecutivo: Guatemala, 24 de julio de 1896

Considerando:

Que se carece en Guatemala de un «Himno Nacional», pues el que hasta hoy se conoce con ese nombre, no sólo adolece de notables defectos, sino que no ha sido declarado oficialmente como tal; y

Que es conveniente dotar al país de un himno que por su letra y música responda a los elevados fines que en todo pueblo culto presta esa clase de composiciones.

El Presidente de la República

Acuerda:

      1. Se convoca un concurso para premiar en público certamen el mejor himno nacional que se escriba y la mejor música que a él se adapte. Para el efecto, el plazo para la presentación de las obras al Ministerio de Instrucción Pública, en pliego cerrado y con la contraseña que en tales casos se estila, temrinará el día 15 de octubre próximo. Un Jurado compuesto de personas competentes calificará las obras presentadas, en los quince días siguientes a la citada fecha; y designada que sea la que definitivamente deba adoptarse como himno nacional, se hará circular impresa, a fin de que sea conocida por los filarmónicos que quieran tomar parte en el concurso musical. Este se cerrará el 1 de febrero de 1897, y otro Jurado de iguales condiciones que el anterior, calificará las obras y designará la que merezca el premio.
      2. El premio consistirá en una medalla de oro con su correspondiente diploma para los autores de la letra y música que fueren designadas por los jurados respectivos, premios que se adjudicarán de una manera solemne y en la forma que se establezca, el día 15 de marzo de 1897, día en que se romperán las plicas que contengan las firmas de los concurrentes.
      3. En este concurso sólo podrán tomar parte los guatemaltecos.

Comuníquese.

        • Reina Barrios
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Cabral4

BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (1 de mayo de 1897). «Ecos de la Prensa». La Ilustración Guatemaleca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) I (19).
  2. — (15 de mayo de 1897). «Resumen quincenal». La Ilustración Guatemaleca (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) I (20).
  3. La Ilustración del Pacífico (15 de marzo de 1898). «La revolución de septiembre». La Ilustración del Pacífico (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) II (38).
  4. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación: Las Leyes de la República de Guatemala, 1896-1897 XV. Guatemala: Tipografía Nacional.

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28 de octubre de 1896: decretan la letra del Himno Nacional

El general presidente José María Reina Barrios decreta que el poema «Guatemala, feliz…» se la letra del Himno Nacional de Guatemala

28octubre1896
Facsímil de la letra original del poema «Guatemala feliz» que se convirtió en el Himno Nacional de Guatemala en 1896.  Inserto: el poeta cubano José Joaquín Palma, quien fue al autor del poema, pero que lo firmó «Anónimo» por ser miembro del Jurado Calificador. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

Reproducimos a continuación los documentos del 27 y 28 de octubre de 1896, en los que se autoriza que el poema «Guatemala feliz…» se convierta en el Himno Nacional de Guatemala. Queremos hacer notar, no obstante, algunas cosas previamente:

    1. El Himno Nacional iba a ser estrenado en la apertura de la Exposición Centoramericana, en la que el gobierno del general Reina Barrios había puesto todas sus esperanza para promocionar internacional el Ferrocarril del Norte.
    2. El poeta cubano José Joaquín Palma fue el autor del poema «¡Guatemala, feliz…!» pero como era miembro del jurado calificador establecido por el gobierno, remitió su poema como «Anónimo«.
    3. La letra original de «¡Guatemala, feliz…!» era sumamente guerrerista y sangrienta, pues Palma la escribió pensando más en la realidad cubana del momento, que en la que vivía Guatemala durante el gobierno del general José María Reina Barrios.

He aquí los documentos:

Señor Ministro de Instrucción Pública, presente.

En cumplimiento de la honrosa comisión con que Ud. se sirvió favorecernos, encargándonos de la calificación de los «himnos nacionales» presentados a esa Secretaría, en virtud del concurso abierto por el acuerdo de 24 de julio último, hemos examinado las doce composiciones que con tal objeto tuvo Ud. a bien enviarnos con fecha 15 del actual.

Animados de los mejores deseos y con la mira de hacer la designación requerida por el mencionado acuerdo, nos hemos reunido varias veces y después de largo y y detenido examen, tenemos la honra de manifestar a Ud. que, a nuestro juicio, el himno que empieza con las palabras «Guatemala feliz» y lleva al pie la de «Anónimo», entre paréntesis, es el que mejor responde a las condiciones de la convocatoria y merece, por lo tanto, el premio ofrecido.

Así tenemos la honra de emitir el informa que la Secretaría de su digno cargo nos pidió, subscribiéndonos con toda consideración y aprecio, del señor Ministro, muy atentos y SS.SS.

        • José Leonard
        • J.J. Palma
        • F. Castañeda

En vista de esta aprobación del jurado calificador, el ministro Manuel Cabral y el presidente Reina Barrios emitieron el siguiente decreto el 28 de octubre:

Palacio del Poder Ejecutivo:

Guatemala, 28 de octubre de 1896

Visto el informe emitido por el jurado se designó para examinar las composiciones presentadas al concurso abierto por acuerdo de 24 de julio del corriente año,

El Presidente de la República

ACUERDA:

Que sea tenido como Himno Nacional el siguiente, que mereció la primacía en la calificación:

HIMNO

Guatemala feliz… ya tus aras
no ensangrienta feroz el verdugo;
ni hay cobardes que laman el yugo,
ni tiranos que escupan tu faz.

Si mañana tu suelo sagrado
lo profana invasión extranjera,
tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá.

CORO

Tinta en sangre tu hermosa bandera
de mortaja al audaz servirá,
que tu pueblo con ánima fiera
antes muerto que esclavo será.

De tus viejas y duras cadenas
tú fundiste con mano iracunda,
el arado que el suelo fecunda,
y la espada que salva el honor.

Nuestros padres lucharon un día
encendidos en patrio ardimiento,
te arrearon del potro sangriento
y te alzaron un trono de amor.

CORO

Te arrancaron del potro sangriento
y te alzaron un trono de amor,
que de patria al enérgico acento
muere el crimen y se hunde el error.

Es tu enseña pedazo de cielo
entre nubes de nítida albura,
y ¡ay! de aquel que con mano perjura
sus colores se atrave a manchar.

Que tus hijos valientes y altivos
ven con gozo en la ruda pelea,
el torrente de sangre que humea
del acero al vibrante chocar.

CORO

El torrente de sangre que humea
del acero al vibrante chocar,
que es tan sólo el honor su presea
y el altar de la patria, su altar.

Recostada en el Ande soberbio,
de dos mares al ruido sonoro
bajo el ala de grana y de oro
te adormeces del bellos quetzal.

Ave indiana que vive en tu escudo,
paladión que proteje tu suelo,
¡ojalá que remonte su vuelo
más que el cóndor y el águila real!

CORO

¡Ojalá que remonte su vuelo
Más que el cóndor y el águila,
y en sus alas levante hasta el cielo,
Guatemala, tu nombre inmortal!

(Anónimo)

Publíquese.

        • Reina Barrios
        • El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, Manuel Cabral

BIBLIOGRAFIA:


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1 de febrero de 1897: primera revolución contra Reina Barrios

Se sofoca la primera revolución armada contra el gobierno del general José María Reina Barrios debido a la situación económica.

1febrero1897
Palacio de «La Reforma», construido en donde ahora se encuentra el Obelisco a los Próceres.  Fue una de las obras por las que el gobierno del general José María Reina Barrios fue acusado de despilfarro por sus detractores.  En el recuadro: el general Reina Barrios, en la primera instantánea tomada en Guatemala.  Fotografía de Alberto G. Valdeavellano, tomadas de «La Ilustración Guatemalteca«.

El 2 de febrero se publicó la siguiente noticia en el periódico oficial «El Guatemalteco«:

El 28 de enero próximo pasado, fué invadido el territorio de esta República por una falange revolucionaria que se componía de más de 150 hombres, armados con Remington, Winchester y algunos rifles Lebel.»

«Tan pronto como el gobierno tuvo noticia de los sucesos relacionados dictó todas las medidas necesarias para levantar fuerzas suficientes a efecto de perseguir y destruir a los que en mala hora han tratado de trastornar el orden y la paz de que ha venido disfrutando la República.  Y el 1 del corriente el capitán Calderón, al mando de 100 hombres, logró dar alcance a los revolucionarios en el lugar llamado Granadías, e inmediatamente se empeñó en reñido combate, del que resultó la completa derrota de la falange revolucionaria y la captura de los jefes principales: Tadeo Trabanino, Braulio Martínez, Juan Vargas y Anselmo Fajardo.  Estos fueron juzgados y pasados por las armas el mismo día; los demás prisioneros se juzgan actualmente en la cabecera del departamento de Chiquimula.  Se tiene noticia de que el resto de los facciosos ha logrado escapar cruzando la frontera salvadoreña.1

Aquella fue la primera revuelta contra el gobierno del general José María Reina Barrios, quien había sido muy progresista e innovador, preocupado por la infraestructura del país, la construcción del Ferrocarril del Norte y la realización de una Exposición Centroamericana para presentar a Guatemala como un favorable destino para inversiones con su nuevo Ferrocarril Interoceánico.  Pero a finales de 1896, todo se le juntó al presidente provocando que se convirtiera en un tirano: el colapso económico de la caída del precio del café2 y la aguda crítica de los aspirantes a la presidencia en las elecciones de 1897 —entre quienes estaban su exministro de la Guerra Próspero Morales; su primo, el general Daniel Fuentes Barrios; y el licenciado José León Castillo—, en contra del despilfarro del gobierno.

El año 1897 se inició con aquella revuelta que fue fácilmente vencida, pero cuando Reina Barrios disolvió la Asamblea3 y consiguió que una Asamblea Constituyente extendiera su mandato presidencial hasta 19024 para hacer frente a la crisis económica, se produjeron otras dos revoluciones simultáneas: la Revolución Quetzalteca5-6 y la Revolución Castillista en Oriente,7-11 las cuales también fueron sofocadas, aunque con mucha mayor dificultad.  Eventualmente, la situación se hizo insostenible y el presidente fue asesinado el 8 de febrero de 1898,12 siendo sustituido ni por Morales ni por Castillo que tanto lo combatieron, sino por el primer designado a la presidencia, su ex-ministro de Gobernación y Justicia, el licenciado Manuel Estrada Cabrera.12-13


BIBLIOGRAFIA:

  1. La Ilustración Guatemalteca (15 de febrero de 1897). «Ecos de la Prensa»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala) 1 (14): 216.
  2. Saravia, José Miguel (1897). «Situación económica»La Ilustración Guatemalteca (Guatemala: Síguere, Guirola y Cía.) I (16).
  3. El Progreso Nacional (1897). Telegrama del General Presidente y contestaciones de las autoridades de la República. En: Documentos importantes, Biblioteca de “El Progreso Nacional. Guatemala: Tipografía Nacional. p. i-ii.
  4. Estrada Paniagua, Felipe (1908). Recopilación de Leyes de la República de Guatemala, 1897-1898.. XVI. Guatemala: A. Siguere y Cía. p. 747.
  5. La Ilustración del Pacífico (15 de marzo de 1898). «La revolución de septiembre»La Ilustración del Pacífico (Guatemala: Siguere, Guirola y Cía) II (38).
  6. Revista Militar (1 de agosto de 1899). «El general don Calixto Mendizábal»Revista Militar: órgano de los intereses del Ejército (Guatemala) I (17).
  7. Nuestro Diario (12 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el movimiento revolucionario de Castillo.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  8. — (13 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el auge de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  9. — (14 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: la Revolución recibe nuevos elementos.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  10. — (15 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: el desastre de la Revolución.  Guatemala: Nuestro Diario. p. 1.
  11. — (16 de enero de 1926).  Retazos de nuestra historia: la huída de los castillistas.  Guatemala: Nuestro Diario.
  12. Barbaroux (1899). El 9 de febrero de 1898 en Guatemala. Guatemala: Tipografía de A. Siguere. «Barbaroux era el pseudónimo del escritor cabrerista Felipe Estrada Paniagua».
  13. El Guatemalteco (9 de febrero de 1898). «Licenciado Manuel Estrada Cabrera, presidente de la República». El Guatemalteco; Diario Oficial de la República de Guatemala, en la América Central (Guatemala).

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24 de enero de 1918: tercer terremoto de 1917-18

Se produce el tercero de los fuertes terremotos de 1917-18 que destruyeron la Ciudad de Guatemala

24enero1918
Ruinas del Cerrito del Carmen.  En los recuadros: las ruinas del Cementerio General y el campamento de la Cruz Roja «Manuel Estrada Cabrera».  Todas las fotografías fueron publicadas en la revista National Geographic en 1919; es de notar que la del Cerrito del Carmen fue tomada por el fotógrafo guatemalteco Alberto G. Valdeavellano.

Luego de los fuertes sismos registrados entre el 25 de diciembre de 1917 y el 3 de enero de 1918, llegaron a la Ciudad de Guatemala varios geólogos, entre quienes estuvieron Herbert Spinden de la «National Geographic Magazine» y Marshal Saville. Ambos estaban en la ciudad cuando ocurrió el fuerte sismo del 24 de enero de 1918 y reportaron su experiencia con lujo de detalles.

Reproducimos a continuación lo relatado por Spinden:1

«Fui lo suficientemente afortunado para llegar a la Ciudad de Guatemala veinte minutos antes del terremoto del 24 de enero de 1918. […] Otros sismos habían destruido la ciudad y albergues temporales en chozas habían sido construidos en los parques. Todos los hoteles estaban destruidos, y conseguí una habitación en el nuevo Hotel Roma, que estaba construido con las puertas del derruido hotel original en el antiguo patio de carruajes frente a la estación del ferrocarril.»

«El sol se acababa de ocultar y una luna llena estaba saliendo en un cielo completamente despejado. No percibí nada, a diferencia de otras ocasiones en que había sentido las vibraciones por un breve instante, como cuando uno percibe que se aproxima una tormenta. En eso, los platos de la mesa empezaron a saltar y las paredes y techo de lámina a crujir y a oscilar. Nos abalanzamos por las paredes hacia la calle, tropezando y cayendo. Desde cerca y lejos llegaba el rugido de paredes que se derrumbaban. Un polvo amarillento se elevó, oscureciendo la luna. Y luego el temblor empezó a ceder y finalmente terminó, pero el polvo se mantuvo en el ambiente sobre la dañada ciudad.»

«Estos últimos sismos aparentemente se centraron en la Ciudad de Guatemala, con un radio de destrucción de treinta millas. Se temía que la tierra cediera por los sismos y que surgiera un nuevo volcán en la misma ciudad. Las enormes fisuras que aparecieron en la línea férrea hacia Puerto Barrios se rellenaron una y otra vez, y solamente una labor incansable permitió que el tren operara por períodos lo suficientemente largos para traer suministros a la ciudad.

No solamente las casas fueron arruinadas, sino que las tuberías de agua se rompieron y la gente se vio expuesta a las potenciales enfermedades que surgen cuando se utiliza agua que nace por las fisuras de la calles. En los cementerios los esqueletos fueron expulsados de sus tumbas y muchos restos humanos tuvieron que ser cremados posteriormente. La pérdida de vidas humanas en la Ciudad de Guatemala probablemente no pasó de los doscientos.»1

Por su parte, Marshal Saville había salido en tren por la línea del Ferrocarril del Norte hacia Quiriguá y se encontraba en su travesía de retorno cuando se produjo el sismo. He aquí su relato:2

«El […] gran sismo llegó con la luna llena en la noche del 24 de enero. Estaba viajando de Quiriguá a Guatemala por tren, y este se había retrasado en Agua Caliente debido a un pequeño derrumbe. Así pues, en lugar de llegar a la ciudad a las 6:30 p.m. estaba atrasado más de una hora. Exactamente a las 7:20 p.m., cuando estábamos a unas cinco millas de llegar y estabamos saliendo de un profundo barranco entre las montañas, una piedra del tamaño de una pelota de béisbol cayó desde lo alto de una montaña y se estrelló contra el marco de la ventana donde yo iba sentado. Al instante se escuchó un gran estruendo, acompañado de un fuerte halón hacia el lado sur del tren. Y esto fue inmediatamente seguido de un fuerte temblor en el otro lado. El tren iba avanzando muy lentamente, quizá a tres kilómetros por hora, así que el maquinista lo pudo detener en cuestión de cinco metros».

«Mi primera impresión, debido a la piedra que había chocado contra la ventana, fue que había ocurrido un alud de una montaña y que las enormes rocas habían golpeado al tren. Pero cuando nos dimos cuenta que el tren estaba intacto, todos supimos lo que había ocurrido. Pocos minutos después empezamos a sentir los temblores de tierra, y desde ese momento hasta las 4:30 a. m. la tierra no se estuvo quieta. Sentíamos los sismos de cuando en cuando, y posteriormente supimos que se habían registrado cuarenta y tres temblores diferentes esa noche».

«El tren continuó su marcha lentamente, pero se tuvo que detener en tres ocasiones para que limpiaran los derrumbes que le interrumpían el paso. Por fin llegamos al último y más grande de los pasos entre las montañas; pero este estaba totalmente bloqueado y se tardaron una semana en limpiarlo porque tan pronto como removían parte de la tierra se producían nuevos aludes. Nosotros pasamos la noche del 24 de enero en el tren y terminamos nuestro viaje a pie a la mañana siguiente. El camino estaba bloqueado en muchos lugares, y especialmente en donde la vía férrea descendía por el barranco más próximo a la ciudad. Durante la caminata yo conté aproximadamente doscientas grietas, con dirección aproximada de sur a norte, aunque vi algunas perpendiculares a estas. La dirección de las grietas puede ser relevante, pues parecían provenir del volcán de Pacaya. Que las grietas van de la región del volcán hacia el norte, y no de norte a sur quedó demostrado por una gran grieta que ví que provenía del sur y que después se separaba en cuatro grietas más pequeñas hacia el norte.

Como los terremotos del 25 de diciembre y del 24 de enero ocurrieron en noche de luna llena, la población se alarmó por lo que podría ocurrir en la siguiente. En efecto, supimos que el 26 de febrero el servicio telegráfico se interrumpió por un fuerte sismo.»2


BIBLIOGRAFIA:

  1. Spinden, Herbert J. (1919). «Shattered capitals of Central America»National Geographic Magazine (Estados Unidos) XXXV (3).
  2. Saville, Marshal H. (1 de junio de 1918). «The Guatemala earthquake of December, 1917 and January, 1918». Graphical Review 5: 459-469. JSTOR 207805.

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