14 de marzo de 1896: el general presidente José María Reina Barrios ordena a sus jefes politicos suministrar todo lo necesario a los subcomités de la Exposición Centroamericana

 

Edificio principal de la Exposición Centroamericana en su fase final de construcción en 1897. Fotografía de Alberto G. Valdeavellano tomada de “La Ilustración del Pacífico“.

Los planes del gobierno del general presidente José María Reina Barrios eran grandiosos.  La bonanza económica que vivió durante sus primeros años de gobierno lo llevaron a emprender proyectos faraónicos, entre los que destacó finalizar la línea del Ferrocarril del Norte entre Puerto Barrios y la ciudad de Guatemala.

A fin de promover la línea férrea que convertiría a Guatemala en un estratégico canal seco entre los océanos Atlántico y Pacífico, organizó una Exposición Centroamericana en la que pretendía mostrar a los inversionistas extranjeros los productos y servicios que ofrecía Guatemala.  El plan iba de mil maravillas, hasta que ocurrió el desplome del precio internacional del café justo cuando el gobierno estaba por inaugurar la exposición, lo que dejó inconcluso el ferrocarril y llevó al país al abismo.

Pero en 1896, todo era muy prometedor, y el general presidente emitó el siguiente decreto para que los subcomités encargados de organizar la Exposición tuvieran todo el apoyo necesario:

Palacio del Poder Ejecutivo:

Guatemala, 14 de marzo de 1896.

A fin de que los Sub – comités que se establezcan en la República para trabajar en pro de la Exposición Centro-Americana, tengan todas las facilidades que su misión requiere;

El General Presidente

acuerda :

Prevenir á todos los Jefes Políticos de los departamentos de la República, Comisionados y Alcaldes, presten á los referidos Sub- comités todo el apoyo material y moral que necesiten para el desempeño de sus funciones, en tanto como ellos lo demanden.

Comuniqúese. Reina Barrios.

El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento,  Manuel Morales T.

BIBLIOGRAFIA:

30 de agosto de 1881: gobierno de J. Rufino Barrios firma un contrato con Larraondo Hermanos y Compañía para construir el ferrocarril entre la Ciudad de Guatemala y el puerto de Santo Tomás de Castilla

Estación del Ferrocarril del Norte en Puerto Barrios, durante su construcción en 1896. Imagen tomada de “La Ilustración Guatemalteca

Uno de los principales objetivos del gobierno de J. Rufino Barrios era poder exporter el café que se generaba en sus fincas en el occidente guatemalteco, y para ello era indispensable la comunicación primero con la Ciudad de Guatemala y luego con un Puerto en el Atlántico y otro en el Pacífico.

El ferrocarril del sur era más fácil de construir, y fue concluido por la firma de los señores Luis Schlessinger y Guillermo Nanne, quienes se quedaron con la concesión de dicha línea férrea for noventa y nueve años.  A continuación, el 30 de agosto de 1881 el gobierno del general Barrios firmó un contrato con la firma de Larraondo Hermanos y Compañía para construir el ferrocarril desde la Ciudad hasta el puerto de Santo Tomás de Castilla.

El proyecto era ambicioso y por demás difícil, puesto que incluía puentes sobre el caudaloso río Motagua y paso en las montañas que se elevan desde San Agustín Acasaguastlán hasta la ciudad.  El proyecto se inició pero no se pudo concluir porque el general Barrios primero se tomó unas vacaciones en Nueva York y después estuvo más preocupado por la reunificación centroamericana que por cualquier proyecto de infraestructura.

Cuando Barrios murió en la batalla de Chalchuapa el 2 de abril de 1885, todos los proyectos del gobierno quedaron inconclusos y así permanecieron durante los años que gobernó el general Manuel Lisandro Barillas.   No fue sino hasta que el general José María Reyna Barrios asumió la presidencia que el ferrocarril del norte se empezó a construir nuevamente, ya con otra compañía, pero nuevamente quedó truncado cuando la economía guatemalteca colapsó en 1897, con el tramo más difícil aún por construir: de San Agustín a la Ciudad de Guatemala.

Finalmente, el gobierno del licenciado Manuel Estrada Cabrera concluyó el proyecto en 1907, aunque se lo otorgó en usufructo a la compañía estadounidense Internacional Railways of Central America (IRCA), la cual era una subsidiaria del enclave bananero dirigido por la “United Fruit Company (UFCO)”.  La IRCA gozó del monopolio del transporte ferroviario en Guatemala hasta la década de 1960, en la que todavía vendió al Estado toda su chatarra con la que éste formó la empresa estatal “Ferrocarriles de Guatemala” (FEGUA).

BIBLIOGRAFIA: