7 de septiembre de 1980: se realiza la manifestación anticomunista convocada por el Comité de Acción Nacional para la Defensa de la Democracia y la Libertad

7septiembre1980
Así lucía el Parque Central de la Ciudad de Guatemala en 1980. Nótese los autos estacionados alrededor del parque. En el recuadro: los efectos de la bomba que pusieron los guerrilleros el 5 de septiembre para intentar evitar que se realizara la manifestación del 7. Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y Velmax.

En la Quema de la Embajada de España en Guatemala el 31 de enero de 1980 murieron decenas de campesinos, guerrilleros, estudiantes universitarios y algunos altos funcionarios derechistas guatemaltecos que el embajador español había invitado ese día, luego de que las fuerzas de seguridad del estado intentaran entrar por la fuerza a las las instalaciones. El grupo izquierdista había intentado hacer púbicas sus quejas de la situación que estaba ocurriendo en el norte del departamento de Quiché, pero fue acallado brutalmente, a pesar de la inviolabilidad diplomática de la embajada y de la presencia de los prestigiosos funcionarios guatemaltecos.1-5 Este hecho provocó altos costos políticos al gobierno de Lucas García, y desató mayor represión y violencia política que provoaron que el gobierno de los Estados Unidos, entonces presidido por el demócrata Jimmy Carter, decidiera suspender la ayuda militar al gobierno guatemalteco.6

La situación llegó a tal punto, que el 1 de septiembre de 1980 el entonces vicepresidente de la República, el izquierdista Francisco Villagrán Kramer renunció al cargo y quedó exiliado en Washington, D.C., argumentando los centenares de asesinatos políticos cometidos por el gobierno del que formaba parte.6

Para el 7 de septiembre de ese año, la extrema derecha guatemalteca, agrupada en el Comité de Acción Nacional para la Defensa de la Democracia y la Libertad, preparó una manifestación de apoyo al gobierno del general Lucas y para protestar contra el gobierno de Estados Unidos, que había suspendido la ayuda militar al ejército guatemalteco. Aquella manifestación fue presidida por el propio presidente, quien en su discurso demostró la oposición gubernamental contra la victoria del Ejército Sandinista en Nicaragua, y el avance ofensivo de las guerrillas comunistas en El Salvador.6

Pero aquella manifestación se llevó a cabo con un elevado costo. El 5 de septiembre, varios grupos guerrilleros intentaron amedrentar a las organizaciones de derecha para evitar que llegaran a la capital o se reunieran en la manifestación anticomunista. Ese día, hicieron explotar bombas en la terminal de los autobuses “Galgos” que cubrían la ruta de Quetzaltenango, de los transportes “Fortaleza” y “Melva” (estos últimos, propiedad de la familia del ex-presidente de la República, general Carlos Manuel Arana Osorio). Si bien en estos ataques hubo varios muertos y heridos, e incluso personas que quedaron sordas, el mayor atentado fue una explosión de gran envergadura ocurrida cuando los grupos opositores hicieron estallar un carro bomba en la esquina de la 6a. calle y 6a. avenida de la zona 1, justo frente al despacho presidencial en el Palacio Nacional.7 Aquella explosión no afectó al presidente personalmente, pero sí produjo numerosos muertos que murieron horriblemente mutilados y dejó daños cuantiosos en la infraestructura del Palacio Nacional. Estos atentados repercutieron internacionalmente, y fueron adjudicados a la guerrilla izquierdista en su momento, 6 aunque investigaciones posteriores demostraron que había sido perpetrado por el comando urbano del Ejéricto Guerrillero de los Pobres.

La manifestación se llevó a cabo a pesar de todo, y aunque hubo momentos de tensión cuando circularon rumores de posibles bombas, finalizó sin mayores incidentes. Luego de esta manifestación se implementó la estrategia contrainsurgente planeada por el general Benedicto Lucas García, nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército en 1981, que terminó con la capacidad militar de guerrilla en la Ciudad de Guatemala y condujo a la derrota militar de la misma en el área rural, con un costo muy elevado para la población civil rural, que padeció masacres y tuvo que salir huyendo a Chiapas.6


BIBLIOGRAFIA:

  1. Associació de Amistat amb el Poble de Guatemala (2005). «Venciendo al olvido. 31 de enero de 1980; masacre en la embajada de España en Guatemala»Cuadernos de Guatemala (6).
  2. Efe (2015). «La embajada de España en Guatemala “se quemó desde adentro”, dice defensa en juicio»Yahoo noticias. Archivado desde el original el 2 de febrero de 2015.
  3. La voz de Galicia (2004). «Acusan al exembajador en Guatemala de idear el asalto a la sede diplomática en 1980»La voz de Galicia (Galicia). Archivado desde el original el 10 de febrero de 2014.
  4. Lejarreta, Manuel María (2014). «Pluma invitada: El embajador Cajal y el juicio por la quema de la embajada»Prensa Libre. Archivado desde el original el 27 de noviembre de 2014.
  5. Ni uno vivo (s.f.). www.youtube.com «Ni uno vivo. Tragedia en la embajada de España en Guatemala»YouTube
  6. CMI-G (24 de mayo de 2017). ‘Septiembre’: Memoria histórica desde la extrema derecha. Centro de Medios Independientes: Guatemala.
  7. Figueroa, Luis (2011). «Bombazo en el Palacio Nacional (No apto para todo público)»Blog de Luis Figueroa. Archivado desde el original el 26 de octubre de 2014.

 

1 de septiembre de 1980: en medio de la guerra civil en Guatemala, renuncia el vicepresidente, Francisco Villagrán Kramer

1septiembre1980
Palacio Nacional de Guatemala en 1979; en el inserto: el binomio presidencial compuesto por Francisco Villagrán Kramer (a la izquierda) y el general Fernando Romeo Lucas.  Imágenes tomadas de Wikimedia Commons y The New York Times, respetivamente.

Francisco Villagrán Kramer llegó a la vicepresidencia de Guatemala en un afán de lograr un acercamento entre los intelectuales izquierdistas y el grupo de militares derechistas que mantenían el poder desde el golpe de estado de 1954.  De hecho, Villagrán tuvo que salir al exilio en 1955 junto con los dirigentes políticos Adolfo Mijangos López y Manuel Colom Argueta. Pero regresó a Guatemala tras la muerte de Carlos Castillo Armas y se reincorporó a la actividad política siendo diputado entre 1958 y 1962 como miembro del Partido Revolucionario (PR), aunque fue expulsado de ese partido por su izquierdismo radical en 1958.  En esa época era también diputado el entonces coronel Fernando Romeo Lucas García, quien era representante por el partido de la Reconciliación Democrática Nacional y el Partido de Unificación Anticomunista (PUA).  Mientras que Villagrán Kramer era representante de la izquierda moderada, Lucas García (quien además de militar era un importante terrateniente con enormes propiedades en la region de San Juan Chamelco en Alta Verapaz) era representante de los grupos de derecha.

Cuando se inicia el gobierno de Carlos Arana Osorio en 1970, Villagrán tuvo que salir al exilio nuevamente viviendo temporalmente en México y El Salvador.  En Guatemala, mientras tanto, el gobierno de Arana Osorio implmenta un estado totalitario que favorece el establecimiento de empresas extranjeras con contratos lesivos para el Estado, como por ejemplo la canadiense Exportadora Mineral de Izabal (EXMIBAL).  En su lugar asumió el poder el general Kjell Eugenio Laugerud García en 1974, en medio de acusaciones de haber ganado las elecciones por fraude electoral, en perjuicio del candidato de la Democracia Cristiana, el general Efraín Ríos Mont.   El gobierno de Laugerud fue mucho más tolerante que el de Arana Osorio, además de que tuvo que enfocarse en la recuperación y reconstrucción del país después del terremoto del 4 de febrero de 1976.

Aprovechando el gobierno de Laugerud, la izquierda guatemalteca se reforzó: grupos guerrilleros como el Ejército Guerrillero de los Pobres y la Organización del Pueblo en Armas incursionaron desde México hacia la Franja Transversal del Norte y los departamentos del suroccidente guatemalteco, respectivamente, mientras que los grupos intelectuales de orientación comunista tomaron el control de importantes instituciones, incluyendo la Universidad de San Carlos, la Asociación de Estudiantes Universitarios, las asociaciones estudiantiles de educación media, los principales sindicatos y agrupaciones campesinas.

En 1978, junto con el General Lucas García, Villagrán Kramer crea el binomio presidencial por el Partido Revolucionario, ganando las elecciones (aunque nuevamente con sospecha de fraude electoral) y Villagrán asume la Vicepresidencia de la República de Guatemala y a la vez la Presidencia del Consejo de Estado. Para ese entonces, es la posición más alta en las esferas gubernamentales ocupada por un intelectual izquierdista.

Una de las primeras medidas del nuevo gobierno fue intentar incrementar el pasaje urbano de 5 a 10 centavos, lo que provocó una oleada de protestas en las calles de la Ciudad de Guatemala, que puso en jaque al gobierno recién instituido. Las nuevas autoridades, en especial el Ministro de Gobernación Donaldo Alvarez Ruiz, se dan cuenta de que es necesario instituir una política represiva contra la izquierda comunista, pues ya tienen un enorme poder y se inicia una serie de asesinatos y secuestros politicos, a la vez que cruentos combates contra la guerrilla y persecución contra líderes campesinos en Quiché; mientras tanto, en la ciudad de Guatemala, con el apoyo logístico de los Estados Unidos y el gobierno de Argentina se localizan y desmantelan los llamados “Reductos Guerrilleros” los cuales eran casas particulares en la que los guerrilleros estaban almacenando armas y municiones para dar un gran ofensiva urbana.

El 31 de enero de 1980, un grupo de campesinos de Quiché, asesorados por estudiantes de la Universidad de San Carlos y líderes guerrilleros toman las instalaciones de la Embajada de España, con la complicidad del embajador de ese país quien había invitado a los importantes politicos y diplomáticos guatemaltecos Adolfo Molina Orantes y Eduardo Caceres Lehnoff para que estuvieran allí al momento de que se realizara la toma campesina y así forzar al gobierno a negociar.  La táctica de los guerrilleros falló y en vez de una negociación se produjo una matanza en la que murieron todos los ocupantes de la embajada y los diplomáticos mencionados, sobreviviendo únicamente el embajador Máximo Cajal y Gregorio Yujá Xoná, un campesino que fue luego secuestrado del hospital al que lo habían llevado y apareció asesinado frente a la rectoría de la Universidad de San Carlos.

El 1 de septiembre de 1980 Villagrán Kramer desde Washington, Estados Unidos, renunció a la Vicepresidencia cuando se dió cuenta de que era imposible para él influir para que las soluciones políticas prevalecieran sobre las militares. Durante el autoexilio en Estados Unidos, ocupó un puesto en el Departamento Legal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) así como también sirvió en el Comité Jurídico Interamericano de la Organización de Estados Americanos (OEA) y en la Comisión de las Naciones Unidas de Derecho Internacional. En 1994 fue elegido para el Congreso de la República donde se desempeñó como presidente de la Comisión de Derechos Humanos y en 1997 fue nominado para un curul en el Interamericano de la OEA de la Comisión de Derechos Humanos, nombramiento que levantó fuertes críticas sobre la base del alegato de que escuadrones de la muerte habían sido activos en Guatemala durante su mandato como Vicepresidente.


BIBLIOGRAFIA: