13 de septiembre de 2007: se inagura en la ciudad de Quetzaltenango el arco conmemorativo a la Revolución Quetzalteca de septiembre de 1897

13septiembre2007
Arco conmemorativo de la Revolución Quetzalteca de 1897.  Fotografía de Harry Díaz tomada de Wikimedia Commons.

En la ciudad de Quetzaltenango existen dos monumentos principales a la Revolución Quetzalteca en contra del presidente José María Reina Barrios que ocurrió en 1897. El primero es el Panteón de los Mártires, el cual se encuentra en el Cementerio General de la ciudad, y fue erigido en 1897; y el segundo es el Arco del Sexto Estado y Víctimas de la Revolución de 1897, el cual fue inaugurado el 13 de septiembre del 2007 y está situado en la entrada principal de la ciudad de Quetzaltenango, cerca del monumento a la marimba.

En las fachadas del arco puede leerse: “El Amor a la Libertad los hizo Héroes, el Odio a Los Tiranos los hizo Mártires”, y en la parte superior se colocó la estatua de un león, el cual era el antiguo símbolo de Quetzaltenango.  El diseño del arco original fue realizado en 1898 por Alberto Porta,  puede verse en el Panteón de los Mártires, mientras que el diseño del actual monumento fue hecho por el arquitecto quetzalteco Roberto Henry Mull.

El principal dirigente revolucionario fue Próspero Morales, ex-ministro de Instrucción  Pública y de la Guerra del presidente Reina Barrios, y quien se alzó en armas cuando en medio de la grave crisis económica de 1897, el presidente dió un autogolpe de estado, disolvió la Asamblea y consiguió que un grupo de sus incondicionales formara una Asamblea que extendiera su mandato presidencial hasta 1902.  Todo esto dió por tierra con las aspiraciones presidenciales de Morales quien organizó el movimiento contra su antiguo jefe.

Pero Morales no está entre los mártires de esa ocasión, ya que logró escapar de las tropas del general Calixto Mendizábal, cuando éste recuperó la región para el gobierno de Reina Barrios.  Si bien Morales murió intentando derrocar al sucesor del presidente, el licenciado Manuel Estrada Cabrera un ano después, los mártires de 1897 son, principalmente, el filántropo Juan Aparicio, hijo y Sinforoso Aguilar, quienes fueron acusados injustamente por el gobierno de ser los cabecillas del movimiento y luego fueron pasados por las armas.  Este hecho pudo haberse evitado, ya que el presidente Reina Barrios atendió los pedidos de piedad de parte de la sociedad criolla quetzalteca en favor de los acusados, pero su ministro de Gobernación, el licenciado quetzalteco Estrada Cabrera, tenía una profunda enemistad en contra Aparicio, y retrasó el envío del telegrama en que se perdonaba a los acusados hasta que ya fue muy tarde.


BIBLIOGRAFIA:

 

 


2 de julio de 1897: el presidente José María Reina Barrios, ya erigido en dictador luego de disolver la Asamblea Legislativa en junio, restablece la pena de muerte en Guatemala

2julio1897
Retrato de Juan Aparicio, hijo, quien fuera fusilado en septiembre de 1897 acusado injustamente de ser uno de los cabecillas de la Revolución Quetzalteca que estalló con el presidente José María Reina Barrios.  Imagen tomada de “La Ilustración del Pacífico“.

En medio de una crisis económica que se desató en 1897, el presidente José María Reina Barrios disolvió a la Asamblea Legislativa y se erigió en dictador el 18 de junio. Poco después, ante las críticas que esto ocasionó restituyó la pena de muerte en el país mediante el siguiente decreto:

JOSÉ MARlA REINA BARRIOS,

Presidente Constitucional de la República de Guatemala,

CONSIDERANDO :

Que es conveniente y necesario á los intereses de la sociedad restablecer y dejar en vigor y fuerza las disposiciones contenidas en los artículos 22, en lo que se refiere únicamente á la primera de las penas en él comprendidas, y 65, 89, 98, 256, 257 y 341, inciso primero, del Código Penal decretado en 4 de julio de 1877;

POR TANTO,

En Consejo de Ministros y en uso de las facultades que actualmente ejerzo,

DECRETO :

Artículo único— Desde esta fecha quedan en vigor y fuerza, para los delitos á que se refieren, y en lo que toca á las penas que ellos establecen, los artículos: 22, en lo relativo á la primera de las penas que señala la escala penal, y 65, 89, 98, 256, 257 y 341, inciso primero, del Código Penal decretado en 4 de julio de 1877, y, eu consecuencia, derogadas todas las disposioionee del Código Penal vigente, qnp se opongan al presente Decreto.

Dado en el Palacio del Ejecutivo, en Guatemala, á dos de julio de mil ochocientos noventa y siete.

  • José María Reina Barrios.
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito Publico, J. M. González.
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, Jorge Muñoz.
  • El Secretario de Estado en el Despacho de Fomento, y encargado del de Instrucción Pública, Manuel Morales T.
  • El Secretario de Estado en el Despacho Gobernación y Justicia, Manuel Estrada C.

Los artículos del Código Penal a que hace referencia el decreto anterior son los siguientes:

  • Artículo 22. Las penas que pueden imponerse con arreglo a este Código y sus diferentes clases son las que comprende la siguiente ESCALA GENERAL.
    1. Muerte
  • Artículo 65. Todo condenado a muerte será pasado por las armas.
  • Artículo 89. El guatemalteco que indujere a una potencia extranjera a declarar guerra a la República, o se concertare con la misma potencia para el propio fin, será castigado con la pena de muerte si llegara a declararse la guerra y en otro caso con la de presidio con calidad de retención.
  • Artículo 98. El que matare a un jefe de otro Estado residente en Guatemala, será castigado con la pena de presidio con retención a muerte, segun las circunstancias. Cualquiera otro atentado de hecho contra su persona se castigará con las penas de arresto mayor a prisión ordinaria, segun las circunstancias.
  • Artículo 256. El que matare a su padre, madre o hijo, sean legítimos, ilegítimos o adoptivos o a cualesquiera otros de sus descendientes o ascendientes o a su cónyuge, será castigado como parricida con la pena de presidio, con calidad de retención, a muerte.Artículo 257. Es reo de asesinato el que sin estar comprendido en el artículo anterior y con premeditación conocida, amtase a alguna persona, concurriendo alguna de las circunstancias siguientes:Con alevosíaPor precio o promesa remuneratoriaPor medio de inundación, incendio o venenoCon ensañamiento, aumentado deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.
  • El reo de asesinato será castigado con la pena de presidio con calidad de retención a muerte.

El decreto le permitió al presidente condenar a muerte a los supuestos autores intelectuales de la Revolución Quetzalteca en septiembre de 1897, incluyendo a Juan Aparicio, hijo, lo cual sería el principio del fin del presidente Reina Barrios, ya que éste fue asesinado por Edgar Zollinger, un antiguo trabajador de Aparicio, el 8 de febrero de 1898.


BIBLIOGRAFIA: